Categoría: Mahayana

Enseñanzas del Mahayana

  • El Manuscrito del Vacio – Miyamoto Musashi

    El Manuscrito del Vacio – Miyamoto Musashi del Libro de los Cinco Anillos


     


     

    Al escribir sobre la ciencia de las artes marciales de la escuela de los Dos Sables en el Manuscrito del Vacío, el significado de vacío consiste en que existe el reino en el que nada existe, o no puede ser conocido, o se ve como vacío. Por supuesto, el vacío no existe. Se conoce de la no existencia cuando se sabe que la existencia es vacío. Cuando la gente no entiende algo, considera erróneamente que eso es vacío. Éste no es el vacío real; es una ilusión.

    Igualmente, en el contexto de esta ciencia de las artes marciales, cuando se sigue la vía del guerrero, no conocer las leyes de éstos no significa vacío; al estar confuso puede uno llamarle un estado de vacío desesperado, pero esto no es vacío real. 

    Los guerreros aprenden con precisión la ciencia militar y continúan practicando diligentemente las técnicas de las artes marciales. La forma en que los guerreros las practican no es oscura en lo más mínimo.

    Sin ninguna confusión de espíritu, sin relajarse en ningún momento, puliendo la mente y la atención, afilando el ojo que observa y el ojo que ve, uno llega al vacío real como el estado en el que no hay oscuridad y las nubes de la confusión han desaparecido. 

    Mientras que no conocen la auténtica vía, ya sea en el budismo o en los asuntos mundanos, todo el mundo piensa que su camino es seguro y es algo bueno, pero desde el punto de vista de la vía correcta del espíritu, comparada con las pautas sociales generales, la gente se aparta de la verdadera vía por desviaciones personales de su mente y por desviaciones individuales de su visión. 

    Conociendo esta mentalidad, pronunciando esencialmente palabras honradas, tomando el espíritu real como la vía, practicando las artes marciales en el sentido más amplio, pensando correcta, clara y comprensivamente, y tomando el vacío como vía, podéis ver la vía como vacío.En el vacío hay bien, pero no hay mal. La sabiduría existe, la lógica existe, la mente está vacía.

    12 de mayo de 1645

  • Neva Milicic – El poder de la compasi

    Por Neva Milicic

    Psicóloga y autora del libro "Cuánto y cómo los quiero"

     

    El Mercurio (Chile)

    martes 1 de agosto de 2006

     

    Escuchando la conferencia del vigésimo cuarto Dalai Lama en Chile, sobre "El poder de la compasión", en que sostenía que la compasión es la más importante de las virtudes humanas, me surgió la idea de cómo favorecer en los niños el desarrollo de la compasión, en un mundo caracterizado por la violencia, en que una competencia despiadada lleva a la deshumanización de las relaciones personales, lo que se hace muy evidente en una economía que genera desigualdades tan profundas, y que afecta a la infancia. Los niños pobres tienen una infancia con frecuencia triste y llena de carencias.
    Al preguntarle a un niño de nueve años de nivel socio económico alto cuáles eran sus metas, respondió: Ganar, ser empresario y tener un millón de dólares. No importa cuál sea el nivel de comprensión que el niño tenga de lo que respondió, pero refleja claramente que ha asimilado una escala de valores en que el "ganar", y sobre todo ganarles a los otros, es lo central. Por supuesto esta motivación se reflejaba en otras conductas como agresividad física hacia los compañeros, descalificación verbal, burlas y bromas pesadas en relación a las problemáticas y errores que cometían los otros niños.

     

    Es necesario enseñarles a los niños, adolescentes y adultos el valor de la compasión, entendido como la capacidad de percibir el dolor del otro. Decía el Dalai Lama que quien es compasivo se beneficia más aún que al que se compadece, porque al percibir el dolor ajeno se genera una suerte de energía y coraje para enfrentarlo. Hizo una preciosa analogía de la compasión con la leche materna.

     

    Sensibilizar a los niños con las necesidades y sufrimientos de los otros, tomando contacto con el dolor, con la pobreza y con los problemas ajenos sin duda los hará mejores personas. Por supuesto este contacto tiene que estar adecuado a las edades de los niños y orientado a una búsqueda de soluciones.

     

    Si hay un temporal, preguntarse qué podríamos hacer por los que se han quedado hoy sin casa y sin ropa; mi compañero de curso está faltando, ¿qué podría hacer por él? Estas son preguntas que el niño debe ir aprendiendo a formularse, para tener una mirada más compasiva del entorno.

     

    Todas las religiones intentan que haya más bondad, justicia y compasión, y en ese sentido conectar a los niños con las valores espirituales los ayudará a interiorizar estos valores que les permitirán ser más compasivos.

     

    Un beneficio importante de la compasión es que disminuye el egocentrismo. En la misma conferencia sobre el poder de la compasión, el Dalai Lama sostenía que en el egocentrismo hay una magnificación de los propios problemas por una visión restringida. Quien tiene compasión posee una visión más amplia y por lo tanto el efecto de las dificultades es percibido como menor. Por ejemplo, si un niño ha percibido el sufrimiento de alguien con una discapacidad motora, el día que no pueda jugar un partido porque tiene un esguince será capaz de tolerar la frustración viviéndolo como una dificultad y no como una tragedia.

     

    En este sentido, una familia que es tolerante y compasiva enseña a sus hijos no sólo a comprender el sufrimiento de los otros, sino que a vivir más sabiamente el propio.
  • Reflexiones acerca de la Conducta de un Budista

    3JewelsNo obstruido por ninguna complejidad,
    No importunado por ninguna diversidad,
    No limitado por ninguna atracción,
    No prolifera sin fin sus pensamientos,
    ni se estanca, estérilmente bloqueado en el mismo aspecto,
    pero procede sin ser detectado, incluso hasta lo Divino.

    El Buda, (Udana Libro VII. Inspiración) 

    En cierta ocasión, en una audiencia con Gueshe Kha-ra-gom-chung, el "Maestro Victorioso", Ye-she-sung preguntó:
     
    ¿Cómo se puede dedicar una vida entera a la práctica del Dharma?


    Y Gueshe Kha-ra-wa respondió: "Hay tres etapas en la práctica del Dharma: (1) la etapa inicial consiste en no dañar a los seres vivos; (2) la etapa intermedia consiste en ayudar a todos los seres; (3) la etapa superior es la meditación en el significado de la no originación, en la cual no existe diferenciación entre todos los seres vivos y uno mismo".




    Gueshe Ne-sur-pa pronunció estas palabras:


    "Puesto que no podeis alcanzar la budeidad percibiendo a los demás como vuestros adversarios, debeis daros cuenta de que todos los seres vivos han sido vuestras madres y padres. Puesto que no podeis alcanzar la budeidad a trevés de los conceptos habituales de la mente ordinaria, debeis daros cuenta de que todos los seres vivos son deidades. Puesto que no podeis alcanzar la budeidad asignando diferentes atributos, debeis daros cuenta de que la vacuidad es la naturaleza de todos los seres vivos".


     

    Gueshe Lang-ring-tang-pa dijo:


    "Dado que no se puede realmente evaluar a los demás, no critiques a nadie. Dado que todas las enseñanzas de Buda son igualmente efectivas, no hagais ninguna discriminación entre ellas, considerando unas buenas y otras malas. Dado que todas las acciones propias del Mahayana son para el beneficio de los demás no debiliteis la fortaleza del camino del bodhisattva. Dado que no podeis guiar a los demás hasta que hayais alcanzado la estabilidad en vosotros mismos, dedicaos con esfuerzo a meditar en soledad".




    "Cesad de desdeñar y despreciar a los demás y generad una mente compasiva hacia vuestros inferiores. No sintáis profundo apego hacia vuestros amigos y no discriminéis a vuestros enemigos. Sin sentir celos o envidia por las buenas cualidades de los demás, integradlas humildemente en vosotros. No os molesteis en examinar las faltas de los demás, pero examinad las vuestras. Purgaros de ellas como si de mala sangre se tratara. Tampoco debeís concentraros en vuestras propias virtudes, antes bien, concentraos en las buenas cualidades de los demás y respetad a éstos como lo haría un sirviente. Extended el amor compasivo a todos los seres como si se tratara de vuestros propios hijos". Lama Atisha (Primera visita al Tibet. Año 1000)

     

  • LA PERFECCION DE LA PACIENCIA

    dor4“La paciencia es el arma sin impedimento de aquel que es hábil en el desarrollo de cualidades nobles, ya que disipa la cólera, lo opuesto de tales cualidades, sin dejar residuo. Es el adorno de aquellos capaces de vencer al enemigo; la fuerza de los reclusos y brahmanes; un torrente de agua extinguiendo el fuego de la indignación; la base para adquirir una buena refutación; un mantra para neutralizar las palabras ponzoñosas de la gente mala; la suprema fuente de constancia para aquellos establecidos en el autodominio. La paciencia es un océano en virtud de su profundidad; una playa que contiene al gran océano de la ira; un entrepaño quesella la puerta que conduce al plano de la miseria; una escaleraque asciende a los mundos de los dioses y Brahmas; el suelo en el que habitan todas las cualidades nobles; la purificación suprema de cuerpo, palabra y mente”.

    La paciencia debe ser por demás fortalecida mediante la reflexión: “Aquellos que carecen de paciencia tienen aflicciones en este mundo y se aplican a acciones que conducen a su aflicción en la vida por venir”. Inclusive: “No obstante que este sufrimiento surge mediante las malas acciones de otros, mi propio cuerpo es el campo [de cosecha] de tal sufrimiento, y la acción [previa], siendo su semilla, fue plantada solamente por mí”. Además: “Este sufrimiento me liberará de la deuda [creada] por ese karma”.

    Por otra parte: “Si no hubiese transgresores, de qué manera podría acaso lograr la perfección de la paciencia?” Y también: “No obstante que es de acciones malas ahora, en el pasado fue mi benefactor”.

    Y: “Aquel de acciones malas es también un benefactor, debido a que  es la base para el desarrollo de la paciencia”. Y: “Todos los seres son como mis propios hijos, ¿quien acaso se enoja por las acciones equivocadas de sus propios hijos?” Y: “Él me hace un mal debido a un residuo de enojo en mí; este residuo debe ser extirpado”. Y: “Yo soy, en la misma medida que él, la causa del mal por cuya cuenta ha surgido este sufrimiento”. Y: “Todos esos dhammas por los cuales se cometió algún mal, y aquellas [personas] sobre las que se cometieron, todos en este momento, han cesado,con quién entonces debes ahora enojarte, y debido a quién debe incitarse el enojo?  Cuando todos los dharmas son impersonales, quién le puede hacer mal a alguien?”.

