Categoría: Mahayana

Enseñanzas del Mahayana

  • A. Berzin – El Prop

    El Propósito y los Beneficios del Debate

     

    Tsenzhab
    Serkong Rinpoche II

    Extraído
    de explicaciones traducidas y resumidas por Alexander Berzin

    Mundgod,
    India, Agosto 20, 2001

     

    Uno de
    los principales propósitos del debate en el entrenamiento budista, es ayudarnos
    a desarrollar un conocimiento preciso (nges-shes[i]).
    Adoptamos una postura y luego nuestro compañero de debate nos desafía desde
    distintos puntos de vista. Si podemos defender nuestra postura contra todas las
    objeciones y encontramos que carece de inconsistencias lógicas y que está libre
    de contradicciones, podemos enfocarnos en esa postura o punto de vista con un conocimiento
    totalmente preciso que no es posible sacudir o debilitar. También llamamos a
    este estado mental “profundo interés” (mos-pa[ii]).
    Necesitamos tener este conocimiento preciso y esta firme convicción cuando
    meditamos unidireccionalmente en cualquier tema, tales como la impermanencia,
    la igualdad de uno mismo y los demás, considerar a los demás como más valiosos
    que uno mismo, bodhicitta, vacuidad, etc.



    [i] nges-shes: conciencia establecida, certeza, seguridad,
    conocimiento cierto, certeza, concluyente, confianza, convicción, convicción
    decisiva, dignidad, profundidad, conocimiento preciso [Diccionario Online
    Tibetano-Inglés www.nitartha.org]

     

    [ii] mos-pa: a veces
    se traduce como convicción, interés, motivación o devoción. Se refiere a    estar realmente interesado en algo.

     

    Más aún,
    el debatir provee una situación más propicia que la meditación para quienes
    recién están comenzando a desarrollar concentración. Ser desafiados por nuestro
    compañero y la influencia de la presencia de nuestros demás compañeros que
    están escuchándonos, nos obligan a concentrarnos. Cuando meditamos en
    solitario, sólo contamos con nuestra fuerza de voluntad para impedirnos divagar
    mentalmente o quedarnos dormidos. Además, en los lugares de debate monástico,
    muchos debates tienen lugar de manera simultánea y en voz alta, unos junto a
    los otros. Esto también nos obliga a concentrarnos. Si los debates que ocurren
    a nuestro alrededor nos distraen o llegan a molestarnos, estamos perdidos. Una
    vez que hemos desarrollado habilidades de concentración en el lugar de debate,
    podemos aplicar éstas a la meditación, incluso al meditar en lugares ruidosos.

     

    Por lo
    demás, el debate nos ayuda a desarrollar nuestra personalidad. No podemos
    permanecer tímidos y a la vez debatir. Debemos levantar la voz cuando nuestro
    oponente nos desafía. Por otra parte, si somos arrogantes o nos enojamos,
    nuestra mente pierde claridad e inevitablemente nuestro compañero nos vencerá.
    Todo el tiempo, debemos mantenernos emocionalmente balanceados. Sea que ganemos
    o perdamos, el debate ofrece una excelente oportunidad para reconocer el “yo”
    que debe ser refutado. Cuando pensamos o sentimos “Yo he ganado; Yo soy tan
    inteligente”, o “Yo he perdido; Yo soy tan estúpido”, podemos reconocer
    claramente la proyección de un “yo/mí” sólido, engreído, con el cual nos
    estamos identificando. Este es el “Yo” que no es más que pura ficción y que
    debe ser refutado.

     

    Incluso
    cuando logramos probar y demostrar a nuestro compañero de debate que su
    posición es ilógica, necesitamos recordar que esto no es una prueba de que
    nosotros somos los más inteligentes y que él es estúpido. Nuestra motivación
    debe ser siempre ayudar a nuestro compañero a desarrollar un caro entendimiento
    y una firma convicción en aquello que puede ser probado o demostrado
    lógicamente.

     

    Fuente: http://www.berzinarchives.com/

     

    Traducido
    por Yeshe Jungne, con correcciones de
    Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang (Ngakpa Thondup Dorje),  para beneficio de todos los seres, sin excepción.

     

    “Que todos los seres tengan felicidad y sus causas.

    Que todos los seres estén libres de sufrimiento y sus
    causas.

    Y que todos los seres piensen en beneficiarse
    mutuamente”.

  • Gehlek Rinpoche – Mant

    Mantén Tu Práctica Aterrizada

     Por Gehlek Rinpoche

     

    Continuamente
    señalo que nuestro trabajo principal es liberarnos a nosotros mismos de la
    miseria de neurosis como la ira, el odio y la envidia. Cuando nos damos cuenta
    de lo difícil que es esto, y cuánto sufrimos a causa de ello, entonces es
    importante que cambiemos el foco de nuestra atención pasando de nosotros mismos
    únicamente a darnos cuenta que todos los demás tienen este problema.

    Las
    personas con las que vivimos, nuestros padres, nuestros compañeros de trabajo,
    y todas las demás personas que nos conocemos y encontramos, tienen las mismas
    dificultades. Es de vital importancia reconocer esta situación, ya que la forma
    de librarnos de nuestra propia miseria es preocupándonos y cuidando de otros.
    En vez de preguntarnos “¿Cómo puedo hacer algo por mí?” piensa en los demás y
    en lo que puedes hacer por ellos. Este es el camino del bodhisattva. No te
    pierdas en ti mismo bajo la pretensión de meditar y recitar mantras. Por fuera
    podrás verte como un gran practicante espiritual pero en realidad esto puede
    ser otro capullo o caparazón en la cual escondernos mientras seguimos
    diciéndonos “¿Cómo me puedo desarrollar?” o “¿Qué puedo hacer por mí?”. En vez
    de esto, en el momento en que tengas dificultades y desees liberarte de ellas,
    piensa en todos los demás que tienen estas dificultades y también desean
    liberarse. Teniendo esto en mente, trata de ser útil, trata de ser de ayuda a
    los demás.

     

    En lugar
    de hacer las cosas más complicadas y más confusas al agregar nuestras propias
    neurosis, que son nuestro patrón habitual de conducta, trata de mantener lo que
    sea que tengas de compasión, sabiduría, bondad y preocupación por los demás y
    trata de ayudarlos. Comienza con las personas más cercanas a ti.  Todos estamos en el mismo bote. Piensa “Así
    como yo tengo esta dificultad, ellos también la tienen”. Empieza con una
    persona a la vez, en vez de hacerlo enseguida con todos los seres sintientes.
    Sin duda, pensar en todos los seres sintientes es de gran beneficio. Pero es un
    tiro largo resolver los problemas de todas las personas. Por otra parte, cuando
    estamos sentados en nuestro cojín pensando en todos los seres sintientes es
    fácil imaginar puntos sin rostros ni nombres que hacen lo que queramos que
    hagan, en lugar de personas reales que a veces nos pueden llegar a molestar e
    irritar enormemente. De manera que haz todo lo que puedas hacer por aquellos
    que están justo frente a tus narices, trata de ayudarlos. Esta es la forma de
    mantener nuestra práctica aterrizada. Incluso si sólo se trata de un pequeño
    problema, te sentirás muy feliz si eres capaz de ayudar. Esta es la forma de
    construir felicidad de un bodhisattva – a través del servicio y la ayuda a
    otros.

     

    Aliviar a
    alguien de cualquier problema, incluso un simple dolor de cabeza, con la
    motivación de la compasión, produce un enorme beneficio. No porque ocurra que
    somos un médico que ha recetado la medicina adecuada y así se ha librado de su
    dolor de cabeza. Prescribir la medicina adecuada para una enfermedad particular
    no es lo que nos trae este gran beneficio. El beneficio proviene de la
    motivación de aliviar el sufrimiento que otros están experimentando, el cual
    reconocemos que no es diferente de nuestro propio sufrimiento. También se
    vuelve muy importante el hecho que el deseo sincero de ayudar no esté
    contaminado por una “agenda personal”. En el momento en que pensamos “Yo seré
    el instrumento para aliviar el sufrimiento de esta persona” o “Yo recibiré
    reconocimiento por hacer esto”, estamos actuando de acuerdo a una “agenda
    personal”. Si actuamos con una “agenda personal”, aunque tengamos deseos de
    ayudar, nuestra ayuda se volverá imperfecta y contaminada. Generalmente tenemos
    una mezcla de ambas actitudes, por lo que tenemos que reconocer esto y trabajar
    para poder ser capaces de ayudar sin tener una “agenda personal”.

     

    Actualmente,
    la vida de las personas se vuelven cada vez más y más ocupadas. No hay tiempo
    para escondernos en nuestros capullos o caparazones. Hay cuentas que pagar y la
    mayoría de las personas están bajo una gran cantidad de estrés con el sólo fin
    de sobrevivir. Tenemos que hacer uso de lo que está frente a nosotros, de lo
    que está a la mano. Tenemos que hacer que las enseñanzas sean prácticas,
    aterrizadas y relevantes para la vida que llevamos. Aunque no tengamos la
    “mente de la iluminación” [bodhimind] o actitud altruista, y a pesar que lo que
    tengamos sea artificial, continúa haciendo plegarias para que puedas
    desarrollar una “mente de la iluminación” real, verdadera. El sólo hecho de
    hacer plegarias y desear desarrollar esta “mente de la iluminación” es
    increíblemente poderoso. Nunca desestimes ni menosprecies la diferencia que
    puede hacer tu aspiración. Una actitud mental así influirá en todo lo que hagas
    en una dirección positiva. Lavar, planchar la ropa, comprar alimentos, hacer
    fila, conducir por las calles. Cada una de estas actividades se volverá valiosa
    debido a tu motivación. Poco a poco construirás una base sólida para
    ayudarte a ti mismo a los demás.

     

    Editado por Aura
    Glaser, Febrero 2004

     

    Fuente: http://www.jewelheart.org/general_pages/e-jewel/feb04/feb04_e_jewel.htm

     

     

     Traducido por Yeshe Jungne para beneficio de todos los
    seres, sin excepción.

     

    “Que todos los seres tengan felicidad y sus causas.

    Que todos los seres estén libres de sufrimiento y sus
    causas.

    Y que todos los seres piensen en beneficiarse
    mutuamente”.

  • Ven. Thubten Chodron – Causas y Efectos

    Causas y Efectos


    por Ven. Thubten Chodron 

    Thubten Chodron


    Vivimos en medio de una red interconectada de causas y efectos en la cual experimentamos los resultados de nuestras acciones previas, y al mismo tiempo, creamos las causas para nuestras futuras experiencias. Si podemos mantener en mente esta visión de cómo funcionan las cosas, nos será de gran ayuda para entender nuestra vida y volvernos mucho más atentos a lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos.


    Con esta visión, nos damos cuenta que no somos algo que simplemente haya salido de la nada, sin causas.

    Las causas y condiciones han influido y han producido lo que somos. No somos ninguna especie de entidad que surge de pronto sin causas ni condiciones. Y nuestra identidad, que creemos con tanto convencimiento que eso es lo que somos, también ha sido creada producto de causas y condiciones, en otras palabras, por el karma. Así que no nos tomemos esa identidad con tanta seriedad. No es más que una burbuja kármica que existe por unos cuantos años y después desaparece.


    Al mismo tiempo, debido a que  lo que decimos,
    hacemos, pensamos y sentimos influyen en lo que seremos en el futuro,
    es muy importante ser cuidadoso con nuestras acciones y actividades
    físicas, verbales y mentales. Si realmente nos preocupamos por nosotros
    mismos, entonces seremos cuidadosos con el karma que creamos ya que
    comprendemos que es estúpido y poco inteligente desear la felicidad y,
    sin embargo, crear las causas para el sufrimiento. Al contrario, si
    queremos felicidad, sabemos lo que necesitamos para tenerla, de manera
    que nos involucramos en esas acciones y actividades. Tomaremos
    responsabilidad y deliberadamente entrenaremos nuestro cuerpo, voz y
    mente de tal forma que ellos creen las causas para la felicidad.


    Vernos
    a nosotros mismos como algo que es producto del pasado y que crea las
    causas para el futuro, realmente nos ayuda a tener una visión más
    acertada sobre lo que ocurre en nuestras vidas. Nos vuelve mucho más
    despiertos y concientes.

     

    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes. 

    "Que todos los seres tengan felicidad y las causas de la felicidad". 


     

    Nota: Cada día, antes del desayuno, Thubten Chodron, la fundadora y abadesa de Sravasti Abbey, da una motivación matutina a los residentes e invitados. Este breve discurso es una transcripción de una colección de charlas realizadas entre octubre de 2005 y mayo de 2006. Puedes encontrar más enseñanzas [en inglés] en www.thubtenchodron.org y www.media.sravastiabbey.org  

     

  • Las 37 Practicas del los Bodhisattvas

    icon_shakyamuni.gifLas 37 Prácticas de los Boddhisattvas escritas por el Bodhisattva Gyalse Thogme Zangpo, es un resumen de las enseñanzas de los sutras del Mahayana, en particular de la Obra de Shantideva, Introducción a la Conducta de los Boddhisattvas, o Boddhisattva Charya Avatara. En forma de versos, expone la esencia de la cultivación de la Boddhicitta que es la esencia de la mente iluminada de todos los budas, y es básicamente sabiduría y compasión inseparables surgiendo de manera unificada en la mente.

    La boddhicitta tiene un aspecto relativo o de acuerdo a la comprensión de los seres comunes, y un aspecto relativo que tiene que ver con la realización de la naturaleza última de la realidad tanto de la propia mente como de los fenómenos. La Boddhicitta, es la base, ya que es inseparable de la naturaleza búdica o naturaleza de la mente de todos los seres, es el camino, es decir, es la práctica de meditación en si, sea como se entienda tanto en el sutra, como el Madhyamaka, Mahamudra o Dzogchen, y es el Fruto ya que es la realización o lo que caracteriza al estado de iluminación.

     Las 37 practicas de los Boddhisattvas contienen todos estos
    elementos y su contemplacion profunda resume los caminos del sutra como
    los del tantra, y constituyen tambien en si mismas, Loyong o
    entrenamiento de la mente. La version aqui ofrecida esperamos pueda
    traer gran beneficio para los que las estudien, las practiquen y mas
    tarde la enseñen a otros.

     Esta version, incluye al comienzo, unos versos de Alabanza al
    Boddhisatva Chenrezig, compuesta por uno de los Garchen Rinpoche
    anteriores. Al final unos versos de consejo del actual Garchen
    Rinpoche.

    Sarva Mangalam

    Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang 

     

    Mensaje a mis compañeros del Dharma  

    Como todos ustedes han sido mis padres,

    los amo. A aquellos que me aman,

    me gustaría darles algo que es

    como mi propio corazón,

    que es que hay dos tipos de Bodhicitta,

    que son también como el corazón de los Budas

    de los tres tiempos.

    Debido a que este libro, explica los dos

    tipos de Bodhicitta, les pido que por favor lo

    lean una vez al día con continuidad

    ininterrumpida.

     

    Gar Könchog Gyaltsen      “Invocación, alabanza y dedicación de Chenrezig”  

    Protector de todos los seres.

    Ser divino que sometes los ejércitos de los

    malvados demonios.

    Victorioso que conoces todas

    las cosas tal como son.

    Por favor vén junto a tu asamblea a este lugar.

     

    Tus mil brazos y ojos,

    son los mil Budas de este afortunado

    kalpa que hacen girar la rueda.

    Rindo homenaje al Noble Chenrezig,

    quien muestra aquello que es necesario

    para domesticar a cada ser.

     

    OM MANI PADME HUNG HRI  

    Por esta virtud, pueda yo realizar

    rápidamente a Chenrezig

    Y que todos los seres sintientes sin excepción,

    logren el glorioso estado de Chenrezig.

       

    Las Treinta y Siete Prácticas de los Bodhisattvas por Gyalse Thogme Zangpo

    ¡Namo Lokesvaraya!

    ¡Rindo Homenaje a Lokesvara!

      En todo momento me postro respetuosamente con mis tres puertas, al Gurú supremo y al Protector Chenrezig quién aunque ha realizado que todos los fenómenos ni vienen ni van, trabaja solamente para el beneficio de los seres transitorios.   Los Budas perfectos, fuente de beneficio y felicidad, surgen del Dharma sublime, y como ese (logro) depende de las prácticas (del dharma), voy a explicar las prácticas de los bodhisattvas:  

    1 En este momento cuando este navío difícil de obtener de libertades y fortunas ha sido obtenido, escuchar, reflexionar y meditar día y noche, sin detenerse, con el propósito de liberar a los demás y a uno mismo del océano de la existencia cíclica, es la práctica de los bodhisattvas.

     

    2 [La mente de] apego a los seres amados se agita como el agua. [La mente de] odio hacia los enemigos quema como el fuego. [La mente de] ignorancia que olvida lo que se debe adoptar y lo que se debe descartar está grandemente obscurecida. Abandonar la propia tierra natal es la práctica de los bodhisattvas.

     

    3 Cuando se abandonan los lugares dañinos, las emociones perturbadoras disminuyen gradualmente. Al estar sin distracciones, las actividades virtuosas aumentan de manera natural. Al estar con la mente lúcida, surge la certeza en el Dharma. Recurrir a lugares aislados es la práctica de los bodhisattvas.

     

    4 Los compañeros asociados por largo tiempo se separarán. La riqueza y las posesiones obtenidas con esfuerzo quedarán atrás. La conciencia, el invitado, abandonará la residencia temporal del cuerpo. Abandonar las cosas de esta vida es la práctica de los bodhisattvas.

     

    5 Cuando uno se asocia a [compañías malvadas], los tres venenos aumentan, las actividades de escuchar, reflexionar, y meditar declinan, y el amor y la compasión se extinguen. Abandonar compañías malvadas es la práctica de los bodhisattvas.

     

    6 Cuando uno se apoya en [los sublimes amigos espirituales], las propias faltas se extinguen y las propias cualidades aumentan como la luna creciente. Valorar a los subli-mes amigos espirituales más que al propio cuerpo es la práctica de los bodhisattvas.

     

    7 ¿Qué dios mundano, atrapado él mismo en la prisión de la existencia cíclica, es capaz de proteger a otros? Por consiguiente, cuando uno busca refugio, tomar refugio en las confiables Tres Joyas es la práctica de los bodhisattvas.

     

    8 El Conquistador dijo que todo el insoportable sufrimiento de los tres reinos inferiores es el fruto de las acciones negativas. Por consiguiente, no realizar nunca actos negativos, aún a costa de la propia vida es la práctica de los bodhisattvas.

     

    9 El placer del mundo triple, es como una gota de rocío en la punta de una brizna de pasto, se extingue en un solo instante. Trabajar con ahínco en pos del estado supremo de liberación inmutable es la práctica de los bodhisattvas.

     

    10 Cuando las madres que han sido buenas con uno desde tiempo sin comienzo están sufriendo, ¿de qué sirve la propia felicidad? Por consiguiente, generar la mente iluminada con el propósito de liberar a los seres infinitos en número, es la práctica de los bodhisattvas.

     

    11 Todo el sufrimiento sin excepción viene de desear la propia felicidad. Los Budas perfectos surgen de la mente altruista. Por consiguiente, intercambiar completamente la propia felicidad por el sufrimiento de otros es la práctica de los bodhisattvas.

     

    12 Aún si otros, influenciados por gran deseo, roban toda nuestra riqueza o hacen que otros lo hagan, dedicarles nuestro cuerpo, posesiones, y virtudes (acumuladas en) los tres tiempos es la práctica de los bodhisattvas.

     

    13 Aún si otros cortan nuestra cabeza cuando uno no tiene culpa alguna, tomar sobre uno mismo todos sus actos negativos por el poder de la compasión es la práctica de los bodhisattvas.

     

    14 Aún si alguien difunde a través de los billones de mundos, todo tipo de comentarios ofensivos acerca de uno, hablar uno mismo de las cualidades de esa persona con una mente amorosa es la práctica de los bodhisattvas.

     

    15 Aún si, en medio de una reunión pública, alguien expone faltas y habla mal de uno, rendir homenaje humildemente a esa persona, y percibirla como un amigo espiritual es la práctica de los bodhisattvas.

