Categoría: Vajarayana

Enseñanzas del Varjayana o Vehículo Tantrico

  • Khenchen Trangu Rinpoche – Fase de Generación

    Khenchen Trangu Rinpoche – Fase de Generación

    Thrangu_RinpochePor Khenchen Trangu Rinpoche

    En esencia, la estructura y forma de la práctica de la fase de generación está conectada, o se corresponde con la forma en que nacemos. La idea del nacimiento o de haber nacido, es la adquisición de un nuevo cuerpo. Por supuesto, este nuevo cuerpo no se refiere a nuestro primer cuerpo, sino simplemente a nuestro cuerpo actual, el cuerpo que hemos adquirido más recientemente. Existen cuatro formas en que los seres sintientes pueden nacer. La primera es el nacimiento del útero, donde como el caso de los seres humanos y otros mamíferos se nace desde el útero de la madre. La segunda forma, muy similar a la anterior, es el nacimiento del huevo, donde se surge de un huevo que previamente ha estado en el útero, como es el caso de las aves, reptiles, etc. Estas dos formas son maneras burdas de nacimiento. Luego hay una forma un poco más sutil, y aunque comúnmente se le presenta como una clase de nacimiento diferente (la forma en que nacen los seres diferente del nacimiento del útero y del huevo), también puede ser entendida como otro aspecto de la generación a través de un útero o de un huevo, aquí hablamos del nacimiento del calor y la humedad.

    Estas tres primeras clases de nacimiento corresponden a tres clases de fase de generación de visualización que están principalmente diseñadas para purificar el hábito de estas clases de nacimiento. El nacimiento del útero es purificado por la clase de generación llamada “despertar manifestado en forma quíntuple”; el nacimiento del huevo es purificado por  la llamada “cuatro vajras”; el nacimiento del calor y la humedad es purificado por “los tres procedimientos” o “los tres rituales”.

    La cuarta clase de nacimiento es la forma en que aparecen los seres en ciertos reinos, los que poseen cuerpos particularmente sutiles. Es un nacimiento instantáneo que ocurre en ausencia de útero, huevo, e incluso calor y humedad como condiciones para el nacimiento. Esta clase de nacimiento espontáneo es purificada a través de lo que se conoce como “generación espontánea”, también conocida como “la generación que es completa en un instante de recolección”. En este caso, la meditación de la deidad no comienza con el establecimiento del mandala y el asiento de la deidad, y luego el posicionamiento de la sílaba semilla en el asiento, su transformación en un cetro, y luego ese cetro en la deidad, como ocurre usualmente en otras visualizaciones. En este caso, en un instante de recolección, simplemente nos visualizamos como la deidad sin los pasos o etapas preliminares. Sin embargo, aunque estas cuatro clases de visualización (despertar manifestado en forma quíntuple; cuatro vajras, tres procedimientos; y generación completa en un instante de recolección) se corresponden individualmente con las cuatro clases de nacimiento, no significa que el practicar cualquiera de estas uno no purifique las cuatro en conjunto. De hecho así es como ocurre. Aún cuando existe una correspondencia, cualquiera de estas es suficiente para purificar las cuatro clases de nacimiento.

    Una vez que hemos generado la forma de la deidad a través de cualquiera de estos cuatro procedimientos, entonces visualizamos esa deidad en su posición particular, con su color, vestimenta, ornamentos, cetros, el padre, la madre, el séquito o asamblea, el mandala en el cual se encuentran, etc.

    De ese punto en adelante, la práctica variará bastante. Dependiendo de la práctica específica que se trate, puede haber muchos otros pasos y fases a seguir. En cualquier caso, concluirá con lo que se conoce como “procedimiento de repliegue”. El repliegue se refiere a la disolución o repliegue del mandala  en la clara luz o vacuidad. La práctica entera puede incluir una gran cantidad de elaboraciones y muchos pasos o puede ser muy simple y concisa. Cualquiera sea el caso, la práctica completa, empezando desde el comienzo de la generación de la deidad y culminando con la disolución o repliegue de la deidad y el mandala en clara luz, corresponden a todos los eventos de una vida. El comienzo mismo de la generación corresponde a la entrada de la conciencia en el útero, por ejemplo, en el caso de una vida humana. Así como avanza la práctica, encontramos elementos específicos que corresponde al nacimiento, a todas las experiencias de esta vida, y finalmente, en el caso de la fase de disolución, a la muerte.

    Hay muchas variaciones en el procedimiento, estilo y contenido de estas prácticas de la fase de generación. Por ejemplo, en Tibet hubo dos períodos de introducción o recepción del Budismo. La difusión inicial o más temprana de las enseñanzas durante los siglos VIII y IX llevó a lo que se conoce como tradición antigua o Nyingma. La posterior renovación de la doctrina con la introducción de nuevas traducciones desde la India en el siglo XI por diferentes traductores, llevó a lo que se conoce como tradición nueva o Sarma.

    Los procedimientos y estilos de las prácticas de la fase de generación en las tradiciones Nyingma y Sarma tienen ciertas variaciones, al menos en lo que se refiere a apariencia y método, pero no hay diferencia en su efectividad en cuanto a la purificación de los kleshas. Es simplemente, por ejemplo, si uno tiene una enfermedad en los ojos, uno puede tratarse con un procedimiento quirúrgico o uno puede tratarse con alguna medicina ingerida por la boca. En ambos casos, uno puede remover aquello que está obstruyendo u obscureciendo nuestra visión.

    Luego, el texto da una descripción de cómo opera o funciona la fase de generación. De los dos estilos de Sarma y Nyingma, el tipo de fase de generación que es utilizado como ejemplo, básicamente corresponde al modelo Nyingma, pero nos dará una idea de cómo funciona el procedimiento de la fase de generación. La característica del enfoque Nyingma de la fase de generación es el cultivo de lo que se conoce como los “tres samadhis” o las “tres absorciones meditativas”. Estas corresponden al dharmakaya, el sambhogakaya, y el Nirmanakaya. El primer samadhi conectado al dharmakaya se llama “samadhi de la talidad o asidad”[1]. Esencialmente consiste en la meditación en la vacuidad. En relación a lo que purifica, corresponde a la propia muerte en nuestra vida previa, al momento en que las apariencias de la vida previa se han desvanecido y hay una experiencial  de nada en absoluto, que es como la vacuidad.

    Siguiendo esta meditación en la vacuidad, que es el samadhi de la talidad y corresponde al dharmakaya, está la meditación en la compasión que tiene las características de ser como una ilusión mágica. A esto se le llama “samadhi o absorción meditativa que aparece en todas partes”. Se corresponde con el sambhogakaya y purifica la experiencia subsiguiente del bardo (la experiencia de uno después de su muerte y antes de su concepción en esta vida). La función de este segundo samadhi que corresponde con el sambhogakaya es formar un vínculo entre el dharmakaya y la manifestación burda o total del nirmanakaya. Por tanto, constituye la base para el preludio a la generación del mandala.  El tercer samadhi, que está conectado con el nirmanakaya es llamado el “samadhi de la causa” y es la visualización inicial de la sílaba semilla de la deidad. Esto corresponde al surgimiento de nuestra conciencia desde el bardo y su ingreso en el útero. Por tanto, junto con la visualización de la sílaba semilla, uno visualiza el asiento o pedestal de la deidad, el cuál estará compuesto de un loto con discos de sol y de luna o un loto con solamente un disco de luna o de sol.

    Inicialmente uno comienza la visualización imaginando este loto, el pedestal de sol y luna; esto corresponde a y purifica los elementos blanco y rojo, la esperma y el óvulo que vienen de los padres y que son la base física o sustancial de nuestro cuerpo físico. Entonces visualizamos sobre esto la sílaba semilla de la deidad; esto corresponde a y purifica el ingreso de nuestra conciencia desde el bardo al útero en el momento de la concepción. Luego, cuando visualizamos que la sílaba semilla cambia o se transforma en el cetro característico de la deidad que está marcado en su centro con la sílaba semilla, esto corresponde al período de gestación en el útero. Cuando el cetro, junto con la sílaba semilla se transforman en el cuerpo completo de la deidad, esto corresponde a y purifica el momento del nacimiento. Habiéndonos visualizado nosotros mismos como la deidad, imaginamos las tres sílabas de OM, AH, HUNG en los tres lugares del cuerpo de la deidad, esto purifica los hábitos de esta vida de cuerpo, vos y mente. Esta forma de proceder es esencialmente característica de la escuela Nyingma, comenzar con los tres samadhis y después culminar en la generación gradual de la deidad desde la sílaba, cetro, y el cuerpo entero.

    En los tantras de la escuela Sarma o Nueva Traducción, encontramos con frecuencia la generación del “sostenedor vajra causal” y del “sostenedor vajra resultante”, que es una forma diferente de generar la deidad. En las prácticas más elaboradas de la escuela de la Nueva Traducción tiende a ser dos generaciones de la deidad. Primero, a través de un procedimiento gradual la deidad es generada; en ese punto la deidad es llamada el sostenedor vajra causal. Esta primera forma de la deidad es generada para purificar el proceso de muerte de nuestra vida anterior. La forma de la deidad del sostenedor causal del vajra que ha sido generado se disolverá en luz, volviéndose una esfera de luz. Desde esa esfera de luz, la deidad es generada una segunda vez. A esto se le llama el sostenedor vajra resultante. Esto corresponde a y purifica el surgimiento del cuerpo mental en el bardo o intervalo entre las vidas así como el ingreso de esa conciencia que ha surgido como  un cuerpo mental en el útero; el proceso de gestación y nacimiento.

    En cuanto a los detalles, estas prácticas pueden variar bastante. Por ejemplo, en algunas prácticas con sostenedores vajra causal y resultante, en el momento del sostenedor vajra causal, las otras deidades del mandala serán emanadas desde el espacio secreto de la madre o consorte de la deidad principal. Entonces el sostenedor vajra causal, padre y madre, se disolverán en luz y se volverán una esfera de luz. En ese punto, las dakinis y las otras deidades de la asamblea que han sido emanadas, harán una solicitud a la deidad central, que ahora está en la forma de una esfera de luz, para que surja desde la vacuidad para beneficio de los seres, en respuesta a lo cual esta esfera de luz se volverá el sostenedor vajra resultante.  También, en algunas prácticas, en vez de tener el sostenedor vajra causal y resultante, el final de nuestra vida anterior es purificado al visualizar la disolución gradual de las tres sílabas OM, AH, HUNG, correspondiendo a las etapas de la muerte llamadas apariencia, incremento y logro. En esta forma, dentro de la categoría general de las prácticas de la fase de generación de la escuela de la Nueva Traducción, hay muchas variantes.

    Sea la práctica del estilo Nyingma o Sarma, una vez que la deidad ha sido generada completamente, generalmente visualizaremos que desde el corazón de nosotros como la deidad, rayos de luz son emanados invitando a los seres de sabiduría o jnanasattvas, que son la deidad. Pensamos que éstos son invitados y disueltos en nosotros, y en ese punto descansamos en la confianza de que los jnanasattvas realmente han entrado en nosotros. Esto corresponde a y purifica el proceso de aprendizaje que atravesamos después de nacer. Seguido de esto, usualmente invitamos a los cinco budas masculinos y femeninos, quienes nos concederán la iniciación a nosotros como la deidad. Esto se hace con el fin de purificar nuestra herencia familiar, todo lo que cualquier sentido hayamos heredado de nuestros padres.  Después de esto, habrá un homenaje a nosotros mismos como la deidad, ofrendas y alabanzas. La función de estas etapas o fases de la práctica es purificar todas nuestras interacciones a lo largo de esta vida con los distintos objetos de experiencia, incluyendo nuestras posesiones y demás.

    En resumen, cada etapa de la práctica de la fase de generación está diseñada para corresponder a y purificar algo sobre lo cual proyectamos impureza. Luego de esto viene la repetición del mantra. La repetición del mantra purifica toda nuestra habla y conversaciones a través de nuestra vida, especialmente el habla conectado al apego, aversión e ignorancia. A esto le sigue la disolución de la visualización en la vacuidad, y finalmente el resurgimiento de nosotros mismos como la deidad. Esto corresponde a nuestra muerte al final de esta vida y a nuestro resurgimiento en un cuerpo mental en el bardo o intervalo después de la muerte. De esta forma, el procedimiento de cualquier práctica de la fase de generación contiene la correspondencia completa con todos los eventos del ciclo de una vida. Comenzando con el bardo y el ingreso de la conciencia del bardo en el útero, pasando por toda nuestra vida y terminando con nuestra muerte, y nuevamente entrar en el bardo.  Tales prácticas siempre están precedidas por la toma de refugio y la generación de bodhicitta, y están seguidas por la dedicación del mérito y la realización de aspiraciones. Esto es esencial para que la práctica sea una práctica mahayana. Por tanto, en el comienzo tenemos la toma de refugio y la generación de bodhicitta como nuestra intención para la práctica, haciendo aspiraciones para el beneficio de los seres, y al final tenemos nuestra dedicación del mérito para todos los seres.

    Estas son las prácticas principales del Mahayana y por lo tanto son utilizadas para abrazar la técnica de la práctica de la fase de generación y hacerla una práctica Mahayana verdadera.  En muchas prácticas de la fase de generación habrá elementos adicionales, tales como la consagración de ofrendas y a veces festín de ofrendas. El propósito de la consagración de ofrendas y de realizar un festín de ofrendas es reunir las dos acumulaciones, que son la acumulación de mérito y la acumulación de sabiduría. Aunque el texto dice “para reunir las dos acumulaciones”, principalmente esto se refiere a la acumulación de mérito. En general, en el contexto del Mahayana, el mérito es acumulado mediante las cinco primeras paramitas: generosidad, disciplina, paciencia, esfuerzo y meditación. En el contexto específico del vajrayana, los métodos por los cuales el mérito es acumulado enfatizan la práctica de meditación a través de los cuales una pequeña cosa puede ser magnificada o multiplicada en su poder de manera que uno acumula mérito sin mucha dificultad. Por ejemplo, en la práctica del festín de ofrendas utilizamos una pequeña cantidad de ofrendas como base para la meditación y en samadhi la multiplicamos extensivamente. Por tanto, se vuelve la base para una acumulación de mérito que es mucho más grande que la cosa ofrecida en sí. La idea aquí es que a través de perfeccionar o completar la acumulación de mérito llegamos a acumular la segunda acumulación de sabiduría. Pero en el efecto directo, estos festines de ofrendas y consagraciones de ofrendas conducen principalmente a la acumulación de mérito.

    El cuarto tópico sobre la fase de generación es el resultado de la purificación; el resultado de la remoción total de obscuraciones de la base de purificación. Cuando el sugatagarbha o naturaleza búdica que es la base de purificación es completamente revelada, cuando todo lo que obscurece es removido, ese es el resultado. La visión de la fase de generación es que esta naturaleza búdica contiene todas las cualidades de las deidades. Entonces, cuando nos visualizamos como una deidad, nos estamos visualizando como algo que es un símil de nuestra propia naturaleza búdica, algo que tiene las mismas características que nuestra propia naturaleza búdica. La razón por la que hacemos esto es para familiarizarnos con la naturaleza búdica y así permitir que nuestra naturaleza búdica se revele. No es que a través de la fase de generación estemos creando un resultado. Estamos revelando la base como un resultado. El resultado es que a través de este proceso de familiarización, tomando la apariencia como la base del camino, logramos revelar completamente esa base. Cuando todo lo que obscurece ha sido removido, entonces esa base revelada completamente es el fruto o resultado. En otras palabras, el resultado o fruto no proviene de afuera, es revelado desde adentro.  La fase de generación es la práctica de un yidam y nosotros hacemos esa práctica de yidam específica exactamente como es descrita en la liturgia o texto de la práctica. Si la liturgia es elaborada y extensa, y describe un elaborado conjunto de pasos en la visualización, eso es lo que visualizaremos. Si es concisa y describe que la deidad es visualizada completamente en un instante de recolección, entonces eso es lo que visualizamos. Cualquiera sea el caso, en la práctica de yidam principal, lo central es visualizarnos como la deidad, como el yidam.

    También realizamos otras prácticas donde el énfasis no está en visualizarnos como una deidad sino en visualizar deidades externas a nosotros. Por ejemplo, cuando visualizamos las fuentes de refugio en el refugio y en la práctica de postración, las visualizamos frente a nosotros. Cuando visualizamos a Vajrasattva en la práctica preliminar de Vajrasattva, visualizamos a Vajrasattva sentado sobre nuestra cabeza. Cuando hacemos la práctica de Chenrezig, comenzamos la práctica con la visualización de Chenrezig arriba de nuestra cabeza. La razón por la que en estas tres clases de prácticas la visualización es diferente de la práctica de la fase de generación convencional de auto-visualización es que esas prácticas están diseñadas para aquellos que están comenzando en la práctica vajrayana. Al principio no podemos simplemente comenzar con la revelación de nuestra sabiduría interior. No podemos comenzar con el descubrimiento de la sabiduría dentro de nosotros, que es la razón principal de la auto-visualización.

    Hay algo que necesita ser aclarado respecto a la naturaleza de las deidades en el Vajrayana, ya que en algunos contextos parece como si casi se las externalizara como en las prácticas preliminares. Ante todo, las vemos como algo interno, como algo que está dentro de nosotros. Primero que todo, necesitamos hacer una distinción entre el uso de una deidad en una tradición no teísta como el Budismo y su uso en una tradición teísta como el Hinduismo. En las prácticas hinduistas que trabajan con la iconografía de deidades, las deidades son consideradas externas y esencialmente tienen el rol de ser creadoras del universo. Se tiene el entendimiento que estas deidades tienen el poder de hacernos felices y hacernos sufrir. Si estas deidades son agradadas, tienen el poder de llevarnos a la liberación; tienen el poder de otorgarnos toda clase de logros, supremos y comunes. Por tanto, la práctica en tal tradición consiste en orar o rezar a las deidades con la mayor fe y devoción, haciendo ofrendas a ellas con el entendimiento que si son agradadas nos concederán los logros, y que si no son agradadas y se enojan, pueden arrojarnos a los reinos inferiores.   La visión budista de las deidades es completamente diferente. Primero que todo, en la tradición budista se sostiene que nuestra felicidad y sufrimiento proviene de nuestras acciones previas, y que ningún otro ser puede realmente hacernos experimentar lo que no nos hemos causado kármicamente a nosotros mismos. Lo que experimentamos proviene de nuestras propias acciones previas y debido a nuestros hábitos de percepción.

    Hablando en un sentido último, desde el punto de vista budista ninguna deidad nos puede otorgar siddhi o logros. Recibimos logros a través de la remoción de los obscurecimientos que obscurecen nuestra sabiduría innata. En la tradición budista, los logros son la revelación de la sabiduría que es innata. Por este motivo, en la tradición budista no afirmamos que los logros nos sean concedidos por el antojo o capricho de un ser externo.  Por otra parte, también existen tradiciones que dicen que no existe ninguna ayuda del exterior, que el camino consiste completamente de nuestro propio trabajo interno y que cualquier suplicación a cualquier ser despierto carece de sentido. Pero esta tampoco es exactamente la visión budista, porque mientras es cierto que ningún buda puede concedernos o darnos el resultado o fruto del camino, ellos pueden ayudarnos, por ejemplo, si consideramos esta vida, hasta cierto punto en nuestra vida no teníamos ningún conocimiento del Dharma, pero luego a través de una serie de circunstancias conocimos un gurú y recibimos instrucciones del gurú, quien se convirtió en nuestro gurú raíz y algo cambió, lo cual se conoce como la bendición del Dharma. Antes no sabíamos lo que era el Dharma, pero después lo supimos. Antes no sabíamos cómo practicar pero después lo supimos. Como resultado, muchas cosas cambiaron. Quizás no tenías confianza en el Dharma y luego surgió en ti la confianza. No tenías devoción y luego surgió en ti la devoción. Llegaste a tener más compasión que la solías tener. Tu meditación ha mejorado, etc.    Ahora, ninguna de estas cosas te fueron dadas precisamente por tu gurú raíz, aún así algo ocurrió en tu relación con el gurú raíz, y esto es lo que llamamos la bendición del gurú. Todo esto es fácil de entender porque está relacionado con nuestra relación o interacción con alguien que hemos conocido, alguien que es otro ser humano. Pero también suplicamos a los gurús del pasado, gurús que no hemos conocido, gurús que no nos son visibles en el momento presente. Suplicarles a ellos, aunque al igual que nuestro gurú raíz no pueden otorgarnos los logros o el fruto, tal como nuestro gurú raíz, pueden tener un influjo en nosotros.  Ellos pueden ayudarnos. No es que al suplicarles ellos se sienten agradados y por tanto deciden compartir su riqueza espiritual con nosotros. En lugar de esto, la devoción que generamos en nuestra suplicación a ellos hace que estas bendiciones ocurran.