    Si debido a la fuerza acumulada, la indignación causada por la maldad de otros continuase dominando la mente, uno debe reflexionar: “La paciencia es la causa que contribuye a rendir ayuda a otros en retorno por sus equivocaciones”. Y: “Este mal, debido a que me causa sufrimiento, es una condición para [incitar] la fe, ya que se dice que el sufrimiento es el soporte decisivo de la fe, y es también la condición para la percepción de desengaño con todo lo mundano”. Y: “Ésta es la naturaleza de las facultadessensoriales (el encontrar objetos deseables e indeseables), de que manera entonces sería posible no encontrar objetos indeseables?” Y: “Bajo el control de la ira, una persona se torna furiosa y turbada, entonces  por qué tomar represalias?” Y: “Todos estos seres son considerados por el Buddha como si fuesen sus propios hijos queridos. Por lo tanto no debo enojarme con ellos”. Y: “Cuando el que comete un mal posee cualidades nobles no debo entonces enojarme. Y cuando no posea cualidades nobles, entonces debo considerarlo con compasión.” Y: “Debido al disgusto mi fama y cualidades nobles disminuyen, y para placer de mis enemigos me torno desagradable, duermo incomodo, etc.” Y: “El enojo es el unicó enemigo real, ya que es el agente de todo daño y el destructor de todo lo bueno”. Y: “Cuando uno es paciente no tiene enemigos”.

    Y: “Debido a su equivocación, el que comete mal se encontrara con sufrimiento en el futuro, pero mientras yo permanezca paciente esto no me sucedera”. Y: “Los enemigos son la consecuencia de mi pensamiento iracundo. Cuando destruya la ira mediante la  paciencia, mi enemigo, siendo el sub-producto de mi enojo, será también destruido”. Y: “No debo abandonar la noble cualidad de la paciencia sólo debido a un poco de enojo. La ira es la antitesis y obstrucción de todas las cualidades nobles, de manera que si me torno enojado, como he de alcanzar entonces la culminación de mi virtud,…etc.?” Y: “Cuando esas cualidades [nobles] están ausentes, como podré entonces avocarme a ayudar a otros y lograr el objetivo final de acuerdo con mis votos?” Y: “Cuando hay paciencia, la mente se torna concentrada, libre de distracción externa. Con la mente concentrada, todas las formaciones [mentales] se muestran a la reflexión como impermanentes e insatisfactorias, y todos los dharmas como impersonales, Nirvana como lo incondicionado, lo inmortal, como lo apaciguado y sublime, y las cualidades buddhicas como poseidas de potencia inconmensurable e inconcebible”.

    Entonces, establecido en el “consentimiento en conformidad’, la carencia de base para toda concepción del ‘yo’ y de lo que es ‘mio’ se torna evidente a la [luz de la] reflexión a saber: “Sólo meros dharmas existen, carentes de personalidad o de cosa alguna que tenga que ver con un “yo’. Surgen y cesan de acuerdo con sus condiciones. No vienen de ningun lado, no van a ningun lado, no se establecen en ningun lado. No existe un agente [alma] en ninguna cosa, cualesquiera que sea esta”. “En esta forma un bodhisattva se torna fijo en su destino, encaminado a la iluminación, irreversible [en su condición]”.

    Éste es el método de reflexión en la perfección de la paciencia.


    Tomado de Internet de un sitio Theravada con ediciones menores por Thondup Dorj
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  • Marco Antonio Karam – Acerca del Buddha de la Medicina

    Marco Antonio Karam – Acerca del Buddha de la Medicina

    Maestro Lápiz Lázuli de la Sanación

    Por Marco Antonio Karam, Presidente, Casa Tibet México.
    www.casatibet.org.mx 

    El panteón del budismo del gran vehículo o Mahayana, fue revelado en una serie de escrituras que comenzaron a circular en el Asia central alrededor del s. I de la era moderna.  Sus representantes más importantes son las grandes figuras de la iluminación, los Budas y los Bodisatvas.  Si bien es cierto que en un sentido técnico, a estos seres no se les considera como divinidades, ya que representan a individuos altamente evolucionados con un pasado enraizado en la existencia humana, de hecho, a menudo funcionan como objetos de devoción en el universo Mahayana.

    Se dice emergen de un mundo misterioso de potencialidad pura, que moran en radiantes tierras espirituales o budaversos y que en ocasiones aparecen en nuestro oscuro y conflictivo mundo para auxiliar a aquellos que más lo necesitan.  La fuerza motivacional que sustenta a la actividad de estos seres, es una poderosa combinación de una mentalidad animada por el espíritu de la iluminación, con un sentimiento de profunda compasión para con todos los seres.  Esta motivación es de hecho, la característica definitoria de la cosmovisión del budismo Mahayana.

    Mientras que una azorante variedad de seres iluminados son descritos en las escrituras budistas Mahayana, tan solo un reducido número de estos llegaron a influenciar a la conciencia popular, ganando así, un lugar de especial prominencia en el panteón del gran vehículo.  Los nombres y funciones de estos populares Budas y Bodisatvas nos revelan una respuesta fundamental budista a las necesidades y preocupaciones humanas.

    El nombre completo del Buda de la Medicina: Bhaishajyaguru Vaiduryaprabha, significa Maestro de Sanación de Irradiación Lápiz Lázuli.  Como el Buda histórico Sidarta Gautama y el Buda de la luz ilimitada Amitabha, usa las túnicas del Bhikshu o renunciante, el monje budista tradicional, y se encuentra sentado en la postura diamantina o de flor de loto, con sus piernas entrecruzadas.  Su mano izquierda se encuentra en la postura de la meditación, descansando en su regazo y sosteniendo un cuenco lleno de néctar y frutas medicinales.  Su mano derecha descansa sobre su pierna con la palma hacia adelante en el gesto de conferir bendiciones espirituales y sosteniendo el tallo de la planta del mirobálano, renombrada como la reina de las plantas medicinales, debido a su eficacia en el tratamiento de los desórdenes físicos y mentales.

    En las thangkas o pinturas tradicionales tibetanas, al maestro Lápiz Lázuli de la Sanación, se le representa en compañía de otros siete Budas de la medicina, uno de los cuales es el propio Sidarta Gautama.  En su tierra pura o Budaverso, localizado mitológicamente al este de nuestro planeta y conocido con el nombre de Puro Lápiz Lázuli, se le vislumbra acompañado por los dos principales Bodisatvas de este reino: Suryapraba y Chandrpraba, respectivamente: toda permeante irradiación solar y lunar.

    Uno de los símbolos distintivos del Buda de la medicina es su color lápiz lázuli o azul profundo.  Esta piedra preciosa ha sido, a lo largo de los siglos, altamente valorada tanto por las culturas asiáticas como las europeas y hasta hace poco tiempo su valor era igual y en ocasiones inclusive superior al del diamante.  Un aura de misterio rodea a esta gema, quizás debido al hecho de que sus principales minas se encuentran localizadas en la remota región de Badakshan al noroeste de Afganistán, un área de acceso remoto localizada más allá del Hindu Kush.  Un comentador ha escrito: “Los mejores especimenes de lápiz lásuli intensamente azules, con chispas y hondas de pirita de color oro asemejan a la noche iluminada por una miríada de estrellas”.  Tradicionalmente, esta piedra era utilizada para simbolizar aquello que es puro y raro.  Se dice cuenta con facultades curativas y de fortificación física, para aquellos que la utilizan como ornamento.  Su natural suavidad permite pulirla hasta transformarla en una superficie altamente refractante, como un espejo.  Por todas estas razones, en añadidura al hecho que la luz azul profundo tiene un efecto curativo demostrable en aquellos que la utilizan en la práctica de la meditación, el azul lápiz es el principal color del Buda de la medicina.

    En el Tibet, al Buda de la medicina se le contempla como la fuente de las artes medicinales, ya que es a través de él, que las enseñanzas encarnadas en los Cuatro Tantras medicinales, la base de la medicina tradicional tibetana, emergieron al mundo.  En una ocasión, el maestro de la sanación lápiz lázuli, se encontraba sentado en meditación rodeado por una asamblea de cuatro círculos de discípulos, incluyendo en esta a médicos, sabios, dioses no budistas y Bodisatvas, todos los cuales deseaban aprender el arte de la sanación.  Atónitos por la radiante gloria de su presencia, se vieron imposibilitados para solicitar la deseada enseñanza.  Para acomodar sus deseos no externalizados, el Buda de la medicina manifestó dos emanaciones, una para solicitar las enseñanzas y la otra para conferirlas.  De esta manera, la explicación Budista de las diversas enfermedades mentales y físicas, sus causas, diagnóstico y tratamiento, así como la presentación de los métodos para lograr la prevención de la enfermedad, se dice tuvieron origen.

    De acuerdo a los Cuatro Tantras Medicinales: el Gyu Zhi, la causa fundamental para toda enfermedad se encuentra en los tres venenos: la ignorancia, el apego y la aversión.  Estos venenos conducen al desequilibrio de los llamados tres humores: la flema, el viento y la bilis, los diferentes constitutivos corporales: sangre, carne hueso etc, y los productos de desecho o impurezas tales como el excremento, la orina y la sudoración, todos los cuales son analizados en veinticinco divisiones.

    El Tantra raíz comenta:

    “Si todos estos veinticinco elementos se encuentran en balance y armonía y los tres factores de los gustos, las cualidades inherentes a la comida que uno consume y el comportamiento del individuo es puro y edificante, su salud y vida florecerán.  De no ser así, es certero que la salud y la vida del individuo se deterioraran.”

    En añadidura:

    “La ignorancia, el apego y la aversión, representan a las tres causas principales responsables por la producción de los desbalances en el viento, la bilis y la flema.  Conjuntamente con estos, las cuatro circunstancias contributivas del tiempo, los espíritus, la comida y el comportamiento causan el que los humores aumenten o decrezcan.”

    El tratamiento de las enfermedades y la manutención de la salud son entonces el resultado de devolver a un estado de balance a todos estos diversos elementos en el cuerpo y esto se logra, a través de la aplicación progresiva de una variedad de tratamientos.  Los primeros dos implican cambios en el tipo de comida que consumimos y el comportamiento que cotidianamente manifestamos.  Tan solo cuando estos ajustes se comprueban ineficaces es que el médico aconseja y prescribe el uso de medicinas, y solo cuando estas fallan, se sujeta al paciente a otros tipos de tratamiento tales como la cauterización y algunos otros.  No obstante, desde la perspectiva de la medicina budista, ninguno de estos tratamientos contará con un efecto de largo plazo, si no se les acompaña con una auténtica y sincera transformación espiritual.  Si la ignorancia y el resto de las emociones y actitudes perturbadas continúan deteriorando al individuo, tarde o temprano darán lugar a la emergencia de la enfermedad o cualquier otro de los incontrolables recurrentes problemas que plagan a la existencia ordinaria.

    De esta manera, el maestro lápiz lázuli de la sanación, representan a un gran médico, no tan solo debido a sus extraordinarias habilidades curativas, sino en especial porque ha perfeccionado la compasión, la sabiduría y los medios hábiles del diagnóstico y tratamiento necesarios para aliviar a nuestras muchas emociones y actitudes perturbadas, fundamento de todos nuestros malestares físicos y mentales.