     

    16 Incluso si alguien a quien uno ha cuidado con afecto como a su propio hijo nos considera su enemigo, apreciar a esa persona con tanto cariño como lo hace una madre respecto de su hijo enfermo es la práctica de los bodhisattvas.

     

    17 Incluso, si influenciado por el orgullo, un igual o un inferior nos trata con desprecio, ponerlo respetuosamente como un Gurú en alto de la propia cabeza es la práctica de los bodhisattvas.

     

    18 Aunque uno pueda tener una vida de pobreza, siempre maltratado por otros, afligido por enfermedades peligrosas y espíritus malignos, no tener temor y tomar sobre uno mismo todas las acciones negativas y sufrimiento de los seres es la práctica de los bodhisattvas.

     

    19 Aunque uno pueda ser famoso y reverenciado por mucha gente u obtenga riquezas como las de Vaishravana, ser humilde al darse cuenta que la riqueza mundana no tiene esencia, es la práctica de los bodhisattvas.

     

    20 Si los enemigos externos son destruidos sin que uno haya sometido al enemigo del propio odio, los enemigos solo aumentarán. Por consiguiente, someter la propia mente con el ejército del amor y la compasión es la práctica de los bodhisattvas.

     

    21 Por mucho que los placeres de los sentidos se disfruten, tal como ocurre cuando (se bebe) agua salada, el ansia (por ellos) seguirá aumentando. Abandonar de inmediato lo que sea que haga surgir aferramiento y apego es la práctica de los bodhisattvas.

     

    22 Las cosas aparecen y cómo aparecen depende de la propia mente. Desde el comi-enzo, la naturaleza de la mente esta libre de los extremos de las fabricaciones (concep-tuales). Sabiendo esto, no involucrar la mente en la dualidad sujeto-objeto es la práctica de los bodhisattvas.

     

    23 Cuando encontramos objetos sensoriales placenteros, aunque aparecen bellos como el arco iris en el verano, no considerarlos como reales y abandonar el aferramiento y el apego es la práctica de los bodhisattvas.

     

    24 Los varios sufrimientos son como la muerte de un niño en un sueño. Al tomar las apariencias ilusorias como reales, uno se agota. Por consiguiente, al encontrar circunstancias desagradables, verlas como ilusorias es la práctica de los bodhisattvas.

     

    25 Si es necesario dar incluso el propio cuerpo cuando uno aspira a la iluminación, ¿que necesidad hay de mencionar los objetos externos? Por consiguiente, practicar la generosidad sin esperar algo a cambio o resultados kármicos (positivos) es la práctica de los bodhisattvas.

     

    26 Si al carecer de conducta ética, uno falla en lograr el propio propósito (beneficio), la aspiración de lograr el propósito (beneficio) de otros es algo que da risa. Por consiguiente, mantener una conducta ética libre de aspiraciones respecto de la existencia mundana es la práctica de los bodhisattvas.

     

    27 Para los bodhisattvas que desean la riqueza de la virtud, todos los que hacen daño son como un tesoro precioso. Por consiguiente, cultivar la paciencia libre de hostilidad es la práctica de los bodhisattvas.

     

    28 Incluso los escuchas y los victoriosos nacidos de sí mismos, quienes logran su propio beneficio, trabajan como si estuvieran apagando un fuego en sus propias cabezas. Al ver esto, emprender un esfuerzo diligente – la fuente de todas las buenas cualidades – por el beneficio de todos los seres es la práctica de los bodhisattvas.

     

    29 Habiendo comprendido que las aflicciones, son destruidas por medio de la visión profunda unida a permanecer en el estado calmo, cultivar la concentración que trasciende perfectamente las cuatro (absorciones) sin forma, es la práctica de los bodhisattvas.

     

    30 Si uno carece de sabiduría, es imposible lograr la perfecta iluminación por medio de las cinco perfecciones. Así cultivar medios hábiles junto a la sabiduría que no distingue entre las tres esferas, es la práctica de los bodhisattvas.

     

    31 Si teniendo la (mera) apariencia de un practicante, uno no investiga las propias fallas, es posible que uno actúe de una manera contraria al dharma. Por consiguiente, examinar las propias fallas y abandonarlas, es la práctica de los bodhisattvas.

     

    32 Si influenciado por las aflicciones, uno señala las faltas de otro bodhisattva, uno mismo se disminuye. Por consiguiente, no hablar de las faltas de aquellos que han entra-

    do al Gran Vehículo es la práctica de los bodhisattvas.

     

    33 Debido a que la influencia de ganancia y respeto, ocasiona disputas y la declinación de las actividades de escuchar, reflexionar, y meditar, abandonar el apego a las casas de los amigos, relaciones y benefactores es la práctica de los bodhisattvas.

     

    34 Debido a que las palabras hirientes perturban la mente de los otros y hacen que la conducta del bodhisattva se deteriore, abandonar las palabras hirientes que son desagradables a otros es la práctica de los bodhisattvas.

     

    35 Cuando uno se acostumbra a las emociones perturbadoras tales como el deseo, es difícil superarlas con antídotos. El armarse a sí mismo con el arma-antídoto del estar alertas (y recordar lo que debe hacerse), para destruir las emociones perturbadoras en el primer momento en que aparecen, es la práctica de los bodhisattvas.

     

    36 En breve, respecto de cualquier conducta en que uno se involucre, uno debe preguntarse, “¿Cúal es el estado de mi mente?”, ya que lograr el propósito (beneficio) de otros por medio de mantener constantemente la vigilancia y el darse cuenta es la práctica de los bodhisattvas.

     

    37 Para eliminar el sufrimiento de los seres, infinitos en número, por medio de la sabiduría (que realiza) la pureza de las tres esferas, dedicar las virtudes logradas al hacer tal esfuerzo en pos de la iluminación es la práctica de los bodhisattvas.

    De acuerdo con las palabras de los Seres Sublimes, respecto al significado de los sutras, los tantras y sus comentarios, he escrito  “Las Treinta y Siete Prácticas de los Bodhisattvas” para aquellos que desean entrenar en el camino de los bodhisattvas.   Debido a mi intelecto inferior y poca erudición, esta no es poesía que complacerá a los eruditos, pero como me he basado en los sutras y las palabras de los Sublimes, pienso que las prácticas del bodhisattva no tienen error.   Sin embargo, debido a que es difícil para alguien de intelecto inferior como yo mismo, el penetrar la profundidad de los grandes actos de los bodhisattvas, suplico a los Seres Sublimes que tengan paciencia con mis errores tales como contradicciones y razonamiento incoherente.   Por la virtud que proviene de este [trabajo], que todos los seres transitorios se vuelvan, por medio de la excelente bodhicitta convencional y última, como el Protector Chenrezig quien no reside en los extremos de la existencia o de la paz.   Esto fue escrito para su propio beneficio y para el de otros, por el monje Thogme, un exponente de las escrituras y el razonamiento en una cueva en Ngülchu Rinchen.

    A solicitud de Garchen Triptrül Rinpoche, esta traducción fue terminada en 1999 y revisada en el 2004 por la discípula Ari-ma. Hizo revisiones adicionales en la primavera del 2002. Los derechos de autor de la traducción inglesa son de Ari Kiev 2002. Este texto es para libre reproducción y distribución. Los derechos de autor son sólo con el propósito de autentificación.   © 2004 The Gar Chöding Trust. Todos los derechos reservados. Usado con permiso. Traducido de la versión inglesa al español en Junio del 2008, en Santiago de Chile por Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang (Ngakpa Thondup Dorje – Mauricio Salinas), para cumplir los deseos de Kyabje Garchen Rinpoche. © 2008 The Gar Chöding Trust. Traducción al español autorizada por la autora de la obra original en inglés. Usada con permiso. Permitida su reproducción al español sin cambios, y citando el colofón de traducción completo. Prohibido su uso comercial.   OM MANI PADME HUNG HRI  

     

  • Dzongsar Khyentse Rinpoche – ¿Qué es lo que te hace ser Budista?

    Dzongsar Khyentse Rinpoche – ¿Qué es lo que te hace ser Budista?

    ¿Qué es lo que te hace ser Budista?

    por Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche

    Para el maestro Dzongsar Jamyang Khyentse, no es la ropa que usas, ni las ceremonias que realizas ni la meditación que haces. No es lo que comes ni lo que bebes, tampoco es con quién tienes relaciones sexuales. Sino que se trata de comprender y estar verdaderamente de acuerdo con los cuatro descubrimientos fundamentales que hizo el Buda bajo el árbol Bodhi, y si así lo haces, puedes considerarte Budista.

    Una vez, viajando en avión, estaba sentado en el asiento del medio en la fila del centro en un vuelo trasatlántico, el hombre sentado a mi lado, tratando de ser amigable, viendo mi cabeza afeitada y mi camiseta burdeo, supuso que yo era Budista. Cuando sirvieron la comida, en un gesto de amabilidad me ofreció pedir comida vegetariana para mí. Habiendo asumido – correctamente – que yo era Budista, también asumió que no como carne. Ese fue el comienzo de nuestra conversación. El vuelo era largo, así que para aprovechar el tiempo, nos pusimos a hablar de Budismo.

    Con el tiempo me he dado cuenta que generalmente las personas asocian el Budismo y los Budistas con cosas como paz, meditación y no violencia. De hecho muchos piensan que los hábitos azafranes o burdeos y un rostro sonriente es todo lo que hace falta para ser Budista. Como Budista que soy, me enorgullezco de esta reputación, en especial lo que se refiere a la no violencia, que es algo muy raro en estos tiempos de guerra y violencia, y en particular, violencia religiosa. En el curso de la historia de la humanidad, la religión pareciera engendrar brutalidad. Incluso en la actualidad, la violencia religiosa extrema domina las noticias. Sin embargo, pienso que puedo decir con confianza que hasta el momento los Budistas no nos hemos deshonrado a nosotros mismos. La violencia jamás ha tenido un lugar en la difusión del Budismo.

    Con todo, como Budista, también me siento un poco descontento cuando el Budismo se asocia con nada más que el vegetarianismo, la no violencia, la paz y la meditación. El príncipe Siddharta, quien sacrificó todas las comodidades y lujos de la vida palaciega, debió haber estado buscando algo más que sólo tranquilidad y arbustos cuando salió para descubrir la iluminación.

    Suele suceder que nos encontramos con personas que nos preguntan ¿Qué es lo que hace que pueda decirse que una persona es Budista? Esta es la pregunta más difícil de responder. Si la persona está realmente interesada, una respuesta completa requiere mucho más que una  simple conversación durante la cena, y por otra parte, las generalizaciones pueden llevar a malos entendidos y a generar confusión.

    Supongamos que le damos la verdadera respuesta, la respuesta que apunta a las bases mismas de esta tradición de más de 2.500 años. Se es Budista si se aceptan los siguientes cuatro hechos:

    Todas las cosas compuestas son impermanentes.

    Todas las emociones son sufrimiento.

    Todas las cosas carecen de existencia inherente.

    Nirvana está más allá de los conceptos.

    Estas cuatro afirmaciones, señaladas por el mismo Buda, se conocen como “los cuatro sellos”. Tradicionalmente, la expresión “sello” se refiere a una especie de marca o distintivo que confirma la autenticidad. Aun cuando se considera que los cuatro sellos abarcan todo lo que conlleva el Budismo, las personas no parecen querer escuchar sobre ellas. Sin una explicación más detallada, en muchos casos sólo sirven para desanimar sin inspirar un mayor interés en quien realizó la pregunta. Cambia el tema de la conversación y ese sería el fin del asunto anterior.

    El mensaje que contienen los cuatro sellos es para ser entendido literalmente, no metafóricamente ni místicamente, y es para ser tomado seriamente. Pero estos sellos no son decretos ni mandamientos. Al reflexionar un poco nos damos cuenta que no tienen nada de moralista o ritualista. No se dice nada acerca de conductas buenas o malas. Podríamos decir que son verdades seculares basadas en la sabiduría, y la sabiduría es la principal preocupación de un Budista. La moral y la ética son secundarias. Fumar un cigarro y tontear un poco no impiden que una persona pueda ser Budista. No obstante, esto no significa que tenemos licencia para hacer lo que queramos o para que seamos inmorales.

    A grandes rasgos, la sabiduría proviene de una mente que posee lo que los Budistas llamamos “correcta visión”. Pero no es necesario que uno se considere Budista para tener correcta visión. En último sentido, es esta visión la que determina nuestra motivación y nuestra acción. Es la visión la que nos guía en el camino del Budismo. Si podemos adoptar conductas sanas además de los cuatro sellos, eso nos hace ser mejores Budistas. ¿Pero qué hace que una persona no sea Budista?

    Si no puedes aceptar que todas las cosas compuestas o fabricadas son impermanentes, si crees que existe alguna clase de sustancia esencial o concepto que es permanente, entonces no eres Budista.

    Si no puedes aceptar que todas las emociones son sufrimiento, si crees realmente que algunas emociones son sólo placer y nada más, entonces no eres Budista.

    Si no puedes aceptar que todos los fenómenos son ilusorios y vacíos, si crees que ciertas cosas existen de manera inherente [por sí mismas, independientemente], entonces no eres Budista.

    Y si piensas que la iluminación existe dentro de las esferas del tiempo, el espacio y el poder, entonces no eres Budista.

    Entonces, ¿qué hace que seas Budista? Puede que no hayas nacido en un país Budista o en una familia Budista, puede que no uses hábitos de monje ni que te afeites la cabeza, puede que comas carnes y seas fan de Eminem y Paris Hilton. Eso no significa que no puedas ser Budista. Para poder ser Budista, tienes que aceptar que todos los fenómenos compuestos son impermanentes, que todas las emociones son sufrimiento, que todas las cosas carecen de existencia inherente, y que la iluminación está más allá de los conceptos.

    No es necesario estar constante e incesantemente recordando estos cuatro sellos. Pero ellos deben residir en tu mente. Cuando caminas durante el día no andas recordando a cada rato tu nombre, sin embargo, cuando alguien te pregunta cuál es tu nombre, lo recuerdas instantáneamente. No hay dudas en tu respuesta. Cualquiera que acepte estos cuatro sellos, aun independientemente de las enseñanzas de Buda, aun cuando nunca haya escuchado el nombre del Buda Shakyamuni, puede considerarse que está en el mismo camino que él.

    La belleza lógica de los cuatro sellos

    Consideremos, por ejemplo, la generosidad. Cuando recién empezamos a realizar el primer sello – la impermanencia -, vemos todo como transitorio y sin valor, como si todo fuera parte de un paquete de donación en el Ejército de Salvación. No tenemos necesariamente que dar y deshacernos de todo, pero no tenemos apego ni aferramiento a las cosas. Cuando reconocemos que nuestras posesiones son todas fenómenos compuestos impermanentes, a los que no podemos aferrarnos por siempre, la generosidad ya está prácticamente casi lograda.

    Al entender el segundo sello, es decir, que todas las emociones son sufrimiento, vemos que el avaro, el yo, es el principal responsable, proveyéndonos con nada más que una sensación de pobreza. Por tanto, al no apegarnos ni aferrarnos al yo, no encontramos razón alguna para aferrarnos a nuestras posesiones, y entonces ya no sufrimos más de avaricia. La generosidad se transforma en un acto de alegría.

    Al realizar el tercer sello, que todas las cosas carecen de existencia inherente, reconocemos la inutilidad del aferrarse, porque cualquier cosa a la que nos aferremos, carece de naturaleza verdaderamente existente. Es como si tuviéramos un sueño donde estamos repartiendo un billón de dólares a la gente que pasa en la calles. Puedes dar generosamente porque es un “dinero de sueño o soñado” [irreal, ilusorio], y aún así eres capaz de obtener diversión de esa experiencia. La generosidad basada en estas tres visiones, inevitablemente nos hace darnos cuenta de que no hay una meta. No es un sacrificio que soportamos con el fin de obtener reconocimiento o para asegurarnos un mejor renacimiento.

    La generosidad sin estar etiquetada con un precio, sin expectativas o límites, nos permite vislumbrar la cuarta visión o sello, que es que la liberación, la iluminación, está más allá de los conceptos.

    Si midiéramos la perfección de una acción virtuosa, tal como la generosidad, según estándares materiales – cuánta pobreza logra eliminar -, nunca podemos alcanzar la perfección. La pobreza y los deseos de las personas pobres son infinitos. Incluso los deseos de una persona adinerada son infinitos; de hecho, los deseos de los seres humanos nunca pueden ser satisfechos completamente. Pero según Siddharta, la generosidad debe ser medida por el nivel de apego que uno tiene
    a aquello que se está dando y al “yo” que lo está dando. Una vez que haz reconocido que el yo y todas sus posesiones son impermanentes y que no tienen una naturaleza verdaderamente existente, tendrás desapego, y esa es la perfección de la generosidad o una generosidad perfecta. por esta razón, la primera acción que se incentiva en los sutras Budistas es la práctica de la generosidad.

    Un entendimiento más profundo del karma, la pureza y la no violencia.

    El concepto de karma, también cae dentro de estos cuatro sellos. Cuando se reúnen determinadas causas y condiciones, y no hay obstáculos, las consecuencias o efectos se producen. La consecuencia es karma. Este karma es acumulado a través de la conciencia – la mente, o el yo -. Si este “yo” actúa con ira o agresividad, se genera karma negativo. Si un pensamiento o acción es motivado por amor, tolerancia, y el deseo de que los demás sean felices, se genera karma positivo.

    No obstante, la motivación, la acción y el karma resultante son como un sueño, una ilusión. Trascender el karma, positivo y negativo, es nirvana. Toda acción así llamada positiva, que no esté basada en estos cuatro sellos, es sólo rectitud o virtud; pero no es en un sentido último, el camino de Siddhartha. Aún si dieras de comer a todos los seres hambrientos del mundo, si actúas en completa ausencia de estos cuatro sellos, entonces sólo será una semilla positiva, pero no el camino a la iluminación. De hecho puede suceder que haya sido un acto recto dirigido a alimentar y fortalecer el ego.

    Es debido a estos cuatro sellos que los Budistas pueden practicar la purificación. Si uno piensa que se ha manchado con karma negativo o que es débil de carácter o “pecador”, y se frustra por ello, el pensar que esos obstáculos que siempre entorpecen el camino de la realización, entonces uno puede encontrar consuelo en saber que ellos son compuestos y por tanto impermanentes, y por lo mismo, purificables. Por otra parte, si uno siente que carece o le falta habilidad o mérito, puede encontrar consuelo en saber que el mérito puede ser acumulado mediante la realización de actos positivos, porque la falta de mérito es impermanente y por tanto, modificable.

    La práctica Budista de no violencia, no es simple sumisión acompañada de una sonrisa o una actitud dócil. La principal causa de la violencia es el aferramiento que uno pueda tener por una idea extrema, tal como la justicia o la moralidad. Esta fijación, generalmente proviene de un hábito de mantener visiones dualistas, tales como bueno y malo, feo y hermoso, moral e inmoral. La inflexible creencia de superioridad moral de uno mismo, consume todo el espacio que podría permitir la empatía hacia los demás. Se pierde la sanidad. Al comprender que todas estas visiones o valores son compuestos e impermanentes, tal como lo es la persona que los sostiene, la violencia es abandonada y dejada a un lado. Cuando no tienes ego, no tienes aferramiento a un yo, jamás hay razones para ser violento. Cuando comprendemos que nuestros enemigos están bajo la poderosa influencia de su propia ignorancia y agresividad, cuando comprendemos que están atrapados en sus hábitos, se hace mucho más fácil perdonarlos por sus molestos comportamientos y acciones.  De manera similar, si una persona de un hospital psiquiátrico nos insulta, no tiene sentido que nos enojemos. Cuando trascendemos la creencia en los extremos del dualismo, hemos trascendido las causas de la violencia.

    Los cuatro sellos: un conjunto unitario… un pack

    En el Budismo, toda acción que establezca o refuerce los cuatro sellos o visiones, es un recto camino. Incluso las prácticas aparentemente ritualistas, tales como encender incienso o practicas meditacionales esotéricas y mantras, están diseñadas para ayudarnos a enfocar nuestra atención en uno o en todos los sellos.

