“Ganas dinero comerciando, cobrando intereses, engañando o mediante otras formas deshonestas.
Aunque haces grandes ofrendas con la riqueza que has acumulado,
las buenas acciones basadas en la codicia, conducen a las ocho preocupaciones mundanas.
Cultiva el desapego – ese es mi sincero consejo.”
“Tu poder político, riquezas, conexiones, buena fortuna y reputación,
puede que se difundan por todo el mundo.
Cuando mueras, estas cosas no te ayudarán en nada.
No descuides tu práctica – ese es mi sincero consejo.”
“En estos tiempos difíciles puede que sientas que es útil
ser agudo y crítico con las personas agresivas a tu alrededor.
Este enfoque sólo será una fuente de angustia y confusión para ti.
Habla calmadamente – ese es mi sincero consejo.”
“Tratando de ser útil y sin intereses personales,
le dices a tus amigos los defectos que tienen.
Puede que al hacerlo seas honesto, pero tus palabras roen sus corazones.
Hablacon simpatía – ese es mi sincero consejo.”
“Te involucras en discusiones, defendiendo tu visión y refutando la de otros,
pensando que estás clarificando las enseñanzas.
Pero esto nada más da origen a posturas/posiciones emocionales.
Manténte quieto – ese es mi sincero consejo.”
“Puede que colecciones muchos textos importantes,
escritos mayores, instrucciones personales, notas privadas, lo que sea.
Si no has practicado, los libros no te ayudarán cuando mueras.
Observa tu propia mente – ese es mi sincero consejo.”
“Cuando te enfocas en la práctica, comparar lo que se ha comprendido y la experiencia,
escribir libros o poesía, componer canciones acerca de tu experiencia…
son todas expresiones de tu creatividad. Pero ellas sólo dan origen al pensamiento discursivo.
Manténte libre de intelectualizaciones – ese es mi sincero consejo.”
“Cuando un pensamiento surge, la clave es mirarlo directamente.
Cuando conoces la mente, la clave es residir ahí.
Aunque no hay nada que cultivar, la clave es seguir cultivando.
Manténte libre de distracciones – ese es mi sincero consejo.”
Fuente: http://www.unfetteredmind.com/translations/longchenpa.php Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes, sin excepción.
“En cuanto a la generosidad, nada más que hacer,
que dejar de aferrarse a un yo.
En cuanto a la conducta, nada más que hacer,
que dejar de ser deshonesto.
En cuanto a la paciencia, nada más que hacer,
que dejar de temer a lo que es verdadero a nivel último.
En cuanto al esfuerzo, nada más que hacer,
que practicar continuamente.
En cuanto a la estabilidad meditativa, nada más que hacer,
que descansar en el estado de presencia.
En cuanto a la sabiduría, nada más que hacer,
que conocer directamente cómo son las cosas realmente.”
Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes sin excepción.
Señor del Dharma, Maestro Glorioso y bondadoso sin comparación!
A tus pies de loto inclino mi chakra del gozo y presento ofrendas excelentes, antes de recitar estas palabras que traen beneficio a la mente:
No hay liberación individual sin abandonar el dañar a los demás. No hay el despertar de la bodhicitta sin compasión hacia otros. Uno no es un practicante del mantra secreto sin visión pura. No hay realización sin haber destruido las confusiones.
Inclinarse en una dirección no es la Visión. Concentrarse en un objeto no es meditación. Actuar de manera hipócrita no es acción. El fruto no madura si uno tiene apegos y expectativas.
El refugio pertenece a quienes que tienen fé. La mente iluminada surje en aquellos que tienen compasión. Realización espiritual, en aquellos aquellos con sabiduría. Bendiciones, en los que tienen devoción.
Aquellos que saben lo que es la vergüenza, saben qué es lo que debe abandonarse. Aquellos con renuncia mantendrán la disciplina moral. Aquellos que mantienen la disciplina moral, mantienen su samaya y la conducta correcta. Aquellos que mantienen el samaya y la conducta correcta logran la realización espiritual.
Una mente pacífica y domada es el signo de haber escuchado las enseñanzas. Una disminución en las emociones es el signo de una meditación genuina. Una mente flexible, un corazón abierto a todos los seres, es el signo de un practicante verdadero.
Una mente serena es el signo de una realización espiritual genuina.
La mente es la fuente del Dharma. Si domas tu mente, eres un practicante. Si eres un practicante verdadero, tu mente está domada.
Cuando tu mente esta domada, esto es liberación.
Traducido del Tibetano por Mike Dickman (Tersar.org)
Traducido rápidamente del inglés por Mauricio Salinas (Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang) para beneficio de todos. Que este mérito se transfiera para que todos los seres sin excepción alcancen prontamente la suprema y completa iluminación.
Transcripción
de sus enseñanzas dadas en Samye-Ling,
1988.
El término “Chö” se traduce como
“cortar a través” o simplemente “cortar/separar”.
Cuando enseño sobre esta
práctica, me esfuerzo en dar una imagen completa de ella, de manera de no
entregar sólo un aspecto de la práctica total, como si dijera que simplemente
se trata de un tipo especial de meditación y canto que se realiza con un
tambor. Por lo tanto, es necesario adentrarse en el origen de esta particular
enseñanza.
Cuando el Vajrayana fue llevado
al Tibet, se introdujo de forma gradual, y continuó mediante ocho linajes mayores
del Vajrayana, de los cuales, el linaje específicamente relacionado con el Chö
es el sexto, de acuerdo a la mayoría de los textos históricos. Este linaje se
denomina Shee Ché (zhi byed), la enseñanza especialmente vinculada con el
principio de pacificar cualquier tipo de negatividad.
El linaje Shee Ché abarca no sólo
un aspecto concreto, sino tanto el Sutra como el proceso esencial del Tantra.
En el Sutra, toda práctica está dirigida a desarrollar la conciencia, la
compasión, lo cual pacifica aquellas cosas como la agresión, el apego, etc. El
Tantra, consiste en métodos específicos que son efectivos para transformar la
negatividad en algo positivo, lo que también puede entenderse como pacificar la
negatividad. De este modo, podemos ver que Shee Ché se trata de un título o
designación amplia, general.
La fuente principal relacionada
con este linaje es el gran Bodhisattva Dampa Sangyé, o “Padampa”, cuyo nombre
en muchas otras fuentes históricas es Kamalashila, en cierto sentido ambos
están relacionados. Este gran maestro que introdujo esta enseñanza y cuyo
linaje fue continuado en el Tibet, tiene una forma particular de traducir el
título Shee Ché, elaborando su traducción con el título budista de “Dam Cheu
Duk-ngal Shee Ché Chépa” o “El Profundo Dharma Que Calma el Sufrimiento”.
Visitó el Tibet unas cinco veces,
cada vez ingresó desde una zona diferente: desde la frontera de
Pakistán/Afganistán, desde Nepal, desde China. Transmitió este linaje a muchos
grandes maestros, habiendo entre ellos 54 maestros iluminados (hombres y
mujeres). Esta enseñanza no fue una cosa inventada por Padampa, sino que esta
enseñanza fue transmitida por Padampa en el Tibet, su fuente original es tanto
el Sutra (el Prajna Paramita) como el Tantra. Cada sutra está interconectado y
de la misma forma, los sutras y los tantras están interconectados. Sin embargo,
estos son sutras y tantras específicos que son considerados como el texto
principal, la enseñanza del Buda, el que se vincula con el Dam Cheu Shee Ché,
parte del cual se conoce actualmente como Chö.
En cuanto al Tantra, el “Choo Rim
Chenpo Gyud” o “Tantra del Gran Río del Alfabeto y las Consonantes”, expresa
como la lengua Sánscrita se desarrolla sobre la base de la nada. De ahí que el
sonido que es producido desde la nada es “AH”, y el sonido que es producido por
nada es la fuente de todo sonido, tanto aquello que está vivo como lo que es
inanimado, todo tipo de sonido que producen está basado en el sonido de “AH”. Si
no utilizas el sonido “Ah”, no puedes hacer ningún tipo de sonido. De esta
manera, utilizando esta forma para describir la última nada de todo, la última
nada en el sonido, el lenguaje es su expresión.
Todos los otros tantras
vinculados al Mahamudra, particularmente, son descritos como el origen de Shee
Ché. Esto es “Mahamudra Tak (símbolo, signo) Yee Gyud (tantra)” o “Tantra del
Mahamudra Simbólico”. Estos son los principales textos tántricos que sirven de
base al Shee Ché.
El Shee Ché en general esta
contenido en las enseñanzas tanto intelectuales como prácticas (en tibetano
“shépa” y “drubpa”). Shépa trata lo intelectual y Drubpa la parte práctica (la
transmisión y las instrucciones para practicar). Sobre esto, existen enseñanzas
secretas, las que sólo se dan cuando hay señales de que la persona está
preparada. Aunque el discípulo trate de engañar al maestro, o el maestro trate
de enseñarle a la fuerza, no dará resultado, porque la persona simplemente no
comprenderá. De modo que es este linaje contiene Shépa, Drubpa e instrucciones
secretas, tal como los demás linajes del Vajrayana.
Este linaje en Tibet, cuenta con
muchos grandes maestros, como el Loco Jokro (Jokro era su apellido, su
verdadero nombre era “Loco”). No hay nada espectacular en estar loco, pero creo
que el debió haber estado loco en el sentido correcto, adecuadamente loco.
También hubo muchas mujeres que
desarrollaron una gran realización y otras más, a través de las cuales el
linaje Shee Ché fue continuado. Significativamente, el Chö es parte del Shee
Ché. La enseñanza del Chö fue transmitida por Padampa a una de sus principales
discípulas, Machik Labji Drönma (Lab es el nombre del lugar donde nació). La
aparición de Machik fue profetizada tanto en el Sutra como en el Tantra, por
Buda, así como también por Guru Padmasambhava, como la encarnación de Prajna
Paramita, la madre de la vacuidad, y como una encarnación de Tara, la madre de
la compasión.
Buda señaló en el sutra “Do Tang
Nyik Jaypa”: “En el futuro, cuando haya una gran necesidad por parte de la
humanidad, aparecerá la emanación de la Madre del Glorioso” (es decir, toda manifestación
femenina, como Prajna Paramita o Tara, las cuales reciben el nombre de “Madre
del Glorioso”, de modo que la sabiduría da nacimiento a la iluminación y la
compasión da nacimiento a la iluminación).
“En el Norte, en un lugar llamado
Lab, una mujer llamada Drönma nacerá y beneficiará a incontables seres a través
de la Visualización
y la Completación
(Sampannakrama y Utpattikrama). Ella rondará por los pueblos y los
cementerios”. Una vez que se vieron todos estos elementos en Machik Labji
Drönma, se la reconoció como la mujer de la profecía.
En el tantra “Jampal Tsaway Gyu”
(Jampal = Majushri; Tsaway = Raíz; Gyu = Tantra), Buda profetizó: “Cuando mi
enseñanza se vuelva como la hoja del té, la encarnación de la
Gran Madre, cuyo nombre es Labdron, vendrá,
y los resultados de su actividad llegarán muy lejos. Todo aquél que esté
vinculado a su actividad será liberado”.
Guru Padmasambhava, en la
profecía llamada “Tenpa Chir Lung” (“La Profecía General
para el Budismo”), la enseñanza dada por Buda, señala: “Aparecerá una
manifestación que cortará a través de todos los aspectos del pensamiento
negativo, que los dejará sin raíz, los cortará tan profundamente que nunca más
volverán a surgir, su nombre es Labji Drönma, que vendrá de un lugar llamado
Zang Ree (Montaña de Cobre, Zang Ree es una zona del Tibet con la cual Machik
estuvo relacionada)”.
Después de recibir esta
enseñanza, Machik la transmitió completamente pero en una forma ligeramente
cambiada mediante el desarrollo de las prácticas específicas contenidas en el
Chö, de aquella que había recibido de Dampa Sanjé,. Por ejemplo:
– Práctica de Chöd dirigida hacia uno mismo, para
uno mismo.