    Por lo tanto, el gurú puede conceder bendiciones incluso cuando él o ella no se encuentra físicamente presente en nuestra percepción. Esta es la primera de las tres raíces o tres fuentes de la práctica vajrayana, el gurú, que es la raíz de las bendiciones.  La segunda raíz es el yidam, la deidad, que es la raíz de los logros. En esencia, los yidams son las formas del sambhogakaya que los budas toman con el fin de comunicarse con y entrenar los seres. No es el caso que literalmente hablando el yidam puede otorgarnos el logro supremo, pero tal como los gurús, los yidams pueden tener un influjo en nosotros. Ellos nos otorgan sus bendiciones en el sentido que a través de trabajar con un yidam, una nueva claridad aparece en nuestra absorción meditativa y gradualmente realizamos algo o logramos algo. Para ser precisos, al decir que los yidams son la raíz de los siddhis, no estamos diciendo que ellos los otorgan o conceden, sino que los facilitan.  La tercera raíz son los dharmapalas o protectores del Dharma, quienes son la raíz de la actividad. Ahora, la función de los dharmapalas es ayudarnos a liberarnos de cualquier cosa que impida nuestra práctica y nuestro camino. Ellos ayudan a incentivar nuestro esfuerzo, nuestra devoción; ellos nos ayudan a encontrar formas de purificar nuestros obscurecimientos y nuestras acciones negativas. Básicamente los dharmapalas son budas que toman este tipo de posición o rol para la ayuda de los practicantes. De manera que no siendo el caso que un ser externo pueda otorgarnos el siddhi supremos, estas tres raíces, los gurús, los yidams, y los dharmapalas, si les hacemos súplicas, pueden concedernos sus bendiciones y pueden ayudarnos a remover obstáculos en nuestro camino.

    Por estas razones, como descubriremos cuando hagamos la práctica intensiva de la fase de generación en un retiro, la mayor parte de la práctica de la fase de generación consiste en visualizarnos a nosotros mismos como la deidad, porque lo más esencial o importante en nuestra práctica de la fase de generación es revelar y expandir nuestra propia sabiduría innata. Mientras que esta es la práctica principal, en circunstancias especiales de la práctica del festín de ofrendas, en particular en la auto-iniciación en la cual nos damos la iniciación de esa práctica específica a nosotros mismos, no solo nos visualizamos nosotros mismos como la deidad, sino que también visualizamos la deidad frente a nosotros. Hacemos esto porque estamos haciendo ofrendas a la deidad visualizada frente a nosotros, como es en el contexto de la práctica del festín de ofrendas, es una muy buena forma de acumular mérito. Al recibir la bendición o iniciación de la deidad visualizada frente a nosotros, sentiremos real confianza o seguridad de que verdaderamente recibimos esa bendición o iniciación.

    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes.

    [1] Original inglés: “samadhi of thaness or sucheness”, se refiere a las cosas tal cual son, la realidad tal como es.

  • Mala o Rosario Budista

    Mala o Rosario Budista

    OLYMPUS DIGITAL CAMERALos malas o rosarios, a un nivel convencional, son simplemente contadores y un recordatorio de la práctica, nos ayudan a mantener la cuenta de la cantidad de mantras y postraciones, circunvalaciones, plegarias, etc., que se realizan durante ciertas prácticas de meditación.

    Los malas son contadores que nos ayudan a mantener la cuenta, para que podamos concentrarnos en los mantras y la meditación que estamos haciendo, son contadores que nos ayudan a recordar dónde estamos, y cuánto necesitamos hacer, nos ayudan a concentrarnos. Los malas no son una práctica espiritual en sí, sino que nos ayudan en nuestra práctica espiritual ayudándonos a concentrarnos en lo que estamos haciendo, repeticiones de mantras.

    El mala es un contador que posee 108 cuentas y una grande llamada la cuenta Gurú o Monte Meru. Cien es el número general que contamos, las otras ocho son para los errores que podamos haber cometido, a veces pronunciamos mal, o nos saltamos una cuenta, etc., hay otras explicaciones pero esto es lo básico.

    Cuando se utiliza el mala, se pasa una cuenta por cada mantra pronunciado. Se rota el pulgar sobre cada cuenta en dirección a uno mismo y cuando se llega a la cuenta Gurú, uno gira el mala y da la vuelta de regreso. Esto facilita el uso del mala evitando que las cuentas se aprieten.

    Si bien esto es lo más común, hay malas con otros números de cuentas, y con diversos materiales para diferentes prácticas, y al usarlo pueden ocuparse diferentes dedos según el uso, etc. Lo mejor es un mala de semillas de árbol boddhi.

    Los hilos que unen al rosario, representan la continuidad de la doctrina Budista, concebida como un medio eficaz para dominar las 108 emociones negativas. Usualmente, el hilo está elaborado con 3 o 9 fibras individuales, de contar con tres fibras, el hilo representaría a la triple joya budista: el Buda, el Dharma y la Sangha o la comunidad espiritual. De tener nueve, se simbolizaría al buda Vajradhara y los ocho grandes bodhisattvas o discípulos del Buda. Por lo general, no se recomienda el uso de hilo cordado con una sola fibra, ya que naturalmente presenta menor resistencia al uso y puede eventualmente reventarse con facilidad.

    La recomendación es usar malas que sean durables, que no se rompan fácilmente, y que sean fáciles de usar, que no sean muy grandes ni muy pesados. Además, ciertas prácticas, ciertos tipos de mantras, si se realizan combinados con malas de ciertos materiales, ayudan o facilitan el resultado de ese mantra. Por ejemplo, los malas hechos con cuentas del árbol bodhi, nos ayudan a tener presente el resultado que llevó a cabo el buda Shakyamuni, y nos recuerdan que nosotros estamos en la misma búsqueda, las cuentas de cristal ayudan a las recitaciones del mantra de Chenrezig o Avalokiteshvara (Buda de la compasión). En general la madera, y en particular la madera de sándalo es un muy buen material, es bastante durable, e incluso las cuentas de materiales sintéticos son buenas porque no se desgastan fácilmente y son durables también. El mala que escojamos depende de nosotros, porque es un contador, pero en prácticas más elevadas, donde se recitan ciertos mantras, a medida que recitamos más y más mantras, éstos energizan o empoderan el mala. Por esta razón, cuando terminamos de recitar nuestros mantras, podemos soplar sobre el mala, de manera que la energía de la práctica que hemos hecho lo impregne. De esta manera, ciertas prácticas funcionan mejor con ciertos materiales, requieren utilizar el mala con la mano derecha o izquierda, o con algún dedo particular.

    Por otra parte, los malas también se pueden utilizar en la práctica de ofrendas, puede utilizarse junto al mudra de ofrenda del mandala, y al hacerlo visualizamos que las cuentas del mala son joyas, perlas, diamantes, rubíes, zafiros, etc.

    El mala necesita ser consagrado antes de usarlo, y cada vez igualmente si es que se ha hecho impuro debido a la incorrecta manipulación. Existen diversas técnicas para usarlo.

    En las prácticas de los tantras superiores, si hacemos prácticas de los tantras madres utilizamos la mano izquierda. Para prácticas pacíficas utilizamos el dedo índice, si queremos incrementar conocimiento, armonía, etc., utilizamos el dedo del medio, ya que tenemos canales de energía que circulan por estos dedos que activan ciertos aspectos en nuestra mente. Si necesitamos realizar actividades de control, si queremos controlar el clima o las negatividades, utilizamos el dedo anular, que es el aspecto de controlar ciertas situaciones para beneficiar a otros. Y para prácticas o actividades enérgicas o airadas, utilizamos el dedo meñique.

    Si hacemos prácticas de los tantras padres, utilizamos la mano derecha. La izquierda representa la sabiduría, y la derecha representa el método, ambas cosas son necesarias para la iluminación, son como las dos alas de un ave. No hay que obsesionarse con estas cosas, simplemente se trata de métodos para ayudarnos a obtener resultados con mayor rapidez o facilidad.

    ¿Por qué tiene el mala 108 cuentas?

    Existen diversas explicaciones relacionadas al número 108 y sobre su carácter auspicioso, una de estas explicaciones es la siguiente:

    6 x 3 x 2 x3 = 108

    6 sentidos: visión, audición, olfato, gusto, tacto, y pensamiento.

    3 momentos: pasado, presente, y futuro.

    2 estados de la mente o de la intención: puro o impuro.

    3 reacciones: agrado, desagrado, neutro.

    El número 108 tiene muchos simbolismos, el más común es las 10 no virtudes que deben ser evitadas y las 10 virtudes a practicar. O también las 10 paramitas y el 8 corresponde a los 8 aspectos o ramas del camino que es la cuarta noble verdad.

    En la práctica, el mala es un instrumento con muchos usos, tanto prácticos como rituales. Además, el rosario se usa como un implemento que va acumulando las bendiciones del mantra y la visualización cada vez que usa y luego se vuelve una protección y un instrumento para dar bendiciones a otros.

    Texto elaborado de diversas fuentes, por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes.

  • Sachen Kunga Nyingpo – Separándose de los Cuatro Apegos

    Sachen Kunga Nyingpo – Separándose de los Cuatro Apegos

    Sachen_Kunga_NyingpoComo fue hablado por Manjushri a Sachen Kunga Nyingpo…

    Cuando tenía doce años de edad, el gran lama sakyapa pasó seis meses haciendo la práctica de Arya Manjushri, y como resultado, en una ocasión tuvo una visión directa de la deidad. El glorioso Manjughosha, de color anaranjado, estaba rodeado por una masa de luz brillante y sentado resplandeciente sobre un trono enjoyado. Desplegaba el mudra de la enseñanza del Dharma, y sus costados habían dos bodhisattvas.

    Manjushri dijo las siguientes palabras:

    “Si estás apegado a esta vida, no eres un verdadero practicante espiritual.
    Si estás apegado al samsara, no tienes renuncia.
    Si estás apegado a tu propio interés, no tienes bodhicitta.
    Si hay aferramiento, no tienes la Visión”.

    Reflexionando sobre el significado de estas afirmaciones, Kunga Nyingpo se dio cuenta que este entrenamiento mental de “separarse de los cuatro apegos” incorpora todas las prácticas del camino de las perfecciones trascendentes, y sintió una extraordinaria confianza en todas las enseñanzas del Dharma. Samaptamithi.

    Fuente: www.lotsawahouse.org
    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes.

  • Thrangu Rinpoche – La razón por la que practicamos meditación

    Thrangu Rinpoche – La razón por la que practicamos meditación

    La razón por la que practicamos meditación[1] – Extractado

    Ven. Khenchen Thrangu Rinpoche

    La esencia del buddhadharma, las enseñazas de Buda, es la práctica. Y cuando decimos práctica, nos referimos a la práctica de meditación, que puede ser meditación de calma mental[2] o meditación de visión profunda.

    La razón por la que practicamos meditación, es para obtener felicidad. Esto significa estados de felicidad tanto en el corto como en el largo plazo. En relación a la felicidad en el corto plazo, cuando hablamos de felicidad, usualmente nos referimos a una o ambas cosas, una es el placer o bienestar físico, y la otra es el placer o bienestar mental. Pero si miramos cualquiera de estas experiencias placenteras, la raíz de cualquiera de ellas tiene que ser una mente que está en paz, una mente que está libre de sufrimiento. Esto es así ya que mientras nuestra mente sea infeliz y no tenga ninguna clase de tranquilidad o paz, entonces no importa cuánto placer físico experimentemos, éste no tomará la forma de felicidad per se. Por otra parte, aunque carezcamos de las circunstancias físicas ideales de riqueza y demás, si nuestra mente está en paz, seremos felices de todas formas.

    [1] Fuente: http://www.rinpoche.com/reason.html
    [2] En el original “tranquility meditation”.

    Por tanto, practicamos meditación en parte para obtener el beneficio a corto plazo de un estado de felicidad y paz mental. Ahora, la razón de por qué la meditación nos ayuda con esto, es que normalmente tenemos una gran cantidad de pensamientos, o muchas clases diferentes de pensamientos pasando rápidamente a través de nuestra mente. Algunos de estos pensamientos son placenteros, y muy encantadores. No obstante, algunos de ellos son desagradables, perturbadores, e inquietantes. Si examinamos los pensamientos que están presentes en nuestra mente en diferentes ocasiones, veremos que los pensamientos placenteros son comparativamente pocos, y los pensamientos desagradables son muchos, lo que significa que mientras nuestra mente está regida o controlada por los pensamientos que pasan a través de ella, nos sentiremos bastante infelices. Para poder obtener control sobre este proceso, comenzamos con la práctica de meditación de calma mental, que produce un estado básico de contentamiento y paz al interior de la mente del practicante.

    Un ejemplo de esto es el gran yogi tibetano Jetsun Milarepa, quien vivió en condiciones de la mayor austeridad. Vivió en soledad, en cuevas y solitarias montañas. Sus ropas eran muy pobres, no poseía lindas ropas. Su comida no era rica ni sabrosa, de hecho por varios años vivió únicamente de sopa de ortigas, debido a lo que físicamente llegó a estar muy delgado. Si consideramos solamente sus circunstancias externas, la soledad y pobreza en la que vivió, podría pensarse que debió haber sido muy miserable. Sin embargo, como podemos apreciar en los muchos cantos que compuso, porque su mente estaba fundamentalmente en paz, su experiencia era de un constante despliegue de deleite. Sus cantos expresan el mayor estado de deleite o éxtasis. Milarepa veía cada lugar adonde iba, no importa cuan solitario y austero fuese, como un lugar hermoso, y experiencia su vida de la mayor austeridad como extremadamente placentera.
    En realidad, los beneficios a corto plazo de la meditación son más que meramente paz mental, ya que nuestra salud física depende, en gran medida, de nuestro estado mental. Y por este motivo, si cultivamos este estado de contentamiento y paz mental, entonces tenderemos a no enfermarnos, y en el caso de enfermar nos sanaremos fácilmente. La razón para esto, es que una de las condiciones primarias que produce estados de enfermedad, es la agitación mental, la cual produce una correspondiente agitación o perturbación de los canales y energías en nuestro cuerpo. Esto genera nuevas enfermedades que no hemos experimentado aún, y también impide la sanación de viejas enfermedades. Esta agitación de los canales y vientos o energías, también obstruye el beneficio que podría derivarse del tratamiento médico. Si practicamos meditación, entonces en la medida que nuestra mente se aquieta, los canales y energías que circulan a través de los canales recuperan su funcionamiento normal, y como resultado de aquello, tendemos a no enfermarnos y somos capaces de sanarnos de cualquier enfermedad que tengamos. También podemos ilustrar esto con el ejemplo de la vida de Jetsun Milarepa, quien se involucró en las mayores austeridades en relación al lugar donde vivió, las ropas que usó, el alimento que comió, etc., durante la etapa más temprana de su vida. Y sin embargo, nada de esto dañó su salud, logró una larga vida, fue extremadamente vigoroso y juvenil hasta el final de su vida, lo cual muestra el hecho que a través de la adecuada práctica de meditación, la paz y contentamiento mental que es generado aquieta o corrige el funcionamiento de los canales y energías, permitiendo la sanación y prevención de enfermedades.

    El beneficio último o a largo plazo de la práctica de meditación, es liberarse de todo sufrimiento, lo cual significa no tener que experimentar más los sufrimientos de nacimiento, vejez, enfermedad y muerte. Este logro de libertad, es conocido en el lenguaje común de todas las tradiciones budistas, como budeidad, y en la terminología particular del vajrayana, el logro supremo o supremo siddhi. En cualquier caso, la raíz o causa básica de este logro, es la práctica de meditación. La razón para esto, nuevamente, es que generalmente tenemos muchos pensamiento pasando rápidamente a través de nuestra mente, algunos de ellos son beneficiosos (pensamientos de amor, compasión, alegrarse por la felicidad de los demás, etc.), y muchos de ellos son negativos (pensamientos de apego, aversión, celos, competitividad, etc.). Comparativamente hablando, tenemos muy pocos de la primera clase de pensamiento, y muchos de la segunda clase, debido a que tenemos fuertes hábitos que hemos estado acumulando en nosotros desde un período de tiempo sin comienzo. Y es solamente removiendo estos hábitos negativos, que podemos liberarnos del sufrimiento.

    No podemos simplemente remover estas aflicciones mentales o kleshas, diciéndonos para nuestros adentros “No voy a generar ninguna aflicción mental más”, ya que no tenemos la necesaria libertad mental o control sobre los kleshas, para hacerlo. Para poder renunciar a estas aflicciones mentales o kleshas, necesitamos lograr libertad, la cual comienza, de acuerdo al camino común, con el cultivo de la calma mental. Ahora bien, cuando comenzamos a meditar, cuando comenzamos a practicar la meditación básica de calma mental, puede que nos demos cuenta que nuestra mente no se queda quieta ni por un instante. Pero esto no es algo permanente. Esto cambiará en la medida que practiquemos, y eventualmente seremos capaces de aquietar nuestra mente a voluntad, en ese punto habremos aliviado exitosamente la perturbación manifiesta de estas aflicciones mentales o kleshas. Sobre la base de esto, entonces podemos aplicar la segunda técnica, que es llamada visión profunda[1], que consiste en aprender a reconocer y experimentar directamente la naturaleza de nuestra propia mente. Esta naturaleza es conocida como vacuidad. Cuando reconocemos esta naturaleza y descansamos en ella, todos los kleshas, todas las aflicciones mentales que surgen, se disuelven en esta vacuidad, y dejan de ser aflicciones. Por tanto, la libertad, o resultado, que es llamado budeidad, depende de la eliminación de estas aflicciones mentales, y esto a su vez, depende de la práctica de meditación.

    La práctica de calma mental y visión profunda es el camino general que es común a los caminos de sutra y tantra. En el contexto específico que es exclusivo del Vajrayana, la técnica principal es conocida como fase de generación y fase de completación. Estas dos técnicas son extremadamente poderosas y efectivas. La fase de generación se refiere a la visualización, por ejemplo, de la forma de un gurú o maestro del linaje, la forma de una deidad o yidam, o la forma de un protector del Dharma. Al principio, cuando nos encontramos por primera vez con esta técnica, no es raro para los principiantes preguntarse cuál es el sentido de hacer esto. Pues bien, la idea de esto es que nosotros apoyamos y confirmamos nuestra ignorancia, sufrimiento y kleshas, a través de la generación constante de proyecciones o apariencias impuras que crean nuestra experiencia de samsara. Y para poder trascender este proceso, necesitamos trascender estas proyecciones impuras, junto con el sufrimiento que acarrean consigo. Una forma muy efectiva de lograr esto, es reemplazándolas gradualmente, reemplazando estas proyecciones impuras con proyecciones puras basadas en la iconografía del yidam, el dharmapala, etc. Al comenzar a experimentar el mundo como el mandala de la deidad y a todos los seres como la presencia de esa deidad, gradualmente nos entrenamos en abandonar las aflicciones mentales, abandonar las proyecciones impuras, y creamos el ambiente para la manifestación de nuestra propia sabiduría innata.

    Todo esto ocurre gradualmente, a través de esta práctica de la fase de generación. Las deidades que son utilizadas pueden variar en apariencia. Algunas de ellas son pacíficas y algunas son iracundas o airadas. En general, la iconografía de las deidades iracundas apunta al poder innato de la sabiduría, y la de las deidades pacíficas apunta a las cualidades de amor y compasión. Encontramos deidades masculinas y femeninas. Las deidades masculinas expresan el método o compasión, y las deidades femeninas expresan la inteligencia o sabiduría.