    Cualquier cosa que contradiga los cuatro sellos, incluyendo las acciones que puedan parecer amorosas y compasivas, no forman parte del camino. Incluso la meditación en la vacuidad puede volverse pura negación, nada más que un camino nihilista, si ésta no está en concordancia con los cuatro sellos.

    Decimos que estos sellos son “verdades” porque simplemente son hechos. No son creaciones ni elaboraciones; no son una revelación mística del Buda. No son cosas que se hicieron válidas sólo después de que el Buda las enseñara. Vivir en base a estos principios no es un ritual ni una técnica. No pueden ser calificadas de morales o éticas, y nadie puede apropiárselas como patrimonio exclusivo. No existe tal cosa como un “infiel” o un “blasfemo” en el Budismo porque no hay nadie ante quien rendir fe, insultar o dudar. Con todo, aquellos que no son concientes de o no reconocen estos cuatro hechos/sellos, son considerados ignorantes por los Budistas. Tal ignorancia no es causa de juicio moral. Si alguien no cree que los seres humanos llegaron a la luna, o piensa que la Tierra es plana, un científico no diría que es un blasfemo, sino simplemente ignorante. De la misma forma, si no reconoce estos cuatro sellos, no es un infiel. De hecho, si alguien lograra probar que la lógica de estos cuatro sellos es defectuosa, que el apego al yo en realidad no es sufrimiento, o que algunos elementos desafían la impermanencia, entonces los Budistas deberían de buena gana seguir ese camino. Y esto es así porque lo que buscamos es la iluminación, y la iluminación significa la realización de lo verdadero. Sin embargo, en todos estos siglos no ha surgido ninguna prueba que invalide estos cuatro sellos.

    Si ignoras estos cuatro sellos, pero insistes en considerarte Budista nada más que por un enamoramiento con las tradiciones, entonces eso sería una devoción superficial. Los maestros Budistas piensan que cualquiera sea la etiqueta que elijas para definirte a ti mismo, a menos que tengas fe en estos sellos, continuarás viviendo en un mundo ilusorio, creyéndolo sólido y real. Aunque tal creencia puede proveer temporalmente la dicha de la ignorancia, últimamente siempre conduce a alguna forma de inquietud o angustia. Gastarás todo tu tiempo solucionando problemas y tratando de deshacerte de la inquietud. Tu constante necesidad de solucionar problemas se convertirá en una especie de adicción. ¿Cuántos problemas has solucionado sólo para ver cómo empiezan a surgir otros? Si eres feliz con este ciclo, entonces no tienes motivo para quejarte. Pero cuando te das cuenta que nunca llegarás a un final en este solucionar problemas, ese es el comienzo de la búsqueda de la verdad interior. Si bien el Budismo no es la respuesta a todos los problemas temporales e injusticias sociales del mundo, si ocurre que estás en búsqueda y sucede que tienes química con Siddhartha, entonces puede que encuentres que estos sellos tengan sentido. Si ese es el caso, deberías considerar en seguirlo seriamente.

    La riqueza dentro de la renuncia

    Como seguidor de Siddhartha, no tienes necesariamente que imitar todas y cada una de sus acciones – no necesitas irte a escondidas mientras tu esposa está durmiendo -. Muchas personas piensan que Budismo es sinónimo de renuncia, de abandonar y dejar atrás el hogar, la familia y el trabajo, adoptando el camino de un asceta. Esta imagen de austeridad en parte se debe al hecho que un gran número de Budistas veneran a los mendicantes de los textos y enseñanzas Budistas, tal como los Cristianos admiran a San Francisco de Asís. No podemos evitar impresionarnos ante la imagen del Buda caminando a pie en Magadha con su cuenco de mendicante, o ante la imagen de Milarepa en su cueva, subsistiendo a base de sopa de ortigas. La serenidad de un sencillo monje Burmés aceptando limosnas cautiva nuestra imaginación.

    Pero también existe toda una completa y diferente variedad de seguidores del Buda: el Rey Ashoka, por ejemplo, quien bajó de su carruaje real, adornado con perlas y oro, y proclamó su deseo de difundir el buddhadharma a través del mundo.
    Se arrodilló en el suelo, tomó un puñado de arena, y prometió que construiría tantas estupas como granos de arena hubiesen en su mano. Y de hecho mantuvo su promesa. De modo que uno puede ser un rey, un comerciante, una prostituta, un drogadicto, o el jefe ejecutivo de una oficina y aún así aceptar y reconocer los cuatro sellos. En esencia, no es el acto de dejar atrás el mundo material lo que los Budistas abrigan, sino la habilidad de ver nuestro aferramiento habitual a este mundo y a nosotros mismos, y renunciar a ese aferramiento.

    A medida que comenzamos a entender los cuatro sellos, no nos deshacemos necesariamente de las cosas; sino que empezamos a cambiar nuestra actitud hacia ellas, y por tanto, también cambia su valor. El sólo hecho de que poseas menos cosas que otras personas, no quiere decir que seas más puro moralmente o más virtuoso. De hecho, la humildad misma puede ser una forma de hipocresía. Cuando comprendemos la falta de esencia y la impermanencia del mundo material, la renuncia deja de ser una forma de auto-flagelación. No significa que seamos duros con nosotros mismos. La palabra “sacrificio” cobra un sentido diferente. Teniendo este entendimiento, todas las cosas se vuelven tan significativas como la saliva que escupimos al suelo. No nos somos sentimentales con la saliva. La pérdida de esa clase de sentimentalismo es un camino de dicha/gozo, sugatha. Cuando la renuncia es entendida como gozo, las historias de muchas otras princesas Indias, príncipes y líderes militares que alguna vez renunciaron a sus vidas de palacio se vuelven simplemente extravagancias.

    Este amor por lo verdadero y esta veneración por los buscadores de lo verdadero es una antigua tradición en países como la India. Incluso en la actualidad, en vez de menospreciar a los renunciantes, la sociedad India los venera con el mismo respeto con el que nosotros veneramos a los profesores de Harvard y Yale. Aun cuando la tradición se está perdiendo en esta época de dominio de la cultura corporativa, todavía puede encontrarse sadhus desnudos, cubiertos de cenizas, que han abandonado la práctica de las leyes del éxito para volverse mendicantes vagabundos. Me llega a poner la piel de gallina el ver como la sociedad India respeta a estas personas, en vez de ahuyentarlos como si fuesen mendigos desgraciados o pestes (…) En vez de venerar lo verdadero y venerar los sadhus, esta es una época que venera los billboards y la liposucción.

    Adoptando la sabiduría, abandonando las morales distorsionadas

    Al leer todo lo anterior, puede que estés pensando: “Yo soy generoso y no tengo mucho apego a mis cosas”. Y puede que sea cierto que no seas avaro, pero en medio de tus generosas actividades, si alguien llega y se va con tu lápiz preferido, es muy probable que te molestes tanto que te den ganas de arrancarle una oreja. O puede que te sientas totalmente descorazonado si alguien te dice: “¿Eso es todo lo que puedes dar?”. Cuando damos, solemos quedar atrapados en la noción de “generosidad”. Nos aferramos al resultado – si no es un buen renacimiento, al menos el reconocimiento en esta vida, o tal vez sólo una placa en el muro. También he conocido muchas personas que creen que son generosas sólo porque han dado dinero a cierto museo, o incluso a sus propios hijos, de quienes esperan una lealtad de toda la vida.

    Si no es acompañada por los cuatro sellos o visiones, la moralidad puede – igualmente – distorsionarse. La moralidad alimenta el ego llevándonos a volvernos puritanos y a juzgar a otros cuya moralidad es diferente a la nuestra. Fijados y aferrados a nuestra versión de la moralidad, menospreciamos y miramos en menos a los demás y tratamos de imponerles nuestra ética, aunque eso signifique quitarles su libertad. Shantideva, el gran erudito y santo Indio, quien fue príncipe pero abandonó su reino, enseñó que es imposible para nosotros, evitar no encontrarnos con alguna cosa no virtuosa, pero si aplicamos aunque sea uno solo de los cuatro sellos, estaremos protegidos de toda no virtud.

    Si piensas que todo Occidente es en cierta manera satánico o inmoral, será imposible de conquistar y rehabilitar, pero si dentro de ti tienes tolerancia, eso equivale a una conquista. No puedes cubrir la tierra entera para que sea más suave al caminar con tus pies desnudos, pero al usar zapatos te proteges a ti mismo de toda superficie áspera, dura o molesta.

    Si podemos entender los cuatro sellos no sólo intelectualmente, sino además en nuestra experiencia, comenzaremos a liberarnos de la fijación a las cosas que son ilusorias. Esta libertad es lo que llamamos sabiduría. Los Budistas veneramos la sabiduría por sobretodo lo demás. La sabiduría abarca y permea la moralidad, el amor, el sentido común, la tolerancia y el vegetarianismo. La sabiduría no es un espíritu divino que buscamos en lugar fuera de nosotros. Primero la invocamos a través del escuchar las enseñanzas sobre los cuatro sellos – no aceptándolos lisa y llanamente, sino analizándolos y contemplándolos. Si estás convencido de que este camino aclarará parte de tu confusión y que te proveerá algún alivio, entonces puedes empezar a poner en práctica la sabiduría.

    En uno de los métodos de enseñanza Budista más antiguos, el maestro les da a sus discípulos un hueso y la instrucción de contemplar su origen. A través de esta contemplación, eventualmente el discípulo ve el hueso como el resultado final del nacimiento, el nacimiento como el resultado final de la formación kármica, la formación kármica como el resultado final del deseo, etc. Convencidos a fondo por la lógica de la causa, condición y efecto, empiezan a aplicar atención plena a cada situación y cada momento. Esto es lo que conocemos como meditación. Las personas que nos traen esta clase de información y entendimiento son venerados como maestros, porque aun cuando ellos tienen una profunda realización y podrían vivir felizmente en el bosque, están dispuestos a quedarse entre nosotros y explicar la visión a aquellos que todavía están en la oscuridad. Debido a que esta información nos ayuda a liberarnos de todo tipo de contratiempos, tenemos una apreciación instantánea por quien nos da la explicación. Por este motivo, como Budistas rendimos homenaje al maestro.

    Una vez que has aceptado la visión de manera intelectual, puedes aplicar cualquier método que profundice tu entendimiento y realización. En otras palabras, puedes utilizar cualquier técnica o práctica que te ayude a transformar tu hábito de pensar que las cosas son sólidas, en el hábito de reconocerlas como compuestas, interdependientes, e impermanentes. Esto es la verdadera meditación y práctica Budista, no sólo sentarse como si fueses un pisapapeles.

    Aunque sabemos intelectualmente que vamos a morir, este conocimiento puede verse eclipsado por algo tan pequeño como un cumplido casual. Alguien hace un comentario sobre lo lindo que se ven los nudillos de nuestras manos, y al instante siguiente ya estamos tratando de encontrar formas de conservar estos nudillos. De pronto, repentinamente, sentimos que tenemos algo que podemos perder. En la actualidad, estamos constantemente bombardeados con muchas cosas nuevas por perder y por ganar. Más que nunca necesitamos contar con métodos que nos recuerden y nos ayuden a acostumbrarnos a la visión, tal vez colgar un hueso humano en el espejo retrovisor, si no afeitarnos la cabeza y retirarnos en una cueva. Combinadas con estos métodos, la ética y la moral se vuelven muy útiles. La ética y la moral puede que sean secundarias en el Budismo, pero son importantes en cuanto nos acerquen a lo verdadero. Pero aunque alguna acción pueda parecer virtuosa y positiva, si nos aleja de los cuatro sellos, el mismo Siddhartha advirtió que la abandonemos.

    El té y la taza: la sabiduría dentro de la cultura

    Los cuatro sellos son como el té, mientras que todos los medios para actualizar o realizar estos sellos/verdades – prác
    ticas, rituales, tradiciones, y características culturales – son como la taza. Los medios hábiles y los métodos son observables y tangibles, pero la verdad o lo verdadero, no lo es. El desafío es no dejarse llevar por la taza. Las personas suelen estar más inclinadas a sentarse derechamente en un lugar tranquilo, en el cojín de meditación, que a contemplar qué vendrá primero, el día de mañana o la próxima vida. Las prácticas externas  son perceptibles, de manera que la mente es rápida en etiquetarlas como “Budismo”, mientras que la noción de que “todas las cosas compuestas son impermanentes” no es tangible y es difícil de etiquetar. Es irónico el hecho que la evidencia de la impermanencia está a nuestro alrededor en todas partes, sin embargo, no se nos hace evidente.

    La esencia del Budismo trasciende la cultura, pero es practicado por muchas diferentes culturas, las cuales utilizan sus tradiciones como la taza que contiene y sostiene las enseñanzas. Si los elementos de estas identidades o formas culturales, ayudan a otros seres sin causar daño, y si no contradicen los cuatro sellos, entonces Siddhartha alentaría tales prácticas.

    A través de los siglos, se han producido muchísimas clases y estilos de tazas, y por muy buenas que sean las intenciones detrás de ellas, y por muy bien que ellas puedan funcionar, se vuelven un estorbo si nos olvidamos del té que hay dentro. Aun cuando su propósito es contener la verdad, tendemos a enfocarnos más en los medios que en el resultado.

    Así, las personas van de un lado a otro con tazas vacías, u olvidan beber su té. Nosotros, los seres humanos, podemos quedar hechizados o al menos distraídos, por la ceremonia y lo pintoresco de las prácticas culturales Budistas. El incienso y las velas son cosas exóticas y atractivas; la impermanencia y la ausencia de yo [ausencia de existencia inherente] no los son. El mismo Siddhartha dijo que la mejor forma de veneración es simplemente recordar el principio de la impermanencia, el sufrimiento de las emociones, que los fenómenos carecen de existencia inherente, y que nirvana está más allá de los conceptos.

    Ahora que el Budismo está floreciendo en Occidente, he escuchado de personas que están alterando las enseñanzas Budistas para hacerlas encajar en el pensamiento moderno. Si hay algo que pueda adaptarse, eso serían los rituales y los símbolos, no la verdad misma. El mismo Buda dijo que su disciplina y sus métodos deben ser adaptados apropiadamente según la época y el lugar. Pero los cuatro sellos no necesitan ser adaptados o modificados, y es imposible hacerlo de ninguna manera. Puedes cambiar la taza, pero el té permanece puro. Después de haber sobrevivido 2.500 años y haber viajado más de 10 mil kilómetros desde el árbol Bodhi en la India hasta Times Square en la ciudad de New York, la noción de que “todas las cosas compuestas son impermanentes” sigue siendo aplicable. La impermanencia sigue siendo impermanencia en Times Square. No puedes distorsionar ni acomodar estos cuatro sellos; no existen excepciones sociales o culturales.

    Practicando la armonía

    Dejando a un lado las verdades profundas, hoy en día incluso las verdades más prácticas y evidentes son ignoradas. Somos como monos que habitamos en el bosque y defecamos en cada rama de la que nos colgamos. Todos los días escuchamos a las personas hablando acerca del estado de la economía, sin reconocer la conexión entre la recesión y la avaricia. Debido a la avaricia, los celos y el orgullo, la economía jamás se volverá lo suficientemente fuerte para asegurar que toda persona tenga acceso a la satisfacción de las necesidades básicas de la vida. El lugar que habitamos, la Tierra, cada vez se contamina más. He conocido gente que condena a los antiguos gobernantes y emperadores, y a las antiguas religiones como la fuente de todos los conflictos. Pero el mundo moderno y secular no la hecho nada mejor; y es que ha hecho algo, eso ha sido empeorar las cosas. ¿Qué es lo el mundo moderno ha hecho mejor? Uno de los principales efectos que han producido la ciencia y la tecnología es la capacidad de destruir el mundo más rápidamente. Muchos científicos creen que todos los sistemas vivientes y todos los sistemas que soportan y alimentan la vida en la Tierra se están deteriorando.

     

    Es hora que las personas, nosotros mismos, le dediquemos algunos momentos a la reflexión sobre temas espirituales, aun cuando no tengamos tiempo para sentarnos en un cojín, aun cuando nos avergoncemos de dar a conocer nuestras inclinaciones religiosas a nuestros amigos seculares.

    Contemplar en la naturaleza impermanente de todo lo que experimentamos y en las dolorosas consecuencias del apego al yo, nos brinda paz y armonía – si no a todo el mundo, al menos a nuestra propia esfera -.

    Nota: Texto de Dzongsar Jamyang Khyentse Rinpoche “What Makes You a Buddhist?” Shambhala Sun, Enero de 2007

    (http://www.shambhalasun.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3025&Itemid=0),

    Traducido por Yeshe Jungne (Fernando Williams), para beneficio de todos los seres sintientes.

  • Enseñanza Budista dictada por S.S. el XIV Dalai Lama en Chile

    Enseñanza Budista dictada por S.S. el XIV Dalai Lama en Chile

    ENSEÑANZA BUDISTA Dictada por S.S. el XIV Dalai Lama en Chile
    6 de Mayo 2006
    Traducción: Gerardo Abboud
    Transcripción: Eric Tanter
    Revisión: Luisa Pinto y Marcelo Díaz
    Comité Editorial  Centro Budista Tibetano Choe Khor Ling
    (el texto original se encuentra el sitio web del Centro Choe Khor Ling http://www.budismotibetano.cl)
    Con el propósito de mantener la tradición tibetana de recitar oraciones previo a recibir enseñanzas, la organización dispuso en internet un libro de oraciones y una copia en formato de sadhana al costado del sillón de Su Santidad. Además, entre el público se preparó un lugar especial para aquellas personas que lo desearan, se pudieran sentar en un cojín sobre el piso.Ante la invitación de hacer oraciones previo al comienzo de la enseñanza, Su Santidad se dirige a la audiencia.

    IntroducciónNo es necesario que hagamos oraciones.  Deseo hacer una introducción al budismo, de esta forma tendremos una conexión a través de las enseñanzas del Dharma. Al final recitaremos unas oraciones para generar la mente de la iluminación.  Por favor, levanten la mano los que son budistas o que están practicando budismo.

    Alzan sus manos una parte importante de la concurrencia.

    Las tradiciones espirituales

    Todos quienes tenemos una concepción de “yo”, queremos ser felices y no sufrir. Esta afirmación no solamente es cierta para los seres humanos, sino además todos los animales y otros seres tienen esa noción de “yo”. Sin embargo, como el ser humano tiene una inteligencia más sofisticada, capaz de razonar y generar ideas, en su búsqueda por alcanzar la felicidad y eliminar el sufrimiento, ha desarrollado sistemas o caminos espirituales, al contrario de los animales y otros seres.  Si consideramos dos tipos de sufrimiento, el que se experimenta a nivel físico y otro a nivel mental, las tradiciones espirituales se han desarrollado en el género humano para detener y contrarrestar ese sufrimiento y encontrar una salida al mismo. A su vez, las tradiciones espirituales están relacionadas principalmente con el sufrimiento mental, y nosotros los humanos, debido a las enormes preocupaciones y actividades que ocurren en nuestra mente, adoptamos una tradición espiritual en la cual depositamos nuestra confianza y tomamos refugio en ella, con la esperanza de que este refugio nos ayudará a calmar esas preocupaciones y agitaciones de nuestra mente. Y es por eso que en todas las tradiciones espirituales ocurre esa relación de refugio: la gente que la practica toma refugio en su propia tradición religiosa.  Las tradiciones espirituales tienen sus propias filosofías, pero también esas filosofías están en función del desarrollo de cualidades humanas tales como el amor, la bondad, la compasión, la ética, y otras.

    Desde el punto de vista filosófico se puede hablar de la existencia de tradiciones que basan su filosofía en un Dios creador, también llamadas religiones teístas, y las que no consideran a un Dios creador o tradiciones no teístas. Dentro de las tradiciones no teístas, hay dos clases de escuelas filosóficas. Unas sostienen la existencia de un alma, o atman o principio autoexistente, y otras que no aceptan ese principio. Dentro de las tradiciones no teístas que no aceptan la existencia de una entidad independiente y concreta, están los budistas.