– Práctica de Chöd para curar las enfermedades de
otro (aspecto curativo del Chöd).
– Práctica de Chöd para purificar el entorno
ambiental, para reducir la negatividad de un lugar determinado.
Cuando alguien está poseído o un
lugar está embrujado o maldito. ¿Qué es lo que ocurre realmente allí? Ese tipo
de situación significa que existe una conexión negativa entre la persona que
“embruja” la casa y la casa. Puede ser que algo terrible haya ocurrido ahí,
como cuando una persona es poseída por una fuerza negativa.
No todas las personas algo
“locas” están poseídas, de las muchas personas que son muy negativas, unas
pocas de ellas están poseídas, lo que quiere decir que hay una conexión
negativa entre esa persona (que es un ser humano) y otro ser sintiente que no
es humano ni animal, sino alguna especie de espíritu, fantasma, demonio o lo
que sea.
Cuando los buenos amigos
desarrollan una conexión entre ellos, se ayudan mutuamente, y si A es más firme
y estable que B, entonces A ayudará a B como amigo. Podríamos decir que ese es
un buen amigo. En el caso de los malos amigos, A es mala persona y fuerte,
mientras que B está bien pero es débil, entonces cuando se hacen amigos, A
cambia la personalidad de B y ambos se vuelven malas personas. De forma
similar, cuando una persona y un espíritu desarrollan algún tipo de relación, ésta
se crea aunque no estén concientes de ello. Puede ser amigable o puede ser
destructiva, cuando ocurre esto último, es decir, cuando el espíritu es
negativo, entonces la persona también se vuelve negativa. Si esa influencia es
muy fuerte, puede que la persona pierda su voluntad por cierto tiempo y se vea
influenciada por aquella relación.
Lo mismo ocurre cuando se trata
de un lugar, porque el espíritu que habita nuestra casa por ejemplo, puede ser
fuerte y bueno o puede ser negativo y muy inamistoso hacia los seres humanos.
¿Cómo deshacerse de él cuando se trata de un espíritu negativo? Claramente
existe una forma negativa de hacerlo, que es lo que yo interpreto como
exorcismo, pero en el caso del chöd se trata de una forma pacífica.
¿Por qué se forman estos tipos de
vínculos negativos? Esto se debe a alguna especie de sufrimiento existente de
por medio, además de alguna causa y condición negativa. A través de la práctica
específica, ese espíritu negativo se vuelve positivo, ese espíritu que embruja
nuestra casa se vuelve positivo. De manera que cualquiera que sean las causas y
condiciones que hayan provocado la situación (ya sea en la persona o en la
casa) dicha negatividad es curada. Este es el método que utiliza el Chöd para
purificar el vínculo negativo con la persona o el lugar.
Estas cosas, que fueron
desarrolladas por Machik, hacen que el linaje de Machik sea algo único, y es la
razón por la cual en la historia del budismo tibetano, se hace tanto énfasis en
la historia de como la enseñanza le fue transmitida por Padampa y otros
maestros, hasta que mediante su propia práctica ella logró obtener realización,
y entonces emergió su linaje propio, que fue el Chö.
Ahora podemos entender a grandes
rasgos el origen de la enseñanza, el linaje original que llamamos Linaje Madre Shee
Ché, y luego el linaje que derivó de aquél, el Chö (el cual posee una temática
particular).
En la práctica de Shee Ché, la
persona debe ser alguien que haya desarrollado un máximo de presencia plena
(mindfulness) y conciencia despierta (awareness) en sus acciones. Esto es muy
importante. No podemos llegar y decir “Ah, soy un practicante de Chöd”, y como
tenemos el método del Chöd, entonces podemos actuar enajenadamente, como locos,
porque el primer nombre del maestro era “Loco”, y eso nos autoriza a nosotros para
ser locos y actuar como tales: andar trayendo una calavera, soplar una trompeta
de hueso, agarrar un gran damaru y partir a cualquier parte. Eso no es así,
porque debemos desarrollar el sustento, el suelo de la presencia plena y la
conciencia despierta de la acción. Eso es lo primero.
Por sobre lo anterior, está la
perfección exterior, y luego la perfección interior, la conciencia despierta y
la presencia plena, la intención sincera. Eso es lo segundo. Cuando se realiza
una acción (externa) perfecta, si eso es posible, eso es la parte exterior.
¿Qué es lo que hay ahí? Lo que se contiene en ese contenedor es la intención, y
eso hace que la perfección de la acción externa sea más válida, más real, en la
medida que haya una intención perfecta.
Por sobre lo anterior, en un
nivel tántrico, el practicante de Chö debe reunir en si los samayas tántricos
básicos, todos ellos. De lo contrario, puede ser que tengamos todo, pero si no
hay samaya, si no hay transmisión, no podemos practicar. El Chöd sacado de un
libro no es suficiente, además de que se corre el gran peligro de entender mal
la práctica si no se ha tenido una adecuada transmisión. Una vez que la
tenemos, si nuestras acciones están bien y nuestras intenciones están bien,
entonces lo único que falta es la práctica propiamente tal para poder
progresar. Haciéndolo de esta forma, cualquier cosa que no sepamos manejar bien
no se transforma en una equivocación, sino que se vuelve algo que simplemente
no hemos desarrollado aún. Pero si no lo hacemos de este modo, entonces sí será
una equivocación.
Así tenemos:
– El nivel Theravada: disciplina exterior.
– El nivel Mahayana: disciplina interior.
– El nivel Tántrico, la transmisión y el samaya.
“Samaya” quiere significar una dedicación real, profunda y total, ese es el
lema de toda la práctica, es aquello que hace que las cosas sucedan, que
funcionen.
Hay una serie de cosas que son
necesarias en un practicante de Chö desde el comienzo, pero de acuerdo a los
progresos en la propia práctica, eso se va desarrollando. Me refiero a la
compasión y la vacuidad unificadas. Cuando miramos hacia atrás hasta Machik, la
fuente original, ella es la manifestación de Prajna Paramita (que es la
vacuidad, “Madre de la
Vacuidad”) y de Tara (la compasión, la “Madre de la Compasión”). Estando
unidas la vacuidad y la compasión, uno puede cortar a través de cualquier cosa,
de lo que sea. Por esto es que para un practicante de Chöd, la clave debe ser
la importancia de la unidad de la vacuidad y la compasión.
Ahora bien, cuando hacemos Chö
puede resultar una práctica muy impresionante y puede que nos quedemos en eso: nos
gusta el ritmo de las melodías, hay instrumentos, se permite cierto misterio en
todo aquello, y además es posible hacerlo en la noche y en un cementerio.
Existe la posibilidad de que suceda esto, pero habiendo vacuidad y compasión
unidas, esta práctica es extremadamente efectiva. Mientras que si no hay nada
de esto, puede volverse algo simplemente entretenido y superficial.
Incluso puede ser algo
excéntrico. Eso no es bueno, yo considero que eso no es bueno, aunque algunas
personas sí lo consideran bueno.
En fin, ¿cómo podemos comprender
la unidad de vacuidad y compasión?
“TONG DANG NYINGJÉ
ZUNG-JUK’”
(Tong es Tongpa, vacuidad; Nyinjé significa compasión; Zung-Juk significa “juntas”.)
Son como dos cuerdas, si las
amarras juntas, se vuelven una sola. La compasión y la vacuidad puestas juntas,
eso es lo central de la práctica del Chö y en realidad lo es de toda práctica,
pero más aún del Chö. Si no tienes TONG DANG NYINGJÉ ZUNG-JUK, o si
incluso tenemos un poco, quizás NYINGJE, tal vez TONGPA.
La vacuidad por si sola es un
objeto válido como entendimiento intelectual: “Nada existe”, “Todos los
fenómenos son sólo reflejos de algo más”, todo ello muy cierto, pero si sólo
tenemos eso, nos volveremos una persona muy fuerte, tal vez impecable, pero más
allá de ser impecable, ¿que otra cosa se puede ser? Si sólo conoces la
vacuidad, y estás convencido de ello, y sólo eso, es un entendimiento válido,
pero no es suficiente, es sólo una cara de la moneda, una parte solamente. Sin
las dos manos no se puede aplaudir, sólo vacuidad es como tener una sola mano.
NYINGJÉ (compasión), es
buena: sentimos pena por quien no tiene nada que comer; sentimos pena por quien
no entiende lo que nosotros entendemos; sentimos pena por alguien, porque
pesamos que las cosas son simples para nosotros y complicadas para ellos. Pero
si sólo tenemos NYINGJÉ, nuevamente tenemos una sola parte. Puedes convertirte
en una persona agradable primero, luego puedes volverte una persona
agradablemente cargante y finalmente puedes llegar a ser una persona muy
irritante por andar metiéndose en los asuntos personales de todos los demás.
Cuando la compasión y la vacuidad
se ponen juntas, se solucionan los puntos de vista estrechos, se vuelve
saludable. Tienes compasión pero al mismo tiempo sabes que todo está vacío.
Sabes que todo está vacío, pero aún así tienes compasión. Este es exactamente
el propósito del Budismo, especialmente del Vajrayana. Antes que cualquier
cosa, la verdad última y la verdad relativa se repiten una y otra vez, hasta
que se graban en tu cráneo. Esta es la razón de por qué la vacuidad y la
compasión van juntas: tu entendimiento de la vacuidad no se volverá puramente
cerebral, filosófico, intelectual; tu compasión no se convertirá en nada más
que una obsesión. A medida que encuentres el equilibrio, tu compasión y tu
entendimiento de la vacuidad se harán más efectivos. No te convertirás en una
persona que no tiene nada más que una gran cabezota y un cuerpo grande, sino
que todo ello será con una gran mente adentro. De esta manera estarás completo.
Lo que acabo de señalar es muy
importante en la práctica del Chö. Por ejemplo, si un practicante de Chö quiere
hacer Chö en un lugar más poderoso, que son lugares donde ocurren ciertas cosas,
no va a ser algo fácil, de modo que cuando algo ocurra, si uno tiene compasión,
si uno tiene un entendimiento de la vacuidad, eso bastará para hacerse cargo de
la mayoría de las cosas que podrían sucedernos. Si algo impactante llegara a
sucedernos en un lugar y momento poderosos, el tener esas dos cosas nos
permitirá manejar la situación.
Si no tenemos suficiente
compasión o comprensión de la vacuidad, entonces va a ser mejor que hagamos Chö
durante el día. En la tarde, en nuestra casa estará bien, y tendríamos que
hacer la forma de Chöd más simple, no la avanzada, pues puede que no estemos
preparados aún para ella.
Hasta el día de hoy, no he escuchado
hablar de ningún practicante de Chö que haya enloquecido o se haya vuelto loco,
pero puedo imaginar lo que podría pasar si una persona hace las cosas mal, en
el lugar equivocado. Algo podría salir mal.
Hubo una vez que Padampa Sanjé
estaba llorando mucho. Su discípulo le preguntó: “¿Por qué llora?” – se suponía
que Padampa era una persona que se veía muy poderosa – al verlo llorando, su
discípulo probablemente pensó que algo terrible había pasado. Entonces le dijo
a su discípulo, “Puedo ver que estamos en un tiempo realmente triste. Hay una
señal de que las personas están perdiendo lo más precioso que actualmente
tienen aquí en Tibet: las enseñanzas de Buda”.
Al escuchar esto, su discípulo le
preguntó: “¿Qué quiere decir con eso?”
Entonces Padampa Sanjé le
explicó: “En estos tiempos, si tú le das a alguien tu corazón, esa persona te
lo robará. Si le das a otro tu cabeza, le quitará tus ojos y te la devolverá
con las cuencas vacías. Las personas se están volviendo cada vez más y más
codiciosas. Se han vuelto tan codiciosos que desean estar bien y saludables,
sin hacer ningún esfuerzo, sin hacer nada. Cada vez se atreven menos a hacer
cosas buenas, y están más inspirados a hacer cosas negativas”.