    La tradición sanadora del Buda de la Medicina
    Por: Robert Sachs

    Cada uno de nosotros tiene la capacidad de ser un buda, un ser iluminado. Lo que distingue a un ser iluminado de un ser ordinario es que ha realizado el potencial latente que esta en cada uno de nosotros. Esas capacidades pueden ser clasificadas en tres: el cuerpo de arcoiris, la mente ilimitada y precisa aunque con acciones totalmente espontáneas llenas de gozo. Nuestro cuerpo de arcoiris esta relacionado con nosotros realizando completamente lo que enseña el sutra del corazón, que la forma es vacío y el vacío es forma. Cuando entendemos y experimentamos la naturaleza insustancial de todas las cosas que tenemos como tridimensionalmente sólidas y reales, obtenemos una presencia que esta llena de recursos ilimitados y sin miedo. Nos volvemos una fuente de protección confiable e incondicional para todos los seres. Nuestra mente ilimitada es el resultado de la eliminación de las ideas fijas que a su vez resultan en el florecimiento de nuestra capacidad de conocer y entender las cosas claramente tal como son, desde las más mundanas hasta las mas profundamente sutiles. Ese es el estado natural de nuestra mente del que se habla en todos los textos y comentarios. Finalmente estando lleno de recursos ilimitados y conociendo todo lo que debe ser conocido en una o todas las situaciones, tenemos la confianza y el poder de ser y actuar de acuerdo a lo que se necesita para beneficiar a cualquiera o todos los seres en cualquier situación. Liberado de las limitaciones y fronteras, nuestras interacciones son frescas, presentes y gozosas.

    ¿Que evita que experimentemos la vida de esa manera? Hace dos kalpas ilimitadas, es decir, hace mucho tiempo atrás, esta pregunta fue el ímpetu para que un ser alcanzara la iluminación, el Buda de la Medicina.

    Habiendo alcanzado la iluminación, realizando todo el potencial del que hablamos anteriormente, el Buda de la Medicina (Tib. Snagye Mela) vio que hay tres venenos que son la causa de que no realicemos nuestro potencial. Esos tres venenos son la ignorancia, el apego y la agresión. De manera simple: no entendemos completamente que esta sucediendo o los recursos que tenemos en nuestras manos. Con esa visión estricta, desarrollamos ideas fijas y restringidas de lo que pensamos que esta sucediendo. Y cuando alguien desafía nuestra visión del mundo o lo que estamos haciendo basados en nuestras propias ideas fijas, nos volvemos locos, indignados y combativos con ellos, viéndolos como una competencia o como una amenaza. Lo que el Buda de la Medicina podía también ver es que esa manera de pensar y ser tenía efectos sobre diferentes niveles de nuestra existencia. Los tres venenos son las razones por las que caemos en religiones, filosofías, visiones del mundo que son marcadas por diferentes niveles de eternalismo o nihilismo. Pero, también en el nivel de la vida diaria, pueden expresarse como nuestra preferencia por amigos, comida, ocupación o lo que sea. Son la fuente de nuestros dramas, ya sean espirituales, emocionales o físicos.

    Para remediar esta situación necesitamos un antídoto para los tres venenos. Remediarlos no significa eliminarlos sino, de acuerdo con la tradición y las enseñanzas del Buda de la Medicina, transformarlos. Cada uno de los venenos es de hecho un velo, una expresión neurótica de las tres nobles cualidades de la iluminación. Consecuentemente, cuando transformamos la ignorancia, nos reconectamos con nuestros recursos ilimitados, nuestro cuerpo de arcoiris. Cuando dejamos ir el apego a las ideas fijas, nuestras mentes se vuelven abiertas a su naturaleza ilimitada. Cuando vencemos nuestra perspectiva territorial y nos vemos a nosotros mismos con cada uno de los seres, la competencia da lugar al gozo y todo lo que hacemos se vuelve una expresión espontánea de nuestro ser iluminado.

    Cuando un Buda enseña, da información que es tanto definitiva como útil a nivel relativo. Lo que es definitivamente útil son las enseñanzas del Dharma, las enseñanzas sobre las cosas como son van directamente al origen del problema, en este caso los tres venenos. Finalmente, lo que debe ser transformado es nuestra visión. En el caso del Buda de la Medicina, las prácticas espirituales apuntan directamente a los tres venenos. Tanto para nuestra incomodidad o enfermedad con nuestro mundo espiritual, emocional o físico, es necesaria la transformación de nuestra experiencia de vida y de las perspectivas basadas en los tres venenos.

    Al mismo tiempo el Buda de la Medicina puede ver como nosotros, como seres humanos, estamos atrapados en nuestra experiencia. Él vio que debido a nuestras incomodidades y dolores físicos y emocionales no podemos salir de nuestros aprietos y realizar el valor y la importancia de la práctica del Dharma. Por lo tanto para erradicar los síntomas y las condiciones que nos deprimen, el Buda de la Medicina dio enseñanzas sobre medicina. Sus enseñanzas fueron transmitidas desde su fuente iluminada a dioses y seres a lo largo de generaciones.

    De acuerdo con la histo-mitología de las fuentes tibetanas, el Ayurveda, la medicina tradicional de India, fue transmitida a los profetas y yoguis por Brahma, quien a su vez lo aprendió hace eones del Buda de la Medicina. El Manjar del Corazón del Tantra o Gyud Zhi del Tíbet, escrito en el siglo XI por el gran médico Yutok Yonten Gonpo, es considerada la más completa transmisión de las enseñanzas del Buda de la Medicina sobre sanación. El único propósito de esa enseñanza fue ayudar a los humanos a sobreponerse a sus cargas emocionales y físicas de modo que puedan conectarse y practicar lo que es definitivamente útil, que los reconecta con su potencial iluminado.

    Cuando pensamos en la medicina de los tiempos antiguos, aún si viene de una fuente iluminada como el Buda de la Medicina, es a menudo nuestra arrogancia la que nos hace presumir que es arcaica y no aplicable realmente a nuestro mundo moderno. Lo que sorprende a muchos es que esas enseñanzas incluyen cada aspecto de la medicina que conocemos hoy: embriología, cuidado pre y postnatal, pediatría, gerontología, medicina específica para mujeres y hombres de todas las edades, pediatría, cirugía, etc. Las recomendaciones que el Buda de la Medicina enseñó caen en cuatro categorías o niveles generales que van desde los menos agresivos a los más agresivos, la idea es comenzar con un nivel simple e ir profundizando en la medida que la condición o el sufrimiento del ser demanda un mayor nivel de atención.

    I

    El primer nivel de medicina enseñado en el Gyud Zhi tiene que ver con cambios en el estilo de vida: dieta, ejercicios, relajación y descanso de calidad e higiene. De acuerdo con el Ayurveda Tibetano, aproximadamente un noventa y cinco por ciento de los síntomas de enfermedades y aflicciones que experimentamos pueden ser eliminados si simplemente hacemos cambios en nuestro estilo de vida que se ajusten a nuestra constitución particular (que en Tibetano se conoce como Rang-Zhin) y nuestra condición actual. El conocimiento de esto es determinado por un médico-sanador tibetano o ayurvédico que hace diagnósticos de pulso, análisis de orina, observaciones, tactos y toma un detallado historial médico, que puede incluir el historial médico de nuestros padres e información astrológica. El resultado de tal examen es el entendimiento de la combinación única de las tres energías básicas, llamadas en Tibetano: nyepas (en Sánscrito: doshas). Las tres energías son: BEKAN (Kapha en Sánscrito), que tiene que ver con las estructuras y tejidos básicos de nuestro cuerpo, LUNG (Vata en Sánscrito) que tiene que ver con todos los movimientos que experimentamos, de cómo nuestra mente se mueve de una cosa a otra, de cómo la sangre se mueve a través de nuestro cuerpo, e incluso de cómo nos movemos de un lugar a otro, y TRIPA (Pitta en Sánscrito) que tiene que ver con todos los procesos de transformación de nuestro cuerpo (como el metabolismo). Esos tres BEKA, LUNG y TRIPA se juntan en una combinación particular que determinan nuestra estatura, como procesamos información, cuales emociones son predominantes, y aún nuestras inclinaciones espirituales. El Buda de la Medicina enseñó que hay unas 84.000 combinaciones de esas energías o nyepas. En los humanos, pueden ser reducidas a siete tipos de constitución básicas. Conociendo nuestra combinación única nos ayudará a vivir un mejor estilo de vida que sea menos estresante y conducente a acceder nuestros potenciales más profundos.

    Sabiendo que a menudo dejamos que las cosas se salgan de control antes de admitir que las cosas no están bien, el Buda de la Medicina vio que hay momentos en los que son necesarios niveles más profundos de intervención; donde la persona esta muy débil o enferma para ocuparse, practicar o de ver algún cambio con solo cambiar el estilo de vida. Así el segundo y tercer nivel se hacen más relevantes en la situación inmediata de la persona, siempre y cuando, a largo plazo, el paciente adopte un mejor estilo de vida de modo que no se vea involucrado en el mismo inconveniente de nuevo.

    II

    El segundo nivel del Ayurveda Tibetano tiene que ver con los procesos de desintoxicación y rejuvenecimiento. Algunas veces necesitamos liberarnos del exceso de desperdicios y otras expresiones de desequilibrio antes de que ganemos los beneficios de un mejor estilo de vida. Así, la desintoxicación es necesaria. Para realizar esto uno debe utilizar hierbas, suplementos y otras medicinas desintoxicantes, masajes, hidroterapia y métodos conocidos en el Ayurveda Indio y el Tibetano como los cinco Karmas (Sánscrito: Pancha Karma, en Tibetano: Len Nga). Estos incluyen: enemas, purgantes, vomitivos, tratamientos nasales y purificación de la sangre. Es sólo después de la desintoxicación que el segundo nivel, el rejuvenecimiento, es efectivo. Para rejuvenecer el cuerpo uno puede utilizar hierbas, suplementos, esencias (como ejemplos están las píldoras preciosas de la tradición tibetana que en el ayurveda indio se denominan Rasayanas), masajes e hidroterapia con hierbas rejuvenecedoras, y enemas de hierbas. El rejuvenecimiento, sin embargo, puede también ser practicado antes de la desintoxicación en situaciones donde la energía de la persona esta agotada, de modo que se puedan beneficiar con un cambio en el estilo de vida, o para desintoxicarse en el futuro, deben fortalecerse inicialmente. Esta metodología de rejuvenecimiento es relevante en nuestra cultura donde, a menudo, las personas están obsesionadas por las dietas de moda donde se adelgaza en extremo o se desgasta la energía, entonces de modo de restaurar un adecuado balance necesitan recuperarse.

    Este nivel es considerado más agresivo y por lo tanto requiere de mayor experiencia y experticia por parte del médico/sanador. Especialmente cuando uno comienza a interactuar físicamente con el paciente, dando masajes y administrando variadas acciones purificadoras, se enseña que uno esta comenzando a influenciar su karma. Eso trae consecuencias tanto para el paciente como para el sanador. Por lo tanto a este nivel se dice que el paciente debe sentirse a gusto y sentir confianza con el sanador, tanto en términos de su experiencia como de su ética.