    Por estas razones, es apropiado realizar estas prácticas de meditación en deidades. Y debido a que estas prácticas son tan frecuentes en nuestra tradición, si vas a un lugar de práctica o templo Vajrayana, probablemente veremos muchas imágenes de deidades, deidades pacíficas, deidades iracundas, y deidades extraordinariamente iracundas. Y veremos muchos altares con algunas ofrendas excéntricas en ellos. Al comienzo, si no estamos acostumbrados todo eso, puede que pensemos, “¿qué es todo esto?”, y puede que nos sintamos algo como “bueno, las prácticas básicas de calma mental y visión profunda hacen mucho sentido, y son muy interesantes; y todas estas deidades, todos estos rituales, y todos estos instrumentos musicales exóticos no son para nada interesantes”. Sin embargo, todos y cada aspecto de la iconografía, y todos y cada implemento que encontramos en una sala de meditación, está ahí por una razón específica. En general, la razón es que necesitamos entrenarnos en reemplazar nuestra proyección de impurezas o negatividades con una proyección o experiencia de pureza. No podemos simplemente fingir esto, no podemos simplemente convencernos a nosotros mismos, ya que estamos tratando de reemplazar algo que es mucho más profundo que un concepto. Es más parecido a una sensación. Por este motivo, en la técnica a través de la cual hacemos el reemplazo, una gran cantidad de sensación o experiencia de la energía de la pureza debe ser generada, y para poder generar esto, utilizamos representaciones físicas de ofrendas, utilizamos instrumentos musicales con el fin de inspirar la sensación de pureza, etc. En resumen, todos estos implementos son útiles para generar la experiencia de pureza. Esta es la primera de las dos técnicas de la práctica Vajrayana, la fase de generación.

    La segunda técnica se conoce como la fase de completación, y consiste en una variedad de técnicas relacionadas, de las cuales tal vez las más importantes y mejor conocidas son el Mahamudra o “Gran Sello” y el Dzogchen o “Gran Perfección”. A veces, pareciera que se presenta el Dzogchen como más importante, y en otras ocasiones pareciera que se presenta el Mahamudra como más importante, y como resultado, las personas se confunden un poco acerca de esto y se sienten inseguras sobre qué tradición o qué práctica deberían seguir. En un sentido último, estas prácticas son en su esencia y en sus resultados, iguales. De hecho, cada una de ellas posee una variedad de técnicas. Por ejemplo, dentro de la práctica del Mahamudra, existen muchos métodos que pueden ser utilizados, tales como candali[2], entre otras, y dentro de la práctica del Dzogchen también existen muchos métodos, tales como el cultivo de la pureza primordial, la presencia espontánea, etc. Pero en un sentido último, la práctica de Mahamudra siempre se presenta como una guía o introducción a nuestra mente, y la práctica de Dzogchen siempre se presenta como una guía o introducción a nuestra mente. Esto significa que la raíz de estas prácticas no es diferente, y que tanto la práctica del Mahamudra como del Dzogchen, generarán un gran beneficio. Más aún, en “La Aspiración del Mahamudra” por tercer Gyalwa Karmapa, Señor Rangjung Dorje, encontramos la siguiente estrofa:

    No existe, y no ha sido vista, ni siquiera por los Victoriosos.
    No es no existente, es la base de Samsara y Nirvana.
    Esto no es contradictorio, esto es el gran Camino Medio.
    Pueda yo llegar a ver la naturaleza que está más allá de las elaboraciones.

    Esto pertenece a la tradición Mahamudra. Luego, en “La Aspiración para la Realización de la Naturaleza de la Gran Perfección”, por el omnisciente Jigme Lingpa, perteneciente a la tradición Dzogchen, encontramos la siguiente estrofa:

    No existe, no ha sido vista, ni siquiera por los Victoriosos.
    No es no existente, es la base de Samsara y Nirvana.
    No es contradictorio, es el gran Camino Medio.
    Pueda yo llegar a reconocer dzogpa chenpo, la naturaleza de la base.

    En otras palabras, estas dos tradiciones están relacionadas enteramente con el reconocimiento de la misma naturaleza.

    De este modo, tanto la felicidad a corto plazo como la felicidad última, dependen del cultivo de la meditación, que desde el punto de vista común de los sutras (el punto de vista sostenido en común por todas las tradiciones del Budismo), es la calma mental y la visión profunda, y desde el punto de vista no común del Vajrayana, son las fases de generación y completación.

    La meditación, sin embargo, depende en parte de la generación de amor y compasión. Y esto es así para cualquier clase de meditación, pero es especialmente cierto en la meditación Vajrayana. La razón es que en las prácticas específicas del Vajrayana, la visualización de deidades o meditación de Mahamudra, etc., dependen de la presencia de una motivación pura de parte del practicante, desde el mismo comienzo. Si esta motivación pura, auténtica o genuina, no está presente, y debido a que somos personas comunes, es muy posible que no esté presente, realmente no ocurrirá ningún gran beneficio. Por esta razón, los practicantes Vajrayana siempre tratan de entrenar su motivación, y tratan de desarrollar la motivación que se conoce como la mente despierta o bodhicitta.

    Como una muestra de esto, si observamos los textos utilizados en la práctica Vajrayana, veremos que las formas más largas y elaboradas de los textos Vajrayana siempre comienzan con una clarificación o meditación en la bodhicitta, y que incluso los textos más breves y condensados siempre comienzan con una meditación en la bodhicitta, amor y compasión, el sentido de esto es que esta clase de motivación es necesaria para toda meditación, pero especialmente para la práctica Vajrayana.

    El único sentido real que podemos darle a nuestro nacimiento en este planeta, y en particular al haber nacido como seres humanos en este planeta, y el único resultado realmente significativo que podemos mostrar en nuestra vida es el haber ayudado al mundo: haber ayudado a nuestros amigos, haber ayudado a todos los seres en este planeta, tanto como podamos. Y si dedicamos nuestra vida o una parte significativa de nuestra vida a destruir y dañar a otros, entonces hasta el grado que lo hayamos hecho así, nuestra vida carecerá de sentido. Si logras comprender que el único sentido real de una vida humana es ayudar a otros, beneficiar a otros, mejorar el mundo, entonces debes comprender que la base de no dañar a otros sino beneficiarlos, es tener la intención de no dañar a otros y la intención de beneficiar a otros.

    Ahora, la causa principal para tener esta clase de intención estable o motivación estable, es el cultivo real de amor y compasión por otros. Esto significa que cuando nos encontramos llenos de rencor o fastidio y de malas intenciones – que no es raro que así sea -, tenemos que reconocerlo, ser concientes de ello como lo que es, y abandonarlo. Y entonces, aunque podamos estar libres de rencor o fastidio y de malas intenciones, y podamos tener el deseo de mejorar las cosas, puede que pensemos únicamente en nosotros; puede que pensemos solamente en ayudarnos o beneficiarnos a nosotros mismos. Cuando este es el caso, entonces tenemos que recordar que la raíz de esta clase de mentalidad, que es bastante mezquina, limitada y rígida, es desear la victoria o ganancia para uno mismo, incluso al costo del sufrimiento y pérdida experimentada por otros. Y en ese caso, tenemos que expandir gradualmente nuestra simpatía por los demás, y por tanto este cultivo de la bodhicitta o altruismo en general, como una motivación, es una forma esencial de dotar de sentido nuestra vida, de hacerla significativa.

    La importancia del amor y la compasión no es una idea exclusiva del Budismo. Todos, a lo largo del mundo, hablan acerca de la importancia del amor y la compasión. Nadie dice que el amor y la compasión sean algo negativo de lo que deberíamos deshacernos. No obstante, hay un elemento que no es común en cuanto al método o enfoque que emplea el Budismo. En general, cuando pensamos en la compasión, pensamos en una simpatía o empatía natural o espontánea que experimentamos cuando percibimos el sufrimiento de alguien. Y en general pensamos en la compasión como un estado de dolor, de tristeza, porque vemos el sufrimiento de alguien y vemos qué está causando ese sufrimiento y sabemos que no podemos hacer nada para remover la causa de ese sufrimiento y en consecuencia, el sufrimiento en sí. De manera que antes de que generáramos compasión, había una persona infeliz, y después de que hemos generado compasión, ahora hay dos personas infelices. Y esto es lo que ocurre comúnmente.

    Sin embargo, el enfoque que emplea la tradición budista con la compasión es un poco diferente, ya que está fundado en el reconocimiento que, sea que podamos o no beneficiar a ese ser o a esa persona en su situación y circunstancias inmediatas, podemos generar la base para su beneficio último. Y la confianza en esto, remueve la frustración o la infelicidad que de lo contrario afecta la compasión ordinaria o común. De esta manera, cuando cultivamos la compasión de esta forma, lo experimentamos como algo placentero en vez de algo infeliz.

    La forma en que cultivamos la compasión se conoce como compasión inconmensurable, y para ser precisos, existen cuatro aspectos de lo que en general podríamos llamar compasión, por esta razón se les llama los cuatro inconmensurables. Normalmente cuando pensamos en algo que es llamado “inconmensurable”, nos referimos a algo inconmensurablemente vasto. Pero aquí la connotación principal del término no es vastedad sino imparcialidad. Y el punto de decir compasión inconmensurable es que se refiere a una compasión que no apunta a ayudar a una persona al costo de dañar a otra. Es una compasión que se siente de forma igualitaria por todos los seres. La base de la generación de esta compasión imparcial es el reconocimiento del hecho que todos los seres, sin excepción, realmente desean y no desean las mismas cosas. Todos los seres, sin excepción, desean ser felices y evitar el sufrimiento. No existe ningún en ser, en ningún lugar, que realmente desee o quiera sufrir. Si entendemos esto, y en la medida que lo entendamos así, tendremos el intenso deseo de que todos los seres estén libres de sufrimiento. Y no existe ningún ser, en ningún lugar, que no quiera ser feliz; si entendemos esto, y en la medida que lo entendamos así, tendremos el intenso deseo de que todos los seres logren la felicidad que desean alcanzar. Ahora, debido a que la experiencia de felicidad y libertad de sufrimiento, depende de la generación de las causas de esto, la forma que toma nuestra aspiración es la de que todos los seres posean no sólo felicidad, sino las causas de la felicidad, que no sólo estén libres de sufrimiento, sino de las causas del sufrimiento.

    Las causas del sufrimiento son fundamentalmente la presencia de aflicciones mentales en nuestra mente (ignorancia, apego, aversión, celos, arrogancia, etc.), y es a través de la existencia de estas aflicciones que sufrimos. Mediante el reconocimiento de que existe una forma de trascender las causas del sufrimiento, básicamente a través de la eliminación de estas causas por medio de la práctica de meditación, cosa que puede ocurrir inmediatamente o no, pero es un proceso definitivo y manejable, a través de la confianza, entonces este amor, desear que los seres sean felices, y la compasión de desear que los seres estén libres de sufrimiento, no es algo para nada inútil o frustrante. Por consiguiente, este amor ilimitado y esta compasión ilimitada, genera una alegría ilimitada que está basada en la confianza de que podemos ayudar a los seres a liberarse a sí mismos.

    Entonces, el amor ilimitado es la aspiración de que los seres posean felicidad y las causas de la felicidad. La compasión ilimitada o inconmensurable, es la aspiración de que los seres estén libres de sufrimiento y las causas de sufrimiento. Y la confianza y el deleite que obtenemos de la confianza de que podemos lograr ambas cosas, es una alegría ilimitada. Debido a que todas estas actitudes son ilimitadas o inconmensurables o imparciales, todas ellas tienen una cualidad, que es la ecuanimidad. Esto significa que si estas actitudes son cultivadas adecuadamente, no es que tenemos compasión por un ser y por otro no, y así con las otras. Normalmente, cuando experimentamos estas cualidades, por supuesto, son parciales, están lejos de ser imparciales. Con el propósito de eliminar la fijación que nos hace experimentar compasión sólo por algunos y por otros no, tenemos que entrenarnos en el cultivo de la ecuanimidad hacia los seres, a través del reconocimiento de que todos desean tener lo mismo y desean evitar lo mismo, y al hacer esto, podemos incrementar grandemente o reforzar nuestro amor y compasión.

    Esta es una pequeña introducción a la práctica de meditación, en cómo entrenarnos y cómo generar compasión.

    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes, sin excepción.

    Que todos los seres tengan felicidad y las causas de la felicidad.
    Que todos los seres estén libres del sufrimiento y las causas del sufrimiento.

    [1] En el original “insight”.
    [2] Sánscrito, candali; Tibetano, tummo.

  • Mantra de Chenrezig – S.S. El XIV Dalai Lama del Tibet

    Mantra de Chenrezig – S.S. El XIV Dalai Lama del Tibet

    chenrezig2008FUna Explicación del Mantra de Chenrezig, (Avalokiteshvara en sánscrito) el Buda del Amor y la Compasión Universales

    Por S.S. el XIV Dalai Lama Tenzin Gyatso  

    Es muy bueno recitar el mantra OM MANI PEME HUM, pero mientras lo haces debes concentrarte en su significado, porque el significado de las seis sílabas es grande y profundo.
    La primera sílaba está compuesta por tres letras A, U, y M. Estas simbolizan el cuerpo, el habla y la mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, el habla y la mente puros y supremos de un buda.

    ¿Pueden el cuerpo, el habla y la mente impura transformarse en cuerpo, habla y mente pura? ¿O están completamente separadas? En todos los casos, los budas fueron seres como nosotros y, entonces, gracias al camino se iluminaron. El budismo no afirma que alguien desde el principio estuviera libre de faltas y poseyera todas las buenas cualidades.La purificación del cuerpo, el habla y la mente llega a través del abandono gradual de los estados impuros y su transformación en lo puro.

    ¿Cómo se logra esto? El camino se indica en las siguientes cuatro sílabas. MANI significa joya y simboliza los factores del método: la intención altruista de iluminarse, el amor y la compasión. Así como una joya es capaz de eliminar la pobreza, la mente altruista de la iluminación es capaz de eliminar la pobreza o las dificultades de la existencia cíclica y el sufrimiento. De igual forma, así como una joya cumple los deseos de los seres sensibles, también la intención altruista de llegar a la iluminación satisface los deseos de los seres sensibles.

    Las dos sílabas siguientes, PEME, significan flor de loto y simbolizan la sabiduría. Así como un loto crece en el lodo sin ensuciarse con las faltas de éste, la sabiduría es capaz de ponerte en una situación sin contradicciones, donde de cualquier otra forma habría contradicción si no tuvieses sabiduría. Existe la sabiduría que comprende la impermanencia, la sabiduría que comprende que las personas están vacías de existencia sustancial, la sabiduría que comprende el vacío de la dualidad –esto es, la diferencia de entidades entre sujeto y objeto– y la sabiduría que comprende el vacío de la existencia inherente. Aunque hay diferentes tipos de sabiduría, la principal de todas estas es la sabiduría que comprende la vacuidad.

    La pureza debe lograrse mediante la unión indivisible entre el método y la sabiduría; dicha unión está simbolizada por la última sílaba, HUM, que indica indivisibilidad. De acuerdo con el sistema del sutra, esta indivisibilidad del método y la sabiduría se refiere a la sabiduría afectada por el método, y al método afectado por la sabiduría.

    En el vehículo del mantra, o tantra, se refiere a una conciencia donde existen en forma completa ambas, la sabiduría y el método como una entidad indiferenciable. En términos de las sílabas semilla de los Cinco Budas Conquistadores, HUM es la sílaba semilla de Akshobya, el inamovible, el no fluctuante, aquel que no puede ser perturbado por nada. Así, las seis sílabas, OM MANI PEME HUM, significan que a partir de la práctica de un camino, que es la unión indivisible del método y la sabiduría, puedes transformar tu cuerpo, tu habla y tu mente impuros en el cuerpo, el habla y la mente puros y supremos de un buda.

    Se dice que no debes buscar la budeidad fuera de ti, las causas para el logro de la budeidad están dentro de ti. Como dice Maitreya, en el Sublime Continuo del Gran Vehículo (Uttaratantra), todos los seres tienen intrínsecamente la naturaleza búdica en su continuo mental. Tenemos dentro de nosotros la semilla de la pureza, “la esencia de aquellos que han ido a la Talidad” (Tathaghatagarbha), que debe ser transformada y desarrollada completamente en la budeidad.

  • Tulku Thondup – Hinayana, Mahayana, y Vajrayana

    Tulku Thondup – Hinayana, Mahayana, y Vajrayana

    Tulku_Thondup2Hinayana, Mahayana y Vajrayana

    Por Tulku Thondup Rinpoche

    Hinayana

    El camino Hinayana está caracterizado por la intención de liberarse uno mismo. Su canon escritural o compendio de textos, se conoce en Sánscrito como el Tripitaka, los Tres Cestos: el Vinaya o código de disciplina moral, esencialmente para monjes y monjas; el cesto de los Sutras o discursos sobre diferentes clases de entrenamiento espiritual; y el Abhidharma, las escrituras sobre sabiduría, filosofía y psicología. Estos textos se centran en la forma de obtener el logro del Arhat, la
    cesación del sufrimiento y su causa. También incluyen entrenamiento mental en la contemplación y sabiduría. Sin embargo, el énfasis principal está en las formas de disciplina física y en una vida solitaria, aislada, para evitar las circunstancias que pueden generar contaminantes emocionales. Este distanciamiento físico protege la mente de caer en lo no virtuoso o negativo.

    En la tradición Hinayana encontramos dos grandes escuelas de filosofía religiosa: Vaibhashika y Sautrántika.
    Mahayana
    La característica especial del Mahayana es la intención, aspiración y práctica de obtener la felicidad y liberación de los demás, no sólo uno mismo, lo cual es una actitud egoísta a ser superada. Las escrituras Mahayana relativas al código de disciplina y muchos otros aspectos del entrenamiento son las mismas que las del Hinayana, pero éstas se interpretan de manera diferente. Aparte de estas áreas en común, encontramos un vasto número de escrituras canónicas sobre contemplación mental y sabiduría tales como los sutras Mahayana, incluyendo el Prajnaparamita. En el entrenamiento Mahayana, lo que sea que hagas y donde sea que estés, el aspecto importante del entrenamiento es el desarrollo de la aspiración compasiva por el bienestar de los demás. De manera que el mayor énfasis en el Mahayana está en la actitud mental de cultivar pensamientos beneficiosos para otros. La meditación, contemplación y sabiduría, así como la disciplina física son
    consideradas como soportes para sostener esta actitud esencial. Si tu mente está llena de compasión hacia otros, entonces no puedes hacer nada que pueda herirlos.

    Incluso cuando estés bebiendo una taza de té, no será para satisfacción de tu deseo, sino para nutrir tu cuerpo de manera que puedas mantenerlo como una herramienta o instrumento para servir a otros. Esta actitud iluminada [actitud de iluminación] es lo que se llama bodhicitta. Y si tal actitud es desarrollada y no declina ni se destruye, entonces eres un Bodhisattva, un ser que está en el camino a la iluminación. Con esta clase de mente [mentalidad], uno puede transmutar su vida
    cotidiana en acciones meritorias, la causa de la iluminación.

    En el vehículo Mahayana, encontramos tres grandes escuelas:

    1. Madhyamika: Prasangika; Svatantrika.
    2. Cittamatra (Yogachara).
    3. Vajrayana: Seis (o Cuatro) Tantras.

    Vajrayana

    La característica especial del Vajrayana es la visión [percepción] pura. A través de la iniciación conferida por un maestro tántrico, uno ve y actualiza el mundo como una tierra pura y los seres como seres iluminados. Con el poder o sabiduría transmitida en la iniciación y con los medios hábiles extraordinarios de canales, energía, y esencia del cuerpo vajra, los practicantes tántricos generan la experiencia de la gran unión de gozo y vacuidad, y este logro conduce la mente al punto de la realización. En las prácticas tántricas no hay nada que deba ser refrenado o destruido, sino que se transforma en el combustible de la sabiduría, la gran unión de gozo, claridad y vacuidad. En el Mahayana común, los practicantes transforman su vida diaria en un entrenamiento espiritual a través de la recta actitud, y el pensamiento

    de beneficiar a otros. Así, el día a día se transforma en una práctica meritoria, la causa de la iluminación. En el tantra, sin embargo, uno transforma todo en sabiduría, lo cual es el resultado u objetivo del camino. En este sentido, el Vajrayana es conocido como el vehículo del resultado o vehículo resultante, ya que toma el resultado mismo como el camino de entrenamiento.

    Si bien los tres vehículos emplean diferentes métodos de práctica, su propósito común es lograr la liberación de samsara. Como resultado de la práctica Hinayana, uno logra el estado del Arhat. Como resultado de las prácticas Mahayana y Vajrayana, uno logra la Budeidad, el estado de completa iluminación, que posee los tres cuerpos [kayas] y las cinco sabidurías.