Como dijo Padampa, podemos ver hoy
en día, que se ve bien, que está de moda emborracharse, drogarse, volverse
loco, estúpido, despreocupado, atrevido; y por otro lado, es vergonzoso ser
amable. Veo esto en nuestra sociedad cada vez más y más.
“Cuando hay una persona que
miente, todos piensan que está diciendo la verdad; cuando hay alguien que dice
la verdad, todos creen que está mintiendo. Siendo que hay alguien que ha sido
la persona más amable contigo, tú tienes mucho resentimiento hacia ella;
mientras que hacia quien ha sido contigo la persona más descortés y menos
gentil, tienes mucha aceptación. Pero tengo una esperanza, que es como una
estrella en el día: y es que hay unos cuántos que están bendecidos por el
precioso linaje viviente, de manera que estando bendecidos tienen posibilidades
de superar este tipo de cosas. Esta es mi única esperanza, y tú hijo mío, la
razón por la que lloro, es porque quiero que sepas esto y lo propagues, para
que esa pequeña estrella diurna se convierta en el sol del día”.
Cuando veo como están las cosas, todo
esto resulta ser muy cierto en la sociedad actual, basta con mirar las vidas de
la mayoría de las personas, para que se haga muy evidente que es vergonzoso ser
gentil y amable, mientras que resulta estar muy bien, casi a la moda, el ser
agresivo o flojo. Es muy probable que nuestro maestro nos esté diciendo muy
seguido esto mismo. La definición de “progreso” viene de este simple proceso:
cualquier limitación, cualquier apego con el que estemos personalmente
involucrados, en cualquier tipo de estado de desarrollo actual, cuando
“cortamos a través”, o simplemente “cortamos” o “separamos”, eso se convierte
en progreso. Mientras no “cortemos a través”, nos mantendremos en el mismo
lugar, no habrá avances. En el concepto y los principios de la práctica del
Chö, este proceso particular es exagerado un poco, mediante el énfasis que se
hace en ello.
En el principio del Chö, en su
idea directriz, el término “cortar a través” se aplica básicamente de tres
grandes maneras:
1. La primera es externa.
Externamente hay ciertas cosas
específicas que nos impiden desarrollarnos. Significa que hay algo que existe
fuera de nosotros que nos hace imposible desarrollarnos, volviéndonos incluso,
más obscurecidos y distorsionados. En este sentido, el Chö es un método que
atraviesa aquello, las conexiones entre tú (que estás siendo afectado) y el
obstáculo externo, cualquiera sea este y que además es una obscuración. El Chö
corta a través de estas dos cosas, y por lo mismo, la conexión existente entre
el obstáculo externo y tú, se elimina.
Como es sabido, desde el punto de
vista de la filosofía budista fundamental, no podemos cortar una conexión de
manera agresiva, rechazándola o poniéndole trampas y engañándola. No hay forma
de cortar esa conexión si lo hacemos así, y si llegáramos a hacerlo, pasaría a
transformarse en otra conexión, igualmente negativa. De esta manera, mediante
el método del Chö, aquello que hace que te relaciones con el obstáculo externo,
las causas, circunstancias y condiciones que hacen que te vincules con ese
obstáculo en específico, esas causas y condiciones, son transformadas. Si todo
funciona bien, esto se hará rápidamente, si no, será de una forma más gradual.
Esta es la única forma tangible por la que una conexión negativa ya presente
pueda ser superada, es decir, mediante el trabajo con lo que sea que cree esa
conexión, no rechazándola agresivamente, no por el simple deseo de no quererla,
no por el sólo hecho de olvidarse de ella, sino trabajándola. El método del
Chö, por lo tanto, es un medio hábil para lidiar con todo ello.
Estoes lo que se llama “Chö externo”.
2. Cuando se trata de una condición interna.
Este principio del Chö es mirado
con una visión interior o interna. Cuando una persona tiene obstáculos internos
solamente, por fuera todo parece estar bien, todo se ve ok., pero internamente esa persona se ve enfrentada a obstáculos.
Generalmente se tiene el conocimiento de que todo obstáculo externo está
relacionado con un obstáculo interno, pero existen obstáculos externos más
sutiles que otros, más y menos evidentes, en estos últimos encontramos los
obstáculos internos. Este obstáculo interno, tiene la misma estructura del
obstáculo externo. Cuando se tiene la condición perfecta para superar cualquier
obstáculo, ya que estamos internamente libres de todo obstáculo, no somos la
encarnación de obstáculos, sino la encarnación de la iluminación o la
sabiduría, que es todo el antídoto que se necesita para cualquier obstáculo.
Pero como no reconocemos esto, mientras más obstáculos tengamos, se está
mostrando cuan poco reconocimiento tenemos de ello, cuan poco nos hemos dado
cuenta y cuan poco lo hemos realizado. Esta es la fuente de los obstáculos
internos.
Mediante el método del Chö,
trabajamos la conexión que existe entre nosotros que estamos libres de
obstáculos por naturaleza y las existencias de obstáculos debido a que no tenemos
el reconocimiento de que estamos libres de obstáculos. Esta conexión no es un
tercer elemento, son sólo dos cosas, estamos libres de obstáculos, somos la
encarnación de la solución. Si no se reconoce esto, naturalmente con el tiempo,
nos volvemos la personificación de los obstáculos. De modo que es un camino de
dos sentidos: si se tiene el reconocimiento, se termina el obstáculo; si no se
tiene el reconocimiento, el obstáculo va a estar presente. Esto significa que a
través del método del Chö, que se considera como una de las formas más rápidas
de lograr el reconocimiento, hará que se manifieste espontáneamente la esencia
de ese obstáculo en particular, ya que lo habremos reconocido.
Esta forma del Chö se denomina
“Chö interno o interior”.
3. El aspecto sagrado del Chö.
La idea misma de que según una
visión última no tenemos obstáculos, y que según una visión relativa si los
tenemos. Esta dos cosas, la visión última y relativa, con y sin obstáculos, en
si mismo un gran obstáculo que debe ser cortado a través, utilizando el método
del Chö.
Una forma de describir esta
situación es mediante el uso del sonido impactante que uno produce en el Chö,
llamado “Pe”. No significa nada en particular, no es la palabra de ningún
idioma, pero cuando lo dices, cuando lo gritas, el sonido mismo está cortando a
través. Al menos mientras lo dices, tienes que cortar a través de todo, de lo
contrario lo más probable es que no digas “Pe”, y digas algo como “Si” o
“No”.Así que corta a través del
material crudo, sin refinamiento del momento presente y genera una presencia de
una fracción de segundo acerca de lo que realmente se trata todo, de cómo son
las cosas realmente, y luego, lentamente la realidad entera de la relatividad
regresa y toma el control.
Esto es más o menos “el aspecto
sagrado del Chö”.
En toda instrucción sobre la
práctica del Chö, se encuentran presentes estos tres aspectos (externo, interno
y sagrado), pero cuando realizamos la práctica, primero nos enfrentamos con el
aspecto externo, luego el interno y después lo sagrado. Esta es la única forma,
porque si queremos llegar a la parte superior de una casa, primero debemos
entrar y luego subir la escalera. Así es como la práctica se desarrolla, pero
cada una de estas cosas son en cierta medida la encarnación de las otras dos, de
forma que siempre van juntas.
Ahora que ya conocemos lo básico
de la palabra “Chö” o “cortar a través”, que es usada para este aspecto
particular de la práctica del linaje Shee Ché, me gustaría compartir una pequeña secuencia en la práctica del
Chö.
Ejemplo de una práctica especifica de Chöd, que contiene cuatro etapas:
1.La mente que es el
lienzo, el espacio de la entera existencia. Lo que se manifiesta en él es
la forma, el sonido y el pensamiento:
– La forma que físicamente posee diferentes variantes o
configuraciones, colores y texturas;
– El sonido, que según el movimiento de esa forma produce sonido;
– El pensamiento: cuando una mente específica se relaciona con esa
forma y ese sonido, surge un concepto, y esta es la forma en que todo existe,
en todo momento, aquí y ahora.
Veamos como funciona esto mismo
con las personas:
Una forma particular, con una
cabeza, dos manos, dos piernas, etc., es llamada “ser humano”. Una planta crece
por aquí y por allá, la unimos con lana de oveja, la usamos sobre nuestra
forma, y a eso le llamamos “ropa”. El chaleco verde, los pantalones café, los
zapatos negros, todas esas cosas son formas. A su vez, tratamos de expresar
cosas, por lo que nuestra forma a través de la cual hacemos gestos y mediante
los cuales nos comunicamos, se desarrolla entre esta forma y aquella.
Ahora bien, lo que crea estas
conexiones, lo que causa todo este movimiento es el pensamiento. De este modo, pienso
que una forma con una mente me pide hablar del Chö, y luego yo miro a este
sujeto con mis pensamientos relacionados con muchas formas que son los libros,
en blanco y negro, y además estoy recogiendo y recordando un montón de sonidos
que se produjeron hace mucho tiempo. Y el hecho de que algunos de estos
“hacedores de ruido”, están vivos y otros ya no lo están, acude a mis
pensamientos. Percibo que hay muchas formas que pueden hacer muchos sonidos y
las cuales además se vinculan con pensamientos que están reunidas aquí, y luego
vengo yo, me siento aquí, mi forma, todos ustedes, sus formas, y entonces hago
este sonido a través de mi pensamiento, por medio de mi forma, para comunicarme
con ustedes.
Esto es básicamente como las
cosas toman lugar en la mente. En este sentido, el significado de este primer
punto, podemos relacionarlo con el concepto de mandala, que quiere decir “centro
y entorno/periferia/alrededor”. Cada centro tiene un entorno que lo rodea, y
cada entorno tiene un centro. De modo que toda cosa en el universo es un
mandala de la mente. La forma, el sonido, el pensamiento, todos son mandalas de
la mente. La mente es el centro y el pensamiento, el sonido, la forma, son el
entorno que rodea a la mente.
2.Debido al poder de la
transmisión del chö, uno debería ser capaz de transformar este mandala de
la mente de lo peor a lo mejor, de lo negativo a lo positivo, de lo insano a lo
saludable, de lo relativo a lo último. Gracias al poder de la bendición de la
transmisión del linaje del Chö, mediante este método, uno puede transformarse.
¿Cómo es que esta transformación ocurre? No se trata de cosas negativas que
suceden dentro y cosas positivas que vienen desde afuera, sino de cosas
negativas que en cierta forma se manifiestan en formas positivas. La esencia de
lo negativo es positivo; la esencia de todo lo insano/enfermizo es lo
sano/saludable. La esencia de lo relativo es lo último, por lo que no es que se
reciba lo relativo y que lo último no venga de afuera, sino que lo relativo se manifiesta
como lo último, siendo lo último con el centro hacia fuera. Esta es una de las
formas con las que se puede expresar el método del Chö.
3.Un método particular:
al comienzo se dijo que la forma (nuestro cuerpo), el sonido (la expresión) y
el pensamiento, están todos relacionados con la mente. Pensamiento y mente son
cosas diferentes, existe una diferencia sutil, pero la hay: esto es como el
océano y las olas. El océano es la mente, y las olas son el pensamiento. El
océano entero no es sólo olas, pero las olas son parte del océano, como los
pensamientos lo son de la mente. Este tercer punto se refiere al cuerpo, al
habla o expresión y al pensamiento. Cómo colocas tu cuerpo, como lo posicionas,
esto es como sentarse derecho y situar correctamente el cuerpo físico.
Eso es el cuerpo.
Ahora, en relación al habla: cómo
respiras, y qué es lo que dices; lo que cambias y lo que no cambias; cuando
cantas y cuando no cantas; y, específicamente en el Chö, qué tan fuerte será tu
“Pé” con la mente.
Un practicante de Chö, debe primeramente
tener presente la secuencia de meditación más fundamental, más básica. Aunque
uno pueda pensar que en el Chö se deben hacen muy pocas visualizaciones, por la
idea que se tiene de que se trata de “cortar a través”, la verdad es que es
todo lo contrario, ya que el Chöd contiene muchas visualizaciones. Una gran
parte de estas visualizaciones tienen que ver con hacer cosas con nuestro
propio cuerpo, como cortar nuestro cuerpo sobre el suelo y ofrecerlo a todos
aquellos con los que compartimos conexiones kármicas negativas para
alimentarlos con nuestra carne y nuestra sangre, a fin de poder pagar todo tipo
de deudas que tengamos con aquellos seres.