    A partir de los diferentes grados de sutileza acerca de la inexistencia del ego o de esta entidad independiente y concreta, en el budismo se han formado cuatro escuelas filosóficas. Además, desde el punto de vista de la amplitud de la misión y de nuestra actitud budista, se han formado tres vehículos o senderos, lo que en sánscrito se conocen como yanas.

    Breve reseña del budismo

    Desde un punto de vista histórico, el Buddha Shakyamuni impartió lo que se llama el primer giro de la rueda de enseñanzas o Dharma, que constituyó la enseñanza más famosa y renombrada. Sin embargo, con posterioridad dio nuevos giros, de acuerdo a las características de algunas personas o individuos. En general se puede hablar de dos giros principales.  Este primer giro de la rueda de la enseñanza, que es el más difundido, también está registrado. Es el más conocido y constituye la estructura básica del budismo. En este giro, Buddha impartió lo que se llama la enseñanza de las Cuatro Nobles Verdades. Los otros dos giros, que constituyen una segunda clase de transmisión de enseñanzas, desde un punto de vista histórico, son menos difundidos que el primero.  Las enseñanzas del primer giro, se difundieron esencialmente en Sri Lanka, Tailandia, Camboya, y otros lugares, las cuales tienen su origen en lo que se llama la tradición Pali; idioma en la cual fueron registradas. Y a medida que pasó el tiempo, y una vez de que se elevó el nivel intelectual de los discípulos, comenzaron las enseñanzas en sánscrito.

    Buddha comenzó a dar las enseñanzas en sánscrito, y llegado el momento, se creó la Universidad de Nalanda, que fue una institución de enorme prestigio en el estudio de las enseñanzas budistas, cuyos trabajos se desarrollaron en base al idioma sánscrito.

    De esta forma, grandes eruditos emergieron de esta universidad, tales como el gran maestro Nagaryuna, que existió en el siglo I y II, su discípulo principal Aryadeva y así como Arya Asanga, Vasubandhu, y otros enormes grandes eruditos como Dharmakirti, que fue un gran lógico.  A partir de las enseñanzas impartidas en Pali y luego en sánscrito y una vez que el budismo se hubo desarrollado, se comenzó a difundir a muchos países tales como China en el siglo III y de ahí a Corea, Japón, Vietnam, y en el siglo VII llegaron a Tibet. Las enseñanzas que llegaron a Tibet fueron principalmente de la tradición que provenía de Nagaryuna.  En general, se puede decir que las cuatro tradiciones espirituales budistas que se desarrollaron en el Tibet, si bien tienen ciertas diferencias, todas provienen de la Escuela Madhyamika o Enseñanza del Camino Medio promulgada por Nagaryuna.  Desde el Tibet, el budismo se propagó a Mongolia, y también a la República Rusa, y a dos o tres países más. Esa corriente provino de las enseñanzas que se habían difundido en Tibet.

    También, al norte de la India, y a la parte norte de Nepal, llegaron enseñanzas provenientes del Tibet; así como también a Bután. Se puede decir entonces que el número de practicantes del budismo tibetano, el cual se difundió a partir del budismo que existía en Tibet, fueron doce o trece millones de personas.

    El potencial benéfico de todas las tradiciones religiosas

    Aunque existen muchas tradiciones religiosas, algunas teístas y otras no teístas, en realidad todas tienen un mismo objetivo que es el de beneficiar a los seres humanos. Y a pesar de sus diferencias filosóficas, todas las religiones tienen como objetivo desarrollar el aspecto de amor y afecto, que es una condición natural que tenemos los seres humanos. En ese sentido, las religiones proveen sistemas para hacer que este amor y compasión, que es una facultad natural que tenemos, se desarrolle y crezca cada vez más. Y en eso todas las religiones coinciden.  Cuando hablamos de las tradiciones, y en sus fundamentos filosóficos, se forman dos corrientes principales: aquellas que enfatizan el estudio de la filosofía, y aquellas otras que enfatizan el aspecto contemplativo espiritual.

    Todas las religiones proponen el desarrollo del amor y la compasión, pero se diferencias en sus metodologías de enseñanza en donde cada una de ellas tiene su práctica única o peculiar Creo por ello, que lo mejor es continuar la tradición espiritual que tenemos por herencia, aquella religión con la cual tenemos afinidad, o aquella con la cual estamos acostumbrados a practicar, que hemos heredado de nuestra cultura, de nuestra tradición. Me parece que lo más conveniente es que uno se mantenga en su propia religión tradicional.

    Por ejemplo, en el caso de ustedes en Chile, la cultura fundamental o básica provino de Europa y por lo tanto, la religión más difundida es el catolicismo. Lo que quiero decir es que si uno en su propia tradición heredada es católico, entonces lo que aconsejo es que uno continúe siendo católico, porque en general, cambiar de religión trae muchas dificultades o problemas.

    Sin embargo, somos millones de personas las que habitamos este mundo, lo que implica que hay diferentes disposiciones mentales y aspiraciones entre nosotros, y puede ocurrir que alguien tenga un interés por una religión que no sea la heredada por su cultura, como por ejemplo en nuestro caso en Tibet.

    Aunque el 95% de las personas son budistas, hace algunos siglos se introdujo el Islam, por lo tanto hay practicantes musulmanes, de igual forma se introdujo el cristianismo y hay tibetanos que son cristianos.

    Esta situación responde a sus disposiciones mentales, por ello es correcto que si lo creen conveniente cambien. De la misma manera, si a pesar de tener una tradición religiosa que va de acuerdo a su cultura alguien no está satisfecho con ella y siente interés por el budismo, por lo que propone, sus estudios, su profundidad y otros aspectos, y debido a este interés quiere cambiar de religión, eso también es lógico.

    O también puede haber personas que no tengan un particular interés o atracción por una religión, pero al encontrar las enseñanzas budistas, estas lo impactan por sus características exclusivas, por su profundidad, por todo lo que está proponiendo, y debido a ese interés también deciden volverse budistas. Esto también es lógico y correcto.

    Como ésta es una reunión para dar una enseñanza budista y considerando que hay muchos budistas en la audiencia, lo que va a ocurrir hoy, es una explicación de estas enseñanzas. Por otro lado, también hay muchos que no son budistas, pero que han acudido por interés o curiosidad para a ver que es lo que dice o propone el budismo, y de esa manera también abrirse a las enseñanzas budistas y tener un entendimiento más profundo de lo que ellas transmiten.

    Enseñanza Budista

    Si queremos definir al budismo en cuanto a su punto de vista, a su visión, y también a su conducta, entonces podemos decir que la visión budista es lo que se conoce como la interdependencia o el origen dependiente de los fenómenos. Por otro lado, la conducta budista es la compasión, que implica la ausencia de violencia, la no violencia.

    Interdependencia

    Cuando nos referimos a la interdependencia, lo que queremos decir es que todos los fenómenos, en realidad, surgen en base a causas, es decir que son dependientes de algunas causas para que ocurran. Por lo tanto, se habla de un origen dependiente. Cuando consideramos el futuro, el futuro ocurre en base al presente, y cuando consideramos el presente, el presente es un resultado de lo que ha ocurrido en el pasado, es decir que, cuando lo miramos de este punto de vista, las cosas ocurren a través de una causa, y en base a esa causa ocurre un efecto que es el resultado de la misma. Es decir, que todo ocurre en esa función de causa y efecto.

    Impermanencia

    Además, una característica de la idea de interdependencia es la de cambio o impermanencia de los fenómenos, los cuales pueden cambiar de dos maneras. Existe un cambio que es sutil, y un cambio que es más evidente o grosero. El cambio sutil nos cuesta un poco más de entender porque es algo que requiere más investigación, pero el cambio grosero es algo que podemos evidenciar con mucha facilidad. Lo vemos en la naturaleza, en el cambio de las estaciones, como una estación pasa a otra, también lo vemos en la naturaleza, en muchas expresiones en las cuales las cosas cambian.

    De igual forma, si tomamos nuestro cuerpo como objeto de análisis, vemos que nuestro cuerpo cambia constantemente, que pasa de ser el cuerpo de un niño al de un adolescente, después al de un adulto, luego envejece, y finalmente muere. Lo que demuestra que también nuestro cuerpo se va modificando, porque está sujeto al cambio.

    En esta misma línea, si consideramos el caso del tiempo, también sucede lo mismo. Cuando decimos que pasó un año, el año está constituido por meses, los meses por días, los días por horas, y las horas por minutos, y los minutos por segundos. Si no hubiese un cambio de segundo a segundo, entonces no podría haber un cambio durante una hora, ni tampoco un cambio durante un día, y así sucesivamente.

    Es decir, que cuando comenzamos a analizar la naturaleza cambiante de los fenómenos, podemos ver que en realidad todo cambia de instante a instante, porque si no fuera así, si algo no cambiara de instante a instante, si hubiera algún período constituido por varios instantes en los cuales no ocurriera absolutamente ningún cambio, entonces podríamos decir que un segundo no ha cambiado nada en absoluto. Es decir, siguiendo esa lógica, existiría un minuto en el cual no habría sucedido cambio alguno, y en base a ese minuto se podría hablar de una hora en la cual tampoco hubo ningún cambio, y de la misma forma llegar a un día, a un mes, a un año y así sucesivamente. Sin embargo, eso no se condice con la realidad.

    Por lo tanto, podemos concluir que todos los fenómenos cambian, y que el cambio ocurre a un nivel muy sutil, de instante a instante, es decir, que los cambios se producen en cada instante en la naturaleza y en todos nosotros. Incluso desde el punto de vista de la física nuclear, cuando se investiga la naturaleza de la materia, es posible ver que todo está en movimiento, que todo está cambiando constantemente. De tal forma, que a medida que se profundiza en su investigación, los nuevos hallazgos de la física cuántica están demostrando algo que no era tan evidente, lo que es el cambio sutil o la impermanencia sutil de todos los fenómenos, pero en una forma concreta, no en una forma que requiera cierta aplicación o efecto para ser demostrada.

    Dicho nuevamente, ya se está observando en forma evidente como el cambio ocurre a un nivel extremadamente sutil.  Ahora bien, cuando consideramos esta ley de que todas las cosas cambian, pero a nivel de los cambios groseros o burdos, es decir aquellos que vemos por una experiencia directa, sabemos que es en base a ciertas condiciones, que ocurren los cambios. Por ejemplo, debido al cambio del clima es que empiezan a surgir nuevos brotes de lo que se ha plantado, o distintos tipos de frutos y por lo tanto, a un nivel así de evidente y obvio, se nota que los cambios ocurren en base a distintas condiciones. Sin embargo, se vuelve más complicado cuando lo empezamos a analizar desde el punto de vista del cambio sutil, de la impermanencia sutil, esa que va cambiando de instante a instante. Porque en ese caso es más difícil de ver que es lo que causa que ocurra un cambio entre un instante y otro.

    Porque en ese caso no podemos hablar de una condición separada que esté afectando a un instante para que cambie al instante siguiente, sino que por su propia naturaleza, el cambio ocurre de instante a instante. Por lo tanto, se puede hablar que de cierta manera, al analizar un fenómeno a nivel sutil, la causa del cambio y el efecto del cambio ocurren simultáneamente, y eso es la propia naturaleza del cambio.

    Relación entre causa y efecto

    Cuando hablamos acerca de la causa de un fenómeno, tenemos que analizar como tiene que ser esa causa para que ocurra un cambio y siguiendo esa lógica podemos decir que la causa tiene cualidades. La primera es que la causa es de naturaleza cambiante o dicho de otro modo, la causa no puede ser algo permanente, porque si la causa fuera algo permanente no podría dar como efecto algo cambiante. Por lo tanto, la causa misma tiene que ser cambiante por naturaleza.  En segundo lugar, cuando hablamos de que algo existe, una vez que surge ese algo, automáticamente muere. O sea que, dentro de la causa misma, que da origen a algo, esa causa tiene en forma natural un segundo componente que es la cualidad de cesación. Porque al decir que algo se origina, automáticamente implica que algo va a dejar de existir. Por lo tanto, la causa dentro de si misma tiene la característica de la cesación.  En tercer lugar, la causa tiene que ser coincidente en calidad con el efecto, porque si tuviéramos una causa que no tuviese ninguna afinidad con el efecto, entonces éste no estaría relacionado con la causa y se produciría cualquier cosa en base a cualquier causa, y esto no ocurre en la naturaleza. Es decir, que para cada fenómeno, el efecto y la causa están relacionados por un mismo tipo de calidad o un mismo tipo de elemento. O sea que existe una sincronía entre la causa y el efecto en cuanto a su calidad.  Finalmente, está la negación de esto, vale decir, que no puede haber un efecto que no tenga relación con la causa, en el sentido de que no tengan un mismo tipo de afinidad.  Por lo tanto, las características de impermanencia, cesación, sincronía y negación, definen a una causa a partir de la cual se origina algo, así como al efecto que depende de esa causa. Es por ello que cuando en el budismo se habla de origen dependiente, normalmente se realiza una explicación clara de lo que significa una causa para que genere un efecto que corresponda a esa causa.

    Las Cuatro Nobles Verdades

    Esta relación entre causa y efecto es algo importante de comprender, tanto como componente como base de lo que se llama las Cuatro Nobles Verdades, y que tiene relación con nuestro propio sufrimiento. Es decir, que nosotros en realidad lo que deseamos es no sufrir, lo que queremos es evitar el sufrimiento y esto es una característica básica de todos los seres sintientes.

    Entonces, primero tenemos que considerar si podemos eliminar el sufrimiento, si podemos ser libres de él o no. Luego tenemos que identificar el sufrimiento para saber si hay una posibilidad de liberarnos de él. Dicho de otro modo, para liberarnos del sufrimiento tenemos que saber cuál es el origen, cuál es su causa, porque como lo hemos visto anteriormente, el sufrimiento, tal como otro fenómeno, surge de una causa. Así lograremos entender que al conocer la causa del sufrimiento y eliminando esa causa, podremos terminar con el sufrimiento.

    Porque al eliminar una causa, su efecto también se elimina.  Una vez identificada la causa del sufrimiento, entonces podemos saber que existe una posibilidad de liberarnos de ese sufrimiento, ya que estamos aspirando justamente a ese estado libre de sufrimiento que es lo que significa el estado de felicidad eterna o permanente. Eso es posible, porque es posible eliminar la causa del sufrimiento. Y con eso llegamos a la tercera noble verdad. El sufrimiento es la primera noble verdad, el origen o la causa del sufrimiento es la segunda noble verdad, o sea, efecto y causa. Y ahora estamos hablando de la tercera noble verdad que es la verdad de la felicidad eterna.

    La felicidad ocurre sólo si somos capaces de eliminar el sufrimiento y sus causas, y eso es posible, eso es la cesación del sufrimiento conocida como la tercera noble verdad. Ahora, podemos preguntarnos cómo es posible. Es posible, ya que si eliminamos la causa del sufrimiento, vamos a alcanzar ese fruto que es el estado de felicidad permanente. Pero ¿de qué forma podemos actuar para eliminar esa causa? ¿Hay algún sistema que nos lleve a eso? La respuesta está incluida en la cuarta noble verdad, que es el camino a través del cual llegamos a la cesación del sufrimiento, que sería la tercera noble verdad.  O sea que si ustedes ven, estas cuatro nobles verdades, Buddha las enseñó de manera de marcar primero el efecto, y luego la causa. Las dos primeras están relacionadas al sufrimiento, destacando el efecto que es el sufrimiento que experimentamos, y luego la causa que es la segunda noble verdad. Lo mismo sucede con las dos últimas verdades, en las cuales primero se enuncia el resultado o efecto que es el estado de liberación del sufrimiento o de felicidad permanente, y después se marca cual es la causa que conlleva a ese estado que sería el camino, la práctica del camino. Esa es la forma en la cual Buddha presentó las cuatro nobles verdades, en las cuales vemos la relación de causa y efecto.

    Doce vínculos del origen dependiente: Primera y segunda Noble Verdad

    Volviendo a las cuatro nobles verdades y ahora considerando con más detalles la primera y la segunda, es decir la verdad del sufrimiento y la verdad del origen del sufrimiento, en el budismo se explica que esas dos están contenidas en lo que se llama la ley de origen dependiente, de doce vínculos o las doce etapas de progresión en cuanto a este origen dependiente.  El primer eslabón que da origen a esta cadena es la ignorancia (1). Ignorancia significa el desconocimiento de algo, y también tiene dos aspectos: uno es el mero desconocimiento de algo, y otro es la ignorancia que se manifiesta a partir de una concepción o visión errónea de lo que está sucediendo. Entonces en el primer caso, que es un mero desconocimiento, ahí no hay mucha acción, porque es más bien un estado neutro aunque también genera algún tipo de karma o acción. Pero básicamente el mayor karma está generado a partir del otro tipo de ignorancia que es la ignorancia en la cual lo que se va gestando es una idea equivocada, una cognición equivocada de las cosas y a partir de ahí sí que se genera karma, o queda la base para que se genere karma. O sea que la base de toda la cadena es la ignorancia.

    El segundo eslabón  se conoce como percepción o impulso (2) y se genera a partir del segundo tipo de ignorancia que es más compleja y está basada en una percepción o cognición errónea de la realidad, en el cual, a partir de percepciones que son placenteras se produce una reacción de apego y a partir de percepciones que son desagradables, hay una reacción de rechazo, y a partir de percepciones de algo que no es ni agradable ni desagradable hay un reacción que es indiferente o neutra. De esta manera, descrito en forma muy simple, estamos hablando de tres tipos de experiencias, pero en las que están incluidos además todos los tipos de percepciones que puedan existir.   Adicionalmente, cuando hablamos de percepción con impulso estamos hablando de que ya hay una acción, y esa acción es lo que se llama el karma. El karma es una acción y cuando hablamos de acción estamos hablando de que hay un efecto, un resultado, por aquello que nos ha impulsado a hacer la acción. De esta manera realizamos una acción que es positiva o negativa, de acuerdo a ese impulso y en el mismo momento de realizada la acción, ésta termina. Por ejemplo, si yo quiero decir algo, la acción verbal de decir una palabra o una idea o lo que fuera, se completa al momento en que yo termino de expresarla. Lo que queda después de esa acción es una impresión en la conciencia, una impresión que queda como una propensión o un esquema habitual albergado en la continuidad de nuestra conciencia, y que constituye una causa que también tiene la potencialidad de dar un fruto, o de manifestarse en un efecto.

    O sea que el tercer eslabón es el de la conciencia (3) que está albergando los resultados de las acciones que nosotros hemos hecho.   En un principio, el fin de la acción se constituye en causa que queda dentro de la conciencia, marcándola y dejando una impresión. El resultado que ocurre a partir de esa causa puede manifestarse después de unos días, después de unos meses, en esta misma vida, en la próxima, o después de muchas vidas, pero en algún momento se va a manifestar cuando las condiciones se den. O sea que estamos hablando de que el karma tiene dos aspectos: por un lado está la causa, porque es ella quien queda almacenada en nuestro continuo mental y por otro está el efecto que es el que va a dar lugar cuando el tiempo haya trascurrido. De esta manera, ocurre el tercer eslabón, el eslabón de la conciencia.

    Hemos visto entonces el de la ignorancia, el del impulso o del karma, y en tercer lugar el de la conciencia. Estos doce eslabones se aplican a la primera verdad del sufrimiento y a la segunda verdad del origen del sufrimiento.  Hemos visto entonces que en el tercer eslabón, el eslabón de la conciencia, están los dos aspectos: por un lado está la conciencia de causa que es aquella impresión que ha recibido la mente a través de la acción, el segundo eslabón que es el karma, y por otro lado el resultado de esta acción, que constituye una causa, que va a ser el fruto de esa causa que está incluida también como parte de esa conciencia, por eso es que se habla de la conciencia causal y la conciencia de efecto.

    En este análisis, es conveniente pasar del tercer eslabón, al décimo eslabón, que es el de la existencia (10), el cual se refiere a que los resultados de nuestras acciones nos llevan a experimentar un cierto tipo de existencia. Estas acciones que dejan una impresión, en realidad pueden madurar como se ha dicho, en la próxima vida o pueden tardar varias vidas, pero llegado el momento, aquello que condiciona el tipo de existencia que vamos a tener, es alguna acción que nosotros hemos hecho en el pasado y que corresponde al tercer eslabón, o el segundo eslabón que queda almacenado en esa conciencia.