    De acuerdo a la tradición Nyingma, dentro del Vajrayana encontramos seis tantras mayores o principales:

    A. Tres Tantras Externos: 1. Kriyayoga; Chariayoga; Yogatantra.
    B. Tres Tantras Internos: 1. Mahayoga; Anuyoga; Atiyoga.
    Fuente: Tulku Thondup Rinpoche, “Hidden Teachings of Tibet: An explanation of the Terma Tradition of Tibetan Buddhism” (Tesoros Ocultos de Tibet: Una explicación de la Tradición Terma del Budismo Tibetano), Editado por Harold Talbott, Wisdom Publications, 1994.Nota: Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes.

  • Lama Zopa – El poder del Buda de la Medicina (Sangye Menla – extracto)

    Lama Zopa – El poder del Buda de la Medicina (Sangye Menla – extracto)

    2011.04.23 LZREL PODER DEL BUDA DE LA MEDICINA

    Un extracto de las enseñanzas de Lama Zopa Rinpoche

    El método de yoga del Buda de la Medicina fue enseñado por Guru Padmasambhava en la colección de enseñanzas llamada “La Joya de los Tesoros”. Fue enseñado para capacitar a aquellos quienes practicaban medicina para diagnosticar y tratar pacientes en forma perfecta, particularmente en los tiempos en que las cinco degeneraciones estuvieran aumentando.

    Debido a que el Dharmakaya, que es la sabiduría pura de la mente omnisciente, se expresa como infinita compasión, se manifiesta espontáneamente en diferentes aspectos que eliminan los diversos obstáculos de los seres vivientes. Este tipo de expresión, como lo son Los siete Budas de la Medicina, se manifiestan de\
    modo de pacificar los obstáculos para el logro de la felicidad temporal, y especialmente la felicidad última, que es\
    la perfecta iluminación.

    La práctica de Los siete budas de la medicina no sólo es muy poderosa para curar enfermedades, sino también para purificar los obstáculos. La practica del buda de la Medicina puede purificar incluso aquellos quienes ya han muerto y liberarlos del sufrimiento y es también muy útil para lograr éxito, tanto temporal como último.

    Debido a que en el pasado cuando ellos eran Bodhisattvas que practicaban el camino a la iluminación, realizaron muchas promesas y vastas aspiraciones para que todas las súplicas de los seres vivientes de los tiempos degenerados, pudieran ser satisfechas, cuando las enseñanzas de Shakyamuni Buda estuvieran en declive.

    Por esta razón, generaron una intención muy fuerte de lograr la iluminación; esta fue su motivación para meditar y actualizar el camino. Por esto es importante meditar en el Buda de la Medicina, no solo por la curación de una enfermedad, sino también por el éxito de nuestra practica del Dharma así como otras actividades.

    Como la palabra sagrada del Buda es irrevocable, podemos confiar en el poder de los Budas de la Medicina para conceder rápidamente bendiciones a todos los seres sensibles de estos tiempos degenerados. Si meditamos en los Budas de la Medicina, rápidamente seremos capaces de lograr todo lo que deseemos. Simplemente escuchando el nombre del Buda de la Medicina o su mantra, se cierran las puertas para renacer en los reinos inferiores. No deberíamos tener duda alguna sobre estos beneficios.

    Guru Shakyamuni Buda dijo en el sutra del Buda de la Medicina, llamado “Rayos de Lapislázuli”:

    “Ananda, Tu crees mi explicación de las cualidades de este Tathagata?” Kungawo respondió, “Yo no dudo de sus enseñanzas, Bhagawan. Por qué no? Porque las acciones del cuerpo, palabra y mente sagradas de un Tathagata son siempre puras y libres de falta”. Guru Shakyamuni Buda entonces advirtió, “Ananda, cualquiera que escuche el sagrado nombre de este Tathagata no caerá en los reinos malignos de los seres transmigratorios que sufren.”

    Cuando alguien esta gravemente enfermo, deben realizarse elaboradas practicas de meditación cuyo propósito es enfocarse en cada uno de los Budas de la Medicina. Es muy común que la práctica de Puja permita la prolongación de la vida de una persona. Esta persona o se recupera inmediatamente o muere dentro de uno o dos días permaneciendo bajo un estado mental pacífico, en vez de vivir bajo mucho sufrimiento.

    La práctica del Buda de la Medicina es muy poderosa. Mientras la práctica de Puja es muy efectiva en casos de enfermedades graves, por lo general también se realiza para obtener éxito. Es recomendable hacer un retiro de la práctica del Buda de la Medicina por uno o dos meses. Practicando estos métodos, podemos obtener clarividencia. Un signo de logro es que los pacientes se aproximan a nosotros en nuestros sueños y podemos diagnosticar sus enfermedades; al siguiente día ellos en realidad se acercan a nosotros y podemos describir el exacto tratamiento que ellos necesitan. Otro signo es, que cuando nos concentramos en el pulso de un paciente, podemos inmediatamente reconocer la enfermedad y prescribir el tratamiento correcto. También, mientras estamos examinando el pulso, muchas diosas pueden aparecer en el espacio alrededor de nosotros y decirnos la naturaleza de la enfermedad y su tratamiento.

    Debido al surgimiento de las cinco degeneraciones, el diagnóstico de la enfermedad ha cambiado y nuevas enfermedades han aparecido. Los médicos tienen dificultad en reconocer las nuevas enfermedades y no conocen el tratamiento. Estos patrones son justo como Padmasambhava predijo. En la presencia de los ocho Budas de la Medicina – Cuando nos referimos a ocho, estamos incluyendo también a Shakyamuni Buda – Manjushri solicitó, “Como Ud. ha prometido en el pasado, por favor otorgue un mantra especial para que los seres sensibles de los tiempos degenerados, quienes tienen poco merito y que están abrumados por muchos sufrimientos, incluyendo enfermedades y espíritus dañinos, puedan obtener éxito rápidamente. Que estos seres sensibles puedan ver a todos los Budas y logren todos sus deseos.” Juntos en una sola voz los ocho Budas de la Medicina otorgaron el\
    mantra en respuesta a la solicitud de Manjushri.

    Si recitamos el mantra del Buda de la Medicina como una practica diaria, todos los Budas y Bodhisattvas nos prestarán atención, justo como una madre lo hace con su amado hijo, y siempre nos van a guiar. Vajrapani, la personificación del poder de todos los Budas, los cuatro guardianes, y otros protectores siempre nos protegerán y guiarán. Esta práctica también purifica todo nuestro karma negativo y rápidamente pacifica enfermedades y espíritus dañinos. También proporciona éxito; todo se vuelve exitoso exactamente de acuerdo a nuestros deseos.

    Traducción libre (borrador) por Ngakpa Rinchen Phuntsok (Carlos Cubillos) y Ngakpa Thondup Dorje (Mauricio Salinas).

  • Ven. Traleg Rinpoche – Los Tres Kayas (Cuerpos) del Buda

    Ven. Traleg Rinpoche – Los Tres Kayas (Cuerpos) del Buda

    tralegrinpocheLos Tres Kayas (*Cuerpos) del Buda
    Por el Venerable Traleg Rimpoche
    Traducción del Ingles: Josep Ferrer – Blanes, Enero 1999

    El cumplimiento de la práctica Budista es la realización de los tres kayas: Dharmakaya, Sambhogakaya, y Nirmanakaya. Estos son los tres cuerpos del ser o iluminación de Buda. El Dharmakaya se corresponde con la mente, el Sambhogakaya con la palabra, y el Nirmanakaya con el cuerpo. El Dharmakaya es el cuerpo sin forma. Es un estado indiferenciado de ser del que no podemos hablar en términos de confusión o iluminación.

    El Dharmakaya es algo que está siempre presente, es redescubierto en lugar de ser creado de nuevo. Porque es atemporal y ahistórico, no podemos atribuirle cambio o transformación. Porque es pasivo e indeterminado por naturaleza, el Dharmakaya no puede manifestarse como medio para trabajar uno por el beneficio de los demás, sino que da origen al aspecto determinista del Sambhogakaya y el Nirmanakaya.

    Al igual que el Dharmakaya, el Sambhogakaya está siempre presente. Tiene que ver con los poderes mentales, con la habilidad de la propia mente para manifestarse con relación a las cinco sabidurías. En la práctica tántrica, todas las deidades son manifestaciones del Sambhogakaya porque encarnan los cinco tipos diferentes de sabiduría. El Sambhogakaya está conectado con la comunicación, tanto a un nivel verbal como no verbal, y está también asociado con la idea de relación, así que esta palabra aquí significa no solo la capacidad de utilizar palabras sino la habilidad de comunicarse a todos los niveles. Tanto los aspectos del Sambhogakaya como del Dharmakaya están ya encarnados dentro de cada ser sintiente, y la fructificación es una cuestión de llegar a esta realización.

    El Nirmanakaya es el aspecto físico de un ser iluminado, el medio a través del cual la comunicación y la relación pueden ser llevadas a cabo. Puede decirse que es nuevo o diferente, porque está solamente en el nivel físico en el que uno puede transformarse. En Tibetano el cuerpo purificado, llamado ku, es la manifestación del cuerpo plenamente transformado, libre de la influencia de inculcados y profundamente establecidos residuos kármicos.

    Nuestro cuerpo físico ordinario es llamado lu. Es el producto de rastros y disposiciones kármicas, y carece de espontaneidad y creatividad. A través de la purificación del propio cuerpo, palabra y mente, el cuerpo físico cesa de ser un lugar para tendencias negativas no deseadas, excesivos deseos, y obsesiones, y en su lugar se convierte en el Nirmanakaya, un medio con extraordinario poder para trabajar con y beneficiar a los demás.

    La idea de los tres cuerpos no debe conducirnos erróneamente a pensar que existen tres entidades diferentes. El Dharmakaya y el Sambhogakaya no se refieren a entidades en tanto que estados existenciales de ser, y solamente el cuerpo del Nirmanakaya es creado de nuevo en forma física. En realidad los tres kayas son dos cuerpos – el cuerpo sin forma y el cuerpo de la forma. Tanto el Sambhogakaya como el Nirmanakaya son llamados normalmente los cuerpos de la forma del Buda, mientras que el Dharmakaya es sin forma.

    El Dharmakaya es básicamente la encarnación de lo que es llamado las dos purezas. En su pureza primordial, el Dharmakaya está completamente vacío y abierto, y nunca ha sido corrompido por conflictos emocionales o confusiones conceptuales. El segundo aspecto, el aspecto temporal de las dos purezas del Dharmakaya, aparece como resultado de trabajar con las propias emociones sobre el camino, cuando un practicante empieza a devenir limpio.

    Cuando uno se embarca en el camino purificándose a sí mismo de esta manera, uno puede manifestarse entonces también en la forma del Sambhogakaya. En la práctica tántrica es la propia energía del Sambhogakaya que uno intenta invocar, y las enseñanzas tántricas deben ser entendidas como estando presentes dentro de la misma mente, en la forma de Sambhogakaya. Pero el Sambhogakaya no es algo que pueda ser percibido por seres ordinarios, puesto que uno necesita tener una mente purificada tanto para percibirlo como para comunicarlo.

    Una persona puede manifestar todo tipo de poderes mentales, pero si la audiencia es limitada en su capacidad y la gente está sujeta a todo tipo de ilusiones, entonces no serán capaces de apreciar la manifestación del Sambhogakaya. Los Budas siempre se comunican a través del aspecto del Nirmanakaya, expresándose a sí mismos verbal y mentalmente, porque pueden trabajar mejor para el beneficio de los demás a través de tales medios físicos.

    Sin embargo, los tres kayas no son completamente independientes uno del otro. Siempre están interrelacionados, y cuando se abren completamente, son inseparables uno del otro. El Nirmanakaya y el Sambhogakaya se manifiestan básicamente del Dharmakaya, en otras palabras, ambos aspectos de la forma de un ser Búdico son dependientes del cuerpo sin forma. El Dharmakaya es el origen o campo sobre el cual se basan los otros dos.

    Cuando llamamos al Sambhogakaya el “cuerpo de la forma”, no queremos decir forma física sino forma en el sentido de manifestarse y ser determinada, como opuesto al Dharmakaya, el cual es sin forma porque no es determinado. El Sambhogakaya es determinado porque, a pesar de que no es físico, se manifiesta de diversas maneras. Si el Sambhogakaya es realizado plenamente, entonces uno puede recibir diferentes enseñanzas y significados de muchas fuentes naturales, tales como el sonido, la visión, etc.

    A su vez el Sambhogakaya da origen al Nirmanakaya, el cual es realizado a través del cuerpo físico, y encarna tanto los aspectos del Sambhogakaya como los del Dharmakaya. El Nirmanakaya es físico en su esencia y está situado históricamente, de manera que cuando hablamos acerca de que Buda Sakyamuni alcanzo la iluminación en Bodh Gaya, dio enseñanzas en Varanasi, y al final logro el paranirvana en Kushinagar, estamos describiendo el aspecto del Nirmanakaya.

    Debido a que los aspectos Sambhogakaya y Dharmakaya de Buda no están situados históricamente, no podemos atribuirles ningún tipo de temporalidad. Las enseñanzas del Sambhogakaya no son una materia personal, y en algún sentido no pueden decirse incluso que sean Budistas. El Sambhogakaya ha encarnado sus significados justo desde el comienzo, antes del tiempo de Buda. Los encarna ahora, y los encarnara otra vez en el futuro, porque la auspiciosa coincidencia del tiempo nunca cesa.

    La figura icnográfica de Vajradara en las thangkas y en cualquier otro lado simboliza el aspecto del Sambhogakaya en su sentido primordial. Vajradara significa “sostenedor del cetro vajra” y el vajra significa la verdad perenne de la realidad que no está sujeta a cambio y que no necesita ser actualizada. Como el vajra, la verdad no puede ser relativizada y convertida en algo que sea condicional. Es una realidad que es perennemente verdad. Como símbolo del Sambhogakaya, Vajradara es un fenómeno histórico y es perceptible solamente a la gente con mentes extraordinariamente lucidas y perceptivas.

    Se dice que el Sambhogakaya se manifiesta no en cualquier tipo de lugar espacial o físico sino en un lugar que no es realmente un lugar; un lugar de ningún lado llamado Akanishta, o wok.ngun en Tibetano. Wok significa “no debajo”, sugiriendo que Akanishta, debido a que es un campo de ningún lugar, todo lo abarca. En estado ultimo, wok.ngun se refiere a la vacuidad o sunyata.

    El maestro que manifiesta el Sambhogakaya en el lugar llamado Akanishta es el Vajradara del Nirmanakaya, y encarna no las enseñanzas ordinarias de los tres yanas, sino las enseñanzas más esenciales del supremo Tantrayana que son siempre significativas a pesar de la situación histórica. La audiencia para este nivel de enseñanzas serán solamente seres realizados avanzados.

    Al mismo tiempo, desde el punto de vista del Nirmanakaya, podemos decir que Buda nació en tal o cual lugar, y que fue a través de tal o cual práctica, y que cuando al final logro el nirvana, introdujo los tres yanas y otras enseñanzas. En este contexto la audiencia incluiría seres de varias capacidades, disposiciones e inclinaciones.

    El Sambhogakaya es llamado long.cho.dzok.pai.ku en Tibetano. Long.cho significa hacer uso de, consentir. Debido a que ku denota purificación de estar en el Nirmanakaya, long.cho.dzok.pai.ku significa “hacer uso del cuerpo transformado”. El Sambhogakaya es llamado así porque está siempre inmerso en un estado de incesante gozo. Podemos hacer la distinción entre el Sambhogakaya y el Nirmanakaya desde fuera, pero en términos de la experiencia del mismo Buda, no podemos hablar acerca del Sambhogakaya manifestándose primero y después el Nirmanakaya. En ultima instancia no podemos hablar en términos de un aspecto de los kayas como siendo uno superior y el otro inferior.

    El aspecto del Sambhogakaya está dotado con lo que se llaman las Cinco Coincidencias Auspiciosas. Primero está la coincidencia auspiciosa del lugar, la cual es que el Sambhogakaya se manifiesta en el lugar de Akinishta. Segundo está la aparición del maestro, en este caso el Buda en su aspecto del Nirmanakaya.

    Tercero está la coincidencia auspiciosa de la manifestación de las enseñanzas del Sambhogakaya como manifestaciones tántricas puras. El maestro comunica estas enseñanzas no en términos de textos escritos sino en términos de significado. Si son practicadas o realizadas, estas enseñanzas esenciales pueden llevar a una persona al estado de iluminación en una vida.

    La cuarta coincidencia auspiciosa es la convergencia de una apropiada audiencia de bodisatvas, dakas y dakinis – aquellos que son avanzados en el camino. Quinto está la auspiciosa coincidencia del tiempo. Desde la perspectiva del Sambhogakaya, al contrario de la perspectiva del Nirmanakaya, pasado, presente y futuro son encarnados simultáneamente en las enseñanzas. Por ejemplo, en su aspecto del Nirmanakaya el Buda enseñó las Cuatro Nobles Verdades, el Noble Camino en Ocho Puntos, etc. Debido a que podemos decir que estas enseñanzas Budistas empezaron en un tiempo especifico, podemos especular también acerca de cuando el Budismo deberá cesar en su existencia. Pero las enseñanzas del Sambhogakaya están siempre presentes y por tanto son incesantes.

    La manifestación del maestro en la forma del Sambogakaya tiene ciertas cualidades, llamadas los Siete Miembros. El primer miembro es que el aspecto del Sambhogakaya está plenamente inmerso en las enseñanzas Mahayana. El segundo es llamado el miembro de la coexistencia, lo cual significa que debido a que el Sambhogakaya nunca está corrupto, se manifiesta en conjunción con la sabiduría. Tercero está el miembro de la plenitud, lo cual significa que el aspecto del Sambhogakaya está lleno de verdad, completamente empapado de la verdad.

    El cuarto miembro es el miembro de la no-substancialidad, debido a que la manifestación del Sambhogakaya carece de existencia inherente. El siguiente es el miembro de la infinita compasión, porque el aspecto del Sambhogakaya está plenamente imbuido con preocupaciones compasivas y dirige su atención hacia los seres sintientes. El sexto es el miembro de la no-cesación, lo cual significa que la resonante preocupación por los demás seres sintientes está siempre presente y por lo tanto es incesante.

    La séptima y ultima cualidad es llamada el miembro de la manifestación perenne, lo cual significa que el Sambhogakaya no puede cesar de existir, sino que se ha manifestado a través de las épocas. No existe tal cosa como un Sambhogakaya cesando de existir en la manera en que el Nirmanakaya se retira cuando el Buda entra en el Paranirvana.

    Cuando uno se embarca en el camino y trabaja para el beneficio de los demás involucrándose en las acciones del bodisatva y generando la amabilidad amorosa y la compasión, entonces uno está sembrando las semillas para el logro de los aspectos del Sambhogakaya y el Nirmanakaya del cuerpo de la forma del Buda. Simultáneamente con la acción amable y compasiva, la comprensión y la sabiduría se incrementan. Estas cualidades son las que pueden manifestarse a la larga como el pleno despliegue del aspecto sin forma del ser Búdico, el Dharmakaya.

    La relación entre los tres kayas es como la relación del cielo con las nubes y la lluvia. El cielo corresponde al Dharmakaya, las nubes al Sambhogakaya, y la lluvia al Nirmanakaya. Así como el espacio, o el cielo, no es un producto condicional, así el Dharmakaya no nace debido a causas y condiciones, es indeterminado. Sin embargo, el Dharmakaya da origen a las manifestaciones del Sambhogakaya en la misma manera en que el espacio da origen a la formación de nubes.

    El texto Tibetano Ngu.Dun.Du.Pa dice que el estado del Dharmakaya precede a las ideas tanto de confusión como de sabiduría. Antes de que hayan surgido cualquiera nociones dualistas, antes de que uno haya experimentado cualquier cosa, este estado incondicionado se origina espontáneamente. Es un estado neutral porque no es ni positivo ni negativo, y aun al mismo tiempo existe la presencia de una auto-consciencia. Debido a que el estado del Dharmakaya nunca ha sido corrompido por los conflictos emocionales o las confusiones conceptuales, uno no puede hablar acerca de ello en términos ni de nirvana ni de samsara.