    III

    El tercer nivel del Ayurveda Tibetano es aún más agresivo. Aquí estamos hablando de medicina de emergencia y el tratamiento de problemas profundamente arraigados que requieren una intervención radical. Esas intervenciones incluyen cirugía, acupuntura y moxabustión, una forma de acupuntura con calor.

    Puede parecer impactante para nuestras nociones modernas de los tiempos antiguos, pero la medicina tal como fue practicada en India, Tíbet y otras áreas del mundo, incluían procedimientos quirúrgicos, que aunque no tenían la tecnología que conocemos hoy en día, era destacadamente sofisticada. En el caso de la cirugía Tibetana, fue prohibida en un punto durante nuestra era medieval debido a que la madre de un rey murió durante uno de esos procedimientos.

    Los Tibetanos claman haber descubierto la acupuntura (la técnica de las agujas doradas) y que fueron ellos quienes se lo enseñaron a los chinos. Al mismo tiempo, hay un sistema completo de acupuntura que existió en el Ayurveda Indio. Así que quien fue el primero en utilizar esas técnicas es un asunto enmarañado. No obstante, la moxabustión, la forma de acupuntura más aplicable a un clima de montaña alto y seco, se ha mantenido como el tratamiento preferido en este nivel del Ayurveda Tibetano.

    Tales métodos eran considerados como últimos recursos en vez de intervenciones iniciales, excepto en situaciones de emergencia. El Buda de la Medicina enseñó que hay sistemas de energías, canales y puntos sutiles en el cuerpo. Cortarlos o estimularlos de manera inapropiada puede causar problemas al paciente en el futuro, incluso pueden ser fatales. Aquí, la habilidad y el cronometraje son necesarios. Por ejemplo, el Ayurveda Tibetano enseña que tales intervenciones pueden arrojar resultados pobres si se realizan durante la luna nueva. Por otro lado, hay días del mes, como el octavo día del mes lunar, el día del Buda de la Medicina, que son muy beneficiosos. También se puede considerar una carta astrológica del paciente. Se considera que el uso de la moxabustión tiene mejores efectos en ciertos momentos del día o de las estaciones cuando se localizan varias afecciones. Por supuesto, en una emergencia, las cosas deben hacerse cuando deben hacerse. Tales acciones tendrán sus propias consecuencias que deberán ser aceptadas en su momento. Pero si es posible, es preferible esperar por el momento más auspicioso.

    IV

    El último nivel enseñado por el Buda de la Medicina en el Gyu Zhi es medicina espiritual, este es considerado el más profundo y agresivo de todos los niveles. ¿Por qué?.

    Si es cierto que la manera como pensamos y percibimos el mundo determina la manera como actuamos en él, tanto con nosotros mismos como con nuestra relación con otros, entonces un cambio de paradigma, una creencia nueva o diferente sobre el mundo, tendrá un impacto en nosotros en todos los niveles. ¿Ayudaría un nuevo paradigma o una nueva creencia a transformar los tres venenos o sería solo una mezcla de temas? Esa es una pregunta crítica, a la que no le tenemos una respuesta suficientemente buena, especialmente en occidente.

    Los efectos de una religión negativa pueden llevarnos a cambiar nuestra dieta, probablemente a ignorar nuestros cuerpos. Pueden cortar vínculos importantes con la familia, amigos y seres queridos. Pueden alterar la manera como vemos la vida o la muerte. Ciertamente, aún los cambios en esos niveles en una dirección positiva donde adoptamos las cosas como son como opuestos a los trucos o la fantasía, pueden alterar nuestra vida personal y nuestras relaciones. Pero a la larga la agitación, el dolor frente a los cambios y los malos sentimientos deben ser reemplazados por un mayor sentido de integración personal, un sentido de totalidad y mayor amor hacia uno mismo y otros. Es probablemente por esa razón que el gran maestro Gampopa, dedicó tanto tiempo al Ornamento de las Joyas de la Liberación, incitando a sus estudiantes a examinar cuidadosamente al maestro y sus enseñanzas. Muy a menudo escuchamos en occidente sobre estudiantes que abandonan su sentido común y caen en las manos de gurúes y maestros escrupulosos o no. La renuncia de tal razonamiento y poder personal solo puede tener efectos desastrosos a largo plazo.

    Junto con esas relativamente conscientes decisiones y escogencias en el plano personal y la arena espiritual, el Buda de la Medicina, también reconoce que algunas veces las inclinaciones mentales del nacimiento pueden crear un contexto en el cual las fuerzas e influencias negativas pueden afectarnos. Estamos hablando aquí de posesiones, es decir: ser poseídos. Para nuestra mente científica occidental tal noción puede parecer anticuada o pasada de moda. Pero recordemos que el Dharma enseña que existen 84.000 tipos diferentes de seres, muchos de los cuales son invisibles. Hay muchas más cosas sucediendo en el universo que las que podemos observar en el espectro visual.

    Así al nivel de la medicina espiritual, el Gyud Zhi enseña varios métodos que involucran al paciente en prácticas de meditación y contemplación o meditaciones, oraciones e incluso exorcismos que son hechos al paciente por parte del médico-sanador.

    Lo primero en este nivel es que cada uno de nosotros necesita ser más conscientes de nuestros propios problemas. Necesitamos ser capaces de contemplar como hemos contribuido con nuestra dolencia y enfermedad resultante y tomar cierto nivel de responsabilidad por nuestra situación. Aquí estamos hablando de mirar directamente nuestras inclinaciones a ser capturados por los tres venenos. Tal conocimiento personal es crítico para cualquier nivel de recuperación que deseemos experimentar y como una base para hacer lo que nos sea posible para evitar caer en una situación similar. Sin importar cual nivel de medicina esta recibiendo el paciente, esta base es fundamental. Es también la base para emprender una practica espiritual que ayude a transformar los tres venenos. La práctica de meditación que más se refiere directamente a la purificación de los tres venenos de la ignorancia, el apego y la agresión es la visualización y los mantras del Buda de la Medicina. Por supuesto un médico-sanador puede observar que es más recomendable hacer alguna otra práctica para un paciente particular. Por ejemplo, es posible que el paciente necesite desarrollar más compasión hacia otros y hacia si mismo. De esta forma para mayor apertura, se enfatizará la practica de Chenrezig.

    Así como el cuarto nivel de las enseñanzas del Buda de la Medicina puede arrancar de raíz y transformar las causas de nuestra aflicción y enfermedad, también puede traer resultados más rápidos e incluso sanaciones milagrosas. Una vez que la confusión, la duda y el temor son eliminados, o al menos controlados en nuestras mentes, nos encontraremos viviendo y actuando en concordancia con lo que sirve a nuestras vidas más que lo que la desafía. Escogemos la vida sobre la entropía y nuestros cuerpos y mentes actúan acordemente. Aunque algunas veces el daño a nuestro cuerpo en forma de cáncer u otras enfermedades crónicas o degenerativas, o daños por lesiones traumáticas es muy extenso, de modo que un empeoramiento o incluso la muerte es lo único que se puede esperar. ¿Qué valor tiene entonces la medicina espiritual?.

    La raíz de toda enfermedad surge de los tres venenos. Si transformamos la raíz, la causa de enfermedades futuras son removidas. Algunas veces esto resultará en la misma vida. Algunas veces constituirá una buena preparación para vidas futuras. Si saltas hacia un barranco y te das cuenta que has cometido un error – que prometiste no cometer de nuevo – puedes sembrar las semillas de la consciencia de lo que se encuentra sobre el precipicio en una vida futura. Pero mientras tanto la gravedad tendrá que hacer lo suyo contigo. Y, si estás mas consciente y menos lleno de temor y aprensión, esas emociones negativas no serán parte de tu experiencia de muerte, en cuyo caso tu muerte y lo que sigue sólo puede ser más positivo.

    Finalmente, las energías constitutivas de nuestro cuerpo, BEKAN; LUNG y TRIPA no son más que las manifestaciones de la ignorancia, el apego y la agresión respectivamente. A su vez esos tres venenos no son más que las expresiones neuróticas de nuestro potencial ilimitado, nuestro cuerpo de arcoiris, nuestra mente ilimitada y nuestro gozo espontáneo.

    El Buda de la Medicina nos enseña que conociendo la predominancia y mezcla de los tres venenos dentro de nosotros, aprendiendo a templar sus efectos en nosotros a través de un estilo de vida balanceado, atendiendo cualquier nivel de sanación que necesitemos para experimentar nuestra propia vitalidad y fortaleza y emprendiendo prácticas espirituales que transformen esos venenos en nuestra vida diaria, seguramente alcanzaremos un estado alto de realización. Y si no ahora entonces en el Dewachen, o en la propia tierra pura del Buda de la Medicina: Sudarshan, la cual surgirá de quien somos implícitamente. Los velos de la ilusión de la separación caerán y nos pararemos, resplandecientes como el Buda de la Medicina.

    Tomado de Buddhism Today. Volume 8, 2000.

  • Los Doce Votos del Buddha de la Medicina

    El Tathagata(1) Maestro de la Medicina (Buddha Bhaisajyaguru), es el Maestro de la Tierra Pura del Este de Resplandor de Vaidurya(2). En el Budismo es reconocido como el Gran Rey de la Medicina; cura las aflicciones del cuerpo y de la mente. Como Bodhisattva(3), el Maestro de la Medicina realizó doce grandes votos para liberar a aquellos que invoquen su nombre. En su imagen sostiene en la mano izquierda un jarrón con medicina (a veces sostiene una pagoda).

    Los votos del Buddha(4) Maestro de la Medicina de Resplandor de Vaidurya son:

    Primer gran voto

    “Formulo el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la annuttarasamyaksambodhi(5), mi cuerpo irradiará luz que iluminará inconmensurables, innumerables e ilimitados mundos. Haré a todos los seres sintientes totalmente iguales a mí, con un cuerpo adornado con las Treinta y dos marcas de un Gran Ser y las Ochenta características secundarias(6).

    Segundo gran voto

    “Formulo el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi(7), mi cuerpo será como vaidurya. Será completamente puro y de claridad inmaculada; sin la menor imperfección. Brillará vastamente con virtudes majestuosas, permaneciendo (siempre) sereno. Estará adornado con una red flameante más brillante que la luz del sol y de la luna. Iluminará a todos los seres sintientes que estén en las sombras, de acuerdo con sus capacidades, intereses y deseos, pudiendo realizar así todos sus proyectos.

    Tercer gran voto

    “Formulo el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, aplicaré mi inconmensurable e ilimitada sabiduría en el uso de los medios para que todos realicen sus deseos sin excepción. Haciendo que todos los seres sintientes obtengan una cantidad inagotable de los materiales que necesiten utilizar y que no les falte ni lo más mínimo.