    Cuando hablamos de existencia, decimos que ella está determinada por diferentes actitudes. Hay actitudes que de cierta manera son reconfortantes para alguien, y que se experimentan como un intenso deseo, el cual está relacionado con una forma de ver las cosas que en última instancia se basa en el hedonismo. Esta forma de ver las cosas nos puede llevar a no admitir los verdaderos atributos que las cosas tienen, porque se niega todo; o bien está la otra posibilidad, que es la exageración, es decir aquella que asigna cualidades a las cosas que en realidad no tienen, como por ejemplo afirmar que uno tiene una existencia eterna y que esa existencia eterna es real.

    A partir de lo señalado, podemos decir que el intenso deseo hace que uno se sienta satisfecho, porque uno sabe o cree saber que hay una existencia futura eterna y por lo tanto, uno se apega a este punto de vista. Esto es más bien un tipo de satisfacción que ocurre a nivel mental; pero también esta la satisfacción relacionada al dolor, que ocurre a nivel físico como lo habíamos visto. A partir del intenso deseo que surge por la experiencia física del dolor, ocurre una intención de auto aferramiento que conduce a un tipo de existencia. Y estas son las llamadas emociones aflictivas, las cuales son un componente importante de toda esta cadena.

    Ahora volvamos al intenso deseo (8) que es el octavo eslabón. Ese intenso deseo parte de un sentimiento o sensación. La sensación si es placentera produce un deseo de adquirir el objeto placentero, o puede como hemos dicho ser una sensación desagradable, generando una conducta de aversión. Esto que llamamos sensación en si misma, es el séptimo eslabón, sensación (7), que puede ser agradable, desagradable o neutro, y que gatilla  el deseo de posesión. Pero la sensación no ocurre sin causa, sino que ocurre porque hay un contacto entre nuestro órgano sensorial, el objeto que está siendo percibido y la conciencia sensorial correspondiente. Por ejemplo, si vemos un objeto visual, está nuestro órgano visual que es el ojo y la conciencia visual que los conecta y en base a eso hay un contacto entre nuestra mente y ese objeto que estamos percibiendo, que es la base para que ocurra una sensación, agradable o no. O sea que también es la base o la causa que da origen a un próximo eslabón.

    El sexto eslabón es el contacto (6). Para que ocurra el contacto también necesitamos las fuentes sensoriales (5) que es el conjunto de todo lo que hace a nuestra percepción: los cincos sentidos, los cincos órganos de los sentidos, y las cinco conciencias de los sentidos. Y ese es el quinto eslabón que constituye la base para que ocurra un contacto con el objeto.

    Este quinto eslabón que es la fuente de lo sensorial se basa en el nombre y la forma (4), en donde la percepción de cualquier forma va acompañada de un nombre que la clasifica. Es lo que da la base o fundamento a los fenómenos.  Resumiendo, podemos decir que el estado de nombre y forma (4) da la base a la fuente de los sentidos (4), a su vez la fuente de los sentidos dan la base para que ocurra el contacto (6), de ahí surge la sensación (7), luego surge el deseo intenso (8), de ahí surge el aferramiento o apego (9) y finalmente eso termina en la existencia (10). O sea que vemos como cada uno de los eslabones lleva al otro y finalmente termina produciendo algún tipo de existencia.  Cuando hablamos de la existencia basada en todos los eslabones anteriores, significa que tomamos un cierto tipo de existencia que conlleva a un nacimiento (11) dentro de ese ámbito de existencia. Cuando nacemos, automáticamente por ese hecho, comienza un proceso de cambio que lleva al envejecimiento y muerte (12) que sería el doceavo eslabón. Con esto completamos todo el círculo de los doce vínculos o eslabones de la cadena de interdependencia.

    O sea que, de estos doce, el primero que es la ignorancia (1), el octavo que es el intenso deseo (8) y el noveno que es el de la fijación o apego (9), constituyen las emociones aflictivas o destructivas. El segundo, que es el impulso (2), y el décimo que es la existencia (10), forman lo que se llama el karma. Las emociones aflictivas junto al karma constituyen el origen del sufrimiento, la segunda noble verdad. Y todos los demás eslabones que restan (3, 4, 5, 6, 7, 11, 12), corresponden a la primera noble verdad del sufrimiento. Esto quiere decir que estos doce eslabones cubren las dos primeras nobles verdades del sufrimiento y del origen del sufrimiento.

    Liberación del Sufrimiento: Tercera noble verdad

    Cuando consideramos la primera y la segunda noble verdad, vemos que el sufrimiento existe cuando nacemos, envejecemos, enfermamos y morimos, habiendo tres tipos de sufrimiento: el sufrimiento propiamente dicho, el sufrimiento del cambio y el sufrimiento presente en todos los fenómenos condicionados. En realidad todo esto es algo que nos causa mucho pesar, y si además lo llegamos a considerar como una característica propia nuestra o inherente, entonces al querer trascenderlo y liberarnos de él, lo único que podríamos llegar a pensar es decir “bueno, entonces opto por el suicidio”. Pero tenemos que ver las cosas desde otro punto de vista, porque al analizar en profundidad el mundo externo fenoménico, así como a nosotros mismos, nuestros cuerpos y demás objetos, al tratar de encontrar un primer origen o causa primordial del mundo o de nuestro cuerpo, no vamos a conseguirlo.

    Cuando mediante un análisis se intenta buscar hacia atrás la causa que provoca un efecto, con el propósito de conocer el origen de cada uno de los fenómenos, en realidad, podemos ver que existen dos maneras en que esto puede ocurrir. Por un lado, si aceptamos la existencia de un origen o comienzo de las cosas, entonces tendríamos que aceptar la fuente de origen como algo substancialmente existente, desde la cual surge toda la progresión de existencia de las cosas o en otro caso algún ente creador que de origen a toda esa progresión de existencia. Pero mediante un análisis filosófico y lógico, en ninguno de los casos podemos llegar a una conclusión que los pueda validar. Por lo tanto, podemos decir que las cosas no tienen un comienzo u origen, que nuestros cuerpos también no tienen un comienzo, y de la misma forma, este razonamiento se aplica a nuestra conciencia que es una cosa inmaterial. Nuestra conciencia también no tiene comienzo y al mismo tiempo tampoco tiene fin, sino que es una corriente constante de conciencia sin fin. Por lo tanto, la idea de suicidio no soluciona nada, porque lo único que hacemos es cortar esta vida, pero nuestra conciencia continua, porque así como no tiene comienzo, tampoco tiene fin.  Si nuestro sufrimiento es envejecimiento y muerte, la única manera de liberarnos de él es no nacer, pero hemos visto que el nacimiento está causado por el karma y las emociones destructivas, tales como el apego, el deseo, y las demás que se han expuesto. Por lo tanto, tenemos que reconocer que la existencia es como una rueda, en donde los doce eslabones de la cadena de origen dependiente originan la rueda de la vida, la rueda de la existencia, porque realmente es como una rueda que va girando constantemente, y que se va perpetuando a si misma.

    En cada día, en cada momento estamos generando una innumerable cantidad de momentos de ignorancia, que dan lugar también a una innumerable cantidad de karmas, y también esos constituyen una innumerable cantidad de efectos que van a madurar en algún momento. O sea que, realmente, si permanecemos dentro de todo este ciclo que es como una rueda que constantemente gira y se perpetua a si misma, no vamos a poder encontrar un fin al sufrimiento, porque no hay forma de cortarla.  Pero esta rueda que si bien se perpetúa a si misma y constituye el ciclo de nuestra existencia desde un tiempo sin principio y que de esta forma ha venido reproduciendo existencias en nosotros, tiene un punto débil, tiene un talón de Aquiles, y este es el de la ignorancia. Dicho de otra forma, si vemos que hay una rueda que está girando y queremos pararla, quizás no la podamos parar simplemente con las manos. Pero si sabemos que esa rueda tiene un orificio en el cual es muy débil y podemos penetrar en él con algo que la bloquee, entonces vamos a poder detener el giro de esta rueda. De la misma manera ocurre con esta rueda de la existencia, el punto débil es el de la ignorancia. Y ¿por qué la ignorancia?, porque es el primer eslabón, es el eslabón que da origen a todos los eslabones sucesivos que están encadenados unos con otros, pero que tienen su comienzo en la ignorancia.

    Cuando hablamos de ignorancia, estamos hablando del desconocimiento a cerca de la verdadera naturaleza de la realidad. Eso es lo que significa ignorancia. El desconocimiento de la verdadera naturaleza de la realidad es lo que genera los otros eslabones, y estos otros se van reproduciendo para generar más momentos de ignorancia que en si mismos producen, más karma, más impulso, más de los demás eslabones, y así se van perpetuando.   Ahora si encontramos una forma de bloquear esa ignorancia o de hacer que llegue a su fin, entonces estaremos encontrando una forma de interrumpir esta sucesión de eslabones que son los que producen la rueda de nuestra existencia. Entonces, primero debemos preguntarnos si hay una forma o no de eliminar esa ignorancia que es la madre de toda la cadena.

    Como la ignorancia es el desconocimiento de la naturaleza de la realidad, si llegamos a un conocimiento directo de la naturaleza de la realidad, a una verdadera vivencia de lo que es esa naturaleza, de esa forma entonces eliminaremos la ignorancia, y lograremos nuestro cometido que es eliminar también el sufrimiento, ya que, como hemos visto, esta cadena es la que causa el origen del sufrimiento.

    Entonces, ya estamos acercándonos a la tercera noble verdad que es la cesación del sufrimiento. ¿Cómo ocurre la cesación del sufrimiento? Solamente puede ocurrir si interrumpimos esta rueda de la existencia, y esta interrupción solamente puede ocurrir si eliminamos la ignorancia que es la madre que da origen a toda la misma. Entonces la cesación del sufrimiento consiste en la eliminación de la ignorancia y esa es la tercera noble verdad a la cual podemos llegar.

    El Camino Espiritual: Cuarta Noble Verdad

    Sin embargo, necesitamos un método que nos lleve a la eliminación de la ignorancia. Ese método es la realización o la vivencia de la vacuidad, definiendo vacuidad como la verdadera naturaleza de todos los fenómenos y de toda la existencia. Cuando logramos conocer la vacuidad en forma directa, es decir, cuando logramos la realización espiritual de tener una completa vivencia de la vacuidad, entonces eliminamos la ignorancia; y con ello se eliminan también todos los otros eslabones. Entonces, cuando tenemos un acercamiento de la vacuidad, debilitamos la ignorancia, y a medida que la ignorancia se debilita, se reduce también el karma y las propensiones o semillas que van almacenándose en nuestra conciencia, y con ello todos los eslabones van disminuyendo.  Y cuando logramos la completa vivencia de la vacuidad, en ese momento cortamos definitivamente con la ignorancia. En ese momento, el resultado de esta cadena que en una dirección parte de la ignorancia y resulta en la primera y segunda noble verdad, la del sufrimiento y la de su causa, al tener la vivencia de la vacuidad, logramos eliminar la ignorancia y como consecuencia de ello toda la cadena se va desarmando, desembocando en la tercera noble verdad, que es la cesación del sufrimiento.

    O sea que esta misma cadena explica en un sentido la generación de la rueda de la existencia condicionada por la ignorancia y el sufrimiento, y en otro sentido explica también las últimas nobles verdades, ya que a partir de la eliminación de la ignorancia toda esa cadena se desarma y nos lleva a la cesación del sufrimiento, que es la tercera noble verdad.

    Volviendo a la cadena de doce eslabones, si vemos el primero que es la de la ignorancia y también las tres emociones destructivas que son la ignorancia (1), el deseo (8) y el apego (9); estas tres lo que hacen es determinar el karma o el tipo de acciones (2) y los efectos de las acciones (3) que ejecutamos. Además, el karma que se genera está contaminado, es un karma impuro y por eso nos mantiene en este ciclo de existencia dominado por la ignorancia y el sufrimiento. Pero una vez que hemos eliminado la ignorancia y alteramos la cadena, esto no quiere decir que la conciencia desaparece, ya que ella continúa su corriente natural. Lo que si eliminamos son aquellos elementos que hacían que esa conciencia generara causas y condiciones para el sufrimiento, porque al eliminar la ignorancia, que es la base y la causa fundamental del sufrimiento, no quiere decir que ya no haya acción.  Una persona que ha eliminado la ignorancia, desde ese momento tampoco tiene apego (9) e intenso deseo (8) y al sacar estos tres, los demás eslabones de la cadena continúan manifestándose en esa persona iluminada, que es aquella que tiene la realización espiritual de comprender la naturaleza de la realidad. Esa persona sigue ejecutando acciones y esas acciones que hace producen karma, pero no es un karma contaminado como el caso anterior, sino que es un karma que no produce ningún tipo de consecuencias negativas, es un karma positivo, virtuoso. Y cuando toma un renacimiento, también experimenta un tipo de existencia, pero al estar libre del karma negativo y de la ignorancia, debido a sus aspiraciones altruistas, toma un nacimiento que le permita continuar sus actividades altruistas.  O sea que un ser iluminado también nace y por supuesto también envejece, aunque sea una persona de altísima realización espiritual. En realidad su cuerpo envejece, pero hay que considerar qué es lo que siente con ese envejecimiento. También Buddha Shakyamuni llegó a una avanzada edad y por supuesto su cuerpo mostró síntomas o signos de envejecimiento, eso también aparece en una persona que tiene una realización espiritual.

    Pero de cualquier manera, lo que quiero decir con esto, es que al eliminar la ignorancia, lo que desaparece es la ignorancia (1), el intenso deseo (8) y el apego (9). Sin embargo, la cadena continúa pero en una dirección virtuosa, que es lo que ocurre con aquella persona que tiene la realización de la vacuidad.  Los Tres Entrenamientos: Cuarta Noble VerdadUna vez que hemos entendido que la ignorancia es la causa de toda esta cadena y que es el causante de todo nuestro sufrimiento, entonces generamos la intención interna de eliminar la ignorancia y ese sentimiento interno es lo que se llama el estado de renuncia.  En relación a la ignorancia, el hecho de verla como un enemigo, produce el sentimiento de querer liberarnos de la misma. Ese sentimiento es la renuncia y es por ese deseo de eliminar la ignorancia y las otras emociones destructivas, que adoptamos una ética y una disciplina, los cuales son uno de los tres entrenamientos del budismo. El entrenamiento de la ética budista se realiza tanto a nivel mental, verbal y físico siguiendo las enseñanzas budistas. Pero para que este entrenamiento se lleve a cabo de la mejor manera posible y sea efectivo, nuestra mente no puede estar distraída, porque en nuestro estado mental actual, nuestra mente nos domina. En cambio tenemos que llegar a ser los amos de nuestra mente y para eso necesitamos el desarrollo de la atención mental, del estado de alerta, a partir del cual lograremos que nuestra mente pueda permanecer en calma, y así llegar a una estado de atención en un solo punto, el cual se logra con la práctica de la meditación, que es el segundo entrenamiento enseñado por Buddha.  Una vez que logramos una mente ya en calma y que puede permanecer quieta en un solo punto sin distracción, entonces debemos desarrollar el conocimiento que nos acerque al estado de comprensión de la naturaleza o estado real de los fenómenos, aquel conocimiento que comprende la inexistencia del ego, así como la inexistencia de una entidad inherente e independiente en todas las cosas. Ese conocimiento de la inexistencia de la característica de identidad, es lo que se llama la sabiduría trascendente, y eso es lo que constituye la cuarta noble verdad del sendero, en cuya practica lo que cultivamos y desarrollamos es la inteligencia que nos llevará al conocimiento de la realidad, que es lo que finalmente va a erradicar la ignorancia. Y ese es el tercer entrenamiento enseñado por Buddha, el del conocimiento, la inteligencia o sabiduría. Estos tres entrenamientos entonces son la disciplina y ética, la meditación, y la sabiduría.  Desarrollando Compasión: BodhichittaEso es lo que hace el budismo. Ahora, cuando nuestra preocupación comienza con el reconocimiento de nuestro sufrimiento y el anhelo de liberarnos del él, empezamos también a considerar la condición de los demás seres. Deseamos eliminar el sufrimiento y su causa, el origen del sufrimiento, pero también empezamos a contemplar la situación de los demás seres que coinciden con nosotros en anhelar la felicidad y no querer sufrir. Entonces a partir de esa comprensión, comienza a desarrollarse en nosotros un estado de empatía y de compasión hacia los demás seres a quienes vemos dominados por la ignorancia, dominados por sus emociones negativas. No es un tipo de compasión normal, común y corriente, sino que es una compasión que comienza a crecer con mucha intensidad, ayudada también por el conocimiento, la inteligencia o sabiduría. De esa forma, se desarrolla una compasión de tal envergadura que nos hace dedicarnos completamente al camino, que es la cuarta noble verdad, con la motivación de alcanzar el estado de Buddha, el estado de iluminación, de perfección completa. Porque sólo de esa forma vamos a poder ayudar a los demás seres de una manera más efectiva. Y eso es lo que se llama la Bodhichitta, que es la mente de la iluminación, la mente del despertar y es justamente esa Bodhichitta la que incluye el logro de los dos propósitos, que es la liberación personal o estado de Buddha, y también la liberación de los demás. Porque desde ese estado de Buddha trabajaremos para llevar también a los demás seres al estado de liberación. La Bodhichitta entonces es la aspiración para alcanzar la iluminación para el beneficio de los demás seres.

    [PREGUNTAS]

    P: ¿Cómo se elimina el ego?  R: Cuando hablamos de ego, estamos hablando del carácter de entidad independiente inherente que percibimos en nosotros mismos como personas, y también en todos los fenómenos, como algo que realmente les corresponde. Entonces se habla de dos tipos de identidad: identidad de las personas e identidad de los fenómenos. Cuando hablamos de la eliminación del ego estamos hablando que tiene que abarcar ambos casos. En realidad esto tiene que ver con la eliminación de la ignorancia como se ha explicado. Para ello entonces se estudia la vacuidad, que es la naturaleza de todos los fenómenos, uno comienza recibiendo enseñanzas sobre la vacuidad, a partir de las cuales uno empieza a reflexionar sobre el significado de esas enseñanzas y de esa manera las comprende más profundamente. Y a medida que las va comprendiendo más profundamente, a medida que la vacuidad se va entendiendo con más profundidad, naturalmente también esa fijación en la existencia inherente e independiente de entidad en uno mismo y en las personas va disminuyendo. Junto con esto también se desarrolla una actitud contraria a la que habitualmente tenemos, que es la de favorecerse a uno mismo antes de los demás, y se revierte porque nos entrenamos para dedicar nuestro afecto más a los demás que a nosotros mismos. O sea que, cuando revertimos esa actitud y desarrollamos esa cualidad de estar más preocupado por el bienestar de los demás que por nosotros mismos, también eso resulta en una disminución del egoísmo y del egocentrismo. O sea que cuando practicamos esos dos sistemas del estudio de la vacuidad y del desarrollo del altruismo hacia los demás seres, estos son dos factores que van eliminando el ego.

    P: ¿Se puede ser católico y budista al mismo tiempo o simultáneamente?  R: En un principio, sí, no hay ningún problema en practicar ambas tradiciones, ser católico y ser budista, porque hay muchas cualidades que son comunes, practicar el amor, la compasión, el contentamiento, y la disciplina y las demás cualidades son comunes, y entonces no hay discrepancias a ese nivel. Pero llega un momento en que, cuando en el budismo uno ya llega a analizar la naturaleza de la realidad y comienza a hablar en términos de la vacuidad y la interdependencia de todos los fenómenos y demás, ahí ya comienza a aparecer diferencias que son difíciles de conciliar con la otra tradición. Por eso, a menudo cuando me comparto con amigos cristianos, también algunos de ellos monjes cristianos, en el momento en que se empiezan a interesar en estos aspectos de la vacuidad o de la interdependencia, yo les digo “estos son asuntos budistas, en realidad mejor no meterse con ellos”. Lo mismo sucede con los encuentros que tenemos budistas con católicos y cristianos en los cuales también aprendemos mucho de su propia tradición, pero cuando en el ámbito católico se empieza a hablar de Dios creador y demás, también les digo “bueno esos son asuntos de los católicos, mejor que los budistas no se metan en eso”.