Por ejemplo, si sucede que se
tiene un enemigo ¿Qué intentará hacer él? El intentará hacernos sufrir, y si
resulta que él es muy malo, querrá herirnos. Después de habenos matado, podrá
decir: “Ahora que he golpeado a mi enemigo, ya no tengo enemigos”, lo cual en
realidad no es cierto, pero así es como pensaría. No existe nada más valioso
que tu propia existencia en cuanto a forma, sonido y pensamientos, y con los
cuáles puedes trabajar en relación a cualquier tipo de conexiones negativas.
Entonces, con tu propia carne y tu propia sangre, alimentas a todas esas
energías negativas, a las cuales les debes algo kármicamente hablando. En este
sentido, no hace falta decir que se trata de un método bastante extremo y
atemorizante para alguien que no lo entiende, pero cuando uno ha recibido la
transmisión y lo entiende, uno puedo trabajar con ello. Se trata de un método
muy efectivo durante todo el proceso de su desarrollo.
4. Los Métodos:
1. El suelo (sustento), la preparación, el entendimiento.
2. La transmisión, lasbendiciones.
3. El cuerpo, el habla y la mente (o pensamiento). El trabajo con la
materia cruda.
Todos estos métodos, todo el
valor que tienen sólo es efectivo como una verdad relativa, un practicante de
Chö, manteniendo el principio básico del Chö, no se aferrará a ninguno de los
métodos del Chö como una verdad última. Todo el método en si, es una verdad
relativa, por ello es que un practicante de Chö es capaz de cortar a través de
sus creencias y del método mismo. La misma práctica del Chöd no debería
convertirse en un obstáculo (en relación a las distinciones dualistas), pues el
practicante de Chö tiene que ser capaz de cortar a través de todo, incluso del
mismo Chö. En uno de los poemas de Tilopa o Naropa, se dice: “El agua puede
lavar las manchas, pero el agua no puede lavar el agua misma”. Pero en el caso del Chö, el Chö puede cortar a
través de todos los obstáculos, incluso a través del mismo Chö.
Existe otra forma, más
relacionada con la práctica del Chöd, y que es un aspecto muy sagrado dentro
del linaje del Chö, además de haber sido el método – históricamente –
transmitido por Machik a su hijo.
Ella le dijo: “Estas son las cuatro mejores cosas:
discutimos sobre la mejor protección ¿Cuál es la mejor protección? ¿Cuál es el
mejor método? Discutimos sobre las acumulaciones y el mérito ¿Cuál es el mejor
mérito? ¿Cuál es el mejor lugar? ¿Cuál es la mejor visión?”
Después le dijo: “No tener ningún apego a tu propio cuerpo y
sus placeres, esa es la mejor protección ¿por qué? Tú, hijo mío, no tienes nada
que proteger. Todo el mundo está ocupado tratando de proteger su posición, su
bienestar, sus placeres. Pero cuando no tienes ningún apego a estas cosas,
entonces no hay nada que proteger”.
Entonces, dijo ella: “¿Cuál es la mejor acumulación?”
Cuando uno supera su apego por
cualquier cosa que sea material, esa es la mejor acumulación, porque
generalmente nuestra acumulación es dar $1.000 al pobre, $1.000 a los maestros,
$1.000 al templo. Quemamos $1.000 en el uso de una lámpara, ponemos $1.000 en
la caja de las donaciones. La acumulación de mérito consiste en usar nuestro
bienestar para hacer algo. Pero mucho más que esto es cuando no estamos apegados
o aferrados a la acumulación material, cuando hemos superado esto, entonces
todo, cada cosa, se vuelve una acumulación de mérito. Si puedes utilizar
cualquier cosa que tengas sólo para ti, sin ningún tipo de apego o
aferramiento, si eso es posible, en ese caso, aunque no le des ni un sólo peso
a nadie, eso es acumulación de mérito.
La respuesta de Machik fue: “La mejor acumulación de mérito es cortar
a través del apego, el aferramiento y la posesión material”. Esta es la
forma más efectiva de actuar.
Machik le dijo después: “¿Cuál es el mejor lugar? Si no me aferro a
ningún lugar, ese es el mejor lugar”.
Cualquier lugar está bien, si no
tienes apego a ningún lugar, la geomancia no es necesaria. Cualquier lugar es
el mejor lugar si no tienes apego por él. Esta es la razón por la cual Milarepa,
escogió el lugar más inhabitable e inhóspito, como las cuevas en la montaña
nevada, donde no puedes hacer crecer flores, o algún jardín, ni puedes criar
gallinas. Buscó un lugar que fuera totalmente inservible, y escogió ese para
meditar. Pienso que hizo esto para no permitirse apegarse a aquél lugar, además
de muchas otras razones claro.
Machik enseñó a su hijo la cuarta
de las cuatro mejores cosas, la visión: “La
mejor visión es cuando no estás apegado a tu visión”.
Cuando superas el apego y el
aferramiento a una visión particular, entonces esa es la mejor visión. Esto es
algo muy importante en la enseñanza del Chö y para el practicante.
Existen ciertos riesgos con esto
que acabo de compartir con ustedes. Esto puede ser de utilidad ahora, pero se
corren riesgos si uno subestima o sobreestima estos esfuerzos ¿Cómo puede ser
esto posible? Si bien puedo explicarlo con las otras cosas, resultará más claro
hacerlo con la visión. Es cierto que no debemos apegarnos o aferrarnos a nuestra
visión, pero por ahora, esto debería permanecer en el trasfondo y ese
entendimiento debería ser aplicado cuando nos apegamos demasiado a nuestra
visión. Sin embargo, debemos tener algún tipo de visión, y algún principio, de
lo contrario, para la mayoría de nosotros, si no tenemos un principio, nos
perdemos. Si no tenemos una visión, nos perdemos. Aunque la visión que tengamos
no sea la mejor visión, pues la mejor visión es la no-visión, aún así, tenemos
que tener alguna visión de la cual sujetarnos, mediante la cual podamos llegar
a ese estado de entendimiento “más allá de la visión”. Por esto es que no nos
lo debemos tomar literalmente por ahora ni dejarnos llevar demasiado por este
excelente conjunto de consejos. Estos son consejos desde el punto de vista de
lo último, mientras que nosotros estamos lidiando todavía a un nivel relativo,
de manera que es muy importante ver el valor de todo esto, entenderlo e
inspirarse en ello, y al mismo tiempo tener un principio válido sobre el cual
apoyarse temporalmente.
Todo esto tiene que ser
practicado de acuerdo a quiénes somos, dónde estamos (en un sentido relativo),
y al mismo tiempo, sabiendo qué somos y cómo son las cosas en un sentido
último. Por lo que no hay que confundirse con estos dos aspectos.
Este es uno de los métodos específicos del Chö, que fue transmitido por Machik
a su hijo, ahora bien, existe un método particular de Chö que es muy sencillo y
que yo encuentro muy efectivo, aunque debo decir que no soy un experto en Chö.
Por lo que me gustaría compartir este principio básico con ustedes. No
significa que les daré la instrucción, por lo que no pueden ir y hacer lo que
les hablaré, sino que les daré un concepto de la práctica, de forma que al
menos podrán tener algún tipo de entendimiento de ella.
Esta práctica se denomina
“Abriendo la Puerta
del Espacio”. Su significado o sentido es comúnmente entendido de manera muy
limitada y estrecha, en relación a nuestras habilidades tanto físicas como
mentales. Mediante este método se abre aquella puerta, de modo que de lo
limitado surja lo ilimitado. Es como alguien que estuviese en una celda por
muchos años, y de pronto, repentinamente se abre una puerta y él puede caminar
a través de ella, saliendo de la celda hacia el exterior, donde existe mucho
espacio.
Esto se realiza a través de un
método específico de Chö que utiliza sonido, visualización y posturas físicas.
Se desarrolla mediante una fuerte concentración en el centro del cuerpo, el
cual es muy importante. Si alguien me corta mi mano derecho, yo seguiría con
vida, pero si alguien me cortara por el centro, estaría acabado. La parte
central del cuerpo es como el tronco de un árbol, y es el centro de la energía
en el cual la mente funciona de manera muy sólida desde el tiempo que fuimos
concebidos, después de 16 o 29 días hasta el momento de nuestra muerte. De
manera que desde que somos concebidos hasta nuestra muerte, funcionamos desde
el centro.
Para desarrollar el canal
central, existen muchos métodos, algunos de los cuales se enseñan en el Chö. En este método, la
energía total que es la manifestación de la mente es llevada a la parte baja
del centro, y a través de los métodos de canto, postura física y formas
particulares de respiración del Chö, se va liberando gradualmente por los
distintos puntos como el ombligo, el corazón, la garganta, la coronilla, puntos
que llamamos chakras (que se refiere a los ejes o lugares principales o
centrales del cuerpo) y que están todos en el centro del cuerpo. Pasa a través
de cada uno de los puntos centrales y sale finalmente por la coronilla, el
lugar más alto, donde la Reina
lleva su corona. Esta es la parte más importante y sagrada del cuerpo, por la
cual la mente es liberada en el cielo y se funde en el espacio. Este es el
ejemplo de un método de Chö específico, pero que para ser practicado es
necesario haber recibido la transmisión y las instrucciones.
Estos aspectos concretos que he
descrito, están más bien relacionados con el desarrollo interno, pero existen
muchos otros para propósitos específicos como beneficiar a otros, más dirigidos
a realizar algo externo que solamente desarrollar algo internamente. Este es un
ejemplo de los tantos métodos que existen y que puede llamarse “Ofrecimiento y
Generosidad”, muy vinculado con la devoción y la compasión.
Existen muy pocas cosas que una
persona necesita desarrollar, o que necesita realizar en verdad. Cuando se
tiene una idea ambiciosa, mucha gente se deja llevar por esa idea y al final no
logra concretar nada, logrando solamente meterse en muchos problemas. En cambio,
otras personas pueden hacer de su ambición algo real. Evidentemente, hay muchos
tipos de karma y muchas cosas relacionadas con ellos, pero hablando
técnicamente se trata de un principio con tres aspectos diferentes: devoción u
ofrecimiento (hacia los que tienen más devoción y compasión que uno), compasión
y generosidad (hacia los que tienen menos compasión y menos generosidad que
uno). Cuando deseas hacer algo, lo primero que tienes que saber es qué es lo
que realmente quieres hacer, quién eres y qué es lo que puedes hacer. Cuando
tienes estas tres cosas, entonces sabes exactamente qué es lo que quieres
hacer, quién eres y qué puedes hacer. Trabaja con estos tres aspectos y lograrás
que las cosas se hagan, que las cosas ocurran. De lo contrario, no sabrásexactamente qué es lo que quieres, o quién
eres y qué es lo que puedes hacer, y entonces, en medio de tanta confusión, si
además tienes un ego muy grande, creerás que puedes hacer algo, pero ni
siquiera sabrás qué cosa.
Lo mismo pasa en la práctica ¿Cómo
tener compasión? ¿Hacia quién? ¿Cómo tener devoción y hacia quién? Esto es muy
sencillo, se debe tener devoción hacia aquellos que tienen más devoción y más
compasión que nosotros. Mientras que se debe tener compasión hacia aquellos que
tienen menos compasión y devoción que nosotros. Eso es todo.
En este método de Chö, la
devoción y la compasión se relacionan con todos los seres sintientes y todos
los seres iluminados que están más allá de los seres sintientes comunes, que en
una época fueron seres sintientes comunes, pero que dejaron de serlo y ahora
están iluminados. Estos se clasifican en 4 categorías:
Objeto de devoción y ofrecimiento;
Objeto de respeto y ofrecimiento;
Objeto de compasión y generosidad;
Objeto de conexiones kármicas negativas y
generosidad.