    Cuarto gran voto

    “Formulo el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, guiaré a todos los seres sintientes extraviados a volver al sendero de la bodhi. A aquellos que ya estén en el sendero de los shravakas(8) o los Iluminados a sí mismos(9), los haré permanecer en el Gran Vehículo .

    Quinto gran voto

    “Formulo el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, si innumerables e ilimitados seres sintientes practican la conducta pura dentro de mis enseñanzas y sostienen firmemente los tres grupos de preceptos, aunque fallen, al escuchar mi nombre recuperarán su pureza y no caerán en los malos caminos.

    Sexto gran voto

    “Hago el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, si hay seres sintientes con deficiencias físicas o mentales, tales como fealdad, ineptitud, ceguera, sordera, mudez, parálisis, jorobas, lepra, psicosis u otro tipo de enfermedades y sufrimientos, al escuchar mi nombre serán dotados de inteligencia aguda, de rasgos completos, y estarán libres de enfermedades y sufrimientos.

    Séptimo gran voto

    “Hago el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, si hay seres sintientes que estén atormentados por enfermedades, sin un lugar donde estar o tenderse, sin médico ni medicinas, sin casa ni parientes, sufriendo en la pobreza; cuando sus oídos escuchen mi nombre, sus enfermedades serán curadas, logrando así paz y felicidad en sus mentes y sus cuerpos; tendrán una familia amorosa, pudiendo satisfacer plenamente sus necesidades hasta alcanzar la Suprema Iluminación.

    Octavo gran voto

    “Hago el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, aquellas mujeres que estén perturbadas y cansadas de las cientos de molestias femeninas, les incomode su condición de mujer y deseen dejar de renacer como mujeres; al escuchar mi nombre, en su futuro renacimiento serán varones, esposos talentosos, hasta llegar a la Suprema Iluminación.

    Noveno gran voto

    “Hago el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, todos los seres sintientes se liberarán de la red maligna de Mara y de la ilusión proveniente de otras doctrinas externas. Si son atrapados en el denso bosque de puntos de vista erróneos, les mostraré el punto de vista correcto y los guiaré a realizar gradualmente las prácticas de todos los Bodhisattvas y así todos alcanzarán rápidamente la Suprema y Correcta Iluminación.

    Décimo gran voto

    “Hago el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, aquellos seres sintientes que sean aprehendidos por la ley, atados y castigados, puestos en grilletes, o encarcelados, o que estén a punto de ser ejecutados; aquellos que sufran interminables penurias e insultos, que sientan angustia física y mental; si escuchan mi nombre, por mis méritos y poderes preternaturales serán liberados de todos los sufrimientos y angustias.

    Undécimo gran voto

    “Hago el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, si aquellos seres sintientes que sean llevados a cometer todo tipo de mal karma a causa del hambre y de la sed, escuchan mi nombre y lo sostienen con veneración, primero serán satisfechos con la mejor comida y bebida; luego probarán el sabor del Dharma y vivirán una vida pacífica y feliz.

    Duodécimo gran voto

    “Hago el voto de que en una próxima vida, al alcanzar la bodhi, aquellos seres sintientes que sean pobres, estén desnudos, atormentados por mosquitos o avispas, sufriendo frío y calor día y noche, si escuchan mi nombre y lo sostienen con veneración, tendrán de acuerdo con sus gustos, los mejores y más maravillosos atavíos con adornos, guirnaldas de flores y bálsamos fragantes, y disfrutarán de música y de diversas clases de habilidades. Todos sus deseos serán completamente satisfechos”.

    Glosario breve

    (scr.): sánscrito

    [1] tathagata (scr.): apelativo de Buddha que suele traducirse como “así venido”.[2] vaidurya (scr.): sustancia muy dura similar al cristal; término traducido al chino también como lapislázuli.

    [3] bodhisattva (scr.): ser que aspira a la condición de Buddha por el bien de todos los seres.

    [4] buddha (scr.): “despierto (a la Verdad)”; término conocido en Occidente como “iluminado”. Todos los seres poseemos la naturaleza de Buddha; son potencialmente Buddhas.

    [5] annuttarasamyaksambodhi (scr.): Supremo, Perfecto e Inigualable Despertar.

    [6] treinta y dos marcas de un Gran Ser y ochenta características secundarias: marcas que aparecen en los Grandes seres.

    [7] bodhi (scr.): Despertar, conocimiento, comprensión, sabiduría perfecta, mente iluminada. Es la iluminación o despertar con respecto a lo real, en contraste con lo ilusorio.

    [8] shravakas (scr.): generalmente tiene relación con los discípulos del theravada que comprenden las Cuatro Nobles Verdades, liberándose a sí mismos de la irrealidad de lo fenoménico y entrando en el Nirvana.

    [9] Iluminados a sí mismos: pratyekabuddhas (scr.). Aquellos que alcanzan la Iluminación a través de la contemplación de las cadenas del eslabón de la causalidad (doce eslabones de la coproducción condicionada).

    [10] Gran Vehículo: mahayana (scr.). El gran vehículo en comparación con el hinayana (pequeño vehículo). Es una de las dos grandes ramas del Budismo. Indica universalismo o salvación para todos, porque todos somos Buddhas y lograremos la Iluminación.

    [11] Dharma (scr.): en este caso se refiere a la Ley del universo, la enseñanza de Buddha, la Liberación.

    Extraídos de http://www.cintamani.com.ar/

  • Plegaria de Dedicaci

    dor4.gifPor Shantideva


    Bodhisatvacharyaavatara
    (10mo Cap

  • SS. XIV Dalai Lama – La Actitud Anal

    dalailamahead.jpgEste es un fragmento de una conferencia que dictó S.S El XIV Dalai Lama en una universidad norteamericana. En esta charla, delinea la importancia del estudio y del análisis como un aspecto inseparable de la práctica de la contemplación y la meditación.

    Ambos corresponden a aspectos inseparables del método budista para cultivar los 3 tipos de Prajna (Sherab) o Sabiduría del Discernimiento: (1) el de estudiar por medio del escuchar, leer, observar,etc., (2) el de analizar que vienen del hacer preguntas, aclarar dudas, y observar la realidad interna y externa a la luz del entendimiento y sentidos común, y (3) el que viene de meditar, que es la experiencia de entrar en estados de absorción meditativa, meditación analítica, visión profunda y contemplación.

    ¡Que lo disfruten! ¡Sarva Mangalam!

    Ngakpa Thondup

    La Actitud Analítica Budista

    (Extracto del libro de S.S. El XIV Dalai Lama “Hacia la Paz Interior” )

    Estoy muy contento y me siento profundamente honrado de hablar aquí, en esta famosa universidad, sobre budismo y concretamente acerca de su filosofía. Trataré el budismo desde la amplia perspectiva de las cuatro verdades nobles, exponiendo los temas en mi limitado inglés cuando crea poder  hacerlo; en caso contrario será mi intérprete quien traduzca mis palabras.

    Los temas que plantearé son las escuelas budistas de aserción y las visiones que en ellas se expresan. Hablaré principalmente sobre el sistema de la Escuela del Camino Medio y de la Escuela de Sólo Mente. Si tratara de exponer las enseñanzas de todas las escuelas, no sólo os confundiríais vosotros, sino que probablemente también lo haría yo.

    En nuestra era, el maestro de la doctrina budista fue Gautama Buda, que nació en la India, en el seno del clan de los Sakyas. La historia de la vida de Buda se narra en tres partes: una generación inicial de la intención altruista de alcanzar el estado iluminado; posteriormente su acumulación de las sumas de mérito y sabiduría y, por último, el logro de la iluminación y la puesta en marcha de la rueda de la doctrina. La razón por la que su historia se presenta de esa manera es porque, en el budismo, no existe ningún maestro que estuviera iluminado por toda la eternidad sin origen, sino que toda persona debe alcanzar la iluminación por primera vez.

    Al haber cuatro escuelas de aserción dentro del budismo, existen muchas explicaciones diferentes acerca de cómo estimular una intención altruista para lograr la iluminación, cómo realizar las acumulaciones de mérito y sabiduría y cómo alcanzar la iluminación. Desde un punto de vista general, Buda, llamado entonces Shakyamuni, logró primero la aspiración de alcanzar la iluminación con el fin de obtener el bienestar de los seres sintientes, siendo el bienestar de todos ellos su deseo primordial, y su propia iluminación el medio de lle varlo a cabo. Después, en la fase intermedia, realizó las acumulaciones de mérito y sabiduría durante tres períodos de innumerables eones, al término de los cuales alcanzó la iluminación completa y perfecta.

     

    Dado que la historia de la vida de Shakyamuni es ampliamente tratada por la literatura budista, no considero necesario repetirla aquí. Para mí, tiene un gran significado que el modo de vida de Buda, el de Jesucristo y otros maestros del pasado estén marcados por la simplicidad y la devoción en beneficio práctico de los demás. Todos estos líderes ejemplarizan insuperablemente, con su comportamiento, la aceptación voluntaria del sufrimiento -sin tener en cuenta las fatigas- con el fin de obtener el beneficio de otros. Aunque Buda, por ejemplo, nació en el seno de una familia rica, sacrificó todas esas comodidades mundanas y permaneció en un área remota ejercitándose entre grandes dificultades. Sólo después de lo anterior, alcanzó la iluminación. Como seguidores de estas doctrinas, debemos asegurarnos de tener en consideración esta similitud esencial. Después de lograr el estado de Buda en Bodgaya, Shakyamuni permaneció varias semanas sin enseñar, sin hacer girar la rueda del dharma. Alcanzó la iluminación el decimoquinto día del cuarto mes -del calendario indotibetano- y comenzó a hablar de su doctrina el cuarto día del sexto mes. Esto es mañana; ¡ sólo falta un día !

     

    La primera vez que hizo girar la rueda de la doctrina fue en Varanasi, con un discurso, principalmente para cinco ascetas, acerca de las cuatro verdades nobles. Antes de tratar sus enseñanzas sobre las citadas verdades nobles, orientémonos un poco abordando el tema básico de los tres refugios.

     

    Refugio

     

    ¿Qué tipo de refugio ofrece el budismo? ¿Cómo diferenciar entre budistas y no budistas ? Desde el punto de vista del refugio, un budista es aquel que acepta a Buda, su doctrina y la comunidad espiritual como refugio final.

     

    Desde el punto de vista filosófico, un budista es aquel que mantiene las cuatro visiones, las cuales se explicarán después, que garantizan una doctrina como budista. Respecto a los tres refugios, llamados las Tres Joyas, decimos que Buda es el maestro del refugio, pero que el refugio verdadero es el dharma, la doctrina. El propio Buda dijo: «Yo enseño el camino de la liberación. La liberación en sí depende de vosotros ».

     

     La comunidad espiritual se refiere a aquellos seres que nos ayudan en la realización del refugio.