    En otro texto, Yeshe Ting Dzog, puntualiza que, antes de que tuviéramos cualquier idea de Budas o seres sintientes, hubo un estado que era absolutamente puro e incorrupto, así como también de conocimiento o auto-consciencia. El estado – el Dharmakaya – es el estado de la no- diferenciación, y es la base o matriz para cualquier experiencia. Tanto si uno es un Buda como un ser arrojado al torbellino del reino infernal, la presencia del substrato o matriz del Dharmakaya es la misma, y este estado indiferenciado es la fuente básica para la totalidad de nuestras experiencias conscientes.

    Pero el Dharmakaya es un estado, no una entidad. No es una cosa. No es un producto de causas y condiciones, y es permanente. Pero decir que es permanente no significa que permanezca para siempre, porque el Dharmakaya no es una entidad – es nada. Puede decirse que es permanente porque es incondicionado como el cielo. Y aun este estado incondicionado da origen a todas las cosas condicionadas – a todas las experiencias del samsara y el nirvana, a la confusión y a la sabiduría, a las perplejidades conceptuales, a los conflictos emocionales, etc.

    Estas distintas experiencias de la mente están también relacionadas con el aspecto del Sambhogakaya el cual puede manifestarse desde el estado indiferenciado del Dharmakaya como visiones o apariciones. Por ejemplo, el Sambhogakaya manifestado al gran maestro Naropa un día mientras paseaba. Mientras estaba deambulando, Naropa choco con una fea mujer que nunca había visto. Ella le dijo, “¡Eh!, ¿Qué conoces sobre el Budismo?”. Él respondió “sé bastante porque soy profesor en la Universidad de Nalanda”. A esto la fea mujer empezó a cantar y bailar, y Naropa se desconcertó un poco. Entonces ella le preguntó “Bien, ¿conoces el significado de las enseñanzas?”. Naropa respondió rápidamente, “Si”, pero cuando dijo esto la mujer empezó a llorar. Entonces se dio cuenta de pronto, y Naropa realizo que como mucho todo lo que comprendía era puramente intelectual y conceptual, y que había olvidado completamente sintonizar con sus aspectos más intuitivos.

    La visión de Naropa de la fea mujer fue, en un sentido, una llamada simbólica del Sambhogakaya, algún tipo de experiencia revelatoria, y uno puede tener diversidad de tales experiencias en términos del Sambhogakaya. Se dice que el Sambhogakaya se comunica en un lenguaje simbólico. Se manifiesta de tal manera que uno lo comprende no a través de las palabras, descripciones, y explicaciones, sino a través de una respuesta más intuitiva a las propias experiencias.

    Visiones y sueños – todo esto – son parte de este total lenguaje simbólico de la manifestación del Sambhogakaya. Por esta razón, trabajar con la propia mente con relación a las visualizaciones, deidades, recitación de mantras, etc., son maneras de invocar a la energía del Sambhogakaya. Si uno tiene éxito con esto, entonces uno puede tener diferentes tipos de visiones.

    El Sambhogakaya puede caracterizarse por los ocho tipos de poder o enriquecimiento, conocido como wang.chuk.gye. El primer tipo es llamado kui.wang.chuk, lo cual significa el poder y enriquecimiento del cuerpo. Se dice que el poder del cuerpo se vuelve tal que todas las cosas de naturaleza samsárica y nirvánica se tornan completamente apagadas y uno es capaz de hacerse cargo de ellas. Junto con este poder, uno es enriquecido con muchas cualidades positivas.

    El segundo es sung.gi.wang.chuk, el poder y enriquecimiento de la capacidad verbal de la palabra. En este caso la capacidad de la palabra o comunicación es tal que todos los elementos esencialmente verbales tanto de las cualidades del samsara como del nirvana son asimiladas, y uno es capaz de hacer pleno uso de ellas. De este modo uno es enriquecido y se le conceden poderes.

    El tercero es llamado thuk.gyi.wang.chuk. Aquí el poder de la mente en relación tanto al samsara como al nirvana es asimilada e integrada, y se le conceden poderes y es enriquecido con todas las diferentes posibilidades de la manifestación mental.

    El cuarto es zung.thrul.kyi.wang.chuk, o el poder del milagro, por el cual la capacidad de expresión de la persona es tal que el o ella no está confinado por las tres puertas del cuerpo, palabra y mente, sino que es capaz de ir mas allá de los modos convencionales de expresión, siendo capaz de este modo de mostrar su poder de maneras inusuales.

    El quinto es du.wang.chuk, el siempre-yendo, siempre en movimiento, enriquecimiento y concesión de poder. Uno constantemente es empujado hacia la acción, hacia la intención de actuar y lograr las cosas para el beneficio de los demás. Así que en términos de hacer, o actuar, uno se vuelve plenamente dotado con diversidad de poderes relacionados con las cualidades samsáricas o nirvánicas.

    El sexto es llamado ne.gyi.wang.chuk, el enriquecimiento y la concesión de poder del lugar. Esto significa que el Sambhogakaya está situado en Akinishtha, el cual es básicamente la esfera de la realidad. Uno se enriquece y se le conceden poderes en este sentido debido a que el Sambhogakaya está inseparablemente unido con la realidad, y todos los poderes relacionados con esto pueden manifestarse.

    El séptimo es de.pai.wang.chuk, la concesión de poder y enriquecimiento de la sensualidad. Esto está conectado con la idea de que el Sambhogakaya está inseparablemente en unísono con su homologo femenino, tanto si uno llama a esta la madre de todos los Budas o aquella sin identidad, Dag mema – como si uno la llama Vajravarahi o Vajrayogini. Como quiera que uno pueda llamarla, el homologo femenino está continuamente en unísono con el Sambhogakaya y esta experiencia produce continuamente el gran gozo de estar en unísono, lo cual es también la expresión del Mahamudra. Finalmente, uno es iniciado y enriquecido por las capacidades de manifestar el prajna o sherab.

    El octavo y último tipo es llamado chin.de.pai.wang.chuk, lo cual significa el enriquecimiento y la concesión de poder para llevar a cabo los propios deseos. El Sambhogakaya está dotado intrínsecamente con todas las bendiciones mundanas y supramundanas. Una bendición mundana, o loka siddha, es la capacidad de trabajar con las propias capacidades extrasensoriales, tales como la clarividencia, la clara audición, telepatía, etc. Los loka.siddhi son los poderes supranormales de las diferentes realizaciones espirituales.

    Cuando uno es iniciado y enriquecido por estos ocho tipos de iniciación, así como también por los siete miembros discutidos anteriormente, uno alcanza el estado llamado de Vajradhara, o “el sostenedor del vajra”. El vajra simboliza la verdad eterna, y dhara, o sostener, significa que el propio continuo mental del Sambhogakaya nunca está separado de la siempre presente capacidad de estar en sintonía con la realidad. Por esta razón Vajradhara es la representación simbólica del Sambhogakaya.

    Una vez el Sambhogakaya es realizado, entonces por medio del Nirmanakaya, uno puede manifestarse de muchas maneras para beneficiar a los otros seres. Los dos cuerpos de la forma de Buda – Nirmanakaya y Sambhogakaya – son ambos dirigidos hacia el ayudar a los demás, porque cuando uno da nacimiento a la iluminación, uno es entonces movido y empujado automáticamente a trabajar para el beneficio de los demás.

    En la interrelación de los tres kayas, hemos visto que el Dharmakaya es básicamente la fuente – la matriz o base – desde la cual todas nuestras experiencias se manifiestan. El Sambhogakaya emerge del Dharmakaya y si uno es capaz de sintonizar con el Sambhogakaya, entonces uno es capaz de manifestarse en la forma del Nirmanakaya.

    Existen tres diferentes tipos de Nirmanakaya. Zoye tulku significa el Nirmanakaya de los artefactos, tales como estatuas y otros artefactos sagrados que se manifiestan y son venerados como objetos religiosos. Kye.wai tulku significa el Nirmanakaya del nacimiento y se refiere a los seres altamente evolucionados que continúan reencarnándose en la forma del Nirmanakaya para beneficio de los demás. Ésta es la razón por la que los tulkus son llamados tulkus. Finalmente, chul.ku tulku es el Nirmanakaya del absoluto. Esto significa que la persona ha realizado plenamente la Budeidad, y que a logrado la plena iluminación.

    Se dice que un ser plenamente iluminado es empujado automáticamente a trabajar para el beneficio de los demás. ¿Pero como ocurre esto?. Se dice que un Buda ha vencido todas las nociones dualistas, tales como la distinción entre el objeto de compasión y el agente que practica la compasión, y aún si el o ella ven a los seres sintientes como objetos de compasión, ¿no están el o ella sujetos aún a las nociones dualistas?. Realmente no existe ninguna contradicción aquí, porque a pesar de que el Buda es consciente de los seres sintientes como objetos de compasión, esta consciencia no da origen a la proliferación conceptual, y por lo tanto la compasión no es generada desde los pensamientos dualistas.

    El Nirmanakaya y el Sambhogakaya se manifiestan de una manera compasiva a través de cuatro modos mayores. El primer modo es llamado “la siempre presente manifestación de la compasión”, lo cual significa que la compasión es inherente en la realización del Sambhogakaya. Esta compasión ha estado siempre aquí, y porque siempre está presente, es inexhaustible en el nivel del Sambhogakaya. Así que incluso si el Buda pasa al paranirvana – incluso si el Nirmanakaya detiene su manifestación por un tiempo – la manifestación de la compasión no cesa en el nivel del Sambhogakaya.

    Por ejemplo, en el sutra se dice que, desde el punto de vista del Sambhogakaya, los Budas no pasan al paranirvana y los dharmas no cesan de ser postulados. Las enseñanzas continúan siendo encarnadas en la experiencia del Sambhogakaya. La forma del Nirmanakaya se manifiesta y disuelve con el fin de beneficiar a los seres sintientes, no existe ningún nacimiento ni muerte. La compasión está siempre presente.

    El segundo modo es llamado rang.zhin.gyi.shug.gyi.kye.wai.thug.je, lo cual significa “la compasión que se manifiesta espontáneamente, sin ser provocada”. La manera en la que esta compasión se manifiesta puede ser expresada por la frase “preocupación resonante”. Dentro de una situación particular, la compasión se origina automáticamente sin ningún juicio o interpretación conceptual. Ella se manifiesta si hay una necesidad para ello, como el sol iluminando la oscuridad, o la luna siendo reflejada en el agua. De esta manera también la compasión está siempre presente, y se manifiesta espontáneamente.

    El tercer modo es llamado yul.den.te.ne.thug.je.che.wa o “compasión de encontrar el objeto apropiado”. Esto significa que aquellos capaces de responder a la manifestación del Sambhogakaya reciben este beneficio, y aquellos que pueden responder al aspecto del Nirmanakaya obtienen ese particular beneficio. El objeto de compasión y el tipo de compasión recibido son congruentes o corresponden unos con otros. La compasión del Sambhogakaya y la compasión del Nirmanakaya se manifiestan cada una de manera apropiada, dependiendo del tipo de ser que este presente. De este modo, diferentes seres con diferentes disposiciones y predilecciones pueden recibir la compasión, no importa cual, dependiendo de sus niveles de comprensión o evolución.

    El cuarto modo es llamado la “manifestación de la compasión que ha sido provocada”. Sol.wa.de.pa básicamente significa “petición de” y se dice que esta compasión tiene dos aspectos: provocar la respuesta compasiva de una manera general, y provocarla de una manera mas especifica. Provocar la respuesta compasiva de una manera general significa que cuando el Sambhogakaya se manifiesta en vacuidad, entonces de repente un ser es movido con compasión. La manera mas especifica acontece en situaciones reales en este mundo particular. Por ejemplo, cuando Buda logró la iluminación, no empezó automáticamente a enseñar, sino que se le pidió que enseñara y trabajara para beneficio de los demás. Se dice que si uno pide compasión del lama o yidam, uno recibe entonces la compasión manifestándose de una manera especifica.

    Estos cuatro modos de compasión se manifiestan en relación tanto al Sambhogakaya como al Nirmanakaya; su consecuencia es la manifestación de la compasión en la arena publica a través del medio del Nirmanakaya. Ésta a su vez toma la forma de enseñanzas dadas por los seres iluminados, porque se dice que el acto compasivo ultimo es impartir enseñanzas. Desde el punto de vista Budista las enseñanzas poseen dos aspectos: uno es llamado ka, el cual es la enseñanza que Buda, por ejemplo, dio de su propia boca. El otro aspecto es ten.gyur, el cual consiste en los comentarios basados en las propias enseñanzas de Buda.

    Además, la enseñanza llamada ka, o las propias palabras de Buda, poseen tres aspectos. El primero, shal.nay.sum.pe.ka, son las enseñanzas dadas por el mismo Buda. El segundo jin.gyi.lap.pe.ka, son las enseñanzas dadas con la bendición de Buda y en su presencia. Cuando el Buda animaba o inspiraba a algún otro, como Avalokiteshvara, para actuar como su portavoz, tal enseñanza tenia la misma autoridad que si fuera dada por el Buda, y tales enseñanzas son también llamadas ka. Finalmente, tenemos je.su.nang.we.ka, lo cual significa enseñanzas que son legadas a generaciones posteriores. Estas enseñanzas no estaban presentes mientras Buda estuvo vivo, sino que fueron invocadas, en un sentido, redescubiertas y dado un nuevo ímpetu para otra generación por el mismo Buda.

    Ahora el ten.gyur o comentarios, son enseñanzas que son encarnadas, y todas ellas poseen dos aspectos: uno es el aspecto doctrinal y el otro es el aspecto experimental, y estos dos deben corresponderse. En otras palabras, si uno ha estudiado y aprendido algo intelectualmente, aquellas enseñanzas deben corresponderse con experiencias interiores. En lo que respecta a las enseñanzas en si, no existe ni la más mínima cosa que podamos llamar la presentación estándar del Budismo, porque Buda en su infinita sabiduría y compasión, y a través de su ejercicio de medios hábiles, fue capaz de concebir muchos métodos y muchas interpretaciones.

    Las enseñanzas conocidas como el Dharma o Budismo no pueden ser encapsuladas dentro de un formato particular. Existen muchos niveles de interpretación y muchos niveles de comprensión. Como dice Nagarjuna, “el Dharma de Buda es inmenso, como el océano”. Dependiendo de las aptitudes de los seres, es expuesto de varias maneras. Puede hablar de existencia o no-existencia, eternidad o impermanencia; felicidad o sufrimiento; de la identidad o la no-identidad”. Él prosigue diciendo, “tales son la multitud y diversidad de enseñanzas”.

    El punto que Nagarjuna está señalando es que en las tempranas enseñanzas Hinayana, que fueron la primera vuelta de la rueda del Dharma, el Buda negó la existencia de una identidad permanente, substancial, pero no entró en una elaborada discusión de la vacuidad. En la segunda vuelta de la rueda del Dharma, fueron introducidas las enseñanzas sobre la vacuidad de los fenómenos, junto con la idea de la no-substancialidad o vacuidad de la personalidad del yo. Luego en la tercera vuelta de la rueda del Dharma, fue introducida la idea del tathagatagarbha o naturaleza del Buda. De acuerdo con esta doctrina, incluso si no existe tal cosa como la identidad, el ego, o alma, no obstante existe un elemento de principio espiritual incorruptible llamado tathagatagarbha, o naturaleza del Buda que no puede ser menoscabado y que no puede conducir a pasiones u otras confusiones.

    De esta manera fueron dados muchos niveles de enseñanzas, incluyendo los tantras, que pueden parecer que se contradicen unas a otras y pueden incluso parecer estar en directa oposición a las proposiciones de unas y otras. Pero se dice que las enseñanzas son presentadas de diferente manera debido a que tienen que alcanzar al más amplio número de personas. Para que se beneficie el mayor numero de gente, las enseñanzas deben ser presentadas de diversas maneras apropiadas a las diversas aptitudes, disposiciones, y niveles intelectuales. Ésta es la razón de que las enseñanzas de Buda puedan ser comprendidas a muchos niveles diferentes.

    En el Mahayana para separar la esencia de las enseñanzas de lo que es periférico o superficial a ellas, se hace una distinción entre las enseñanzas a interpretar y las enseñanzas definitivas. Las enseñanzas a interpretar son llamadas drang.don. Drang significa liberar a otros. Tales enseñanzas no deben necesariamente ser tomadas literalmente, sino que ellas poseen su propia función. Por ejemplo, existen todo tipo de historias increíbles contadas en los sutras y en otras partes sobre las milagrosas actividades de los bodisatvas. Esas son enseñanzas a interpretar porque son contadas con el fin de inspirar a las personas. Enseñanzas como estas deben ser tomadas solo interpretativamente, no definitivamente.

    Desde el punto de vista Mahayana, las enseñanzas definitivas son aquellas concernientes a la vacuidad, y todos los discurso sobre la vacuidad deben ser tomados como últimos. Pero hay un problema aquí. De entre las diferentes escuelas del Budismo no hay un acuerdo respecto a lo que es realmente interpretativo y lo que es realmente definitivo. En el Budismo Tibetano, por ejemplo, los linajes Kagyu y Nyingma consideran las enseñanzas del tathagatagarba presentadas en la tercera vuelta de la rueda del Dharma como enseñanzas ultimas. Sin embargo, los Gelugpas dicen que las enseñanzas sobre la naturaleza de Buda no pueden ser tomadas como definitivas por que la teoría del tathagatagarba se da para que la gente no “alucine” si se les dice que no poseen un ego substancial. Los Gelugpas introducen la idea del tathagatagarba, pero ellos dicen que solamente posee un significado interpretativo y no definitivo.

    En cualquier caso, todas las diversas enseñanzas, tan complejas como puedan ser, son dadas con el fin de aliviar la neurosis de la gente, y se dice que existen 84.000 tipos diferentes de enseñanzas correspondientes a 84.000 neurosis. Como quiera que uno pueda interpretarlas, las enseñanzas son dadas para aliviar el sufrimiento y los conflictos emocionales.

    En contraste con la actividad del Sambhogakaya de comunicarse a través de los símbolos, la forma del Nirmanakaya presenta las enseñanzas en un lenguaje no simbólico que utiliza el significado literal de las palabras. De esta manera mucha gente puede beneficiarse de ello. El cumplimiento del Nirmanakaya es que él se manifiesta con el fin de impartir enseñanzas que puedan ser seguidas y estudiadas.

    Capturado de Internet ( http://www.kagyu.org ). Esta enseñanza fue dada por el Venerable Traleg Rimpoche en Noviembre de 1989 en Karma Triyana Dharmachakra, Woodstock, Nueva York, y editada para Densai por Sally Clay

    [Pueda esta traducción beneficiar a incontables seres sintientes]

    *Nota: Cuerpo aquí debe entenderse como “dimensión” o incluso como nivel. No debe ser entendido literalmente como si fuera un cuerpo físico.

  • Las 4 Iniciaciones explicadas a trav

    Las 4
    Iniciaciones explicadas a través de la vida de
    Naropa[1].

     

    Por Khenpo Chodrak

     
    Khenpo Chodrak

    I. La Búsqueda
    de Tilopa y las 12 Penalidades Menores

    Naropa dejó la Universidad de Nalanda
    para ir en busca de Tilopa. Recibió una profecía que le indicaba que debería meditar
    en Chakrasamvara y que al completar esta meditación obtendría indicaciones del
    lugar donde encontraría a Tilopa.

    Fue a un cementerio en el sur de la India donde meditó por seis
    meses en Chakrasamvara. Finalmente, recibió una profecía por parte de unas
    dakinis en la que le decían que para conocer a Tilopa debía ir al este.
    Soportando muchas penalidades viajó al este, pero no encontró a Tilopa. Cuando
    estaba a punto de renunciar porque todo era muy difícil y ya no tenía más
    fuerzas, escuchó una voz que le decía que la pereza y la flojera son trabajo de
    los demonios. Solamente si abandonaba la flojera, conocería a Tilopa y lograría
    la iluminación.



    [1] Fuente: http://www.camino-del-diamante.org/verarticulo.php?cod=21

     

    Desde este momento en adelante, todos los
    eventos y todo lo dicho en relación con la vida de Naropa son enseñanzas acerca
    del camino hacia la iluminación. Estas enseñanzas describen exactamente lo que
    Tilopa enseñó a Naropa y lo que es necesario para que cualquiera alcance la
    iluminación. El primer paso es dejar la flojera, porque de otra forma uno no
    tendrá oportunidad de alcanzar la iluminación; no hay iluminación en
    combinación con la flojera. Naropa abandonó la flojera y fue muy diligente,
    continuó su camino y oraba a Tilopa día y noche.