    P: ¿Cómo podemos sentir compasión por aquellos seres que más odiamos?  R: Como mencioné anteriormente, hay una forma de compasión que es natural a todos nosotros, pero también hay otra forma de compasión que se desarrolla con influencia también del conocimiento, y que es una compasión excepcional, una compasión imparcial, que está dirigida a todos por igual, y que sólo puede ocurrir cuando se la desarrolla sistemáticamente con la influencia del conocimiento. Cuando uno está desarrollando ese tipo de compasión, al encontrarse con alguien que odiamos o algún enemigo que nos causa daño, desde la perspectiva de esa compasión, vemos que esa persona, en su actuar, está generando mal karma, que va a resultar en su sufrimiento, y entonces nuestra preocupación está más bien dirigida a las consecuencias negativas que va a tener esa persona a través de su actuar, y el resultado. Es decir que, en vez de sentir odio, uno siente compasión por esa persona por lo que va a sufrir, por lo que esta haciendo en este momento. Hay un sentimiento de empatía en ese caso producto de nuestro entrenamiento en este segundo tipo de compasión, y debido a eso es que cuando nos encontramos con un enemigo lo vemos como un maestro que nos está ayudando a desarrollar esta compasión.

    P: ¿Cómo podemos controlar las emociones negativas?  R: Las emociones negativas en si mismas son muy sofisticadas y muy tercas y, por lo tanto, aquello que las puede contrarrestar también tiene que ser muy sofisticado. Pero las emociones destructivas están basadas en la ignorancia, y la ignorancia no es una base válida. Por lo tanto, si bien al principio la fuerza para contrarrestar esas emociones negativas quizás sea débil, igual está sustentada en una base que es válida, que es la base del conocimiento. Por lo tanto, si desarrollamos estas medidas o antídotos con los cuales vamos a contrarrestar las emociones destructivas, porque están sustentadas en una base valida, a partir de la influencia de la sabiduría pueden llegar a tener una fuerza, una intensidad muy grande con la cual podemos contrarrestarlas. Esta es la forma con la cual podemos eliminar las emociones negativas. Por eso en el budismo el aspecto de la sabiduría es vital y una de las características peculiares del budismo es la de utilizar la inteligencia humana en su mayor extensión para con ello poder contrarrestar las emociones negativas. Por eso siempre les digo a mis hermanos y hermanas budistas que deben estudiar, que no es suficiente simplemente recitar algunas oraciones, mantras, o leer unos textos de oraciones, eso no es suficiente.

    [ORACIONES]  Estas oraciones que vamos a recitar en conjunto (que todos tienen), para los que son budistas, esas oraciones tienen el significado al cual ellos están acostumbrados, para los que no son budistas, sino que pertenecen a otra religión, cuando lean “Buddha, Dharma, Sangha” simplemente reemplácenlo por el objeto de su propia creencia. Y bueno, aquellos que no son religiosos lo que cuenta en la recitación de esas oraciones es una intención de dedicar nuestras energías en esta vida siempre en la dirección de beneficiar a los demás seres de cualquier forma en la que podamos hacerlo posible. Eso es lo que debe primar cuando recitamos esta oración:

    Anhelando liberar a todos los seres  Siempre tomaré refugio  En Buddha, Dharma y Sangha  Hasta alcanzar la completa iluminación.  Con entusiasmo por la sabiduría y la compasión, Hoy en presencia de Buddha  Genero la mente de la iluminación  Para el beneficio de todos los seres.  Mientras perdure el espacio, Mientras existan los seres, Hasta entonces que yo también permanezca, Para eliminar el sufrimiento del mundo.

  • Maha-Mangala Sutta (Sobre las Grandes Bendiciones)

    Maha-Mangala Sutta (Sobre las Grandes Bendiciones)

    Maha-Mangala Sutta (Sobre las Grandes Bendiciones)

    Asi lo he escuchado:

    En cierta ocasión el Bienaventurado residía cerca de Sávati en Jetavana, en el parque de Anathapindika. Estando la noche bien avanzada, cierta divinidad, cuyo insuperable resplandor iluminó todo Jetavana, se aproximó al Bienaventurado, lo saludó respetuosamente y se colocó a su lado.

    Una vez hecho esto se dirigió al Bienaventurado en verso:

    Muchas divinidades y seres humanos que anhelan la felicidad han reflexionado (sobre la cuestión de) las bendiciones. Os ruego, decidme cuales son las mayores bendiciones.

    1. No asociarse con el necio, sino asociarse con el sabio y rendir honor a los que son dignos de honor – esta es la mayor de las bendiciones.
    2. Residir en lugar adecuado, haber ejecutado actos meritorios en el pasado y proceder en la dirección correcta – esta es la mayor de las bendiciones.
    3. Vastos conocimientos, destreza en las artes manuales, disciplina bien establecida y habla agradable – esta es la mayor de las bendiciones.
    4. Mantener a los propios padres, estimar a la esposa y a los hijos y practicar un oficio pacífico – esta es la mayor de las bendiciones.
    5. Generosidad, conducta recta, prestar ayuda a los parientes y ejecutar actos no censurables – esta es la mayor de las bendiciones.
    6. El cesar y el abstenerse del mal, abstenerse de bebidas intoxicantes y ser diligente para la ejecución de actos correctos – esta es la mayor de las bendiciones.
    7. Reverencia, humildad, contentamiento, gratitud y escuchar en el momento apropiado el Dhamma, la enseñanza del Buda, – esta es la mayor de las bendiciones.
    8. Paciencia, obediencia, ver a los Samanas (hombres santos) y la discusión sobre el Dhamma en el momento apropiado – esta es la mayor de las bendiciones.
    9. Autocontrol, castidad, comprensión de las Verdades Nobles y el logro del Nibbana – esta es la mayor de las bendiciones.
    10. La mente que no es tocada por las vicisitudes de la vida*, la mente libre de pena, sin tacha y protegida – esta es la mayor de las bendiciones.
    11. Aquellos que cumplen las condiciones (para tales bendiciones), son victoriosos en todas partes y logran la felicidad en cualquier lugar – para ellos estas son las mayores bendiciones.

    *Las vicisitudes de la vida son las ocho preocupaciones mundanas: la ganancia y la pérdida, la buena reputación y la mala reputación, la alabanza y la critica, y finalmente, la alegría y la tristeza. Estas no existen en la mente del Arhat.

  • S.S. Dalai Lama – Explicaci

    Explicación sobre el Karma 

     Por S.S. XIV Dalai Lama

     

     

     

     

    Las emociones y pensamientos aflictivos que surgen de nuestro estado actual de confusión e ignorancia, son los que dan origen y motivan nuestras acciones, de modo que juntas, la confusión y las acciones kármicas o karma son el origen de nuestro sufrimiento.

     

    En general, klesha o las emociones y pensamientos aflictivos se definen como aquellas emociones o pensamientos cuya mera ocurrencia en nosotros produce una perturbación inmediata en nuestra mente que a su vez causa aflicción. Esta es la definición genérica de klesha.

     

    ¿Y qué queremos decir con el término karma? Aquí quisiera recordarles nuevamente, sitúen el entendimiento del karma en el contexto mayor del entendimiento budista de las leyes de causalidad, pues el karma es una instancia de las leyes causales naturales en el universo. 

    De acuerdo al Budismo, se entiende que las cosas y sucesos surgen puramente como resultado de causas y condiciones, de manera similar, el karma es una parte de todo aquello.

     

     La característica específica del karma es que el karma involucra una acción intencional, el karma involucra un agente, por eso que cuando hablamos de procesos naturales en el mundo, aunque hay una especie de procesos causales que ocurren en el mundo, si no hay un agente involucrado no podemos hablar realmente de karma, ya que los procesos causales kármicos requieren un agente, un individuo cuya intención conduzca a una acción específica, y ese tipo de nexo o vínculo causal, este mecanismo causal es lo que denominamos karma.

     

    En relación a las accione kármicas, en general podemos hablar de tres tipos de acciones según el efecto que producen: las acciones que producen sufrimiento y dolor, éstas se consideran acciones negativas o no virtuosas; las acciones que producen consecuencias o experiencias de alegría y felicidad, a estas acciones se les considera positivas o virtuosas; y en tercer lugar están las acciones que conducen a una cierta experiencia de ecuanimidad o experiencias neutras, estas se consideran acciones neutras, es decir, ni positivas ni negativas.

     

    En términos de la naturaleza de las acciones kármicas, podemos hablar de dos tipos de karma: el primero son los actos kármicos mentales, actos que no requieren necesariamente ser manifestados en acciones físicas o de conducta, y el segundo tipo se refiere a acciones físicas, ya sean del cuerpo o del habla. Entonces tenemos que principalmente existen dos tipos de acciones.

     

    De forma similar, desde el punto de vista de los medios a través de los cuales las acciones son expresadas o realizadas, podemos hablar de acciones de la mente, acciones del cuerpo y acciones de la voz o habla.

     

    En este sentido, en las escrituras también encontramos descripciones de acciones kármicas que son completamente virtuosas, acciones kármicas que son completamente no virtuosas o negativas, y acciones kármicas que son una especie de mezcla de las dos. Pienso que en muchos de nosotros, que practicamos y creemos en el Dharma, tal vez la mayoría de nuestras acciones pertenezcan a esta última categoría.

     

    Si observamos incluso un pequeño instante de una acción kármica, podemos ver que hay distintas fases o etapas en ese suceso, hay un comienzo que es la fase de motivación o intención, luego está la ejecución misma del acto, y después encontramos lo que podríamos llamar la culminación o completación del acto.

     

    En las escrituras se señala que dependiendo de cómo estas etapas ocurren o son llevadas a cabo, la intensidad o fuerza de una acción kármica puede variar. Por ejemplo, en el caso de una acción negativa, si la persona en la etapa de la motivación posee una emoción negativa muy fuerte, muy intensa (como una ira o un rencor muy grande), y luego actúa bajo ese impulso, pero inmediatamente después de haber realizado la acción siente un gran arrepentimiento por el acto que ha cometido, esa acción tendrá menor fuerza, tendrá un impacto menor, ya que las tres etapas: motivación, actuación y culminación, no se han completado totalmente, y por lo tanto esa acción es vista como menos poderosa comparada con la de aquel que actúa bajo una emoción negativa muy fuerte, realiza la acción y se regocija o satisface por la acción negativa realizada.

     

    De manera similar, puede haber ocasiones en que la persona tiene una motivación muy débil, pero ciertas circunstancias llevan al individuo a realizar el acto, pero incluso en ese caso, aun cuando la acción negativa sea realizada efectivamente, tendrá una menor fuerza porque no habrá una fuerte motivación negativa.

     

    Entonces, dependiendo de cuan fuerte es la motivación, la actuación y la culminación o completación de la acción realizada, existen distintos grados de fuerza e intensidad del karma.

     

    Debido a estas diferencias, en las escrituras encontramos discusiones sobre cuatro tipos de karma: un karma que es ejecutado pero no acumulado; un karma que se ha acumulado pero no se ha ejecutado; un karma que es ejecutado y acumulado; y un karma donde hay ausencia tanto de la acumulación como de la ejecución del acto.

     

    Una vez que se ha entendido la importancia y significado de este punto, y también se ha entendido que incluso en un sólo acto existen diferentes fases o etapas, es decir, que el karma es una especie de acumulación de actos, una vez que tenemos presente esto, entonces toda vez que tengamos la posibilidad de realizar una acción positiva, como practicantes, es muy importante asegurarse de que en la fase inicial nuestra motivación sea positiva y muy fuerte, y mientras realizamos la acción debemos asegurarnos que estamos dando lo mejor de nosotros, que estamos colocando todo nuestro esfuerzo para lograr una acción positiva exitosa, y no sólo eso, sino que al final, una vez que el acto ya ha sido realizado, es importante asegurarnos de dedicar el karma positivo que hemos acumulado o generado, al beneficio de todos los seres, a nuestro logro de la iluminación y a el de los demás, etc. Y si uno puede reforzar la dedicación con un entendimiento de la vacuidad, de la naturaleza última de la realidad, entonces el impacto será aún más fuerte.

     

    Por supuesto que lo ideal es abstenerse de realizar cualquier tipo de acción negativa, pero si sucede que nos encontramos en una situación en la que estamos realizando una acción negativa o no virtuosa, es importante asegurarnos que al menos la motivación no sea fuerte, de la misma forma cuando estamos llevando a cabo la acción, si tenemos una sensación intensa de arrepentimiento, el acto negativo cometido será muy débil, y por lo demás no debemos regocijarnos ni satisfacernos ni alegrarnos de ninguna acción negativa realizada, en vez de eso debemos tener un arrepentimiento profundo, y entonces, inmediatamente después de realizado el acto, si es posible, debemos realizar alguna práctica de purificación de negatividades. 

     

    Si podemos hacer eso, si podemos seguir una forma de vida donde esta sea la forma de relacionarnos con las acciones positivas y negativas, entonces seremos capaces de seguir las enseñanzas sobre el karma de una manera mucho más efectiva.

     

    Si bien hay muchos tipos de acciones negativas, en la mayoría de las escrituras budistas, en la presentación del karma que se hace en las enseñanzas, todas las acciones negativas se resumen en lo que es conocido como abstenerse de las diez acciones negativas o no virtuosas, que consiste de tres acciones del cuerpo: matar, robar y tener conductas sexuales inapropiadas; cuatro del habla: mentir, hablar causando división, utilizar palabras groseras e involucrase en conversaciones banales o chismorreo; y tres de la mente: tener codicia, tener intenciones o pensamientos dañinos y mantener visiones erróneas.

     

    Un practicante del Dharma debe llevar una forma de vida en la que evite realizar estas acciones negativas, si no todas, al menos abstenerse de realizar todas aquellas acciones negativas que le sea posible.

     

     

     

    Nota: Extracto del video “The Four Noble Truths, The XIV Dalai Lama”, producido por David Cherniack, que comprende 6 horas de grabación en las que S. S. Dalai Lama explica detalladamente las Cuatro Nobles Verdades. Geshe Thubten Jinpa fue el traductor al inglés en estas conferencias.

    Traducción al castellano por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes, puedan ellos tener felicidad y sus causas, liberarse de todo sufrimiento y alcanzar la suprema liberación.

     

     

     

  • El Serm

     

    Sigalovada Sutra

     

    El Sermón a Sigala sobre los deberes del laico

     

    (Digha-nikaya, XXXI)

     

    Fragmentos

     

     

    He aquí lo que yo he oído decir:

     

    El Sublime permanecía cierta vez en el Parque de los Bambúes, en el Refugio de las Ardillas, cerca de Rajagaha.

     

    En esa misma ocasión, el joven Sigala, hijo de un rico hacendado, salía temprano en la mañana de Rajagaha, con las ropas y los cabellos mojados, saludando con las manos juntas a los varios puntos cardinales: el Este, el Sur, el Oeste, el Norte, el Nadir y el Cenit.

     

    Entonces, El Sublime, tomó su cuenco y se encaminó a Rajahaga en busca de limosna, cuando vio al joven Sigala rindiendo homenaje a las seis regiones; de modo que se dirigió a él, diciendo:

     

    "- ¿Por qué, después de haberte levantado tan temprano, sales de Rajagaha, y con las ropas y los cabellos mojados, rindes homenaje con las manos juntas a las seis regiones?"

     

    "- Señor, cuando mi padre se encontraba moribundo, me dijo: Querido hijo, debes rendir homenaje a las seis regiones. Como respeto, reverencio y honro la voluntad de mi padre, me levanto temprano en la mañana y saliendo de Rajahaga, con las ropas y los cabellos mojados, rindo homenaje con las manos juntas a las seis regiones".

     

    "- No es así, joven, como según la noble disciplina uno debe saludar a las seis regiones".

     

    "- ¿Y cómo entonces – oh Señor -, debo saludar a las seis regiones, a fin de seguir la noble disciplina? Sería conveniente que El Sublime me enseñara la doctrina, mostrándome cómo se debe hacer esto según la disciplina del noble".

     

    "- Bueno, escucha y presta atención. Ahora hablaré".

     

    "- Muy bien, oh Señor", respondió el joven Sigala.

     

    Y El Sublime se expresó de la siguiente manera:

     

    "En la medida que el noble discípulo (1) ha eliminado de sí mismo las cuatro acciones contaminadas o no virtuosas [kamma-kilesa], (2) se abstiene de realizar acciones negativas en cualquiera de las cuatro maneras, (3) se abstiene de disipar sus bienes de las seis maneras, entonces, al evitar estas catorce cosas negativas, abraza las seis regiones y entra en el sendero que conduce a la victoria en ambos mundos: se beneficia en éste y en el otro mundo más allá. Y cuando su cuerpo se disuelva, después de la muerte, renacerá en uno de los felices reinos celestiales".

     

    (1) "¿Cuáles son las cuatro acciones no virtuosas que el noble discípulo ha eliminado? Destruir la vida, robar, realizar conductas sexuales inapropiadas y mentir. Estas son las cuatro acciones no virtuosas que él ha eliminado. Matar, robar, mentir y cometer adulterio, estas cuatro acciones no virtuosas jamás son elogiadas por el sabio".

     

    (2) "¿Y cuáles son las cuatro maneras de cometer acciones no virtuosas?

    Impulsado por el deseo uno comete negatividades.

    Impulsado por la ira uno comete negatividades.

    Impulsado por la ignorancia uno comete negatividades. 

    Impulsado por el temor uno comete negatividades[1]".

     

    "Puesto que el noble discípulo no es impulsado ni por el deseo, ni por la ira, ni por la ignorancia, ni por el temor, entonces él ya no comete más negatividades en ninguna de las cuatro maneras".

     

    "Cualquiera que se conduzca a través del deseo, el odio, el temor,

    o la ignorancia, está en contradicción con el Dharma,

    y toda su gloria se desvanece

    tal como la luna decrece en su fase menguante.

    Cualquiera que no se conduzca a través del deseo, el odio, el temor,

    o la ignorancia, jamás está en contradicción con el Dharma,

    y toda su gloria aumenta infinitamente

    tal como la luna en su fase creciente".

     

    (3) "¿Y cuáles son las seis maneras de disipar los bienes a las que el noble discípulo ha renunciado? Estas son las seis cosas que causan la disipación de las riquezas:

     

    a) Ingerir intoxicantes que causan la pérdida del autocontrol y falta de atención;

    b) Vagar por las calles a deshora;

    c) Frecuentar los espectáculos;

    d) Entregarse al juego haciéndonos perder la razón;

    e) Asociarse con malas compañías;

    f) Abandonarse o acostumbrarse a la pereza".

     

     

     

     

    a) "Y he aquí las seis consecuencias negativas para los que ingieren intoxicantes que causan la pérdida del autocontrol y falta de atención:

     

    I.          La pérdida de la fortuna;

    II.        El aumento de las discusiones y riñas;

    III.       La predisposición y susceptibilidad a las enfermedades;

    IV.       La obtención de mala fama y mala reputación;

    V.        Los escándalos vergonzosos;

    VI.       El debilitamiento de la inteligencia".

     

    b) "Y he aquí las seis consecuencias negativas producidas por el vagar por las calles a deshora:

     

    I.          El hombre queda desprotegido y vulnerable;

    II.        Tanto su mujer como sus hijos quedan desprotegidos y vulnerables;

    III.       Sus propiedades, bienes y fortuna quedan sin protección ni resguardo;

    IV.       Si algo malo ocurre, se sospecha de él;

    V.        Es blanco de falsas acusaciones y rumores;

    VI.       Encuentra muchos problemas e infortunios".

     

    c) "Y he aquí las seis consecuencias negativas producidas por frecuentar los espectáculos. Siempre está pensando y preguntando:

     

    I.          ¿Dónde se baila?

    II.        ¿Dónde se canta?

    III.       ¿Dónde se toca música?

    IV.       ¿Dónde hay obras de teatro?

    V.        ¿Dónde hay una orquesta?

    VI.       ¿Dónde se divierte uno y lo pasa bien?

     

    d) "Y he aquí las seis consecuencias negativas producidas por entregarse al juego y las apuestas:

     

    I.          El que gana suscita odio;

    II.        El que pierde se lamenta y desespera por su pérdida;

    III.       Se dilapidan los bienes y la riqueza;

    IV.       No se cree en su palabra y nadie se fía de él.

    V.        Se es despreciado tanto por los amigos como por los asociados a uno;

    VI.       Ninguna mujer querrá contraer matrimonio con él; porque la gente dirá que él es un jugador y que como tal es incapaz de cuidar a una mujer".