     

    Buda

     

    Según los sistemas más altos de aserción, ¿ qué es un Buda? Originalmente, todos nosotros tenemos las bases para ser un Buda -los factores esenciales de cuerpo, palabra y mente- y, debido a ellas, es posible desarrollar el cuerpo, la palabra y la mente sublimes del estado búdico, la culminación del camino. En términos de la mente sublime de un Buda, se distinguen dos factores: el factor cognoscitivo de la mente y la « talidad », o modo último de existencia de ésta. Estos dos factores son los llamados el Cuerpo Verdadero de Sabiduría y el Cuerpo de Naturaleza de un Buda, y juntos se conocen como el Cuerpo de Verdad.

     

     Dentro de la entidad del Cuerpo de Naturaleza en sí, se diferencian dos tipos: la realidad última o esfera de la realidad, en la cual los engaños se extinguen, y el factor de haberse separado de esos engaños a través del poder de su antídoto. Éstos son los factores de pureza natural y pureza por estar libre de los engaños temporales, los dos aspectos del Cuerpo de Naturaleza.

     

    La doctrina.

     

    De entre las Tres joyas que constituyen un refugio budista -Buda, la doctrina y la comunidad espiritual-, la joya de la doctrina se divide en dos: las cesaciones verdaderas y los caminos verdaderos. Las cesaciones verdaderas son el verdadero refugio, ya que, al ser estados separados del sufrimiento y sus causas, proporcionan protección de lo no deseado. Los verdaderos caminos son los medios para lo grarlas de un modo directo. He aquí la razón por la que las cesaciones verdaderas y los caminos verdaderos son el refugio real. Las siguientes conferencias tratarán, en gran medida, sobre la esfera de la realidad en la cual los engaños son suprimidos.

     

    La doctrina se divide en las formas verbal y de realización; la última está compuesta por las cesaciones verdaderas y los caminos verdaderos. Éstos constituyen la doctrina que es realizada. Los verdaderos caminos son básicamente aquellos que eliminan realmente los engaños -adiestramiento de la sabiduría-, pero también incluyen la base que hace posible la sabiduría, el adiestramiento de la estabilización meditativa, así como la base que hace posible la estabilización meditativa, el adiestramiento de la ética. Estos tres adiestramientos -ética, estabilización meditativa y sabiduría- son la doctrina de la realización, y los temas que toman estos tres adiestramientos como objeto son la doctrina verbal, los modos de expresar esos temas, las tres compilaciones de las escrituras: el conocimiento manifiesto, el conjunto de discursos y la disciplina.

     

    Como dice Maitreya, en los Ornamentos para los sutras del Gran Vehículo, « las compilaciones de las escrituras pueden ser dos o tres ». Así pues las tres ya mencionadas o bien sólo dos: las de los Vehículos del Oyente y del Meditador Solitario y las del Vehículo del Bodisatva.

     

    La comunidad espiritual.

     

    La Joya de la comunidad espiritual está compuesta por Bodisatvas, Oyentes y Meditadores Solitarios que han alcanzado, al menos, el nivel del Camino de la Visión, en el cual la vacuidad es comprendida de un modo directo. Debido a esta comprensión, son llamados Superiores.

     

    Los Bodisatvas Superiores son aquellos que han logrado la realización de cualquiera de los diez fundamentos. Existen muchos modos distintos de enumerar los niveles o fundamentos de la práctica; uno, aquel en el que los niveles del Camino de la Acumulación y del Camino de la Preparación, llamados los fundamentos de la práctica a través de la fe, están incluidos como una única categoría adicional, y otro aquel en el que, incluso considerando sólo los niveles de los Superiores, se efectúan más divisiones en el décimo nivel, etc. De este modo, llegamos a tener explicaciones sobre once, trece o quince niveles. También, especialmente en conexión con el Tantra, hay muchas maneras de enumerar los fundamentos. Por otro lado, desde el punto de vista de un practicante altamente desarrollado, cuyo modo de proceder es muy rápido debido a la utilización de los caminos mántrico o tántrico de la mente de la clara luz, algunos eruditos mantienen que es un error enumerar los caminos y niveles, específicamente refiriéndose a aquellos que han obtenido la realización del gran sello final. La razón citada es que es erróneo utilizar las explicaciones de un modo de proceder muy lento para el modo veloz de proceder en el Mantra.

     

    Por lo que respecta a los Oyentes y los Meditadores Solitarios, se describen ocho fundamentos o niveles. Éstos se explican de un modo más oportuno mediante los cuatro frutos de la práctica: 1. El que entra en el continuo: aquel que ha percibido la verdad direct amente.

    2. El que retorna una vez: aquel que ha abandonado los seis grados de emociones aflict ivas pertenecientes al Reino del Deseo. 

    3. El que nunca retorna: aquel que ha abandonado los nueve grados de emociones aflictivas pertenecientes al Reino del Deseo.

    4. El Destructor del Enemigo: aquel que ha abandonado los ochenta y un grados de emociones aflictivas pertenecientes a los tres reinos: el Reino del Deseo, el Reino de la Forma y el Reino Sin Forma.

     Como podemos ver, existen numerosas divisiones respecto a la comunidad espiritual que nos ayuda a alcanzar el refugio.

     
    Buda, su doctrina y la comunidad espiritual son los Tres Re fugios. Sin embargo, en el Tíbet se mencionan cuatro refugios: lama, Buda, doctrina y comunidad espiritual. Una mujer alemana interesada por el budismo me preguntó con considerable sorpresa: « ¿ Cómo puede ser que el lama esté considerado como alguien incluso más grande que Buda? No puedo aceptar esto. ¿Qué significa? ». Le dije que tenía razón, porque, de hecho, los refugios de los budistas son sólo tres: Buda, la doctrina y la comunidad espiritual. No obstante, la razón para una consideración especial del lama o guru es que el lama es como un mensajero de Buda, el que en este momento nos introduce en el camino. Además, un lama totalmente cualificado es el equivalente de un Buda. Así pues, aunque exista una razón para tratarlo de un modo separado, en realidad no hay un lama o guru que no esté incluido entre los budas o la comunidad espiritual; existen tres refugios solamente, no cuatro.

     

     Una cuestión diferente son los lamas que no están debidamente cualificados.

     

    Cuatro visiones distintivas Como dije anteriormente, en términos de la visión o filosofía, que uno sea budista o no se determina analizando si la persona sostiene o no las cuatro visiones que garantizan un sistema doctrinal como budista. Estas cuatro visiones son:

     

    1. Todo lo producido es impermanente.
    2. Todas las cosas contaminadas son miserables.
    3. Todo fenómeno es vacío y carente de entidad propia.
    4. Nirvana es paz.

     

    Sin embargo, existe una complicación, ya que una subescuela de la Escuela de la Gran Exposición -la Vatsiputriya- defiende una entidad inexpresable, por lo cual se debate si los que se adhieren a esta escuela son budistas o no en términos de la visión. 

     

    Dos niveles de la historia del budismo

    El Sutra que aclara el pensamiento, un sutra del Gran Vehículo, explica que Buda expuso tres giros de la rueda de la doctrina; el primero fue el giro de la rueda de las cuatro verdades nobles, el segundo, el giro de la rueda del no carácter y, finalmente, el giro de la rueda de la buena diferenciación. En el primero, Buda dijo que casi todos los fenómenos exis ten por su propio carácter.

     

    Después, en la rueda de la doctrina del medio, Buda dijo que todo fenómeno existe sin una entidad propia. Y por último, en la rueda de la doctrina final diferenció el fenómeno, enseñando que las naturalezas imputadas no están establecidas por su propio carácter, pero que las naturalezas establecidas enteramente -la vacuidad- y las potenciadas por otras cosas sí se establecen por su propio carácter.

    Muchos historiadores han discutido si el Gran Vehículo en general es la palabra de Buda y, dentro de éste, si el Vehículo del Mantra Secreto es la palabra de Buda. Hablemos de ello desde un punto de vista budista. Buda expuso las doctrinas para los Oyentes de un modo popular; entre los frutos del camino mencionados en las escrituras de los Oyentes hay tres niveles de iluminación: el de los Oyentes, el de los Meditadores Solitarios y el de los Budas. Así pues, también las escrituras de los Oyentes enseñan el camino de los Bodisatvas para alcanzar la iluminación de un Buda. Las escrituras de los Oyentes no enseñan únicamente los caminos de los Oyentes y de los Meditadores Solitarios.

     Yo no utilizo la terminología « Vehículo Inferior » y « Gran Vehículo » porque, al emplearlas, surgen complicaciones; resulta mejor usar «Vehículo del Oyente» y «Vehículo de Bodisatva ». Aun así, cuando se utiliza «Vehículo Inferior», no se trata de considerar algo como inferior, y por tanto despreciarlo. En el Mantra, considerar que a través del Vehículo del Oyente no es posible eliminar las obstrucciones a la libera ción de la existencia cíclica es una infracción grave de los votos tántricos. Así pues, queda claramente explicado que debemos respetar profundamente el Vehículo del Oyente, que no representa algo inferior. Además, en términos de la práctica, un individuo debe realizar todas las prácticas de todos los vehículos, con muy pocas excepciones.

    De aquí que se efectúe una explicación de los vehículos grande y pequeño en términos de una mayor o menor motivación; dependiendo de ésta, se utilizará un adiestramiento superior o inferior, con el cual se obtendrán los frutos mayores o menores del cami no. Pero, aunque esto sea así, debido a las confusiones que aparecen al utilizar los términos «Vehículo Inferior» y « Vehículo Superior », yo prefiero los términos « Vehículo del Oyente» y «Vehículo del Bodisatva». En algunas conferencias budistas ya se han efectuado propuestas para no utilizar más los primeros términos.

    En las escrituras del Vehículo de los Oyentes, se describen tres tipos de frutos del camino: la iluminación del Oyente, la iluminación del Realizador Solitario y la iluminación del Bodisatva como un Buda. Así pues, también las escrituras de los Oyentes hablan de los Bodisatvas que trabajan para alcanzar el estado de Buda a través de acumular las sumas de mérito y sabiduría durante tres períodos de eones innumerables. Sin embargo, las escrituras del Oyente no establecen claramente el modo de alcanzar el camino del Bodisatva; hablan solamente del camino de las treinta y siete armonías con la iluminación.

     Nagaryuna dijo en su Preciosa guirnalda que, si por cultivar en la meditación únicamente los caminos de las treinta y siete armonías con la iluminación como causa para la realiza ción, uno alcanza no obstante, una iluminación insuperable que sobrepasa la iluminación del Oyente o del Meditador Solitario, entonces se tratar del caso de la producción de un efecto sin causa.