Otro término que se utiliza en el
Chö para esto, es el de los 4 invitados. La idea es la de estar ofreciendo un
festín o banquete, teniendo 4 categorías de invitados. El cuarto objeto, en un
sentido general es un objeto de compasión, pero al mismo tiempo en un sentido
específico, se refiere a aquellos a quienes se les debe algo o aquellos que nos
deben algo a nosotros, es decir, seres cono los que tenemos fuertes conexiones
kármicas
¿Qué son las conexiones kármicas
para el Budismo? Todos y cada uno de los seres sintientes ha sido nuestra
madre, nuestro padre, y todo lo demás, hace algún tiempo atrás, ¿pero quién ha
sido recientemente tu padre, madre, amigo o cualquier cosa que haya guardado
alguna relación contigo? “Recientemente” no quiere decir dos años atrás, sino
que se trata de quienes han sido cercanos a nosotros en nuestras 100 vidas
pasadas. De modo que las conexiones kármicas con ellos son más recientes que
con otros, y entre estas conexiones kármicas recientes, podemos encontrar
algunas formas de karma negativo. Por ejemplo, si yo maté a alguien, si yo nací
como araña y otro como mosca, y yo me lo comí vivo a pesar de que gritaba para
que lo dejara ir. Esa es una conexión kármica bastante negativa, y es este tipo
de conexión kármica reciente la que se conoce como deuda kármica negativa, como
si nos debiéramos algo mutuamente.
Este es el cuartoobjeto.
En el Chö, generalmente se ofrece un festín o banquete muy limitado,
debido a que los practicantes de Chö no pueden costear muchas cosas materiales,
y es por esto que se utilizan banquetes simbólicos muy significativos. Se
asemeja mucho a las ceremonias católicas, donde tienen muy poco pan para comer
y muy poco vino para beber.En este
sentido hablamos en el Chö de un banquete visualizado. En el texto se señalan
toda una serie de ofrendas, básicamente de tres tipos: vegetarianas,
no-vegetarianas, y de bienes materiales. Las ofrendas vegetarianas son para
todos los seres, incluyendo monos y conejos, mientras que las no-vegetarianas incluyen
todo tipo de seres sintientes como tigres y leopardos, y ambos tipos de
ofrendas se hacen para todos los seres sintientes, incluyendo osos, que a veces
comen carne y a veces comen vegetales. Los bienes son para todos los seres
sintientes materialistas.
Estas ofrendas son tanto imaginarias como físicas, no las visualizamos
simplemente ni las damos neuróticamente. Ellas están bendecidas por un ritual
físico específico, que incluye cantos y pensamientos poderosos que son
reforzados por el linaje de transmisión. De esta manera, cualquier cosa que
visualices, estando bendecida, se vuelve algo poderoso, no sólo un trozo de
pan, no sólo la imaginación de joyas, ropas, etc. Cuando ya se ha reunido todo
esto, entonces invocamos a los invitados, siguiendo la secuencia: primero
invocamos los objetos de devoción: Buda, Dharma, Sangha, Guru, Deidad,
Protector.
Después de eso, invocamos los objetos de respeto: los dioses del
universo, los dioses de las montañas, de los ríos y océanos, los dioses de los
hombres, de las mujeres, de los niños, de la educación.
Cada persona tiene su propio espíritu que la acompaña, los que llamamos
“dioses de los hombros” (“shoulder gods” o dioses guardianes o guardaespaldas).
Se encuentran sobre nuestro hombro derecho, y cuando cuidamos bien de él, todo
sale bien, si no lo cuidamos se va, se aleja. Cuando el espíritu se ha ido, la
persona decae. Muchas cosas desafortunadas ocurren a las personas que no cuidan
bien de estos espíritus. No se trata de un castigo, sino más bien es como para
un pez cuando no hay agua, si sucede eso el pez no puede vivir. Sin este
espíritu, la persona se vuelve un ser sintiente sin aquella fuerza divina
extra. Sin embargo, estos espíritus no pueden darnos más allá de lo que ellos
tienen, no pueden darnos la iluminación, pueden darnos protección, pueden
hacernos saludables o ayudarnos de muchas formas, pero no pueden darnos la
iluminación, por esto es que se trata de objetos de respeto y no de devoción.
Luego vienen todos los seres sintientes, objetos de compasión, y esto se
debe a que, todos ellos poseen una naturaleza perfecta, pero como no la
reconocen, están sufriendo en el samsara. No importa quienes sean o en qué
condiciones se encuentren, ellos padecen muchos sufrimientos. Por esto es que se
tiene compasión por ellos.
Después están los seres con quienes estamos conectados kármicamente cada
uno de nosotros en nuestras vidas pasadas recientes, incluyendo esta. Se trata
de conexiones kármicas negativas, en las que nosotros les debemos algo o ellos
nos deben algo a nosotros, por esta razón, se tiene compasión por ellos.
Por lo tanto, a estos objetos de devoción, respeto, compasión, y
aquellos seres sintientes con los que tenemos conexiones kármicas, a todos
ellos, les hacemos ofrendas. Cualquier cosa que necesite ser satisfecha,
nosotros la satisfacemos. Si existe algún ser que tiene una conexión kármica
con nosotros 100% negativa, entonces respondemos a eso con 100% de positividad,
lo que produce como resultado, que aquella conexión negativa sea invalidada por
la positividad que hemos puesto entre nosotros y él.
Podría decirse que esta secuencia y estructura es prácticamente la
estructura de cualquier método de Chö para curar a alguien que se encuentra
física o mentalmente enfermo, para sanar/limpiar un lugar que esté bajo
influencias negativas, y para curar a alguien que esté poseído por un espíritu
maligno o algo por el estilo. Todas estás prácticas siguen un principio muy
parecido.
Estos son algunos de los aspectos particulares de las prácticas relativas
al Chö, que creo que pueden ser beneficiosas para todos.
Capitulo 2 completo del Libro "Practising Wisdom" de S.S. El Decimocuarto Dalai Lama del Tíbet, Tenzin Gyatso. Editorial Wisdom Publications.
Referentes Históricos
El compasivo y hábilguía, Buda Shakyamuni, vivió en la India más de 2,500 años atrás. Enseñó varias técnicas y métodos de transformación espiritual y lo hizo de acuerdo a las diversas disposiciones, interés y mentalidades de los seres a los que enseñó.
Una
rica tradición espiritual y filosófica se desarrolló y fue aumentada y
mantenida por linajes continuados de grandes maestros indios tales como
Nagarjuna y Asanga. Llegó a su total florecimiento en la India
y luego se difundió a muchos otros países de Asia. En el Tíbet, el
Budismo comenzó a florecer en los siglos VII y VIII. Muchas grandes
personalidades fueron parte de este proceso histórico, incluyendo al
gran abad indio, Shantarakshita, al maestro Padmsambhava, y al monarca
tibetano de aquel tiempo, Trisong Detsen. De este periodo en adelante
el desarrollo del Budismo en el Tíbet fue extremadamente rápido. Como
en India, linajes sucesivos de grandes maestros tibetanos contribuyeron tremendamente a difundir las enseñanzas del Buda a lo largo y ancho del país. Con el tiempo, y debido a factores geográficos, se desarrollaronen el Tibet, cuatro escuelas budistas mayores.Esto llevó a una divergencia en la elección de la terminología y al énfasispuesto a los diversos aspectos de las prácticas meditativasy a los puntos de vista del Budismo.
La primera de las cuatro escuelas es la Nyingma, la "escuela de las traducciones antiguas", que comenzó en el tiempo de Padmasambhava. Desde el periodo del gran traductor Rinchen Sangpo, las otras tres escuelas, conocidas colectivamente como las "escuelas de las traducciones nuevas", evolucionaron dando origen a las escuelas Kagyu, Sakya y Geluk. Lo que es común a estas cuatro tradiciones es que todas ellas son formas completas de Budismo. No es sólo que cada una de ellas contenga la esencia de las enseñazas del Hinayana, sino que cada linaje también contiene la esencia del Budismo Mahayana y del Vajrayana.
El Camino Budista
Para aquellos que no son Budistas o para aquellos que son nuevos a las enseñanzas, puede que sea de beneficio que les dé una visión general del camino budista.
Todos nosotros, como seres humanos, con sentimientos y conciencia, buscamos instintivamente la felicidad y deseamos superar el sufrimiento. Junto a esa inspiración innata, también tenemos el derecho a realizar esta meta fundamental. Sea que tengamos éxito o fallemos, todos nuestros emprendimientos en la vida, de un modo u otro, están dirigidos hacia la realización de este deseo básico.
Este es el caso de todos nosotros que buscamos la liberación espiritual, sea el nirvana o la salvación, sea que creamos en el renacimiento o no. Lo que es obvio es que nuestras experiencias de dolor y placer, felicidad e infelicidad están todas íntimamente relacionadas a nuestras propias actitudes, pensamientos y emociones. En realidad, podemos decir que todas ellas nacen de la mente. Podemos ver entonces que en las enseñanzas de las grandes tradiciones religiosas del mundo, hay un énfasis en los caminos espirituales basados en la transformación del corazón y de la mente.
Lo que es único en las enseñanzas budistas es que en la base de todo el camino espiritual esta la premisa de que hay una profunda disparidad entre nuestras percepciones de la realidad y la forma en que las cosas son realmente. Esta disparidad está en el núcleo de nuestro ser y nos lleva a todo tipo de confusiones psicológicas, aflicciones emocionales, frustraciones y decepciones, en una palabra, al sufrimiento.
Aún en nuestra vida cotidiana, estamos expuestos constantemente a situaciones en que nos sentimos engañados, desilusionados, etc. Uno de los antídotos mas efectivos a este tipo de situaciones es desarrollar concientemente nuestro conocimiento, ampliar nuestras perspectivas y volvernos más familiares con el mundo. Al hacer esto, nos descubriremos más capaces de manejarnos frente a las adversidades y no estar tanto en un estado constante de frustración y desilusión.
Similarmente, al nivel espiritual también, es crucial ampliar nuestras perspectivas y desarrollar una compresión profunda genuina de la verdadera naturaleza de la realidad. De este modo, la percepción errónea fundamental, o ignorancia, que impregna nuestras percepciones del mundo y de nuestra existencia puede ser eliminada. Debido a esto, en el Budismo, encontramos discusiones sobre la naturaleza de las dos verdades que forman la estructura básica de la realidad. Basándonos en esta comprensión de la realidad, es que se explican los diversos niveles de caminos y etapas espirituales. Todos pueden ser realizados dentro de nosotros sobre la base de una profunda compresión genuina. De este modo, en el Budismo, cuando nos embarcamos en un camino espiritual hacia la iluminación, necesitamos hacer esto cultivando una comprensión profunda genuina de los niveles más internos de la naturaleza de la realidad. Sin tales bases, no hay posibilidad de lograr un nivel aumentado de realizaciones espirituales, y nuestro emprendimiento espiritual puede llegar a volverse una mera fantasía construida sobre algo que no tiene ninguna base.
Causalidad y las Cuatro Nobles Verdades
Cuando el Buda dio su primer sermón público luego de su completo despertar (iluminación), lo hizo dentro del marco de referencia de las cuatro nobles verdades. Estas son la verdad del sufrimiento, el origen del sufrimiento, el fin del sufrimiento y el camino que lleva al fin del sufrimiento.
En el corazón de la enseñanza de las cuatro nobles verdades está el principio de causalidad. Con ese conocimiento, las cuatro nobles verdades pueden ser divididas en dos pares de una causa y un efecto respectivamente. El primer par se refiere a lo que no deseamos, y esta relacionado a nuestra experiencia de sufrimiento. El segundo par de causa y efecto esta relacionado con nuestra felicidad y nuestra serenidad.En otras palabras, la primera verdad del sufrimiento es el efecto de la segunda verdad, la del origen del sufrimiento; similarmente, la tercera verdad del fin del sufrimiento, que es el estado de liberación, o liberación del sufrimiento, es el efecto de la cuarta verdad, el camino que lleva al estado de libertad. El fin del sufrimiento es la meta de todos los aspirantes espirituales, y es la verdadera libertad, o felicidad. Estas enseñanzas reflejan una profunda comprensión de la naturaleza de la realidad.