     

     

     

     

     

     

    e) "Y he aquí las seis consecuencias negativas para aquel que se vincula con malas compañías. Tiene por amigo o compañero:

     

    I.          A todo jugador;

    II.        A todo libertino que no posee disciplina ética alguna;

    III.       A todo ebrio;

    IV.       A todo ladrón;

    V.        A todo estafador y embaucador;

    VI.       A todo bandido".

     

    f) "Y he aquí las seis consecuencias negativas para aquel que se abandona o se acostumbra a la pereza. No trabaja ni quiere trabajar, quejándose:

     

    I.          Que hace mucho frío;

    II.        Que hace mucho calor;

    III.       Que es demasiado tarde en la noche;

    IV.       Que es demasiado temprano en la mañana;

    V.        Que tiene mucha hambre;

    VI.       Que ha comido demasiado".

     

    "Viviendo de esa manera, deja muchas obligaciones y compromisos sin cumplir, no logra nada y pierde lo que posee".

     

    Habiendo escuchado con atención la explicación de la doctrina del Sublime, el joven Sigala respondió con fervor:

     

    "Excelente, ¡Oh, Señor! Es como si un hombre enderezara aquello que se ha torcido, o revelara aquello que estaba oculto, o señalara el camino a quien se ha extraviado, o sostuviera una lámpara en medio de la oscuridad, para que aquellos que tienen ojos para ver, puedan ver. De esta manera, la doctrina ha sido explicada de muchas formas por El Sublime.

     

    Tomo refugio, oh Señor,  en el Buda,  en el Dharma y en la Sangha. Pueda El Sublime recibirme como un seguidor laico; como quien ha tomado refugio este mismo día y hasta el final de sus días".

     

     

     

     

     

     

    Nota: Traducido del Pali al inglés por Narada Thera (http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/dn/dn.31.0.nara.html). Traducción al castellano por Yeshe Jungne con ayuda de una versión traducida (fuente desconocida), para beneficio de todos los seres sintientes, puedan ellos tener felicidad y sus causas, liberarse de todo sufrimiento y alcanzar la suprema liberación.

     


     


    [1] Estos son los cuatro agati ‘cursos negativos de acción': deseo (chanda); ira (dosa); ignorancia (moha); y miedo (bhaya).

  • Los Cuatro Pensamientos y los Cuatro Inconmensurables

    dor4Meditación en los Cuatro Pensamientos que Liberan a la Mente del Samsara


     


    En el budismo tibetano existen diversos métodos de meditación, y el objetivo fundamental de los métodos de meditación es realizar la sabiduría. Aquí podemos entender sabiduría como dos aspectos, uno que tiene que ver con el adecuado reconocimiento de la realidad tanto externa como interna, lo que esta todavía al nivel de la mente, al alcance de nuestro intelecto relativo y otro que tiene que ver con el descubrimiento de la realidad última, que está  más allá del nivel de la mente convencional.
     

     

    Los distinguimos al llamarlos realidad relativa y realidad última, pero ambos aspectos finalmente coexisten y son parte de la misma realidad, la realidad absoluta, o realidad total, más allá de la mente ordinaria.

    Dar el salto a este nivel de realización no conceptual, que está más allá de la mente, es en realidad algo muy difícil, por lo tanto el Buda como los maestros realizados del pasado, han enseñado que si comenzamos por el nivel relativo, por nuestro nivel habitual podremos eventualmente alcanzar el nivel absoluto o último.  

    Las palabras y conceptos, no son el estado último, la realización, pero correctamente utilizadas pueden ayudarnos a mirar aquello que debe ser mirado. Es por ello, que se utiliza el estudio o el escuchar las enseñanzas, de modo de adquirir discernimiento, una visión de la realidad.  Tanto el estudio de los textos, como la reflexión personal de su contenido, aunado a la meditación analítica de cada uno, que se hace en el contexto específico de la práctica de calma mental, son prácticas realmente muy poderosas para ayudarnos al despertar de nuestra sabiduría, y a la transformación de nuestra mente.   

    El texto de Lopon Tsechu Rinpoche, está reproducido en su integridad, como una guía para ayudarnos a reflexionar y mirar nuestra propia mente.  

    He preferido dejarlo así, en vez de poner una práctica de meditación formal en "Los Cuatro Pensamientos que Liberan la Mente del Samsara", porque la sabiduría tradicional del Buda contenidas en las palabras del Lopon, si es que podemos captarla de modo sutil, más allá del las palabras, son el objeto de la meditación en sí.  

    Mi recomendación es pues, leer cada una de las 4 secciones por separado, no leer todo el texto como si fuera un libro que uno quiere terminar rápidamente.

    Luego meditar claramente uno mismo, por unos minutos en cada tema.

    Luego así con los cuatro por separado y después terminar con una meditación silenciosa de calma mental, simplemente relajando la mente, y dejándola por unos instantes en su estado natural.  

    Como todas las prácticas del Budismo, finalmente dedicamos el mérito, para lo que podemos usar los versos al final del texto. No he incluido como se hace tradicionalmente, al comienzo de las prácticas, los versos de la toma de refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha, pues  no me parece apropiado, para los principiantes, “tomar refugio en palabras” sin entender el sentido, ya que estrictamente eso, es una aspiración, pero no un camino de transformación o un entrenamiento como es visto en el Mahayana.  Más bien, en este caso al estudiar y al leer la enseñanza estamos yendo directamente a tomar refugio, o guía en el Dharma e indirectamente entonces, en el Buda y la Sangha. Entonces con esta comprensión del Dharma, podemos realmente tomar refugio en el sentido del mismo,  y luego  será sencillo tomar refugio usando las palabras, o hacer la toma formal de refugio, con un maestro o maestra budista, que será “testigo” de ello.

    De este modo se puede tener una correcta comprensión de lo que significa el refugio, y no considerarlo como una mera fóormula devocional o una plegaria ritual. En este mismo texto hay varias explicaciones técnicas, sobre los diversos estados y condiciones, pero esto no es particularmente relevante. Si algo no está claro, o no se entiende se puede consultar a alguien que entienda el tema o a nuestro lama. Aquí lo importante es “saborear” el sentido de la enseñanza, y al mismo tiempo mirar cómo es que nuestra mente está presa de las cuatro ideas opuestas:

    1. Creemos que todo seguirá siempre igual, básicamente como nos gusta, que nosotros mismos permaneceremos, que nuestra vida durara muchísimo, y que podemos postergar todo.

    2. No creemos realmente que esta vida sea gran cosa, que haya grandes oportunidades de desarrollo espiritual, etc., más bien el tiempo lo pasamos persiguiendo objetivos materiales para esta vida solamente.

    3. No entendemos la ley del karma, como algo que hacemos cada día, sino por el contrario, descuidamos nuestra conducta de cuerpo, voz y mente, menospreciando el poder de los mínimos actos mentales y físicos negativos.

    4. Y finalmente buscamos ser felices en el samsara, abrigamos la esperanza secreta  de que haciendo todo lo que hacemos habrá finalmente un refugio lleno de felicidad en este mismo samsara donde podremos tener todo lo que hemos anhelado para siempre. 

    Nuestra condición, es finalmente una condición de relativa negación de la realidad, de la realidad tal cual es, mientras vivimos más en una especie de ensueño mágico, en que esperamos tener la suerte de que todo saldrá bien al final. 

    Por último, esta meditación analítica, este texto en que hay que reflexionar, parece ser el menos meditativo y místico de todos, sin embargo, contiene los cuatro antídotos a nuestras formas más básicas de ignorancia, falta de reconocimiento, y desatención. Constituyen la forma más poderosa  y simple en que la esencia de la doctrina de la vacuidad, el Mahamudra, el Dzogchen, el Madhyamaka, el Chod, el Tonglen, etc., todas las enseñanzas más altas, se nos muestran, de una manera accesible y clara.  Parafraseando a Deshung Rinpoche III, “en la tradición budista, las enseñanzas más altas y profundas, se dan al comienzo”. 

    Buena práctica, Buena Meditación.

    Mauricio Salinas M. (Ngakpa  Konchog Thondup Dorje) 

    Un texto de  Lopon Tsechu Rinpoche 

    ¿Qué significa liberar la mente del samsara?

    Significa liberarse uno mismo de cualquier apego a la vida en los tres reinos del samsara. Los cuatro pensamientos, las cuatro preparaciones generales, nos permiten desarrollar esa libertad, cuando reflexionamos sobre el precioso nacimiento humano, la impermanencia, el karma y los sufrimientos del samsara. 

    El precioso cuerpo humano 

    Uno habla del precioso cuerpo humano refiriéndose a la preciosidad de la existencia humana, la cual es muy difícil de obtener. Es valiosa porque tiene involucradas ciertas libertades y habilidades. Esta preciosidad es descrita a través de tres aspectos: por comparación con la situación general, comparaciones numéricas y analogías. 

    El primero de esos tres aspectos describe las llamadas "libertades" que caracteriza el precioso nacimiento humano. Un nacimiento humano es precioso porque uno ha evitado ciertas clases de nacimientos que lo confrontarían a uno en una situación completamente diferente a la encontrada en el reino humano.

    Aquí hablamos de ocho clases de existencia: 

    (1) Nacer en estados de paranoia donde uno constantemente experimenta el sufrimiento de calor o frío extremos;

    (2) Nacer en los reinos de los dioses hambrientos donde se experimenta constantemente el sufrimiento del hambre y la sed;

    (3) Un nacimiento animal donde los seres tienen la experiencia de ser cazados y oprimidos, comerse unos a otros y ser sometidos a abusos;

    (4) Nacer en tierras no civilizadas, donde uno no tiene la posibilidad de aprender algo que lo oriente a un camino positivo;

    (5) Nacer como un dios, especialmente un dios con una vida muy larga. Como resultado de acciones positivas recientes un dios con longevidad experimenta felicidad y gozo durante su vida. Sin embargo, experimentar el resultado de acciones positivas de esa manera significa que eventualmente el buen karma se agotará. Luego de sus largas vidas esos dioses renacen en estados bajos y dolorosos;

    (6) Vivir como un ser con incapacidades mentales, donde uno no puede entender el significado del Dharma ni practicarlo;

    (7) Vivir con visiones incorrectas tendiendo automáticamente a acumular acciones negativas y por lo tanto las causas de futuros sufrimientos;

    (8) Nacer en una época donde no aparece un Buda, donde no hay enseñanzas budistas y por lo tanto uno no recibe ayuda para liberarse de los sufrimientos del samsara.

    En esas clases de existencia, uno experimenta sólo sufrimiento. Uno no experimenta libertad en el sentido de ser capaz de practicar el Dharma. Tener un precioso cuerpo humano significa no sólo que uno ha evitado esos tipos de existencia, sino que uno está equipado con cierta clase de capacidades.

    Aquí se describen diez aspectos, cinco de ellos nos conciernen directamente. Uno ha nacido en un cuerpo humano. Uno ha nacido en una región donde las enseñanzas del Buda son accesibles. Uno tiene órganos sensoriales intactos. Uno no tiene perspectivas erróneas. Uno tiene una confianza natural en el Dharma. Los siguientes cinco aspectos están más relacionados con nuestro ambiente, con nuestro entorno: Uno ha nacido en una época en la que un Buda ha aparecido Ese Buda ha dado enseñanzas – lo cual no podemos dar por garantizado, ya que no todos los Budas necesariamente dan enseñanzas. Esas enseñanzas, si han sido dadas en el pasado, han sido preservadas y siguen siendo accesibles. Uno toma y practica esas enseñanzas – una condición muy personal, a pesar de estar listo con los aspectos externos. Si uno se encuentra en la excelente situación descrita, pero no practica, entonces tener acceso a las enseñanzas no es de mucho beneficio. Uno debe también tener un buen corazón, y una disposición amorosa natural hacia otros seres – de nuevo, un aspecto muy personal.

    Esas ocho libertades y diez condiciones construyen las dieciocho condiciones las cuales, cuando están todas juntas, constituyen "un precioso cuerpo humano." Si una de esas condiciones falta, uno no puede llamar a esa existencia humana "preciosa". Todos nosotros hemos obtenido un nacimiento humano que califica como precioso. Eso no es fácil de obtener; al contrario, es muy difícil y para que sea posible uno debe acumular una gran cantidad de potencial positivo en vidas anteriores. Sobre todo, hay una causa que nos permite renacer bajo tales preciosas circunstancias: esto es el atenerse a una disciplina. Por un lado la disciplina tiene que ver con los diferentes votos que hemos tomado en el camino de la liberación personal. Por otro lado, esto tiene que ver con evitar las diez acciones negativas. Sin embargo la calidad de la disciplina es la causa directa para obtener una preciosa vida humana. 

    Hay historias que muestran la dificultad de obtener una preciosa vida humana. Por ejemplo, imaginen una casa de vidrio con paredes completamente pulidas. Si alguien lanza guisantes crudos a las paredes de vidrio, muchos de ellas se romperán y caerán al piso. Es más improbable que los guisantes se peguen al vidrio. Sin embargo si constantemente lanzas guisantes al vidrio, tarde o temprano se pegaran. La probabilidad de obtener un precioso cuerpo humano es mucho menor que la probabilidad de que un guisante se pegue. O imaginen que un pequeño anillo esta flotando en el océano. En el fondo del océano vive una tortuga especial que sale a la superficie brevemente sólo una vez cada cien años. La probabilidad de que la cabeza surja dentro del anillo es minúscula, pero es mucho mayor que la de obtener un precioso cuerpo humano. Uno también puede ilustrar el valor de la rareza de un cuerpo humano cuando uno compara el número de diferentes tipos de seres. Por ejemplo hay estimaciones muy precisas de cuantas personas viven en este país. Esto es bastante conocido. Sin embargo si tratas de contar cuantos insectos viven simplemente en un pedazo de tierra, podría ser imposible. 

    Todos nosotros hemos nacido bajo circunstancias que hacen nuestra vida humana algo muy precioso. Debemos recordar que tenemos nuestra preciosa vida humana porque hemos acumulado una gran cantidad de potencial positivo y hemos purificado nuestras mentes de muchos oscurecimientos. Justo ahora estamos disfrutando los resultados de esto, pero es importante utilizar este resultado en la mejor y más sensible manera posible, de otro modo estamos sencillamente desperdiciándolo. Sería como emprender un largo viaje para conseguir algo y regresar con las manos vacías. O como si hubiéramos cargado una cubeta vacía para tomar agua y retornáramos con la cubeta vacía, en ambos casos, un viaje perdido. Debemos también tratar de hacer lo máximo con nuestra afortunada situación y no despilfarrarla. 

    Hacer nuestra vida significativa significa utilizar el Dharma y practicar los diferentes métodos que el Buda enseñó.

    El Buda dio una gran cantidad de métodos de modo que no es posible para una persona practicarlos todos. Por lo tanto uno debe practicar aquellos métodos que corresponden con nuestras habilidades. La práctica del Dharma en su mejor sentido significa practicar como Milarepa y alejarse de todo lo concerniente al mundo ordinario. Sin embargo, en el mundo de hoy, sólo algunas personas son capaces de practicar el Dharma en ese grado. Si uno no es capaz de practicar de esa forma, uno debe resolver practicar lo más posible personalmente.

    Uno debe hacer tanto como uno pueda. Esto se refiere a todas nuestras prácticas, meditación, acumulación de mérito, practicas de purificación y, por supuesto, las prácticas preliminares. 

    Una manera de acumular mérito positivo es hacer ofrendas a los Budas. Lo mejor, es ofrecer gran cantidad de cosas que tengamos. Cuando esto no es posible, podemos ofrecer agua clara. Si eso tampoco es posible, podemos ofrecer muchas flores. O, a falta de esto, con una mente llena de devoción, podemos imaginar flores y ofrecerlas a los Budas. En nuestra propia mente podemos imaginar todas las flores que hemos visto durante el día. Haciendo ofrendas a los Budas de cualquier manera posible acumulamos tendencias positivas en nuestra propia mente. Otra posibilidad es ser generoso con la sangha. Uno debe ser tan generoso como sea posible y apoyar a la sangha con una mente respetuosa. La tercera posibilidad es ser generosos con todos los seres sensibles. Uno hace todo lo que sea posible para ayudarlos. Por ejemplo cuando uno se cruza con un animal sediento, puede darle agua. Esos diferentes ejemplos muestran que siempre es posible practicar acciones útiles y meritorias en diferentes niveles. Uno debe realmente tratar de hacerlo al máximo posible, para fortalecer nuestro propio potencial positivo y destruir la negatividad que aflige nuestra mente. 

    En lo que se refiere a las acciones virtuosas o dañinas, uno no debe tener una actitud muy seria, obviamente las acciones negativas deben ser evitadas, y una pequeña acción negativa no es para despreocuparse. Una acción negativa, ya sea grande o pequeña, es siempre negativa y conllevará a problemas y sufrimiento. El resultado será siempre negativo porque corresponde a la acción original. Por lo tanto, uno no debe solo concentrarse en evitar las grandes acciones negativas, sino que debe distanciarse uno mismo de las pequeñas acciones que uno fácilmente consigue. Por ejemplo, imaginen un inmenso montón de pasto seco, tan grande como una montaña. Si el montón se enciende aún con la chispa más pequeña, toda la montaña de pasto se incendiará. De una manera similar, aún las más pequeñas acciones negativas pueden tener un efecto muy destructivo. Eso también se aplica a las acciones útiles. Uno nunca debe pensar que las acciones positivas pequeñas no tienen valor y por lo tanto nunca hacer un esfuerzo por realizarlas. Uno puede fácilmente tener ese punto de vista. Uno piensa que no esta capacitado para realizar acciones positivas en un grado significativo y, por lo tanto, nunca hace el intento. Pero una acción positiva siempre tendrá el resultado correspondiente y debemos hacer lo posible en el ámbito personal. Con respecto a la práctica, no debemos pensar que no tiene sentido comenzar porque no podemos hacer una cantidad suficiente. Debemos practicar tanto como podamos, eso es bastante. 

    Impermanencia 

    El segundo de los cuatro pensamientos básicos trata de la impermanencia. Hay muchas maneras de terminar una vida humana antes de morir de vejez. Una lámpara de mantequilla consiste de un contenedor con mantequilla y una mecha. Cuando una lámpara como esa se llena hasta el tope y le mecha aún no es encendida, corresponde con la situación de una persona que aún no ha nacido. Una lámpara cuyo combustible ha sido consumido completamente corresponde con una persona que ha fallecido de vejez. Entre esos dos ejemplos hay un gran número de variaciones. De hecho hay muchas más condiciones que producen la muerte que aquellas que mantienen la vida. Nuestra vida puede ser comparada con una gota de rocío sobre una hoja de hierba, es muy frágil y apenas sale el sol se evapora. La vida es muy preciosa no sólo porque es muy difícil de obtener sino porque es muy fácil de perder.

    El precioso cuerpo humano brinda muchas posibilidades, pero hay una certeza y esta es la muerte. Incierto, sin embargo, es el momento exacto en el que vendrá. Esto no se rige por regla alguna, los niños no necesariamente viven más que sus padres. Los maestros no necesariamente mueren antes que sus estudiantes. Aún cuando las personas saben esto por sus propias experiencias, parece que para ellos es normal creer que los niños naturalmente vivirán más que sus padres. Sin embargo, si echas un vistazo a tu alrededor y consideras tus experiencias, concluirás con certeza que eso no es algo predeterminado. Aunque uno tiene la buena fortuna de seguir vivo, no podemos dar por asegurado que esto continuará siendo así. El momento de nuestra propia muerte puede llegar en cualquier momento. Ese es el problema con la vida, es muy frágil, muy fácil de perder, y fácil de destruir. 