     

    De aquí que las escrituras del Oyente, puesto que también hablan del estado de Buda, indiquen implícitamente la existencia de un modo separado de alcanzar el camino del Bodisatva. De esta manera, de acuerdo incluso con las escrituras de los Oyentes, vemos que Buda expuso el Vehículo del Bodisatva para practicantes selectos de karma puro, entre los que se encuentran los seres humanos y los dioses. Aun así, no todas las enseñanzas y actividades de Buda se encuentran disponibles en los registros populares. Por ejemplo, Buda promulgó la segunda puesta en marcha de la rueda de la doctrina en el Pico del Buitre, donde habló de los sutras de la perfección de la sabiduría. Estos sutras indican que allí presentes se hallaban muchos elevados practicantes -humanos, dioses, semidioses y otros-. Sin embargo, cuando visitamos el Pico del Buitre, vemos clara mente que en la pequeña colina podrían acomodarse sólo diez o quince personas. Éste es, pues, el caso de una apariencia -de un lugar de enseñanzas mucho mayor- percibida por practicantes de karma puro; tal aparece a su perspectiva, que es de mayor pureza.

     

     Al existir fuertes controversias sobre si el Gran Vehículo era o no la palabra de Buda, Maitreya estableció, en su Ornamento para los sutras del Gran Vehículo que el Gran Vehículo fue realmente expresado por Buda, al igual que Nagaryuna en su Preciosa guirnalda, Bhavaviveka en su Resplandor del razonamiento, y Shantideva en su Realizando las acciones del Bodisatva. Sin embargo, no queda claro en los registros históricos conocidos comúnmente que las escrituras del Gran Vehículo fueran realmente expresadas por Buda. Éste es mi juicio sobre la situación. Añadiré también que el Mantra Secreto no fue, en general, expuesto en público; más bien fue revelado individualmente a personas extraordinarias cuyos continuos mentales habían madurado hasta ese nivel. Existen también casos en los que la enseñanza tántrica ha ocurrido a través de la aparición de la figura principal de un mandala (una residencia sagrada) -el Buda- en visiones a practicantes de extraordinaria cualificación, debido a su karma y mérito especiales. Así pues, estas enseñanzas pudieron ocurrir mientras Buda Shakyamuni vivía o incluso después de abandonar su cuerpo. De todos modos, se trata de acontecimientos que no competen a los registros de la historia ordinaria.

    La necesidad del análisis Sobre la doctrina, las escuelas superiores de aserción -la Es cuela de Sólo Mente y la Escuela del Camino Medio- establecen sistemas para distinguir lo que es definitivo de lo que requiere interpretación. Esto quiere decir que, a pesar de que una doctrina particular se encuentre expresada en las escrituras de Buda, debe ser examinada para determinar si contradice a la razón o no. Si existe perjuicio a través de la razón, no es adecuado afirmar la lectura literal del pasaje tal como es, sino que debe ser interpretado de otro modo. Las cuatro escuelas de aserción -la Escuela de la Gran Exposición, la Escuela del Sutra, la Escuela de Sólo Mente y la Escuela del Camino Medio – citan la palabra de Buda como fuentes para sus doctrinas y hay, simila rmente, muchos modos distintos de afirmar qué es definitivo y qué necesita interpretación.

     

     Así pues, dado que todas las escuelas disponen de citas que pueden servir como fuentes para sus dogmas particulares, es imposible entender, por el mero hecho de confiar en las escrituras, qué enseñanzas representan el pensamiento último de Buda y cuáles se dictaron exclusivamente para una finalidad determinada.

     

    Por ello, el propio Buda dijo: « Como (se analiza) el oro : quemándolo, cortándolo y raspándolo. Monjes y eruditos deben adoptar mi palabra No por respeto (hacia mí), Sino tras analizarla bien. »

    Por lo tanto, si alguien mantiene una doctrina contradictoria a la razón, esa persona no es adecuada para ser considerada válida o autorizada respecto a ese tema.

     

    Así pues, el razonamiento es el principal medio de diferenciación entre lo que es definitivo y lo que precisa interpretación.

     Entonces, ¿ cómo efectuar el análisis ? Sobre este punto, Buda promulgó el principio de las cuatro dependencias:

    1. No dependas de la persona, depende de la doctrina.

    2. Respecto a la doctrina, no dependas de las palabras, depende del significado.

    3. Sobre el significado, no dependas del significado interpretativo, depende del significado definitivo.

    4. Sobre el significado definitivo, no dependas de la conciencia (ordinaria), depende de la sabiduría suprema. Debemos analizar las doctrinas utilizando estas cuatro dependencias, con el fin de determinar si una doctrina en particular es indiscutible respecto a su significado. Es importante saber cómo diferenciar entre el pensamiento del que habla y el pensamiento de la escritura. En este sentido, la Escuela de consecuencia representa el pensamiento de Buda como el que habla en las escrituras, y las doctrinas poco habituales de otras escuelas inferiores representan el pensamiento de las escrituras formulado momentos concretos para fines específicos.

    Al ocuparnos de los estudios budistas, no debemos olvidar la perspectiva de sistemas múltiples; por el contrario, si tomamos solamente una página, la memorizamos y repetimos simplemente su significado, ¡ nos quedaremos muy desconcertados cuando veamos otra página!

    Los Seis Ornamentos del Mundo y las Dos Personas Supremas, representadas en estas pinturas situadas a mi espalda, son seres que proporcionaron métodos tales para el análisis de las escrituras que sus escritos resultan verdaderamente esclarecedores de nuestra visión. Los dos primeros santos eruditos son Nagaryuna y Aryadeva, que escribieron, principalmente, sobre la filosofía de la vacuidad según la Escuela del Camino Medio, la interpretación más alta. Los dos siguientes son Asanga y Vasubandu; su trabajo trata básicamente sobre el aspecto ético o moral, y más bien en cuanto a método que en cuanto a teoría; en cuanto a la teoría, siguen principalmente la Escuela de Sólo Mente. Dado que nosotros, los tibetanos, seguimos la filosofía de la Escuela del Camino Medio, nos declaramos partidarios de Nagaryuna y Aryadeva y formulamos concienzudas objeciones a Asanga y Vasubandhu.

     

    Los dos siguientes son los grandes lógicos budistas, Dignaga y Dharmakirti. Toda la lógica budista está basada en el trabajo de Dignaga, especialmente tal como fue desarrollado por Dharmakirti. Sin el trabajo de estas dos personas, la lógica budista podría haber carecido de toda agudeza. Las Dos Personas Supremas son Gunapraba y Shakyapraba, quienes escribieron principalmente sobre disciplina; conducta, cómo comportarse, cómo hacerse monje o monja, el modo de vida de las personas ordenadas, etc. Los Seis Ornamentos del Mundo y las Dos Personas Supremas son verdaderos eruditos de la antigüedad.

    Las cuatro verdades nobles

     Abordemos el tema principal: las cuatro verdades nobles. Éstas implican dos explicaciones de causa y efecto; una pertenece a la clase aflictiva del fenómeno y la otra, a la clase purificada del fenómeno. ¿ Qué relevancia tienen estos dos grupos de causa y efecto ? Se describen porque nosotros queremos felicidad y no sufrimiento. Porque deseamos felicidad, se explica la causa y el efecto de la clase purificada del fenómeno, y porque no queremos sufrimiento se explica la causa y el efecto de la clase aflictiva del fenómeno.

     

    Estos dos grupos de causa y efecto pueden exponerse, bien en términos de la secuencia temporal, bien en términos del proceso de su comprensión, poniendo énfasis en los factores objetivo y subjetivo, respectivamente. Por ejemplo, Maitreya, en el capítulo cuarto de su Ornamento para la clara comprensión, presenta las cuatro verdades nobles en términos de la secuencia temporal:

    « De acuerdo con el orden de la causa y el camino Y el sufrimiento y la cesación… »

    «Origen» y «camino» son las dos causas: orígenes verdaderos y caminos verdaderos; y, «sufrimiento» y «cesación» son los dos efectos: sufrimientos verdaderos y cesaciones verdaderas. He aquí una descripción desde el punto de vista objetivo de la secuencia temporal en sí: las verdades segunda y cuarta se presentan delante de la primera y la tercera, respectivamente, causas delante de efectos. Después, Maitreya, en su Tratado del Gran Vehículo sobre el continuo sublime, presenta estas cuatro verdades en el orden de su comprensión desde el punto de vista subjetivo:

    « La enfermedad debe ser reconocida: las causas de la enfermedad deben ser abandonadas. »

     El estado de gozo debe ser alcanzado; y la medicina debe ser ingerida.

    »Del mismo modo, el sufrimiento debe ser reconocido; la causa, abandonada; la cesación de ambos, conocida; y el camino, emprendido. »

    Aquí, y en términos del procedimiento de la comprensión de las cuatro verdades, el sufrimiento está en primer lugar; después las causas del sufrimiento, a continuación su cesación y por último, el camino para lograr la cesación.

     Este último orden se clarifica con el siguiente ejemplo. El sufrimiento es como una enfermedad. Las enfermedades no son deseadas, pero para hacer el esfuerzo de aliviarse es necesario reconocer primero que estás enfermo. Si crees que la enfermedad es un estado de felicidad, no tendrás ningún deseo de quedar libre de ella; así pues, primero debes reconocer la enfermedad.

    Cuando la hayas identificado, dado que no deseas ese sufrimiento, indagarás con el fin de determinar cuál es la causa real de tu enfermedad. Ésta es la razón por la que los orígenes verdaderos del sufrimiento son la segunda de las cuatro verdades. A pesar de que cuando has identificado el sufrimiento has generado la actitud de desear liberarte de él, en ese momento todavía no has determinado su raíz, sus causas; por lo tanto no puedes tener confianza en que vas a sanar. No obstante, una vez hayas descubierto la verdadera causa de la enfermedad, te sentirás seguro: «Ahora puedo curarme ». Así llegamos a las cesaciones verdaderas, la tercera verdad noble, ya que, después de identificar la causa principal del sufrimiento, puedes pensar con confianza: «Ahora soy capaz de alcanzar la cesación, la curación de la enfermedad». Cuando sabes que la vida en la existencia cíclica tiene un componente esencial de sufrimiento, y conoces sus causas y la existencia de una cesación del sufrimiento, desarrollas el deseo de investigar el camino que te lleva fuera de éste, así como el deseo de entrar en tal camino. Cuando ves que una enfermedad puede ser curada, buscas la medicina para ello y, si además es necesario operarte, estás dispuesto a soportar esas penalidades temporales con el fin de conseguir la felicidad que es su resultado. Para obtener un mejor o mayor beneficio, sacrificas uno menor. Ésta es nuestra naturaleza, una ley natural.

    La necesidad de un examen detallado Se explican dieciséis atributos, cuatro para cada una de las cuatro verdades.

     ¿ Qué razón hay para presentar estos temas con tanto detalle? En la exposición budista, la raíz del sufrimiento surge de la fuerza de la ignorancia, y la destrucción de la ignorancia debe realizarse a través de la sabiduría analítica.

    En cuanto al modo en que la sabiduría analítica examina o investiga sus objetos, existen seis modos de examen o in vestigación, realizados con el propósito de erradicar finalmente el sufrimiento. El primero es examinar el significado de las palabras, esto es, investigar su significado palabra por palabra. El segundo es examinar las realidades de las cosas en cuanto a si son internas o externas. El tercero es investigar el carácter de los fenómenos: su carácter individual o particular y su carácter general. El cuarto es investigar los tipos de fenómeno por lo que respeta al lugar donde residen las cualidades favorables y las desfavorables. El quinto es investigar el tiempo, porque la transformación del fenómeno depende del tiempo.