Tres Tipos de Sufrimiento
La verdad del sufrimiento se refiere a mucho más que a nuestra experiencia cotidiana de los sufrimientos más obvios, tales como la sensación de dolor; los animales también reconocen esto como indeseable. Hay un segundo nivel de sufrimiento, llamado el "sufrimiento del cambio", que se refiere a lo que a menudo consideramos como sensaciones placenteras. Basándonos en nuestra experiencia cotidiana de la naturaleza transitoria de estas experiencias placenteras, también podemos reconocer este nivel de sufrimiento, porque podemos ver en su naturaleza misma que la insatisfacción es siempre una parte de ello.
El tercer nivel de sufrimiento es conocido como el sufrimiento omni abarcante de lo condicionado. Este es un nivel mucho más difícil de reconocer como sufrimiento. Hacerlo requiere un nivel de profunda reflexión. Tenemos todo tipo de ideas preconcebidas, pensamientos, prejuicios, miedos, y esperanzas. Estos procesos de pensamiento y emociones dan nacimiento a ciertos estados mentales que a su vezimpulsan varios tipos de conductas, muchas de las cuales son destructivas y a menudo causan un aumento en nuestra confusión mental y en nuestros sufrimientos emocionales. Todos estos pensamientos y emociones aflictivas, están así relacionadas a ciertas acciones, mentales, verbales o físicas. Algunas acciones, sin embargo, no están motivadas específicamente por estados mentales negativos o positivos, mas bien ellas vienen de un estado de indiferencia, un estado neutro de la mente. Tales acciones son normalmente débiles y tienen poco impacto. En contraste, las acciones que están impulsadas por una fuerte motivación o emoción, sean positivas o negativas, dejan una impresión definida tanto en nuestro estado mental como en nuestra conducta. Especialmente si la motivación es negativa, el efecto residual tanto en mente como cuerpo, tiende a ser muy marcado. De modo que basándonos en nuestra experiencia cotidiana, podemos inferir una conexión causal entre pensamientos y emociones y su expresión en nuestra conducta externa. Este ciclo de pensamientos y emociones produciendo conductas negativas, que a su vez condicionan nuevos pensamientos y emociones aflictivas, es un proceso que se perpetua a si mismo sin que haya ningún esfuerzo especial de nuestra parte. El tercer nivel de sufrimiento se refiere a la naturaleza de nuestra existencia como fundamentalmente empantanada en un ciclo de insatisfacción. Cuando el budismo habla de la posibilidad del fin del sufrimiento, significa libertad de este tercer tipo de sufrimiento.
El potencial para la Libertad
Las preguntas pudieran hacerse aquí: "¿es posible cambiar la naturaleza misma de nuestra existencia, formada como es por componentes físicos y mentales contaminados? ¿Es posible existir sin estar empantanados en este tipo de existencia condicionada?". Al discutir el fin del sufrimiento, el budismo apunta a la posibilidad de libertad, y esto quiere decir, a la total eliminación de los aspectos negativos de nuestra psique, a la posibilidad de completa libertar de todo sufrimiento. Este es un punto que requiere una seria reflexión por parte de los practicantes.
En el primer giro de la rueda del dharma, el Buda hablo del fin del sufrimiento, pero es solo en las enseñanzas del Mahayana del segundo y tercer giro de la rueda del Dharma que la naturaleza del fin y la liberación son explicados en todo su alcance. En el segundo giro de la rueda del dharma, principalmente en las escrituras de la perfección de la sabiduría (prajnaparamita), el Buda explico que la naturaleza esencial de la mente es pura. Desde este punto de vista, nuestras varias emociones y pensamientos problemáticos son adventicios, lo que significa que no son parte integral de la naturaleza esencial de la mente y por consiguiente pueden ser removidos.
Como practicantes del Budismo, debemos reflexionar críticamente en las siguientes preguntas: " ¿Nuestros estados mentales aflictivos, y en particular nuestra ignorancia y percepción errónea que están en la base de nuestro aferramiento a la naturaleza intrínseca de los fenómenos están de acuerdo con la realidad? O son nuestros estados mentales distorsionados y aflictivos, algo que no tiene base en la experiencia valida o en la realidad?" Por medio de esta reflexión se hará evidente que es primeramente necesario examinar si los fenómenos poseen, como comúnmente nos parece, una realidad independiente e intrínseca. Es decir, los individuos, las cosas y los eventos, existen separadamente por si mismos? En las escrituras de la perfección de la sabiduría encontramos una discusión extensa respecto a la ausencia de existencia intrínseca de los fenómenos, Estas escrituras dicen que aunque podamos percibir y experimentar, tanto nuestra existencia como los otros fenómenos como poseedores de existencia intrínseca, si los examinamos por medio de un análisis profundo, encontramos que nuestra percepción de su existencia concreta e independiente es una distorsión y es por consiguiente falsa. Encontraremos que esta percepción es en realidad una percepción errónea que no tiene base en la realidad.
En consecuencia, todos los estados afectados por este tipo de percepción errónea, tales como las emociones aflictivas, ira, odio, deseo, celos, etc., también carecen de una correlación valida con la realidad. Debido a esta causa raíz subyacente, la ignorancia fundamental, que percibe erróneamente todas las cosas y eventos como intrínsecamente reales, es una distorsión, y puede ser por consiguiente corregida, por medio de una comprensión profunda que penetra la realidad misma de las cosas. Esto implica la posibilidad de poner fin al ciclo completo de existencia no iluminada causada por la ignorancia. Los efectos de la ignorancia, los agregados contaminados de cuerpo y mente, que nos atan a esta existencia no iluminada, pueden ser eliminados igualmente. El estado de ser totalmente libres del enmarañamiento resultante de esta percepción errónea fundamental es el nirvana o verdadera liberación. En esta forma, el Buda, presento las enseñanzas acerca de las cuatro nobles verdades. El Buda exploró y desarrollo más aún los temas de las cuatro nobles verdades en sus enseñanzas acerca de los doce eslabones del origen dependiente.
Origen Dependiente
En el Sutra acerca del Origen Dependiente el Buda dice:
Si hay esto, aquello ocurre;
Debido a que esto vino a ser, aquello vino a ser.
Es entonces así: Debido a la ignorancia, ocurre la volición…
En otras palabras, para que un evento particular o experiencia ocurra, debe haber una causa y la causa misma debe existir. Esta causa también será un efecto de una causa precedente, porque si no es en sí misma un producto, entonces carece del potencial o capacidad de producir algún resultado. Por consiguiente, el Buda dijo que debido a que esta causa surge, el efecto se produce. Y no solo la causa debe tener una causa, la causa debe tan bien correlacionarse con el efecto. No es verdad que cualquier cosa pueda producirlo todo, mas bien solo ciertas causas pueden llevar a ciertos tipos de efectos.
Siguiendo esta línea, el Buda dijo que la presencia de la ignorancia fundamental, nos lleva al karma, o acción. Nuestras experiencias indeseables de sufrimiento tales como dolor, miedo, y muerte, son todos básicamente, efectosproducidos por causas correspondientes. De modo que para poner fin a estos sufrimientos tenemos que poner fin a la secuencia relevante de causas y efectos. El Buda explico, como dentro del marco de referencia de los 12 eslabones del origen dependiente, los elementos anteriores en la secuencia causal dan nacimiento a los elementos posteriores. También explico el proceso de reversa de los 12 eslabones de origen dependiente. En otras palabras, al poner fin a un elemento anterior, podemos poner fin a un elemento posterior. De modo que cortando completamente la causa raíz, eliminando nuestra ignorancia fundamental, llegaremos a experimentar finalmente la total liberación del sufrimiento y de sus causas.
En los 12 eslabones de origen dependiente, la ignorancia es listada como la primera causa. Esto, yo siento, refleja la verdad básica de que todos instintivamente deseamos felicidad y buscamos evitar el sufrimiento. Nadie necesita enseñarnos este deseo innato. Sin embargo, aunque poseemos esta aspiración natural a buscar felicidad y abandonar el sufrimiento, nos encontramos en cambio sin felicidad duradera y entrampados en el sufrimiento. Esto nos indica que hay algo que esta mal en nuestra forma de ser. Somos ignorantes de los medios para realizar nuestra aspiración básica de ser felices. De modo que la comprensión profunda que logramos por medio de las enseñanzas de los 12 eslabones del origen dependiente, que la ignorancia es la causa de nuestro sufrimiento, es verdaderamente cierta.
Hay por supuesto, interpretaciones diferentes entre los pensadores budistas, tales como Asanga y Dharmakirti, acerca de la naturaleza de la ignorancia fundamental. Predominantemente, se piensa que esta ignorancia no es solo un estado pasivo de no saber , sino un estado activo de confusión, lo que significa que pensamos que entendemos cuando en realidad no es así. Esta forma distorsionada de comprender la realidad nos hace experimentar las cosas y los eventos del mundo como si cada uno tuviera una existencia intrínseca e independiente
Comprensión Profunda
El termino ignorancia, en su uso general, se puede referir tanto a estados negativos como a estados neutrales de la mente. Por Ignorancia fundamental, nos referimos sin embargo, a lo que es la causa raíz de nuestra existencia cíclica. Nos estamos refiriendo aquí a un estado mental distorsionado. Debido a que es un estado de distorsión mental, que no permite captar la naturaleza de la realidad, la forma de eliminar esta ignorancia es generar un proceso de darse cuenta respecto a la naturaleza verdadera de la realidad, es decir ver a través del engaño creado por la ignorancia.
Tal darse cuenta solo puede ser logrado al experimentar la completa y total carencia de bases de las perspectivas creadas por este estado distorsionado de la mente. El mero rezar "Que yo me libere de esta ignorancia fundamental", no nos llevará a la meta deseada. Necesitamos cultivar este "darse cuenta".
Es solo por medio del generar esta comprensión o darse cuenta, y penetrar la naturaleza de la realidad, que seremos capaces de eliminar esta percepción errónea fundamental.
Por medio de este "darse cuenta" que llamaremos "sabiduría", me estoy refiriendo a lo que se conoce en la terminología budista como la comprensión de la vacuidad o la ausencia del yo. Hay diversas interpretaciones de lo que se quiere decir al usar los términos vacuidad o vaciedad,ausencia de yo, no-ego, no identidad, carencia de ego, no-yo, carencia de sustancia, etc., en las enseñanzas budistas. Sin embargo, aquí estoy usando estos términos para significar la vacuidad de existencia intrínseca. Aferrarse a la noción opuesta, que es que todas las cosas y eventos poseen algún tipo de existencia intrínseca o independiente, es lo que se entiende como "ignorancia fundamental". La profunda comprensiónque nace con la realización de la ausencia ocarencia de tal existencia intrínseca es lo que se llama el "camino verdadero".
En el segundo giro de la rueda del Dharma, principalmente en los sutras de la perfección de la sabiduría, el Buda explica que nuestra ignoranciaes la raíz de todas nuestras aflicciones y confusión, nuestros pensamientos negativos y el sufrimiento que causan. El dice que nuestra ignorancia fundamental y las aflicciones que causa, no son la naturaleza esencial de nuestra mente. Estas aflicciones son fundamentalmente distintas al carácter esencial de la mente, que se define como "luminosidad y saber[1]".
La naturaleza esencial de la mente es pura, y la capacidad de percibir las cosas y los eventos es una función natural de la mente. Esta descripción de la pureza natural de la mente y su capacidad para conocer son enfatizadas en los sutras de la perfección de la sabiduría, que presentan la naturaleza esencial de la mente como poseyendo el carácter de la Clara Luz.