    Al momento de la muerte uno se encuentra muy solo, a pesar de lo cerca que pueda estar la familia, de cuantos hermanos o hermanas tengamos, o cuantos cercanos y buenos amigos tengamos. No nos pueden acompañar o ayudar al momento de la muerte. Aún las cosas materiales que parecen muy importantes para nosotros, a pesar de todo el dinero que tengamos, cuan grandes o atractivas sean nuestras casas o automóviles, no podemos llevarnos nada de esto cuando morimos. Eso también se aplica a lo que esta más cercano a nosotros y lo que más queremos: nuestro cuerpo. Nuestra sombra nos acompaña completamente durante nuestra vida. No tenemos que llevarla o preocuparnos por ella, automáticamente esta allí. Pero aún nuestra sombra no nos puede acompañar más allá del momento de la muerte. 

    Lo único que realmente cuenta al momento de la muerte son las tendencias que hemos acumulado en nuestra mente. Tanto las impresiones positivas como dañinas nos acompañan aún cuando queramos o no. No podemos simplemente tomar las impresiones positivas y dejar las negativas de lado. Esas tendencias determinarán nuestro estado mental. Ellas determinan como experimentamos nuestra muerte y los momentos siguientes. Si hemos acumulado una gran cantidad de impresiones positivas en nuestra mente, entonces experimentaremos el resultado apropiado. Experimentaremos gran cantidad de felicidad y no encontraremos el sufrimiento que acompaña las tendencias dañinas. Sin embargo, si las tendencias negativas son predominantes en nuestra mente, ellas determinarán nuestra experiencia en el sentido de que experimentaremos sufrimiento y dolor. Debemos estar conscientes de esto. Para el momento de nuestra muerte y lo que sigue nada puede ayudarnos excepto la manera que hemos vivido. 


     

    Karma – Causa y Efecto 

    El karma tiene que ver con la causalidad. Una acción específica nos lleva a un resultado específico. Una acción positiva nos llevará a un resultado de naturaleza positiva, es decir, a experiencias de gozo y felicidad. Por otro lado, una acción negativa llevará inevitablemente a un resultado doloroso. Esto seguramente causará sufrimiento. Esto ocurre por si mismo, porque inevitablemente el resultado corresponde a la naturaleza de la causa. Por ejemplo, si plantas una semilla, un cierto tipo de planta crecerá de allí, de una semilla de arroz, crecerá una planta de arroz y no de otro tipo. Por lo tanto es muy importante ser cuidadoso y hacer todo lo posible, desde las acciones más grandes hasta las aparentemente muy pequeñas, de modo de fortalecer la actitud positiva. 

    Las tendencias dominantes en nuestra mente serán las primeras en madurar. Si están caracterizadas por tipos de conducta negativas, entonces las experimentaremos primero y serán predominantes en nuestras vidas. Experimentaremos el sufrimiento y no seremos felices. Esto exacerba nuestros problemas porque no nos manejamos bien y nos metemos en más problemas. Si, por otro lado, fortalecemos nuestras conductas y acciones positivas, entonces nuestra felicidad y gozo se incrementarán y se harán nuestras experiencias predominantes. Esto entonces refuerza nuestra habilidad para fortalecer conductas positivas. 

    Los cuatro pensamientos no fueron "inventados" por alguien simplemente para oprimirnos. Son auténticos, completamente ciertos, y fueron enseñados por el Buda Shakyamuni. El Buda dio esas enseñanzas de su sabiduría que todo lo conoce, su gentileza amorosa y su habilidad excepcional. Todos tienen fuertes oscurecimientos en su mente, en donde las principales emociones perturbadoras son el apego, la ira y la ignorancia.

    Sobre la base de esas emociones perturbadoras, un gran número de otras emociones perturbadoras surgen en nuestras mentes. Esto influencia nuestras acciones y nos lleva a muchas otras actividades negativas. En nuestra situación presente, los sentimientos perturbadores son muy dominantes y nos llevan a actividades físicas, verbales y mentales mediante las cuales acumulamos karma negativo. 

    Hablando a modo general, hay un gran número de actividades negativas, pero ellas son divididas en categorías específicas. Tres tienen que ver con nuestro cuerpo: matar, robar y dañar sexualmente a otros. Cuatro tienen que ver con nuestra habla: mentir, difamar, dividir y charla inútil. Las tres acciones negativas de la mente son la mala intención, envidia y cultivar perspectivas erróneas. Esas diez acciones negativas deben ser evitadas a toda costa. En vez de esto uno debe hacer lo opuesto, realizar las llamadas diez acciones positivas, que son lo contrario de las acciones negativas mencionadas. Hay cinco acciones negativas que cargan una gran cantidad de fuerza negativa. Se les denominan las "cinco acciones extremadamente dañinas". Estas son: (1) matar a nuestro propio padre, (2) matar a nuestra propia madre, (3) matar a un Arhat, (4) dañar físicamente a un Buda o a quien representa al Buda, como nuestro propio maestro, eso también aplica a la destrucción de las representaciones del Buda, y (5) dividir a la sangha. Llevar a cabo alguna de esas acciones significa acumular karma extremadamente negativo. El resultado de esa acción madura especialmente rápido luego de la muerte, sin un período intermedio. Como un resultado de esa acción, uno inmediatamente se encontrará a sí mismo en un estado de paranoia. Es por eso que la descripción general de esas acciones es: "las cinco acciones con las cuales no hay estado intermedio (bardo)." Hay otras cinco acciones que son muy similares: (1) destruir una estupa, (2) matar a un Bodhisattva "común", alguien que no ha alcanzado un nivel de realización directa, (3) matar a nuestro propio lama, (4) involucrarse en un acto sexual con un Arhat realizado, (5) robar de las tres joyas, por ejemplo robar una ofrenda. En general, las acciones negativas no tienen una sola cualidad buena, son simplemente dañinas.

    El Buda sin embargo dijo que tienen un aspecto positivo, y es que uno puede purificarse de la negatividad que ha creado. Esa purificación es posible a través de los llamados cuatro poderes, arrepentirse de las acciones, reparación de los efectos negativos, la resolución de no repetirlos y la renovación de nuestro refugio en las tres joyas. Aún con los cuatro poderes es extremadamente difícil, remover las tendencias que han sido creadas por las cinco acciones extremadamente dañinas.

    Es también difícil manejar las impresiones negativas en el caso de no tener confianza alguna en las tres joyas y aferramientos a visiones erróneas. 

    Los inconvenientes del samsara 

    Debido a nuestro karma que nos lleva a la maduración de ciertas experiencias, la rueda de la existencia condicionada gira constantemente. Eso es el samsara, acciones y karma acumulado que se manifiesta a través de esas experiencias.

    Cuando las acciones positivas predominan, uno experimentará un resultado más o menos gozoso. Cuando las acciones negativas predominan uno experimentará principalmente sufrimiento. En ese sentido, dentro del samsara uno diferencia entre seis distintos tipos de experiencia o estados de existencia: reinos de paranoia, estados de fantasmas, existencias animales, existencia humana, estados de semidioses y dioses. No importa cual de esas situaciones observemos, en todas no encontramos más que sufrimiento. El samsara no es más que sufrimiento porque es el resultado de acciones acumuladas.

    Podemos echar un vistazo rápido a los seis estados de modo de comprender lo que significa vivir en cada uno de ellos. El estado de paranoia no es solo un reino en cual hemos nacido. Es el nombre de un estado mental dividido en diferentes subreinos. Hay, por ejemplo, dieciocho tipos diferentes de reinos infernales. En ocho de ellos los seres sufren principalmente de un intenso calor, y en ocho diferentes experimentan un frío extremo. Hay dos reinos más similares a estos, haciendo dieciocho en total. En todos esos estados no se experimenta sino calor y frío. Uno puede pensar que hay un gran sufrimiento en esos reinos paranoicos, pero que los otros reinos no son tan malos. Uno debe entonces echar una mirada a lo que sucede en los mundos de los espíritus. Los "fantasmas hambrientos" nacen en esos estados y sufren de hambre y sed. En una descripción de eso reino se dice que un espíritu hambriento no escucha la palabra "nutrición" o "agua" ni en cien años, y mucho menos tiene la posibilidad de obtenerlas. Los espíritus hambrientos son descritos con estómagos tan grandes como montañas y bocas tan finas como un cabello, de modo que es imposible para ellos satisfacer su hambre y sed. Aún cuando finalmente consiguen comida o bebida, esta se les transforma inmediatamente en algo tan repugnante como sangre o pus. Esa es su experiencia predominante. Una vez más uno puede pensar que las cosas no son tan malas en el reino animal. Sin embargo cuando uno observa la situación, de nuevo sólo observa sufrimiento. Es fácil ver cuanto sufrimiento experimentan los animales de agua o tierra, como son constantemente cazados u oprimidos. Esos son llamados los tres reinos inferiores, porque el sufrimiento es muy dominante y son de naturaleza brutal. Sin embargo, también encontramos sufrimiento en los llamados reinos superiores. Por ejemplo el principal problema con los asuras o semidioses son los celos. Ellos ven las experiencias placenteras de los dioses y están envidiosos porque sus propias experiencias palidecen en comparación. Por lo tanto están peleando constantemente con los dioses, pero nunca ganan. Siempre son los perdedores y están continuamente celosos. Eso es lo que condiciona su sufrimiento. Aún los verdaderos dioses también sufren. Aunque tienen mucha diversión durante su vida, ellos experimentan gran cantidad de sufrimiento antes de su muerte, se hacen conscientes de que están muriendo con siete días de anticipación. Siete días en el reino de los dioses es equivalente a siete años humanos. Los dioses observan donde renacerán luego de su muerte y debido a que han utilizado todo su buen karma caerán hacia los reinos bajos. Reconocen ciertas señales durante el proceso de decadencia que ocurre al aproximarse su muerte. Por ejemplo, las flores que adornan sus cuerpos se marchitan y sus cuerpos comienzan a oler mal. Así el sufrimiento también alcanza el reino de los dioses. Finalmente en el reino humano uno experimenta el sufrimiento del nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte. 

    Por lo tanto, en cualquier reino de existencia que observemos uno se da cuenta que el sufrimiento y el samsara son lo mismo. Uno puede comparar el samsara con sentarse en el tope de una aguja. No hay un solo momento sin sufrimiento. 

    Los cuatro pensamientos que liberan la mente del samsara son muy importantes para nosotros. Muchos de los antiguos maestros han dicho: "las cuatro practicas preliminares son más profundas que la practica principal."

    Para nuestro desarrollo en la práctica del Dharma es extremadamente importante tomarse el tiempo para desarrollar un entendimiento claro de esos puntos de vista fundamentales. Luego que uno ha ido a través de los detalles y entendido las explicaciones de la "preciosa vida humana", uno puede entonces apreciarla completamente. Luego uno considera la "impermanencia". Cuando uno ha considerado esto a fondo, naturalmente entiende como funciona el karma, como funciona el samsara y el sufrimiento que existe en los diferentes reinos de existencia. 

    Cuando uno ha desarrollado esos puntos de vista fundamentales, uno posee un fundamento sólido sobre la cual construir la práctica del Dharma, llamadas las "cuatro prácticas preliminares" – postraciones, mente de diamante, ofrendas del mandala y guru yoga. Sobre esa base firme, uno es capaz de dejar surgir la realización directa. Si uno no se toma el tiempo para construir un fundamento sólido, puede ser difícil de llevar a cabo el resultado deseado de todas esas prácticas. Es como construir una casa. Sin una buena base la casa puede colapsar fácilmente. 

    Hay muchas explicaciones más referentes a este tema, pero les pediré que mantengan en mente lo que ha sido dicho aquí. Estar en el samsara significa sufrimiento. Debemos, sin embargo, estar felices de tener el buen karma de renacer con un precioso cuerpo humano. Esa es una situación afortunada porque significa que tenemos excelentes posibilidades que no se encuentran en otros reinos de existencia.

    Tenemos un cierto grado de libertad para discriminar entre las acciones positivas y dañinas. Tenemos la posibilidad de abandonar las acciones negativas y concentrarnos en las positivas. Si practicamos ser útiles a través de la vida seremos capaces de obtener un estado de liberación del samsara. Por otro lado si nos enfrascamos en las acciones negativas, obtendremos el resultado correspondiente y no seremos capaces de liberarnos del samsara.

    Continuaremos con el ciclo sin final de un estado de existencia a otro. 

    Por esa razón debemos estar conscientes de la gran oportunidad que tenemos aquí y ahora y hacer lo mejor para utilizarla mientras podamos.

    Tomen el tiempo para estudiar el Dharma y practicar. Eso es muy útil y los animo a continuar haciéndolo.

    Nunca se detengan en su práctica del Dharma.  


     

    Meditación abreviada en los Cuatro Inconmensurables (Amor, Compasión, Igualdad y Gozo). 

    Tomado y Adaptado rápidamente de varios recursos en la Web por Ngakpa Thondup. 

    Es importante desarrollar la motivación correcta, es decir, una motivación que no sólo  sea mejorar nosotros, sino también contribuir al mejoramiento de los demás y del entorno. 

    Podemos visualizar en frente de nosotros la imagen majestuosa de Buda Shakyamuni, y si tenemos más experiencia el Árbol del Refugio con todos sus detalles.

    Si es difícil de imaginar o nos genera tensión,  entonces dejar la mente en paz, abierta y relajada, con la noción de que al frente está esta forma que es la manifestación tangible del estado iluminado.Frente a ella estamos nosotros meditando, en nuestra forma humana común que es muy preciosa. Meditamos en que como humanos podemos ayudar mucho.

    También podemos estudiar el Dharma, ganar dinero, ser altruistas, y que no hemos de malgastar esta preciosa existencia y sí hemos de usarla bien.Pensamos que además no vamos a dañar a nadie.

    Las cosas son impermanentes, así que esta vida la vamos a perder, sea como sea. Pensamos en desarrollar el altruismo ahora mismo, una motivación así va a ayudarnos a morir tranquilamente, ya que nos permitirá hacer cosas que nos trasciendan a nosotros y a nuestras circunstancias.

    Además, si hago cosas negativas generaré mal karma y esto madurará también en condiciones negativas en mis vidas futuras. Es más, no desaprovechare esta oportunidad, ya que ahora es cuando uno puede crear las causas para la felicidad futura.

    El mejor refugio  y protección de los sufrimientos es el Buda (y todos los seres iluminados) que estamos visualizando.

    Ellos nos protegen del sufrimiento del samsara, no por medios mágicos o supranormales, enseñanzas  o doctrinas metafísicas en las que podamos evadirnos, sino que a través de su ejemplo y su enseñanza, nos ayudan a entender como son las cosas y como debemos cultivar nuestras cualidades, eliminando los estados inhábiles.

    Nos ayudan, no sólo a nosotros sino también a todos los seres que quieren ser felices, pero esta protección no viene meramente de contemplar o de pensar o de sentir cosas muy bonitas, sino de ver con claridad la naturaleza de las cosas, y es para poder tener esta claridad en nuestra mente, es que vamos a meditar en los cuatro pensamientos inconmensurables o ilimitados.

    Es a través de la enseñanza y de los métodos de meditación y en particular a partir de la transformación profunda de nuestras actitudes es que podemos alcanzar el verdadero refugio y la verdadera protección, representada aquí por el estado que han alcanzado el Buda y todos los seres iluminados. Es este estado, el verdadero refugio, que ellos nos recuerdan y nos inspiran a alcanzar.

    Este estado esta caracterizado por muchas realizaciones, y estas realizaciones tienen su base en los Cuatro Pensamientos que transforman la mente, y en los Cuatro Pensamientos inconmensurables o sin límites. Estos 8 aspectos  en su conjunto son la base para la Cultivación de la Mente Iluminada o Boddhicitta.  

    Compasión o Bondad Amorosa: que todos los seres estén libres de sufrimiento y de sus causas, libres de todo el sufrimiento, que no quede ninguno, y además de sus causas: el karma negativo, los auto-engaños y confusiones y los pensamientos negativos. 

    Amor: que todos los seres posean la felicidad y sus causas: las seis perfecciones (generosidad, paciencia, entusiasmo, ética, concentración y sabiduría, siendo las tres últimas llamadas los tres adiestramientos superiores, pues ellos llevan a la liberación) y una mente compasiva, que da lugar a la felicidad duradera, que no cambia.  

    Gozo o Alegría: Una mente llena de Compasión y Amor, es una mente llena de alegría y de gozo. En este estado de gozo, reconocemos que la naturaleza básica de la  mente es igual a esto, Amor y Compasión inseparables del Gozo natural. Descubrimos al realizar esto, que nuestra mente natural es un estado de paz y contentamiento, pero además de esto, notamos un estado de claridad, de lucidez, que es también, inseparable del gozo. En este estado entendemos que la base de la mente es esta condición, y que todos los seres poseen esta misma cualidad básica. Reconocemos que no hay bases para el apego o el odio, para el deseo y la aversión, y que todas las cosas están en este estado de igualdad primordial. 

    Igualdad o Ecuanimidad: Que todos permanezcamos libres del apego y del rechazo hacia los otros. Estamos libres de apego a unos y rechazo a otros, nos relajamos si estamos en ese estado ya que todos los problemas vienen del apego y del rechazo, por tanto la ecuanimidad proporciona felicidad a la mente, la pacifica y la tranquiliza.  Además con una mente relajada, tenemos un cuerpo relajado y una respiración relajada. Todo lo que va mal en la vida viene del apego y del rechazo. Pensamos que todos los objetos a los que tenemos apego se transforman en vacuidad, así que meditamos en la vacuidad. Pensamos que todos los objetos a los que tenemos rechazo se transforman en vacuidad, así que meditamos en la vacuidad. Ahora pensamos que por la meditación purificamos las causas y que por eliminar el apego y la aversión obtenemos la iluminación, este estado mental es la Boddhicitta, la que es capaz de eliminar apego y la aversión. Algo hemos desarrollado la Boddhicitta por hacer esta meditación, y aunque sea por unos breves instantes es suficiente porque se estabiliza con la cultivación repetida en el tiempo. En el estado de igualdad, la mente todavía reside en amor, compasión, y alegría. Comprendemos que es sabio mantenernos en este estado, preservar la mente boddhicitta en todas las circunstancias, sin importar sin son favorables o desdichadas. 

    Es bueno meditar sobre la impermanencia y los cuatro inconmensurables.

    Lo primero es desarrollar la renuncia, lo segundo es la Boddhicitta.

    Después la ecuanimidad y la vacuidad, es decir, la visión correcta.

    Todas las enseñanzas de Buda están en estas tres cualidades: renuncia, compasión o Boddhicitta y vacuidad.

    Meditar en ellas es como meditar en todas las enseñanzas del Buda y esto  deja una impresión en nuestro continuo mental. 

    Finalmente dedicamos el mérito con la aspiración de que la realización y comprensión, grande o pequeña que hemos alcanzado, no se pierda y se manifieste en el resto de nuestras actividades de la vida diaria, no importando si ellas aparecen para nosotros  como circunstancias adversas o circunstancias favorables… Decimos la plegaria en español  o en tibetano 3 veces para potenciar la intención básica  que hemos mantenido durante nuestra práctica. 

    Oración para dedicar méritos # 1 

    CHANG-CHUB SEM-CHOG RIM-PO-CHE / MA-KYE PA-NAM KYE-GYUR CHIG / KYE-PA NYAM-PA ME-PAR-YANG / GONG-NE GONG DU PEL BAR SHOG

    Que la Suprema y Preciosa Boddhicitta (mente iluminada), nazca donde no haya nacido,  y que donde haya nacido se mantenga sin declinar e incluso aumente, y que por el poder de mi intención esto se haga realidad verdaderamente. 

    Oración para dedicar méritos # 2 

    TONG-NYI TA-WA RIM-PO-CHE / MA-KYE PA-NAM KYE-GYUR CHIG / KYE-PA NYAM-PA ME-PAR-YANG / GONG-NE GONG DU PEL BAR SHOG 

    Que la preciosa visión de la vacuidad,  nazca donde no haya nacido,  y que donde haya nacido se mantenga sin declinar e incluso aumente, y que por el poder de mi intención esto se haga realidad verdaderamente.