     

     El sexto es examinar el razonamiento, dentro del cual hay cuatro tipos:

     

    1. El razonamiento de la dependencia: que los efectos dependen de las causas. 2. El razonamiento de la ejecución de la función: por ejemplo, que el fuego ejecuta la función de quemar, o que el agua desempeña la función de humedecer. 3. El razonamiento de la naturaleza: que cada fenómeno tiene su propia naturaleza; por ejemplo, que el fuego tiene la naturaleza del calor y el agua tiene la naturaleza de la humedad.

    4. El razonamiento del establecimiento válido: la no contradicción con la percepción directa y la inferencia.

     Hay dos tipos de cognición válida: la directa y la inferencial; esta última es de tres clases: inferencia por el poder del hecho, inferencia por reputación e inferencia de las escrituras por medio de la credibilidad. La base para generar una conciencia inferencial es un signo lógico. La importancia de los signos lógicos o razones se debe al hecho de que una conciencia inferencial es una comprensión de un objeto -generalmente oculto a la percepción directa- dependiente de un signo correcto e inequívoco. Los maestros de lógica -Dignaga, Dharmakirti y otros- presentaron estos tipos de razonamientos muy detalladamente.

    Un signo correcto o razón tiene tres características. En pocas palabras, quiere decir que:

    1. el signo se establece como una propiedad del objeto.

    2. se establece la pervasión hacia delante, y 3. se establece la pervasión hacia atrás.

    Estos signos correctos se presentan desde muchos puntos de vista diferentes.

    En cuanto a su entidad, hay tres tipos de signos correctos: signos que son efectos (de cuya presencia puede inferirse la existencia de sus causas), signos de una misma naturaleza (como en el caso en que afirmamos que algo es un árbol porque es un roble), y signos de no observación (cuando se demuestra la ausencia de algo al no ser percibido a pesar de tener todas las condiciones para su percepción si estuviera presente).

     Por otra parte, cuando los signos correctos se dividen para demostrar lo que se afirma o niega, existen dos clases: signos de un fenómeno positivo y signos de un fenómeno negativo. Después, en términos de la parte a quien se dirige la prueba, hay signos correctos en el caso del propósito propio -demostrando algo a uno mismo a través de razones- y signos correctos en el caso del propósito de otro -demostrando algo a otra persona-. También, en cuanto al tipo de prueba, tenemos cinco signos:

    1. Signos que indican convencionalismos; esto quiere decir que ya se sabe el significado pero hace falta conocer el nombre.

    2. Signos que indican significados.

    3. Signos que indican meros convencionalismos.

    4. Signos que indican meros significados.

    5. Signos que indican significados y convencionalismos.

    Todos ellos están incluidos dentro de los signos que son efectos, signos de una naturaleza similar y signos de no observación, pertenecientes al primer tipo de división a través de la entidad. En lo que atañe al tiempo, situación y persona a quien se está exponiendo una razón específica, se afirma un signo de efecto, un signo por naturaleza o un signo por no observación.

    Cada una de estas tres divisiones por entidad presenta también otras muchas subdivisiones. Por ejemplo, los signos de efecto son de cinco tipos, aquellos que demuestran:

    1. una causa en sí,

    2. una causa precedente

    3. una causa general 4. una causa particular

    5. un signo de efecto correcto, el cual es un método para inferir atributos causales.

    Del mismo modo, entre los signos por no observación, contamos con signos correctos por la no observación de lo que no aparece y signos correctos que son no observaciones de lo que sería pertinente que apareciera si estuviera presente. Éstos se dividen en otras once clases. Algunos eruditos establecen incluso veinticinco divisiones, tales como la no observación de un objeto relacionado, la no observación de una causa o la observación de un objeto contradictorio.

     

  • Khachab Rinpoche – El Refugio

    Khachab Rinpoche – El Refugio

    Khachab Rinpoche-3A continuación una breve explicación sobre la Naturaleza de las Tres Joyas, Buda, Dharma y Sangha, y el sentido que tiene la toma de refugio en el Budismo. Esta breve enseñanza fue dada por Khachab Rinpoche, en el contexto del curso de Shedra y el análisis del texto de Jigme Lingpa, El Tesoro de las Cualidades Preciosas.

    Ustedes ya saben que el primer paso para practicar el Budismo y para convertirse en un Buda es tomar refugio. La toma de refugio es el primer paso.

    La razón de esto es que constituye la base de lo que nos permite aliviar el sufrimiento de esta vida y también para evitar los reinos inferiores en el futuro. El refugio es el mejor compañero que uno puede tener.

    Si uno nace como tibetano, estará rodeado por el Dharma y le será natural tomar refugio, y no hará falta explicar la práctica, pero los occidentales requieren explicaciones detalladas de la lógica del refugio, de cuáles son las razones y el propósito de tomar refugio.

    La primera razón es que necesitamos tener un soporte objetivo para nuestra confianza respecto de nuestro camino, de nuestra práctica y ese soporte son las 3 Joyas, Buda, Dharma y Sangha. De las 3 Joyas la principal es el Buda.

    Si estudian la vida de Buda o de Padmasambhava, por ejemplo, ustedes reconocerán sus admirables cualidades, y todos los otros logros que ellos consiguieron, y surgirá en ustedes la inspiración, la motivación a tener estos mismos logros. Este tipo inspiración es algo vital para los seres humanos, ya que esto los ayuda a guiar sus vidas, pero lo más importante a entender es que Buda y Padmasambhava, y los 84 Mahasiddhas de la India, son diferentes de nosotros. ¿Pero en qué sentido lo son? ¿Qué los hace diferentes? Uno debe analizar esto. ¿Qué los hace diferentes?

    La diferencia real entre ellos y nosotros es que practican y realizan el resultado, el fruto de la práctica, y se vuelven Budas. Cada uno de ellos se realizó y cada uno comprendió por sí mismo, mientras tanto nosotros no hemos tenido éxito en llevar la práctica a este nivel. Lo que han hecho es liberarse de los 3 venenos.

    La pregunta que sigue es ¿Podemos hacerlo nosotros tambien?

    Con esto se completa brevemente la discusión del Buda como refugio y ver cómo es que Buda puede inspirarnos como objeto de refugio, pero todavía no hemos entendido cómo es que la enseñanza es el refugio.

    Podemos definir a un Buda como alguien que no tiene ninguna falta y tiene todas las cualidades. La razón de estos logros está en el dharma.

    Hay dos tipos de dharma: (1) el de las escrituras o la tradición y (2) el de la realización personal. Gracias al primero podemos realizar el segundo.

    Si practicamos de acuerdo la tradición, se puede llegar a tener realización, y esta realización tiene que ver con abandonar nuestras fallas y manifestar todas las cualidades, lo que es realmente el objetivo.

    Para esto hay que comprender que este tipo de realización tiene que ver con nuestra propia mente, por tanto, el aspecto principal de la discusión acerca del dharma es apuntar a la naturaleza de la mente.

    A este respecto podemos decir que aquello que debe ser aceptado y aquello que debe ser abandonado, los 3 venenos emocionales o las emociones negativas o las faltas que nublan la mente, tienen como característica que uno puede liberarse de ellas. No hay un factor intrínseco que nos impida hacerlo. Por un lado no hay obstáculos para liberarse de los aspectos negativos y por el otro lado las cualidades de la iluminacion están siempre en un estado potencial de manifestarse.

    Ambas opciones estan ya presentes, por lo que tenemos la opción o el potencial de experimentar samsara o nirvana, entonces será la originación interdependiente la que determinará si experimentamos la no-iluminación o la iluminación.

    Entonces, la distinción entre qué debe ser practicado y qué debe ser abandonado, proviene de la tradición y una vez que uno se ha conectado con esta tradición y ha hecho uso de ella, uno va a obtener el efecto de esta práctica, por lo que se hace evidente una relación de causa y efecto entre la tradición del dharma textual y el dharma de la realización.

    El tercer objeto de Refugio es la sangha, la sangha es la comunidad, esto es cualquier persona que practique o estudie el dharma. En el sentido más alto, sangha son aquellos que merecen ser honrados o recibir ofrendas.

    Los seres con realización son un campo de mérito, es decir, al relacionarnos con ellos acumulamos mérito, pero sangha no son sólo monjes y monjas, sino cualquiera que tenga un nivel de práctica y de realización. Por ello, es uno de los objetos de veneración y uno de los refugios. Cualquier persona que tenga un nivel de práctica y de realización es un campo de mérito para nosotros.

    De entre los tres objetos de refugio, el dharma es lo más importante ya que es lo que causa al Buda y a la Sangha. Buda es quien ha realizado el dharma y Sangha es quien está realizando el dharma, por tanto el dharma es el aspecto central, que causa los otros dos objetos del Refugio.

    Uno debe pensar bien para entender correctamente la palabra “Dharma”, ya que el dharma es un proceso que nos permite separar la mente de las emociones perturbadoras, y cuando la mente está libre de emociones negativas, esto es el dharma, el haber comprendido y haber realizado el dharma.

    El dharma es entonces el proceso de eliminar las emociones y estados mentales negativos.

    Es por eso que hablamos de tomar refugio o del poder protector del dharma y de las tres joyas en su conjunto, ya que nos protejen de los enemigos que son las emociones aflictivas y los estados cognitivos negativos.

    Es muy importante entender esto. Si no lo entendemos, y nos quedamos pegados en ideas como la de Budas cósmicos o la filosofía, etc., perdemos de vista la significación verdadera tanto del dharma de los textos como del dharma de realización que es liberarse de las emociones negativas y sus consecuencias, y por tanto el dharma no puede protegernos ni nos sirve de refugio, seguimos igualmente desprotegidos y carentes de un refugio verdadero.

    Si uno entiende esto surgirá la fe inamovible y se entenderá el sentido último del refugio. Si entendemos esto, entendemos que el dharma es entender cómo es posible liberar la mente de los kleshas y además manifestar totalmente las cualidades positivas. Esto es el punto central de cualquier análisis del refugio.

    Más aún en nuestra práctica de meditación, o de contemplación, si uno unifica ésta, con el analisis, uno alcanzará la experiencia de las notables cualidades de la mente, y ya no tendremos ninguna duda de la realidad última de la mente.

    Por ello tener seguridad y comprensión del refugio, nos permite tener verdadera confianza, y por tanto podemos practicar correctamente, de este modo es que el refugio es la base de la realización. Si tenemos dudas o no comprendemos cuáles son las bases del refugio, nuestra práctica carecerá de un verdadero fundamento, de un sentido de dirección verdadero, y entonces será muy difícil tener alguna realización.

    Traducido del Tibetano por John Petit, PhD. y del Inglés por Mauricio Salinas M.(Ngakpa thondup) para beneficio de todos.