PRACTICANDO LA SABIDURIA
La Base del Éxito
Para un practicante budista el objetivo espiritual final es Nirvana, el estado en que la mente se ha limpiado de todo los estados de agobio y confusión. Esto es posible por medio de un proceso gradual de práctica y requiere tiempo. Si vamos a tener todos los factores vitales necesarios para nuestro viaje espiritual, entonces primeramente, y desde las etapas iniciales de este camino al nirvana o liberación, debemos asegurarnos que nuestra forma de vida, y nuestro estilo son totalmente conducentes a la práctica del dharma.
En sus "Cuatrocientos Versos acerca del Camino Medio (Chatushatakashastra)", Aryadeva presenta un procedimiento especifico para caminar en el camino a la iluminación. Esto sugiere que es importante seguir el camino en un orden sistemático, comenzando por abstenernos de acciones negativas y mantener una forma de vida éticamente sana. Esto es para asegurar que tendremos el logro de un renacimiento favorable de modo, de poder continuar nuestro camino espiritual en el futuro. Aryadeva dice que la primera fase del camino es evitar los efectos de estados mentales negativos y problemáticos porque ellos se manifiestan en nuestra conducta, esto nos protegemos también de tomar un nacimiento desfavorable en nuestra próxima vida.
En la fase siguiente, el énfasis esta puesto en generar una profunda comprensión acerca de la naturaleza de la ausencia de sustancia o vacuidad.
La fase final del camino es la total eliminación de todas las visiones distorsionadas y la superación de aún los tipos más sutiles de obstrucción al conocimiento.
Es en base de la comprensión de las cuatro noble verdades que seremos capaces de desarrollar una real comprensión acerca de la naturaleza de las Tres Joyas del Buda, de Dharma y de la Sangha. A través, de una profunda comprensión de las cuatro nobles verdades, podremos de manera genuina reconocer la posibilidad de lograr el nirvana o
Verdadera liberación. Cuando comprendemos que nuestros estados mentales negativos y aflictivos pueden ser removidos, entonces somos capaces de reconocer la real posibilidad de lograr verdadera liberación, no solo en general, sino que en relación a uno mismo. Entonces sentiremos, como individuos, que esta libertad esta realmente dentro de nosotros y que podemos llegar a ella por medio de nuestra propia realización.
Una vez que logremos esta convicción, entenderemos que podemos también superar los patrones habituales formados por nuestros estados de confusión mental. De esta manera generamos una convicción en la posibilidad de lograr completa iluminación. Y una vez que desarrollemos tal convicción, entonces podremos apreciar el verdadero valor de tomar refugio en el Buda, el Dharma y la Sangha.
Nuestra primea expresión de ir por refugio a las tres Joyas, nuestro primer compromiso, es llevar nuestra vida de acuerdo con el karma, con la ley de causa y efecto. Esto significa vivir una vida con disciplina ética, donde nos apartamos de las diez acciones negativas, las tres conductas negativas del cuerpo de matar, robar, y la conducta sexual dañina, las cuatro acciones negativas de la palabra de mentir, sembrar la discordia, usar palabras hirientes, y hablar de las faltas de otros a sus espaldas, y las tres acciones no virtuosas de la mente de la codicia, mala voluntad y el mantener visiones erróneas. El segundo paso es superar el aferramiento a uno mismo, o a la existencia intrínseca. Esta etapa involucra principalmente la práctica de los tres entrenamientos superiores, disciplina ética, meditación y sabiduría. En la tercera fase y final, necesitamos superar no solo nuestras emociones aflictivas y estados negativos de la mente, sino que debemos además superar incluso las predisposiciones y hábitos que han sido formado por estos estados de engaño y confusión.
La etapa final, se logra al combinar la profunda comprensión lograda por medio de la visión profunda de lavacuidad, la naturaleza ultima de la realidad, con compasión universal. Para que esto ocurra, nuestra realización de la vacuidad debe ser complementada con medios hábiles de logro, incluyendo factores tales como la aspiración altruista de lograr la budeidad para el beneficio de todos los seres, compasión universal y bondad amorosa. Es solo a través de complementar nuestra sabiduría que realiza la vacuidad con estos factores de medios hábiles, que podremos desarrollar de manera real una sabiduría lo suficientemente poderosa como para eliminar todas las predisposiciones y hábitos formados por nuestros estados mentales y emocionales confundidos y engañosos.Esto nos llevará a la realización del estado final, la budeidad.
Cuando nuestra realización de la vacuidad surge en la base de las preliminares completas, se vuelve un antídoto lo suficientemente poderoso como para eliminar todos los obscurecimientos a la completa iluminación. Justo al comienzo del noveno capitulo, Shantideva dice que todos los otros aspectos de la práctica del Dharma han sido enseñados por el Buda con el objetivo de generar sabiduría. Por consiguiente, si tu objetivo es terminar con el sufrimiento, entonces debes desarrollar la sabiduría de la Vacuidad.
Meditación
Medite aquíenla comprensión de las cuatro nobles verdades como las hemos discutido hasta ahora. En particular, reflexione en como la ignorancia fundamental nos mantiene atrapados en un ciclo de sufrimiento y como la comprensión profunda que viene de ver directamente la verdadera naturaleza de la realidad nos permite erradicar los pensamientos y emociones negativas de nuestra mente. Reflexione en como la comprensión profunda de la vacuidad combinados con los medios hábiles de la compasión y la intención altruista pueden incluso eliminar las predisposiciones sutiles hacia las acciones negativas
Traducido del ingles al español por Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang, con la motivación de beneficiar a todos los seres sin excepción. Que el mérito de este trabajo se multiplique y se convierta en causa de que todos los seres sin excepción alcancen rápidamente la completa y total iluminación de un Buda.
[1] Nota del Traductor al español: Esto se refiere a la actividad de conocer, o de saber, que es innata en la mente. Tiene que ver de forma indirecta con la capacidad de pensar o de tener emociones o de sentir, pero en lugar de ser el pensamiento, la emoción, la sensación en sí, es más bien aquella capacidad de experimentar o conocer lo que sea que se manifieste, que sirve de base para todas las otras funciones o aspectos de la mente, tales como el pensamiento, la emoción. etc. Aquí nos referimosa puro saberque es anterior a la elaboración o creación conceptual, emocional, percepciones, etc.
Traducido al inglés por Khenpo Tsewang Dongyal, Rinpoche’sTurtle Hill
10 de Noviembre de 1996
De acuerdo al Abhidharma, la mente puede dividirse conceptualmente en dos: la mente principal o en sí y los eventos o sucesos mentales. La mente principal además puede dividirse en ocho conciencias, y en cuanto a los sucesos mentales, podemos distinguir 51 sucesos mentales. Esta tarde me gustaría hablar de la importancia de la devoción, la confianza y la certeza o certidumbre.
La devoción, la confianza y la certeza son todas cualidades de la mente, no de los fenómenos externos; no existen fuera de las energías naturales de la mente. Otra forma de ver esto, es señalar que existen tres posibilidades básicas: la mente positiva, la mente negativa y la mente neutral. La devoción es una fuerza positiva muy poderosa. En relación a la vida espiritual, la devoción es una herramienta indispensable para el crecimiento, desarrollo y realización.
La devoción a su vez se divide en tres clases. La primera se conoce como “interés”. Esto es cuando somos inicialmente atraídos por algo que se siente agradable y que parece ser bueno. La segunda se llama “aspiración”, y la tercera y más poderosa clase de devoción, se conoce como “confianza”. Por supuesto, interés, aspiración y confianza son todas cualidades de la mente, pero generalmente se manifiestan de forma secuencial: primero desarrollamos interés, luego la aspiración o deseo basado en ese interés y finalmente, la confianza surge como resultado de ver directamente las consecuencias beneficiosas de la devoción en nuestra propia vida.
El interés, la aspiración y la confianza frecuentemente no están unidos; por lo general se encuentran dispersos en diferentes ámbitos de aplicación, de manera que surgen separadamente y en diferentes momentos. Nosotros necesitamos hacerlos uno en el fuego de la devoción; en unión – estas tres cualidades – son muy poderosas. Si no las fusionamos en la práctica, nuestra comprensión y nuestra realización espiritual serán muy débiles. Con el propósito de tener una confianza verdadera, las otras dos cualidades de interés y un deseo sincero, deben unirse mediante un objetivo común. Si el interés y el deseo permanecen como actividades separadas; entonces no poseerán el poder de transformación. Si tenemos un poco de interés de las enseñanzas, pero no mucho deseo para aplicar las prácticas que nos ayudarían a cambiar nuestra vida y purificar nuestras emociones negativas; la devoción es claramente algo débil. Sin estos tres elementos en unión, podremos esforzarnos mucho pero realizaremos muy poco. Para crecer y desarrollarnos espiritualmente, es muy importante mantener estas tres cualidades fusionadas en una sola intensidad devocional.
Ahora voy a explicar un poco más en más detalle estos tres aspectos de la devoción:
1. Interés: A través de observar al maestro y las cualidades evidenciadas por la práctica espiritual, y al escuchar el Dharma, naturalmente nos hacemos concientes de lo bien que se siente. Hay calma, una vibración tranquilizadora que es muy especial. Sin esfuerzo, espontáneamente, nos sentimos atraídos y cercanos. Este estado se conoce como interés. Nos sentimos movidos en una dirección hacia la que nadie nos ha forzado o presionado. Simplemente el entrar en contacto con la presencia de las Tres Joyas a través de ver sus cualidades y escuchar las enseñanzas, produce una sensación de mucha paz y una especie de intimidad con algo hermoso. Puede que nos sintamos como si estuviésemos regresando a casa.
2. Deseo/Determinación: En este segundo paso, el interés inicial se intensifica volviéndose una fuerte motivación. En tibetano la expresión gö-pa significa desear. Esto es cuando pensamos “Realmente yo debería hacer esto”. Sentimos que debemos completar nuestro viaje a casa, atravesar la puerta y entrar. Tenemos una sensación alegre y gozosa de estar entrando. Esto nos lleva a una práctica muy firme y a una respuesta significativa ante la enseñanza. Habiéndonos abierto nosotros mismos, logramos un contacto íntimo con el Dharma, y continuamente profundizando en ese entendimiento.
3. Confianza: Ésta proviene de un conocimiento práctico del Dharma, como la familiaridad que experimentamos cuando llegamos a casa. Nos sentimos muy relajados y tenemos total certeza respecto de aquello que es verdadero. Cuando al principio estábamos interesados, simplemente pensábamos “Qué agradable…” entonces después, a través de la inspiración, nos sentimos determinados a movernos en esa dirección. El nivel de la confianza es cuando de una vez por todas hemos llegado a casa realmente. Ya no tenemos ninguna duda ni indecisión. Hemos llegado a nuestro propio espacio y hemos alcanzado el punto de una confianza relajada. Ya no tenemos que seguir buscando ni deambular más, impulsados por los sentimientos de pobreza o insuficiencia. Estamos en paz. Nos sentimos completamente cómodos, finalmente somos capaces de disfrutar las riquezas que hay en nuestro propio hogar.
La confianza es muy importante. Sin ella, no vamos a poder lograr la iluminación ni seremos capaces de ayudar a otros seres. La confianza nos da el coraje necesario para calmarnos, para relajarnos en la totalidad de lo que ya somos, de manera que podremos ver qué es lo que queda aún por realizar o lograr. Somos capaces de sentirnos a gusto mientras aprendemos a trabajar con la situación completa, participar creativamente en el mundo y ser de beneficio a otros. Este esfuerzo es sustentado por la meditación.
La realización surge de la meditación, no del sólo estudio y el análisis. Mucha reflexión y análisis intelectual nos lleva solamente a más conceptualizaciones, una tras otra, hasta el punto en que únicamente estamos dando vueltas en torno a las verdaderas experiencias de la vida, arrastrados por una racionalización incesante.
Morar y permanecer en conceptualizaciones es una condición inherentemente inestable. No encontraremos nada allí. Eventualmente el desequilibrio producido por un enfoque demasiado intelectual dará origen a más y más dudas. La energía de nuestro interés inicial y nuestra aspiración, se pierde en la proliferación de la abstracción y el análisis. Al aferrarnos a los conceptos, terminamos cayendo en la duda. Hay un proverbio Tibetano que dice: “La pericia [experticia] puede volverse otra forma de estupidez”.