     
    1. La
    mujer leprosa y la práctica Mahayana de la compasión

    No mucho tiempo después de esto, Naropa llegó a
    un camino muy estrecho con una roca y un río a cada lado. Tendida en el camino,
    encontró a una mujer enferma que tenía la lepra tan avanzada que sus pies y sus
    manos estaban a punto de desaparecer, por todas partes tenía heridas infectadas
    con sangre y pus. Ella estaba bloqueando el camino y al ver a Naropa dijo:
    "Lo lamento pero no puedo quitarme, tendrás que moverme, caminar sobre mí
    o tomar otro camino." No había nada que él pudiera hacer, por lo que tapó
    su nariz, miró hacia otra parte porque le disgustaba verla y la saltó.
    Inmediatamente, ella desapareció y una voz que provenía del cielo dijo:

    "Si uno practica el camino Mahayana, uno
    debe tener amor y compasión. Si no se tiene amor y compasión, no se practica el
    camino Mahayana, no será posible obtener resultados de ese camino y uno nunca
    podrá encontrar a su maestro. Todos los seres con conciencia son como nuestros
    propios padres y por esto para practicar el Mahayana uno no puede excluir a
    ningún ser con conciencia por simple y pequeño que sea."

    Naropa, luego de esto, continuó desarrollando
    su Bodhicitta y trató de incrementar su amor y compasión.

    2. El
    perro furioso y enfermo, y los seres madres/padres

     

    Naropa siguió hacia el este, llegó a un río
    donde se encontró con un furioso perro con heridas llenas de gusanos, era
    agresivo y ladraba a Naropa con rabia. Naropa trató de enviar al perro lejos
    pero no se movió. Al final saltó al perro porque quería continuar buscando a
    Tilopa. Inmediatamente una voz le dijo:

    "Si uno no entiende que todos los seres
    del mundo, de los seis reinos de existencia, han sido nuestros padres en este o
    en otro momento, entonces uno nunca podrá conocer a un buen maestro, ni
    siquiera a uno malo."

    Todos estos eventos eran enseñanzas de Tilopa.

     

    3. El
    hombre que aplastaba las cabezas de sus padres y el abandono del ego y el
    orgullo

    La siguiente persona que encontró Naropa estaba
    llevando una carga muy pesada. Naropa le preguntó si conocía a Tilopa y su
    paradero. El hombre le informó que tenía que ir al otro lado de la montaña
    donde encontraría a alguien que podría responder esa pregunta. Esa persona
    estaría cortando y aplastando las cabezas de sus padres contra unas rocas.

    Naropa fue adonde le habían indicado y encontró
    al hombre ocupado aplastando las cabezas y le preguntó acerca de Tilopa. El
    hombre dijo que conocía donde estaba Tilopa, pero que sólo podría darle la
    información si Naropa aplastaba algunas cabezas.

    Naropa pensó: "Soy un monje, un pandita y
    provengo de una casta muy alta, ¿cómo podría aplastar la cabeza de
    alguien?" Al pensar esto, todo desapareció y de nuevo escuchó una voz
    proveniente del cielo que le decía que para obtener cualquier clase de
    realización tenía que abandonar el aferramiento a su ego y a su orgullo. Sin el
    entendimiento de que aquello no era real en sí mismo, de que no hay un
    individuo real, nunca podría lograr ninguna realización. En este punto Naropa
    comprendió que todo el tiempo, cuando se había encontrado a alguien, había una
    lección que aprender, y se prometió a sí mismo que desde ese instante en
    adelante trataría de aprenderla.

     

    4. Los
    capturadotes y el abandono de la noción de un yo real

     

    Naropa continuó su camino y se topó con dos
    personas que habían capturado a una tercera a la que habían atado y cortado su
    estomago, sus intestinos se estaban derramando y él estaba gritando.

    Naropa fue hacia ellos y les preguntó si
    conocían a Tilopa. Uno de los hombres le dijo que sí lo conocían, pero que para
    darle la información primero tenía que cortar los intestinos del hombre
    capturado. Naropa no pudo aguantar el dolor de la persona y rechazó cortar los
    intestinos. Las personas se desvanecieron y una voz le dijo que toda la raíz
    del Samsara es el apego, los conceptos arraigados y el asirse a la noción de un
    yo real, lo cual debería dejar ir.


    Tilopa estaba confrontando a Naropa con algunas
    situaciones muy extremas para darle enseñanzas muy directas. Abandonar pequeños
    apegos y pequeñas emociones perturbadoras no es tan difícil, pero en
    situaciones muy extremas uno debe ser capaz de mantener la mente clara sin caer
    en ninguna clase de reacciones, y esto es muy difícil.

     

    5. La
    tortura de una persona con agua caliente y la purificación de la mente

    Naropa llegó a un lugar donde vio una escena
    muy terrible de una persona derramando agua caliente dentro del estomago
    abierto de otra persona, la sangre fluía y la víctima estaba gritando.

    Naropa preguntó si sabían donde estaba Tilopa y
    para obtener la respuesta primero tenía que derramar más agua en el estomago y
    nuevamente no lo pudo hacer. Al desvanecerse las personas, le fue dicho por la
    voz que venía del cielo que las enseñanzas de los lamas son como el fluir del
    agua y que ellas debían ser usadas para purificar las impurezas de la propia
    mente, y que esto no puede ser logrado purificando alguna cosa en el exterior.
    En ese momento la impureza que él tenía que purificar en su mente era el
    aferramiento al concepto de él mismo como monje.

     

    6. La
    insistencia del rey y el abandono del deseo y la ira

     

    Naropa prosiguió y llegó a un hermoso pueblo
    donde un rey, que sabía sobre Tilopa, le pidió que se quedara en el palacio por
    un tiempo antes de darle alguna respuesta. Naropa aceptó y estuvo allí por un
    largo tiempo, haciendo oraciones por el bienestar de la familia y viviendo en
    condiciones muy confortables.

    Un día, el rey le pidió que se casara con su
    hija. Como monje, Naropa rechazó. El rey insistió y finalmente se sintió muy
    trastornado por los rechazos y golpeó a Naropa, éste sintió mucha rabia y odio
    y empezó a realizar la recitación de Chakrasamvara para hacer magia negra en
    contra del rey. Justo cuando comenzó la recitación todo el pueblo desapareció y
    sólo quedó la arena.

    La enseñanza de esto fue que uno debe abandonar
    el deseo y la ira, de otra forma no será posible encontrar a un maestro y sin
    un maestro, la liberación no es posible. Naropa había demostrado su deseo al
    quedarse en el pueblo por tanto tiempo, y su ira al sentir rabia cuando fue
    golpeado. Una vez más él no había entendido que aquello no era real y le fue
    enseñado que debería entender la naturaleza irreal, como sueño, de todo.
    Cualquier cosa que uno experimenta es creada por nuestras propias emociones de
    deseo e ira, éstas crean el mundo que nosotros experimentamos, el cual no tiene
    una esencia verdadera ni real, desde un tiempo sin comienzo nunca ha existido.

     

    7. El
    encuentro con el cazador y el abandono del aferramiento al yo y de toda duda

     

    A partir de entonces, Naropa estuvo convencido
    de que era Tilopa a quien había conocido todo el tiempo.

     

    Orando a Tilopa, continuó viajando al Este
    hasta que finalmente llegó a un gran bosque donde había una estampida de
    venados perseguida por perros ladrando y un cazador. Naropa le pregunto al
    cazador sí conocía a Tilopa y dónde podría encontrarlo. El hombre respondió:
    "sí lo conozco, pero primero tú tienes que matar uno de estos
    antílopes."

    Naropa todavía tenía algunas dudas en su mente
    porque era un monje y se suponía que no debía matar a ningún ser vivo. En ese
    momento los antílopes y los perros desaparecieron y el cazador le dijo que
    tenía que dominar el aferramiento a su “sí mismo”. Tal como una flecha mata a
    un venado, su entendimiento debía ponerle fin al aferramiento a la idea de un
    yo, debía liberarse a sí mismo de cualquier duda; mientras tuviera alguna duda,
    no le sería posible conocer a su maestro.

     

    8. La
    pareja de ancianos

     

    Naropa llegó a un lago donde conoció a una
    pareja de viejos y les preguntó sobre Tilopa y donde podría encontrarlo. Ellos
    dijeron que lo conocían pero que primero lo invitarían a comer en casa. La
    esposa estaba preparando la comida, poniendo ranas y peces vivos en agua
    hirviendo y le ofrecieron esta sopa a Naropa, que viendo a los animales ser
    hervidos, tuvo dudas de si un monje podría comer eso. Además, como monje, él no
    debía comer en la noche.

     

    Entonces el esposo le dijo a su señora: "Este
    hombre está siguiendo la escuela Budista 
    Theravada (Escuela de los Antiguos o Vehículo pequeño), por lo que no le
    está permitido comer en la noche." Tomó las ranas y los peces y los tiró
    al aire donde se disolvieron en arcoiris. El viejo le dijo a Naropa que
    mientras tuviera el más mínimo concepto del pequeño o estrecho camino en su
    mente, no encontraría a su Lama.

    Antes de desaparecer, le dijo que encontraría a
    alguien matando a sus propios padres. Al día siguiente, esta vez él estaba
    preparado y determinado a hacer cualquier cosa que se le pidiera para así
    encontrar a Tilopa.

     

    9. El
    hombre que estaba matando a sus padres y la disolución de la visión dualista

     

    Al día siguiente encontró a una persona matando
    a su padre con un tridente y cavando un agujero en la tierra para enterrar a su
    madre viva. Los padres gritaban a Naropa: "Por favor, ayúdanos. Nosotros
    hemos sido bondadosos con nuestros hijos y ahora él quiere matarnos. Por favor,
    ¡ayúdanos!".

    Nuevamente, Naropa preguntó por Tilopa. El
    hombre sabía sobre él pero quería que Naropa lo ayudara a enterrar a su madre
    primero. Los gritos y las plegarias de los padres fueron demasiado para Naropa;
    él todavía tenía algunas pequeñas dudas en su mente.

    Inmediatamente los padres desaparecieron y el
    hombre le enseñó que tenía que disolver cualquier clase de concepto dual y
    cualquier clase de aferramiento a objeto y sujeto. Este hombre le dijo a Naropa
    que al siguiente día debería ir mendigando limosnas.

     

     

     

     

     

    10. Los
    monjes, el pordiosero y el extinción de los 51 factores mentales

     

    Naropa pensó que esto significaba que
    encontraría a un monje mendigante que podría ayudarlo a encontrar a Tilopa. Por
    lo tanto fue a un monasterio y cuando llegó encontró a unos pocos monjes. Uno
    de ellos viviendo en el monasterio conocía a Naropa de antes y los otros habían
    oído sobre él porque fue un famoso erudito de Nalanda, por lo cual lo invitaron
    a entrar.

     

    Otra vez, preguntó si habían escuchado sobre
    Tilopa y dónde podría encontrarlo. Ellos nunca habían escuchado sobre este gran
    maestro, pero sabían sobre un pobre pordiosero llamado Tilopa.

    Naropa estaba seguro que conocería a su
    maestro. Con algunos monjes del monasterio, fue a un lugar donde un hombre
    estaba sentado en la tierra, algunas veces tomaba una rana, la tiraba en el
    fuego y se la comía. Como Naropa estaba convencido que este era Tilopa, su
    maestro, y comenzó a postrarse enfrente de él y le pregunto si podía ser su
    discípulo. El hombre aceptó, tomo un puñado de piojos de su cuerpo, se lo dio a
    Naropa, le dijo que tenía que abandonar todo concepto y después le pidió que
    echara los piojos al fuego.

    Los monjes del monasterio estaban viéndolo y
    por eso Naropa dudaba. El pordiosero entonces le dijo que si el no quemaba los
    51 factores mentales que aparecen en la mente funcionando en su nivel
    ordinario, el no podría encontrar al lama correcto.

    11.
    Las apariciones, el cultivo de la atención y el reconocimiento de las ilusiones

    Naropa continuó su jornada y al día siguiente
    llegó a un lugar muy extraño con mucha gente que no parecían personas
    ordinarias ni normales. Una persona hablaba sin lengua; otra era sorda pero
    podía oír sonidos; un hombre ciego que estaba observando; alguien caminando sin
    piernas y algunos cadáveres estaban bailando. Había toda clase de apariciones
    sobrenaturales que ligeramente lo habían distraído.

    De pronto, comprendió que estaba distraído y
    que debería concentrase en encontrar a Tilopa. En el momento que comprendió
    esto, todo desapareció y le fue dicho que la manera como estaba buscando a su
    lama no era correcta.

    "El lama que tu quieres encontrar es un
    ser realizado, para encontrarlo tienes que concentrar tu mente en él. En
    cualquier momento que lo hagas, él estará allí. Ahora, estabas viendo éstas extrañas
    apariciones y te distrajiste." "Estos extraños seres que estabas
    viendo simbolizan que no existe un objeto o sujeto real. El hombre ciego
    observando simboliza que si quieres entender la naturaleza de la mente, el
    Mahamudra, debes comprender que no hay alguien mirando algo, debes ir más allá
    de la idea de alguien mirando algo. La persona hablando sin lengua y el sordo
    escuchando sonidos simbolizaban la realización que nunca puede ser expresada
    con palabras. El hombre caminando sin piernas simbolizaba que la naturaleza de
    la mente está más allá del ir y venir, que no viene de ninguna parte y tampoco
    va a ninguna parte. Los cadáveres bailando simbolizaban que debes liberarte a
    ti mismo de la idea de un objeto percibido y de una mente que percibe."

     

    12.
    El desaliento y la purificación de los oscurecimientos

    Naropa comprendió que esto había sido una
    creación de su lama y que él no había entendido realmente que estaba
    sucediendo, se sintió triste y lamentando no poder entender esto, decidió que
    desde es momento en adelante tenía que quedarse en ese lugar y meditar.

    Así lo hizo, pero como no había conocido
    todavía a su maestro, perdió todo valor, pensó que no podría conocer a Tilopa
    en esta vida y planeado suicidarse, decidió hacer muy fuertes deseos de poder
    conocerlo en su siguiente vida. Tomó un cuchillo y lo puso en su garganta, pero
    en ese momento, un hombre azulado con ojos rojos apareció enfrente de él.
    Comprendiendo quien era y lleno de devoción se abrió a Tilopa y le preguntó por
    qué no había aparecido antes y por qué no le había sido posible verlo.

    Tilopa dijo a Naropa que desde el primer
    momento cuando comenzó a buscarlo siempre había estado con él. Cualquier
    persona que había encontrado en el camino era el mismo Tilopa. Solamente los
    oscurecimientos de la mente de Naropa le habían impedido ver a su maestro.
    Ahora, libre de oscurecimientos, era capaz de ver a Tilopa.

    II. Las transmisiones que dio Tilopa a Naropa

    Tilopa le dio a Naropa la transmisión completa
    de los cuatro linajes y Naropa comenzó a practicar las enseñanzas. Las
    siguientes doce penalidades que tuvo que soportar sucedieron en el tiempo en
    que estuvo junto a Tilopa, quien estuvo guiándolo y ayudándolo a dominar todos
    los obstáculos que iría encontrando mientras practicaba. A través de estás 24
    penalidades, Naropa fue conducido a través del camino de la conexión.

    En relación con la práctica Vajrayana, esto
    corresponde a recibir los cuatro empoderamientos o iniciaciones: la iniciación
    del vaso, la iniciación secreta, la iniciación de la sabiduría consciente y la
    iniciación de la palabra.

    Cada iniciación fue dada a Naropa a través de
    diferentes signos y símbolos, indicando su respectivo significado.

    La primera iniciación le fue otorgada a través
    de once diferentes signos. Finalmente, habiendo conocido a Tilopa, Naropa
    ofreció un mandala y le pidió que le diera la iniciación. Desde ese entonces
    cada vez que Naropa ofrecía un mandala, Tilopa le mostraba un signo. En total
    le mostró once diferentes signos los cuales significaban que le había
    transmitido la iniciación del vaso.

     

    1. La
    quema de una tela de algodón: Apariencia y Vacuidad

    La primera vez que Naropa ofreció un mandala,
    Tilopa le pidió que tomara un metro de tela de algodón y que derramara un poco
    de aceite de sésamo sobre la misma. Cada uno sostuvo una de las puntas y
    pusieron la tela sobre el fuego. Tilopa le preguntó a Naropa qué había
    entendido.


    Naropa respondió que había entendido que el
    fuego es como las instrucciones del lama y el algodón como los conceptos de la
    mente; la quema del algodón muestra que los conceptos deben ser abandonados;
    las cenizas de la tela del algodón, las cuales son todavía parte del algodón
    mismo, muestran que las cosas aparecen pero que al mismo tiempo no existen. Igualmente,
    en términos del proceso de generación de la meditación en un Yidam, uno debería
    entender la unión de la apariencia y el vacío del Yidam.

     

    2. El
    cristal: Visión Pura y Samaya

    Tilopa sostuvo un cristal en sus manos y se lo
    mostró a Naropa y le preguntó qué había entendido.


    Naropa explicó que la mente del discípulo debe
    ser completamente pura, que no debería ser roto el compromiso en la relación
    entre discípulo y maestro. El discípulo debería también estar libre de
    cualquier clase de malicia.

     

    3. La
    cuerda con nudos: Abandono de los 
    dharmas mundanos

     

    Entonces, Tilopa sostuvo una cuerda llena de
    nudos y le pidió a Naropa que los desatara. Así lo hizo y se la regresó. Tilopa
    la tiro a un lado y le preguntó a Naropa qué había entendido.


    Naropa respondió: "Todos los seres están atados por los ocho dharmas mundanos
    y nosotros necesitamos desatarlos." (Los ocho dharmas mundanos son:
    elogio/critica; fama/desgracia; ganancia/pérdida; felicidad/miseria).

     

    "Una vez hayamos hecho esto, nosotros
    debemos mantenernos natural y descansar la mente en sí misma, sin ser
    artificial. Tenemos que abandonar todas nuestras expectativas, esperanzas y
    miedos."

     

    "Siempre
    esperamos ser elogiados y tenemos miedo de ser criticados."

    "Estamos buscando
    la fama y tenemos miedo de la desgracia."

    "Queremos ganar
    algo y tenemos miedo de perderlo."

    "Estamos
    esforzándonos por la felicidad y tenemos miedo de la miseria."

     

    4. La
    joya preciosa: La Devoción
    en el Maestro y el logro de los siddhis

     

    Tilopa tomo una joya preciosa y se la puso en
    su cabeza, luego la puso enfrente de él y enfoco su mente sobre la joya por un
    largo tiempo sin moverse. Después, le preguntó a Naropa qué había entendido.

    Naropa dijo que entendió que eso significaba
    que el lama es como una joya que cumple todos los deseos, porque a través de él
    es posible desarrollar todos los siddhis (logros) ordinarios y extraordinarios
    y cualquier otro logro. Poner la joya en su cabeza significaba que uno nunca
    debería estar separado del lama; uno debería pensar siempre que él está allí.
    Observar la joya por un largo tiempo sin moverse significaba que nuestra
    devoción y fe en el lama debería ser inmutable y que esto es necesario hasta
    que uno alcanza la completa iluminación.

     

    5. La
    taza con agua: La
    Purificación de las Emociones Aflictivas

     

    Naropa ofreció otro mandala y suplicó por la
    iniciación. Tilopa llenó una tasa de arcilla con agua y dándosela a Naropa le
    pidió que tomara su contenido. Tilopa nuevamente preguntó qué había entendido.

     

    Naropa dijo que eso significaba que la mente
    del estudiante está influenciada por todas las emociones aflictivas y por lo
    tanto las instrucciones del lama son para calmar la mente perturbada; la mente
    necesita ser lavada usando las instrucciones.

     

    6. La
    repartición del agua en otros recipientes: La Vacuidad

     

    Cuando Naropa pidió la iniciación del vaso,
    Tilopa tomó agua de un recipiente y la puso en muchos recipientes más pequeños.
    Luego, colocó el agua nuevamente en el recipiente grande y preguntó a Naropa
    qué había entendido.

     

    Naropa contestó que para el ojo ordinario hay
    variedad de apariencias, pero que la esencia vacía de cualquier apariencia es
    la misma, sólo hay una naturaleza.

     

    7. El
    mudra del triángulo: La
    Naturaleza de los Fenómenos

     

    En otro instante Tilopa le mostró el mudra (gesto
    con las manos) del triángulo, el cual representa la fuente de todos los dharmas
    (fenómenos) y entonces preguntó a Naropa qué había entendido.

     

    Naropa dijo que entendió que esto significaba
    que todo fenómeno, interno y externo, no implica características definidas; la
    segunda cualidad es que la naturaleza del fenómeno es vacía; y tercero, que no
    debería haber esperanza, miedo o aspiraciones.

     

    8. El
    mudra del anillo: El Dharmakaya

     

    Entonces Tilopa mostró el mudra del anillo y
    preguntó a Naropa qué había entendido.

     

    Naropa dijo que esto significaba que todo está
    incluido en el Dharmakaya y que nada es diferente de este verdadero cuerpo.

     

    9. El
    señalamiento del corazón: El Dharmakaya y la Naturaleza de la Propia Mente

     

    Tilopa apuntó con sus dedos su corazón y
    entonces dejo caer su cabeza. Le preguntó a Naropa qué había entendido.

     

    Naropa dijo que entendió que esto significaba
    que la cualidad del Dharmakaya no es diferente de la naturaleza de nuestra
    propia mente.

     


    10. El
    nudo de la serpiente: La
    Disolución de la Visión
    Dualista

     

    Entonces Tilopa trajo una serpiente, hizo un
    nudo con su cuerpo y la puso sobre la tierra. La serpiente desató el nudo por
    sí misma. Tilopa preguntó a Naropa qué había entendido.

     

    Naropa respondió que esto significaba que aunque
    nuestra mente es el Dharmakaya, nuestro cuerpo actual está atado por la ilusión
    de que la mente que percibe y el objeto percibido son diferentes. Con la mente
    desatándose a sí misma, es posible ser liberado de los conceptos impuros. De
    hecho, este es el único camino de hacerlo, no puede ser hecho desde afuera,
    debe ser hecho por la mente misma.

     

    11. Tilopa
    pretende que no es capaz de hablar: Las Experiencias y Realizaciones son
    Inexpresables con Palabras

     

    Tilopa pretendió que no era capaz de hablar.
    Naropa interpretó que esto significaba que una vez que la mente se desata a sí
    misma de esos nudos de la visión dualista, muchas experiencias vienen, sin
    embargo, estas experiencias y realizaciones son algo que no se puede expresar
    con palabras.

     

    Un último signo: Compartir el Fruto de la Meditación

     

    Después de haber
    mostrado estos once signos, Tilopa tomó una rama con frutas, la sostuvo arriba
    y se la mostró a Naropa preguntándole qué había entendido.

     

    Naropa dijo que esto
    significaba que cuando se experimenta el fruto de la meditación, no se debería
    mantener para sí mismo. Este fruto es algo que debería ser posible para todos
    los seres, debería ser compartido con los otros así como los frutos de un árbol
    pueden ser comidos por todos.

     

     

    Todos estos diferentes
    signos y símbolos fueron dados en un período de muchos años. Cada vez que
    Naropa pedía la iniciación, Tilopa daba alguna clase de signo y para cada uno
    de los once signos que le mostraron a Naropa, Tilopa nunca confirmó o rechazó
    la respuesta. Nunca dijo a Naropa si había entendido de la manera correcta o
    no, tan sólo dejó que fuera de la manera que fue.

     

    Más tarde, cuando
    Tilopa estaba sentado, comenzó a sonreír y reír, entonces le dijo a Naropa:
    "¿Sabes? esto es exactamente como la profecía de las dakinis, entendiste
    todo de la manera correcta. Hacia cualquier cosa que te mostré, tuviste el
    correcto entendimiento." Entonces le dijo: "Deberías entender que
    todas las apariencias no son diferentes de tu propia mente. Aún, cuando
    cualquier yidam o aspecto del Buda en que medites aparece, la esencia de ese
    yidam o aspecto del Buda no es diferente de tu propia mente."

     

    De esta forma, Tilopa
    le dio a Naropa la primera de las iniciaciones, que es la del vaso. El
    significado de esta iniciación es entender que las apariencias y el vacío son
    inseparables.

     

    La segunda y la tercera
    iniciación, la secreta y la sabiduría consciente, fueron dados cada uno también
    a través de once signos diferentes.

     

    Tilopa le dio a Naropa
    la segunda iniciación, la iniciación secreta, la cual se refiere a que el
    sonido y el vacío son inseparables. Él le explicó a Naropa que todos los
    sonidos y todos los mantras son en esencia vacíos. Le dio el permiso de
    practicar los métodos que trabajan con las energías en los canales internos y
    le dijo que hiciera esa práctica.

     

    Luego, le dio la
    tercera iniciación la iniciación de la sabiduría consciente. Lo introdujo en el
    significado de la más alta sabiduría original, que significa el entendimiento
    que la claridad y el vacío son inseparables.

     

    Estos 22 signos son
    explicados en detalle en la extensa versión de la biografía de Naropa.

     

    III. La Cuarta Iniciación Otorgada por
    el Significado de Doce Penalidades Mayores:

     

    Naropa meditó en el
    significado de las iniciaciones y después de un año fue a ver a Tilopa de nuevo
    y le dijo: "Ahora he logrado el significado de las tres iniciaciones, las
    cuales son llamadas ‘las iniciaciones que maduran la mente inmadura o
    imperfecta’"

     

    1. Tilopa
    le pide a Naropa que salte de un templo: La Liberación del
    Aferramiento de la Mente

     

    Naropa entonces pidió la cuarta iniciación que
    libera la mente, la introducción al Mahamudra.

     

    Tilopa miró a Naropa de una manera especial y
    se fue, Naropa lo siguió. Fueron a un templo que tenía muchas historias y
    Tilopa subía por el templo, seguido a la derecha por Naropa. Al llegar al tope,
    Tilopa sólo se sentó a descansar recostado de una pared y dijo: "Bueno, si
    yo tuviera un estudiante realmente devoto, él saltaría desde aquí."

    Inmediatamente, Naropa saltó. Cuando aterrizó,
    todos sus huesos se habían roto y estaba tendido en dolor, realmente sufriendo.
    Entonces pensó, "No alcanzaré la iluminación en esta vida." y empezó
    a hacer oraciones para poder conocer a Tilopa en la siguiente vida.

     

    Mientras estaba orando, Tilopa apareció a su
    lado y preguntó: "¿Qué te pasa?" Naropa contesto: "Salté, porque
    mi lama me dijo que lo hiciera y ahora estoy tendido aquí con mucho dolor y con
    todos mis huesos rotos. Es terrible, siento como si estuviera medio
    muerto."

     

    Tilopa entonces le
    dijo: "Tu cuerpo es, de hecho, el resultado de tus acciones y tus
    emociones aflictivas. Esto es lo que crea tu cuerpo físico. De cierta manera,
    no es muy importante si lo tienes o no, sin embargo conozco algunos métodos que
    aprendí de las dakinis."

     

    Tilopa pasó su mano
    sobre la piel de Naropa y lo curó completamente y después de eso le dio todas
    las enseñanzas del Tantra Demchog. Luego, Tilopa le dijo a Naropa: "Lo que
    deberías meditar ahora es el liberarte del aferramiento de la mente."

     

    Naropa contestó:
    "Yo sé que lo que necesito es liberarme de este aferramiento, pero estoy
    atado por mi ignorancia. Siempre caigo en la creencia de que las cosas existen
    o no existen. Realmente no puedo ir más allá de eso. ¿Qué debería hacer?
    Conozco la meta pero no el camino."

     

    Tilopa dijo: "Tienes
    que entender que la idea de que las cosas existen es falsa, y que la idea de
    que las cosas no existen también es falsa. Cualquier cosa que aparece es
    ilusoria. En lo que deberías enfocar tu mente es en el entendimiento de esta
    ilusión y este entendimiento es la continuidad de tu mente."

     

    Naropa meditó en esto
    por todo un año y durante ese tiempo Tilopa se comportaba algunas veces como un
    niño y otras como una persona loca, haciendo toda clase de cosas misteriosas
    durante ese año. Nunca había certeza de lo que haría.

     

    Tilopa mostró este
    comportamiento para enfatizar que todo es ilusión e irreal, cualquier cosa que
    pasa, incluso si uno esta sano o insano.

     

    2. Tilopa
    le pide a Naropa que se arroje al fuego: Quemar el Aferramiento al Ego

     

    Después de un año, Tilopa fue a ver a Naropa y le
    dijo: "¿Por qué no me pides más instrucciones?" Inmediatamente,
    Naropa empezó a ofrecer un mandala y pidió instrucciones. Nuevamente, Tilopa se
    alejó y Naropa lo siguió. Llegaron a un gran campo abierto y solitario, en medio
    de este campo había un gran incendio.

     

    Tilopa fue hacia el fuego y le dijo: "Si
    tuviera un estudiante que fuera realmente devoto, saltaría dentro del
    fuego." Naropa de inmediato se lanzó dentro del fuego y fue quemado, lo
    cual le causó un sufrimiento terrible.

     

    Tilopa fue hacia él y
    le preguntó: "¿Qué te sucede ahora?"

     

    Naropa contestó:
    "Bueno, mi cuerpo ha sido quemado y mi mente está sufriendo."

     

    Tilopa replicó,
    "Bueno, quemar el aferramiento al ego es muy bueno y yo tengo la práctica
    y las instrucciones sobre la ecuanimidad de los elementos." Entonces tocó
    la piel de Naropa, lo curó completamente y el fuego desapareció. Después de
    esto, Tilopa instruyó a Naropa de manera que realizara que todo tiene un sólo
    sabor, que no hay diferencia respecto al placer o la miseria, a la salud o a la
    enfermedad.

     

    Tilopa le enseñó seis
    clases de ecuanimidades, en el sentido, de que la esencia de todo fenómeno es
    la misma. Así, Naropa se quedó con Tilopa en el bosque, quien se comportaba de
    distintas maneras. Algunas veces se comportaba como un animal, algunas como un
    gran yogui, algunas como una persona loca. Durante este tiempo Naropa estuvo
    haciendo su práctica, algunas veces iba a una villa cercana a mendigar por
    comida, y la traía de vuelta a Tilopa, de esta forma Naropa también estaba
    sirviendo a Tilopa. Ellos vivieron de esta forma por algún tiempo.

    3.
    Naropa roba comida en el pueblo: Las Instrucciones Llamadas El Espejo Mental de
    los Compromisos

     

    Un día cuando Naropa fue a mendigar comida,
    había una gran fiesta en el pueblo. Él tomó muy buena comida, y se la llevó a
    Tilopa. Éste estaba disfrutando realmente la comida y le dijo: "Oh, esto
    es delicioso, esto es muy bueno."

     

    Estaba hablando mucho y disfrutando la comida.
    Naropa pensó: "He estado mucho tiempo con Tilopa y esta vez parece
    realmente disfrutar lo que le traje; me ha estado hablando; parece estar muy
    feliz. Quizás debería ir y obtener más comida para él."

     

    Le preguntó a Tilopa, quien le dijo: "Uno
    puede ir a mendigar por comida solamente una vez al día. Esta es la tradición
    aquí. Si tú vas, probablemente obtendrás algunos problemas. Pero puedes ir,
    ¿por qué no? Toma esta agua, si tienes algún problema debes esparcirla. Si
    ellos están detrás de ti todavía, toma esta espada de madera y haz círculos en
    el aire, entonces estarás bien. ¡Ve y trae la comida!".

     

    Naropa llegó al pueblo y como no podía mendigar
    de nuevo, tenía que robar la comida. Cuando trataba de salir, la gente vio que
    estaba robando y fueron tras él. Entones Naropa tiró el agua que le había dado
    Tilopa y apareció un lago entero entre él y la gente que lo cazaba. Después uso
    la espada, pero al usarla, quedó rodeado por una cerca de hierro, por lo que
    fue muy fácil para la gente atraparlo. Primero le prendieron fuego y como pudo
    escapar corrieron detrás de él y logrando atraparlo nuevamente, lo golpearon
    sin misericordia. Finalmente, regresó con Tilopa completamente destrozado y
    herido, casi medio muerto.


    Tilopa dijo: "No es problema, yo tengo las instrucciones sobre las
    diferentes clases de compromisos." Lo curó primero y entonces le dio las
    instrucciones llamadas El espejo mental de los compromisos.

     

    4. Tilopa
    le pide a Naropa que haga un puente para cruzar un lago: La Transmisión del Tummo
    o Calor Interno

     

    Naropa se quedó con Tilopa y continuó su
    práctica. Un día, Tilopa de pronto se alejó de él, caminó a un lugar donde
    había un charco muy profundo lleno de sanguijuelas. Naropa lo siguió y cuando
    llegó a la charca, Tilopa estaba sentado en la orilla meditando.

     

    Naropa fue hacia él y ofreció un mandala, se
    postró y pidió instrucciones. Tilopa dijo: "Si tuviera un buen estudiante,
    él haría un puente de manera que yo pudiera cruzar la charca."

     

    Naropa, inmediatamente, hizo de él mismo un
    puente para que Tilopa pudiera pasar. Mientras Tilopa cruzaba, pisaba fuerte
    sobre la espalda de Naropa y luego saltó sobre ella hasta que Naropa cayó
    dentro del agua. Fue una experiencia terrible, el agua estaba fría como el
    hielo y casi se ahogó, fue cubierto por las sanguijuelas, las cuales le
    succionaban su sangre.

     

     

     

     

    Tilopa le preguntó: "¿Qué sucede ahora?
    ¿Duele? ¿Qué está mal?"

     

    Naropa replicó: "Sí, es muy doloroso. Las
    sanguijuelas me están comiendo y hay mucho, mucho frío. Es tremendo."

     

    Tilopa le dijo: "No es problema, te puedo
    dar instrucciones que te ayudaran a calentarte y a no sentir ningún dolor. Yo
    tengo las instrucciones del Calor Interno (tummo),
    basado en el vacío." Tilopa sanó a Naropa y le dio la completa transmisión
    de la práctica del Tummo.

     

    5.
    Tilopa atraviesa a Naropa con varas de bambú: Las Enseñanzas sobre el Cuerpo
    Ilusorio

     

    Otro año pasó mientras Naropa practicaba las
    enseñanzas del Tummo. Tilopa estuvo, como lo hacía usualmente, actuando de
    manera extraña. Luego, Naropa ofreció un mandala y pidió más instrucciones.

     

    Tilopa le dijo que tomara diez piezas de Bambú,
    pusiera mantequilla derretida sobre ellas, las calentara para hacerlas muy
    duras y luego las afilara. Cuando Naropa terminó, Tilopa tomó las varas
    afiladas y las clavó todas en Naropa, agujereando su cuerpo y lo dejó. Naropa
    estaba sufriendo terriblemente.

     

    Tilopa, después de un
    tiempo, regresó y preguntó: "¿Qué te sucede?"

     

    Naropa respondió,
    "Estoy agujereado por este Bambú y es extremadamente doloroso. Creo que
    voy a morir."

     

    Tilopa entonces lo
    tocó con sus manos, y las heridas y el dolor desaparecieron.

     

    Tilopa entonces
    transmitió a Naropa las enseñanzas sobre el Cuerpo Ilusorio. Naropa practicó
    estas enseñanzas por un año y durante el mismo, Tilopa se comportó como era
    usual.

     

    6. Tilopa
    le pide a Naropa que atrape a un hombre en un llano con arena: Las
    Instrucciones del Yoga del Sueño

    El año siguiente, Tilopa fue a ver a Naropa, y mirándolo
    le preguntó: "¿No me vas a pedir más instrucciones?"

    Naropa rápidamente se levantó, comenzó a
    postrarse frente a Tilopa y pidió instrucciones. Inmediatamente Tilopa se
    alejó, Naropa lo siguió y llegaron a un gran llano con arena. No lejos de ellos
    había un hombre caminando en la arena.

    Tilopa le dijo: "Bueno, si tuviera un buen
    discípulo, él iría inmediatamente a atrapar a ese hombre, de otra manera ese
    hombre me va a hacer daño."

    Naropa fue a atrapar al hombre, pero no podía,
    corrió y corrió, pero nunca pudo alcanzar al hombre. Finalmente, Naropa cayó
    completamente exhausto al piso.

    Tilopa fue hacia él y le preguntó: "¿Qué
    sucede?"

    Naropa le dijo que había tratado de atrapar al
    hombre pero que no pudo alcanzarlo, era como un fantasma o un espejismo.

    Entonces Tilopa le dijo: "Bueno, así es
    como es en el samsara. Todo el mundo esta corriendo tras cosas ilusorias y siempre
    están tratando de agarrar algo que no está realmente allí. Éste es el problema
    del samsara. Ahora te daré las instrucciones del Yoga del Sueño, el
    reconocimiento de que todo es como un sueño." Tilopa transmitió las
    instrucciones del Yoga del Sueño.

     

    7.
    Tilopa le pide a Naropa que secuestre a una novia: Las Enseñanzas de la Clara Luz

     

    Naropa meditó por un año en el Yoga del Sueño,
    durante este tiempo Tilopa estuvo en meditación, no comía, no hablaba. Al
    transcurrir un año, Tilopa se alejó y Naropa fue tras él, ofreció mandalas y
    pidió más instrucciones, pero Tilopa todavía no hablaba.

    Ellos continuaron y encontraron una procesión
    nupcial del hijo de un ministro. Tilopa vio eso y le dijo a Naropa:
    "Bueno, si yo tuviera un buen discípulo, él iría a empujar al novio de su
    caballo, jalaría por el cabello a su mujer y trataría de obtenerla."

    Naropa no tenía dudas e hizo lo que Tilopa
    había dicho. Por supuesto, la gente saltó sobre él y lo golpeó.

    Tilopa fue donde Naropa cuando ya estaba medio
    muerto, lo tocó y nuevamente lo curó de todas las heridas. Esta vez le
    transmitió las enseñanzas de la
    Clara Luz.

    El siguiente año,
    ellos estuvieron juntos y Naropa practicó el Yoga de la Clara luz. Tilopa se
    comportó de formas graciosas, algunas veces como niño, otras como loco.

     

    8. Tilopa le pide a Naropa que empuje a un rey
    de su caballo: Las Instrucciones del Phowa (Transferencia de Conciencia)

     

    Llegó el tiempo cuando Naropa pidió nuevamente
    instrucciones. Esta vez, Tilopa sólo le dijo que cualquiera que quisiera más
    instrucciones tenía que seguirlo, entonces se alejó y Naropa fue tras él. Ellos
    estuvieron caminando por largo rato, y esta vez encontraron una procesión con
    un rey y una reina.

    Tilopa dijo: "Si tuviera un buen
    discípulo, iría a empujar al rey de su caballo."

    Naropa lo hizo y está vez estuvo muy cerca de
    morir.

    Tilopa fue, lo curó y le dijo: "La razón
    por la que todavía hay dolor es porque no has disuelto el aferramiento al ego,
    todavía tienes algunos hábitos de aferramiento al Yo, ahora, te daré las
    instrucciones del Phowa y durante el siguiente año Naropa practicó el Phowa.

     

    9.
    Tilopa le pide a Naropa que golpee y robe a un príncipe: Instrucciones del
    Phowa Donjug

     

    Después de ese tiempo, Tilopa partió y a
    Naropa, que quería más instrucciones, le fue dicho que tenía que seguirlo,
    cuando llegaron a una gran planicie, encontraron un príncipe con unos pocos
    sirvientes, quienes habían salido para divertirse.

     

    Tilopa le dijo a Naropa: "Bueno, esta vez
    no hay muchas personas, deberías ir, pegarle al príncipe, tomar sus ornamentos
    y traérmelos y en caso de que haya cualquier problema, llámame."

     

    Naropa golpeó al príncipe, tomó sus ornamentos
    y corrió de vuelta, pero los sirvientes del príncipe llamaron por ayuda y
    muchos soldados, que estaban muy cerca, comenzaron a correr detrás de Naropa.
    Naropa gritó: "Tilopa, ayúdame, ¡protégeme!" y llegó a donde Tilopa
    justo cuando los soldados vinieron.

    Tilopa preguntó a los soldados: "¿Qué
    hizo?" Ellos replicaron: "Golpeó al príncipe y robó sus
    ornamentos."

    Tilopa respondió: "Eso es muy malo;
    nosotros deberíamos golpearle." Juntos golpearon a Naropa y estuvo muy
    cerca de morir.

    Entonces Tilopa preguntó que había sucedido,
    Naropa le contestó: "Bueno, fui golpeado y aunque dijiste que me
    ayudarías, no lo hiciste. Creo que esta vez voy a morir."

    Tilopa lo tocó, curándolo y entonces le dio el
    Phowa Donjug, una clase de Phowa donde se trasmite la conciencia en otro ser
    que está a punto de morir. Naropa meditó por un año en esta práctica especial y
    entonces nuevamente pidió más instrucciones.

     

    10. Tilopa
    le pide a Naropa que tome como esposa a una practicante del Dharma: Las
    Instrucciones de la Práctica
    del Mudra del Karma y las Instrucciones sobre la Sabiduría Iluminadora
    del Mahamudra

     

    Tilopa le dijo a Naropa que tomara como esposa
    a una linda muchacha que también era practicante del Dharma, siguiendo su
    consejo Naropa se casó. Al principio ellos se gustaban pero después de algún
    tiempo, surgieron algunos problemas y tenían muchas discusiones. Naropa estaba
    muy aburrido de esta situación.

    Durante este tiempo, Tilopa fue a visitarlos y
    le preguntó a Naropa qué era lo que andaba mal, Naropa explicó que él y su
    esposa estaban teniendo tiempos muy difíciles.

    Tilopa replicó: "Estos problemas están
    causados por tus aferramientos duales. Tienes que abandonar los aferramientos y
    las pasiones duales y entonces confiar en una consorte Tántrica."

    Tilopa le transmitió a Naropa las instrucciones
    de la práctica del Mudra del Karma.

    Después, Tilopa le
    dijo a Naropa que él había roto sus votos monásticos porque había tenido
    interacción sexual con su esposa, en consecuencia, tenía que castigarse.

    Naropa, en
    consecuencia, tomó una piedra y golpeó su pene muchas veces hasta que se
    desmayó. Entonces Tilopa lo tocó, lo curó completamente y le pidió a Naropa que
    le diera a su esposa como una ofrenda, Naropa lo hizo, y la esposa estuvo algún
    tiempo junto con Tilopa. Sin embargo, ella todavía estaba enamorada de Naropa y
    Tilopa se puso muy molesto y golpeó a ambos. No obstante, Naropa no perdió su
    confianza en Tilopa y como resultado, Tilopa le dio las instrucciones sobre la Sabiduría Iluminadora
    del Mahamudra.

     

    11. Naropa utiliza su sangre para limpiar el
    lugar: Las Instrucciones del Bardo

     

    Tilopa se alejó y Naropa lo siguió. Después de
    un largo tiempo cuando Naropa estaba realmente cansado, Tilopa se sentó, Naropa
    ofreció un mandala, pero había mucha suciedad. No había agua, por lo cual no
    era posible limpiar el terreno.

    Entonces, Tilopa dijo: "Usa tu sangre para
    eso". Naropa se cortó y con su propia sangre roció el terreno para que la
    suciedad desapareciera. De esta forma él ofreció el mandala y Tilopa le dio las
    instrucciones del Bardo.

     

    12. La
    última instrucción: La Realización Final
    está en tu Propia Mente

     

    Naropa practicó estas enseñanzas por un año. Un
    día, ellos iban juntos al río y Naropa pidió a Tilopa más instrucciones. Había
    llegado la instrucción final. Tilopa tomó su zapato y golpeó a Naropa en la
    cabeza. Entonces dijo que no había nada más que enseñar: "La realización
    final está en tu propia mente."

    En ese momento, los últimos velos de la mente
    de Naropa se disolvieron. Todo lo que Tilopa había realizado de la naturaleza,
    Naropa también lo realizó, había logrado el Mahamudra.

     

    IV.
    Palabras Finales

     

    Naropa había pasado doce años junto a Tilopa,
    recibiendo y practicando sus enseñanzas, durante ese tiempo, él aguantó estas
    doce penalidades mayores, las cuales eran métodos para ayudarlo a conquistar
    los obstáculos para que no recayera en el samsara. De hecho, fue gracias a la
    habilidad de Naropa de seguir a Tilopa sin ninguna duda, que pudo utilizar su
    vida para lograr la completa realización. Este es el ejemplo del camino
    Vajrayana.

    Si el lama en un maestro calificado y su
    discípulo es calificado, las condiciones están dadas para que mediante los
    métodos Vajrayana se logre la iluminación en el transcurso de una vida.

    Naropa estuvo los tres
    años siguientes con Tilopa. Éste le instruyó sobre la conducta de un yogui,
    mientras entrenaba su realización en toda clase de diferentes situaciones.
    Después de eso, Naropa estuvo en Pulahari por 21 años, el tiempo en que enseñó
    a sus discípulos.

    Cuando tenía 85 años,
    murió y fue a la tierra pura de las dakinis. Hay muchas descripciones de la
    muerte de Naropa. Algunos dicen que su cuerpo se quedó y otros que se disolvió.

    Discípulos muy
    cercanos a él dicen: "Antes de morir, se manifestó así mismo en la forma
    de Hevajra (uno de los Yidams más importantes en el Tantra Budista). En esta
    forma, confirió la iniciación de Hevajra a todos sus discípulos. Después de
    eso, todo el Mandala de Hevajra se disolvió en él y su forma de Hevajra se
    disolvió en la letra tibetana "AH" y finalmente el AH se disolvió.
    Entonces se había ido.

    Los “Seis Yogas de Naropa” son llamados así,
    porque Naropa fue quien difundió esta enseñanza. De hecho, ellas no deberían
    ser llamadas ni Los Yogas de Naropa ni de Tilopa sino los Yogas de Buda, ya que
    pertenecen al completo estado del Tantrayana, que envuelve técnicas de
    visualización.

    Las enseñanzas de Tantra del Buda son muy
    extensas, pero las condiciones para los seres en nuestro tiempo están siendo
    peores. La gente está cada vez más ocupada. Por lo tanto la esencia de las
    enseñanzas del Tantra es muy importante. Naropa fue capaz de tomar la esencia
    de estas enseñanzas y trasmitirla a otros seres.

  • Lama Zopa Rinpoche – Transformando la depresión

    Lama Zopa Rinpoche – Transformando la depresión

    Transformando la Depresión

    Por Lama Zopa Rinpoche

    La mejor solución para purificar el karma de experimentar depresión es realizar la práctica de purificación de Vajrasattva. Mientras nuestro karma no sea purificado, continuaremos sufriendo de depresión nuevamente en nuestras vidas futuras.

    Puede que te levantes en la mañana sintiéndote deprimido sin ninguna razón en particular. Si no puedes solucionar este problema a través de la meditación, tal vez sea de ayuda simplemente ir a dormir o ir a algún otro lugar a descansar, o dar un paseo agradable. De otra manera nos molestaremos, incomodando a quienes te rodean también. Cuando estás molesto o enojado, toda clase de pensamientos incontrolables y negativos pueden surgir en tu mente. Si estás deprimido debido a cierta situación, entonces puedes aplicar las técnicas de meditación que se relacionan con ese conjunto de condiciones específicas. Pero si simplemente te sientes triste por ninguna razón en especial, es mejor practicar la bodhicitta.

    Puedes recitar el verso de la Guru Puja, “Te suplico me bendigas para realizar y darme cuenta que la enfermedad del pensamiento de la preocupación por el yo es la puerta al sufrimiento no deseado”. Reconoce al demonio de la preocupación por el yo, como el responsable de tu problema de depresión. Luego recita el siguiente verso, “Bendíceme para realizar y reconocer que el preocuparme de otros, la bodhicitta, la actitud que conduce a todos los seres sintientes – o seres madres – a la felicidad, es la puerta a toda las buenas y excelentes cualidades”.

    Otro pasaje de la Guru Puja dice, “Incluso si todos los seres sintientes se vuelven mis enemigos, pueda yo preocuparme por ellos más que por mi propia vida”. Resulta muy bueno si puedes recitar estos versos todos los días, especialmente cuando te sientes deprimido. Al hacer esto estarás usando tu depresión para practicar el significado y sentido de estos dos versos; que todos los problemas y sufrimientos provienen de la preocupación por el “yo”, y por tanto el “yo” es el objeto a ser renunciado, a abandonar. Toda tu felicidad y la de los demás, incluyendo todas las realizaciones hasta la iluminación, todas las perfecciones y toda felicidad, proviene de preocuparse de los demás, proviene de la bodhicitta.

    Debido a que todas estas cosas buenas provienen de la actitud de preocuparse por los demás, dependen de otros seres sintientes. Por tanto, necesitamos preocuparnos por los seres sintientes siempre. Necesitamos devolver o compensar la bondad de todos esos preciosos seres, para ayudarlos en la forma que sea que podamos. ¿Cuál es la mejor forma de hacer esto? Han existido durante incontables millones de veces, incluso han sido reyes universales, pero ninguno con este poder o riqueza los ha liberado de los sufrimientos de samsara. La mejor forma de devolver o compensar su bondad es la práctica del Lamrim, transformar la mente de la ignorancia, apego y preocupación por el yo, a pensamientos puros y sanos. Al actualizar el camino a la iluminación puedes fácilmente liberar a otros seres. Por esto, la mejor forma de compensar su bondad es meditar en la bodhicitta y desarrollar bodhicitta en tu propia mente.

    Tomando

    Cada ser sintiente es la fuente de toda nuestra felicidad pasada, presente y futura. Genera compasión pensando, “Tomaré todos su sufrimientos y sus causas (emociones aflictivas y trazas kármicas negativas), incluyendo el fuego de los infiernos calientes, el hielo de los infiernos fríos y los entornos desagradables, insanos, feos, intranquilos/inseguros y contaminados de los seres humanos, en mi corazón”. Esto elimina la actitud de preocupación o aferramiento al yo. Una vez que esta actitud ha sido destruida, has una meditación breve en la vacuidad.

    Dando

    Después que la actitud de preocupación o aferramiento por el yo ha sido eliminada, genera amor ofreciendo y entregando tu propia felicidad, tu mérito, todas las cosas buenas que tienes, incluyendo tu cuerpo, riquezas, bienes y posesiones. Todos sus deseos son satisfechos como si ellos tuviesen una joya que concede los deseos. Al darles todas estas cosas, estás creando cantidades increíbles de mérito. Puedes recitar un mantra mientras ellos están recibiendo todo lo que quieren y necesitan. En realidad ellos no conocen su verdadera necesidad. Lo que ellos necesitan es conocer el dharma. Pero si no comprenden los beneficios del dharma, ellos desean otras cosas en vez del dharma.

    Recibir todas estas cosas buenas hace que ellos actualicen el camino espiritual, para purificar las dos obscuraciones (a la liberación y la iluminación). Ellos logran el rupakaya (los cuerpos de forma de un buda) y se vuelven iluminados. Piensa, “¡Cuán maravilloso es que yo pueda hacer todo esto por otros! He muerto muchísimas veces en vidas anteriores mientras trabajaba para mi propia felicidad, pero no logré nada. Todavía estoy en samsara. Nunca he muerto mientras trabajaba para otros. Aún si tengo que morir para beneficio de otros, para que dejen de crear karma negativo, para que no renazcan en reinos inferiores y para que sus mentes se vuelvan el dharmakaya y el rupakaya y se vuelvan iluminadas, valdrá inmensamente la pena”.

    Medita en la bondad extensiva y en la preciosidad de todos los seres. “Cada ser sintiente es la fuente de mi felicidad pasada, presente y futura. Mi propio futuro buda, dharma y sangha proviene de purificar mi karma negativo haciéndome capaz para obtener todas las realizaciones y  para lograr la iluminación. Toda felicidad está sobre la base de otros seres. Por tanto, cada ser sintiente es la cosa más preciosa en mi vida. Cualquier otra cosa que no sea trabajar por los seres sintientes carece totalmente de sentido”.  Esto incluye experimentar depresión por ellos. No hay nada en qué trabajar que no sea por otros seres sintientes. Todo lo demás carece completamente de sentido. Experimentar depresión en su beneficio pensando que esta no es mi depresión sino la depresión de innumerables seres, esta es su depresión, su sufrimiento. Darles toda felicidad; incluyendo la libertad de todos los sufrimientos de la existencia cíclica y la dicha y el gozo de la completa iluminación es algo fantástico.

    ¡Siente la alegría de ello! Esta es su depresión, de manera que la cosa más maravillosa sería experimentarla por ellos y permitir a todos aquellos que sufren de depresión que tengan toda felicidad. Entonces regocíjate de que tienes esta oportunidad para experimentar este problema de depresión en su beneficio. “¡Cuán grandioso es que estoy experimentando esta depresión en beneficio de todos los seres!”. Haz esta práctica de tonglen (tomar y dar) en la mañana, en la tarde y en la noche. Piensa una y otra vez, “Cuán afortunado soy de poder experimentar esta depresión por ellos. He realizado muchas plegarias para tomar el sufrimiento de otros en mí, y ahora esas plegarias están dando frutos. ¡Qué grandioso es esto! ¡Hace que mi vida se enriquezca tanto, que se vuelva tan significativa! Cuán afortunado soy de experimentar esta depresión en beneficio de todos los seres sintientes”.

    Piensa en el significado y sentido de tu vida, un método psicológico que hace produce una enorme diferencia, ya que gran parte del problema es nuestro exagerado concepto del dolor. Es posible reducir o eliminar completamente el dolor de la mente. “El propósito de mi vida no es sólo ser saludable, adinerado, tener una buena reputación, ser famoso y tener muchos amigos. Aún si tuviese todas estas cosas, ellas no son el real propósito de mi vida. Incluso si viviera mil años o pudiese estar perfectamente sano durante eones, si no tengo amor y compasión en mi corazón, mi vida no tiene sentido y es inútil, porque mi vida no estaría beneficiando a otros. Llevar una vida así es tener una vida vacía. Por esta razón, no importa lo que ocurra; si en mi vida hay salud o no; depresión o no; cáncer o no; riqueza o no. El propósito real de mi vida es hacer que mi muerte sea de beneficio para otros. Incluso si tuviera cáncer, haría esa experiencia beneficiosa para todos los seres utilizándola para desarrollar compasión y bodhicitta, para alcanzar realizaciones y la iluminación”. En esta forma, el cáncer se vuelve la causa de la felicidad. La depresión también puede ser utilizada para lograr la iluminación y así beneficiar a todos los seres en esta vida y en vidas futuras, especialmente a todos aquellos que sufren de depresión, tal como se usa el veneno de la serpiente para producir su propio antídoto.

    Estás utilizando tu depresión para lograr la iluminación. En esta forma, se convierte en la causa de toda felicidad para todos los seres sintientes que experimentar depresión. Piensa, “El propósito principal de la vida es beneficiar a todos los seres sintientes, liberarlos del sufrimiento y llevarles felicidad en esta vida y en vida futuras. Incluso si tuviera cáncer, sida, depresión o lo que sea, el propósito de mi vida es llevar felicidad a todos los seres sintientes experimentando estos problemas por ellos”. De esta manera, la depresión se convierte en una forma rápida para lograr la iluminación. Lo mismo ocurre con el cáncer, utilizándolo para alcanzar rápidamente la iluminación. Si es experimentado para beneficio de otros se transforma en el camino rápido a la iluminación, ya que experimentar el sufrimiento por otros es una purificación increíble. ¡Esto es excelente!

    Hubo un monje en Tailandia que caminaba a través de su país, hasta que se encontró con un gran río. En las riberas del río había una mujer con lepra, con pus que brotaba de sus llagas. La mujer le suplicó al monje que la llevara y ayudara a cruzar el río. Él se negó sobre la base de que sus votos de monje le prohibían tocar a una mujer. Después de un rato, uno de los discípulos del monje llegó al lugar y cuando vio a la pobre mujer, surgió una inmensa compasión en su mente. Sin duda ni vacilación la cargó y la cruzó al otro lado del río, a pesar que el cuerpo de la mujer estaba cubierto de heridas abiertas. Cuando llegó a la mitad del río, la mujer se transformó en Vajra Yogini y lo llevó a él – no sólo su conciencia sino también su cuerpo – a la tierra pura de Vajra Yogini. Esto significa que ahora ese monje debe haber alcanzado la completa iluminación, ya que cualquiera que vaya a la tierra pura de Vajra Yogini alcanza la iluminación allí. Estar en una tierra pura es una forma rápida de lograr la iluminación si esta aún no ha tenido lugar en nuestra vida presente. En este caso, Vajra Yogini tomó la forma de una mujer piadosa común con lepra, para así estimular la compasión en la mente del discípulo. Esta compasión purificó rápidamente el pesado karma negativo que le impedía verla como Vajra Yogini.

    En el caso del gran yogi tibetano, Milarepa, sus obstrucciones kármicas que le impedían ver a Vajrayogini fueron purificadas a través de su servicio puro al santo guru, Marpa. Lo mismo se aplica a ti. Si sobre la base de sentir una fuerte compasión experimentas depresión en el lugar de todos los seres sintientes, esta meditación de tomar y experimentar el sufrimiento por otros es un camino rápido a la iluminación, tal como el ejemplo del monje. Es una forma rápida de lograr la iluminación debido a que experimentar cáncer, depresión o cualquier otro sufrimiento por el beneficio de los seres sintientes es increíblemente purificador.

    Sufrir de depresión puede ser algo bueno ya que nos permite ver con facilidad el sufrimiento de otras personas. Al utilizar tu propia experiencia de la depresión, pueden sentir claramente el insoportable dolor de muchas, muchas otras personas. Hay tantas personas que están deprimidas y tantas otras que están creando el karma para futuras crisis de depresión. Experimentar depresión en beneficio de ellas puede ser incluso más poderoso que practicar tantra, ya que si la práctica tántrica no se realiza correctamente, sobre la base de los tres caminos principales, no funcionará como un camino rápido a la iluminación. Cuando te sientas deprimido, puedes pensar, “Estoy agotando gran parte de mi karma negativo al tener depresión, que he acumulado desde incontables vidas pasadas”. ¡Alégrate! Deberías sentir gran alegría de poder agotar el karma, en vez de ver la depresión como algo malo.

    Como aparece en la Guru Puja, los seres sintientes y sus entornos están repletos de increíbles problemas y sufrimientos, que aparecen unos tras otros como la lluvia, sufrimientos que son el resultado de karma negativo. “Te suplico me otorgues las bendiciones para ver mi depresión como el agotamiento de los resultados de las trazas de mi karma negativo, y bendíceme para ser capaz de transformar siempre y en todo lugar, las condiciones negativas en el camino de la iluminación”. Puedes recitar un mantra mientras haces esta meditación. Por ejemplo, cuando lavas alguna prenda de vestir, el agua se vuelve oscura con la suciedad. Tú no ves la suciedad oscura del agua como algo negativo ya que eso significa que la ropa se está limpiando. De la misma forma, cuando practicas el dharma, puede madurar karma negativo provocando que te enfermes debido a que estás purificando mucho karma negativo al practicar el dharma. ¡Así que deberías alegrarte cuando te deprimes!

    La depresión ocurre en primer lugar debido a estar bajo el control del ego, la preocupación por el yo, apego, ira, votos y promesas rotas y haber perturbado la mente de seres santos y de tus maestros espirituales en vidas pasadas. Esta depresión es causada por el ego, la actitud de preocupación por el yo y la existencia inherente de un “yo”. Entonces, en vez de aceptar la depresión, devuélvesela a la actitud de preocupación por el “yo”. Utiliza la depresión como una bomba para destruir la concepción errónea de un “yo”. Luego medita en la vacuidad de la existencia inherente de un “yo”.

    Estas son algunas formas de usar la depresión para lograr la iluminación tan rápido como sea posible. Al utilizarla para desarrollar compasión y bodhicitta, acumulas mérito tan vasto como el espacio ilimitado y esto purifica increíbles cantidades de karma negativo. Está siendo utilizada como una poderosa bomba para destruir la concepción errónea de la existencia inherente de un “yo”, aquello que ha causado la depresión en primer lugar. Este es el demonio que te ha impedido lograr la iluminación, tu liberación del samsara, todas las realizaciones, y es la puerta a todos tus problemas. También puedes realizar algunas prácticas preliminares como Vajrasattva para purificar el karma negativo que causa depresión.

    Editado por T. Wongmo, Monja Budista.

    Traducido al Español por Yeshe Jungne para que todos aquellos seres apesumbrados por la depresión y toda clase de sufrimientos, encuentren alivio, paz y logren rápidamente la completa iluminación para beneficio de todos los seres.