El involucrarse en análisis intelectuales y conceptualizaciones excesivas, estaremos constantemente llenos de dudas y vacilaciones. Al aferrarnos a los conceptos, únicamente rozamos la superficie del conocimiento y de las experiencias de la vida, obscureciendo las cualidades originales de una conciencia despierta activa y significativa. Hacer esto nos impide ser de beneficio para nosotros mismos y para otros seres.
Tener confianza en el Dharma y fe en la sabiduría del amor y la compasión, eso en sí es la sabiduría misma. Son los medios para la total realización de nuestra naturaleza búdica y la capacidad para beneficiar a otros seres. Esta clase de confianza no es estúpida ni ignorante, sino que es el fruto de la claridad. Básicamente, la confianza surge a través de dos formas diferentes: la práctica y la meditación. Por práctica me estoy refiriendo a la recitación de mantras, visualizaciones y el cultivo del amor y la compasión. La meditación en este caso, es el proceso de establecernos completamente y relajarnos en nuestra verdadera naturaleza; el estado de total espaciosidad. La práctica y meditación continuas, generarán más y más confianza y ecuanimidad. Al establecernos en este entendimiento, regresando a casa de esta forma, comenzamos a sentirnos alegres y enriquecidos, tranquilos y cómodos. Toda noción de pérdida, insuficiencia o falta de plenitud se disuelve completamente. Con gran felicidad, podemos trabajar por el beneficio de todos los seres.
El Buda señaló que el despertar de la fe o devoción, es el amanecer de la realización, como un gran rayo de luz surgiendo y brillando dentro del corazón. Sin devoción, jamás vamos a sentir ninguna clase de intimidad o contacto profundo entre nosotros y las enseñanzas o el linaje de maestros. Nos sentiremos separados y distanciados.
La devoción nos inspira, nos aporta claridad, alegría y plenitud, ayudándonos a apreciar la riqueza y lo precioso de esta vida.
El interés, el deseo/determinación y la confianza deben estar unidos en el calor de la devoción, de lo contrario no habrá iluminación. No sólo no seremos capaces de beneficiar a otros, sino que ni siquiera podremos beneficiarnos a nosotros mismos. Si no cultivamos ni tenemos presente estos tres aspectos de la devoción, estamos perdidos. La mente se desestabiliza fácilmente, y se vuelve emocionalmente inestable y confusa. Por tanto, la continuidad de un firme interés, deseo y confianza, es extremadamente importante. Una vez que hemos recibido enseñanzas y comenzamos a meditar y practicar, no nos olvidemos ni descuidemos estos tres aspectos, de otra forma, arruinaremos el crecimiento y desarrollo de la devoción.
La devoción debe ser continua, creativamente involucrada y renovada en cada momento. El interés, el deseo y la confianza deben ser vividos y experimentados todos al mismo tiempo, simultáneamente. Con frecuencia las personas disfrutan de estas hermosas cualidades al principio, pero después de practicar por un tiempo, las cosas esencias de alguna manera se olvidan, abandonan o descuidan. Pierden un ingrediente o elemento muy importante y pierden el objetivo. En esos casos, la práctica no produce fruto alguno. Ser errático o irregular y perezoso realmente puede estropear la belleza de la fuerza motivante que acompaña los comienzos en la práctica. La confianza de la devoción debe vivirse y experimentarse todo el tiempo, con gran alegría y profunda apreciación por estas bendiciones.
Considera cuan precioso es cada aspecto de nuestra situación actual: hemos encontrado el Dharma y estamos en una posición en la que podemos recibir enseñanzas. Las oportunidades presentadas por el maestro, las bendiciones del linaje, son muy especiales. No son algo que suceda accidentalmente ni ocurren sin razón. Existen muchos factores, causas y condiciones, que contribuyen a esta única y especial ocasión. Todo se une de una manera tan bella. Tenemos muchas buenas razones para sentir gratitud y aprecio, para disfrutar plenamente las riquezas de nuestra situación y transmitir las bendiciones a otros. Este entendimiento, esta comprensión, nos da fuerzas, nos inspira confianza y devoción.
Si constantemente meditas y practicas con devoción, lograrás la misma realización a la que llegaron todos los grandes maestros del pasado. Ellos nos ofrecen muy buenos ejemplos de la aplicación con determinación y desde el corazón, de estas tres fases de devoción, ya que ellos mismos siguieron estas mismas instrucciones que les estoy dando a conocer aquí. Poniendo en práctica las enseñanzas con esfuerzo y dedicación, obtuvieron resultados: alcanzaron la iluminación. Si hacemos lo mismo, realizaremos ese mismo fruto o resultado. Ellos son ejemplos excelentes, encarnando la clase de devoción más importante y avanzada que es lo que hemos estado llamando “confianza”.
Cuando comenzamos a practicar, dejamos a un lado todos nuestros temores y expectativas, abandonándolas todas. No esperes grandes resultados inmediatamente, pero por otra parte, no dudes de lo inevitable del fruto ni dudes debido al temor del fracaso. Se valiente, más allá del temor. Realmente necesitamos confiar y tener seguridad en nuestros principios más elevados: la realidad del amor, la compasión y la sabiduría. Incluso los animales saben que éstas son actividades muy especiales. Cultivar el estado último del amor y la compasión es inseparable de la realización. Es éste entendimiento lo que se realiza o lo que es realizado. Sobre esta base, encontramos alegría y paz. Confía y ten seguridad en el poder de estas cualidades y entonces continúa la práctica con confianza, coraje y compromiso, libre de vacilaciones, dudas y expectativas.
Nuestro propósito es la iluminación: realizar la Budeidad y ayudar a todos los seres a lograr esa libertad. No podemos esperar que la Budeidad ocurra inmediatamente. Sin embargo, si seguimos el camino con devoción, esfuerzo alegre, confianza y compromiso, definitivamente nos estaremos acercando cada vez más cerca al completo despertar. Cada paso nos hace más cercanos a la iluminación, cada instante de práctica nos conduce hacia la actualización de la naturaleza búdica, y al logro de todas sus cualidades trascendentes.
Una vez que hemos logrado entender bien sobre cómo llegar a una determinada ciudad, entonces cada paso que demos en esa dirección, nos llevará más cerca de ella. No podemos esperar a llegar a esa otra ciudad en cinco o diez minutos; eso es imposible. Si no llegas allí tan pronto o rápido como quisieras, no te desanimes ni pienses: “Ya llevo más de diez minutos caminando y todavía ni siquiera puedo ver la sombra de esa ciudad. Tal vez nunca pueda llegar hasta allá”. Simplemente continúa caminando con el corazón lleno de alegría y paz, disfrutando y apreciando todo el viaje con confianza y seguridad de que cada paso te está llevando más cerca.
Si deseas aferrándote a lo máximo, a resultados inmediatos, tus expectativas se pueden convertir en una fuente de desaliento y rápidamente te encontrarás muy cansado. Perderás la confianza en ti mismo y quedarás exhausto por la sensación de no ser capaz de llegar allí. Tales sucesos pueden realmente perturbar nuestro crecimiento y desarrollo, además de bloquear e impedir cualquier avance o progreso hacia la iluminación. Sucumbir bajo la duda y la pérdida de la confianza en uno mismo, son grandes obstáculos para la realización.
Esto se aplica no sólo a la realización espiritual, sino también al mundo común de todos los días. Si no tienes la más mínima confianza y hay mucha duda en tu mente, no podrás lograr mucho. Eso se debe a que la naturaleza de la duda es la pereza. Todas las formas de pereza no hacen más que retenernos. Tratamos de caminar hacia delante, pero la duda nos tira hacia atrás una y otra vez. Avanzamos tres pasos y retrocedemos siete. Hacemos el esfuerzo, parece como si estuviéramos moviendo sin problemas, pero durante todo el tiempo no hacemos más que ir adelante y atrás incesantemente, y nunca llegamos a ningún lado.
Buda enseñó en muchas ocasiones que la naturaleza de la duda tiene dos caras. Una dice una cosa, y la otra dice bastante diferente. Sin un enfoque unidireccional, no vamos a poder realizar nada. En Tibet, los efectos de la duda se representan haciendo referencia a una aguja con punta en ambos extremos, lo cual es bastante inútil para coser cualquier cosa.
Libres de la duda y armados de confianza en uno mismo, podemos comprometernos con la práctica de una manera profunda. Esta actitud es en realidad una forma de sabiduría. La sabiduría no es más que el claro entendimiento del valor de la naturaleza búdica y estar libre de la duda. Si no nos dejamos caer bajo la influencia de la duda, la confianza y la claridad de la sabiduría que realiza la certeza ya está presente en nosotros.
La sabiduría que realiza la certeza nos seguirá guiando en todas nuestras prácticas y en todas nuestras actividades cotidianas, tal como el sol brillando en un cielo despejado. Las dudas son como nubes, que no impiden la verdadera práctica y la realización o logro. Sin una devoción basada en un interés firme, en el desear y la confianza, sin la sabiduría que realiza la certeza, no es posible la iluminación ni las actividades beneficiosas.
La importancia de la devoción fue ilustrada por el Buda Shakyamuni comparándola con nuestras manos con las que podemos reunir todas las cualidades espirituales. Si no tuviéramos manos, ¿qué podríamos hacer? Tal vez podríamos agarrar algunas cosas con nuestros pies, o quizás utilizaríamos la boca, pero eso sería todo. No podemos hacer cosas demasiado complejas. De manera similar, si practicamos el Dharma sin devoción, es como si estuviéramos seriamente discapacitados y no lograremos realizar mucho.
Buda también comparó la devoción con nuestros pies, que son necesarios para transportarnos a través del camino a la Budeidad. Sin pies ¿cómo podríamos movernos? No llegaríamos muy lejos. De manera similar, sin devoción no podemos desarrollar nuestra realización interior ni beneficiar a otros.
Buda también utilizó otras características corporales tales como nuestros ojos o la respiración para enfatizar la vital importancia de la devoción. Él la comparó con un canal de irrigación que lleva el agua a un campo seco. La devoción es el medio para dirigir las bendiciones y realizaciones al campo de la práctica. Sin este canal, no podemos recibir las enseñanzas ni observar los preceptos.
No se trata de que la devoción sea importante simplemente porque el Buda así lo dijo. Utilizando nuestro propio conocimiento y experiencia, podemos entender que si no tenemos la energía de la devoción, no vamos a aprender nada. Por ejemplo, si no tenemos interés, no vamos a practicar. Si no reconocemos el valor y la importancia del Dharma, si no tenemos ningún deseo por tratar de comprender las cosas, no vamos a ser capaces de trabajar a niveles más profundos. La devoción es lo nos conecta con la naturaleza primordial. En el paso del estado de confusión al estado libre de confusión, la devoción es nuestro medio de transporte.
Guru Padmasambhava explicó el poder de la devoción señalando que si nuestra devoción está caracterizada por la confianza, entonces la realización surgirá espontánea e instantáneamente en nosotros. La iluminación y las bendiciones del linaje del Buda se manifestarán espontáneamente a partir de este nivel de confianza en el Dharma. Él también dijo que si estamos libres de la duda, entonces habremos logrado la realización. Estas enseñanzas nos indican el poder de la sabiduría que realiza la certeza para trascender la duda.
Esto no es simplemente algo que dijo Guru Padmasambhava o Buda Shakyamuni. Las vidas y biografías de todos los maestros antiguos, tales como Milarepa, Manjushrimitra y otros grandes maestros siempre relataban las primeras ocasiones en que entraron en contacto con sus gurús o cuando por primera vez recibieron enseñanzas. Si observamos bien, veremos que muchos de ellos tuvieron muchos problemas y pasaron por muchos obstáculos antes de llegar al punto donde realmente recibían enseñanzas. Mirado desde afuera, muchas veces da la sensación que el maestro estaba castigando al estudiante. Marpa parecía ser muy cruel y desalentador con Milarepa. Manjushrimitra parecía que estaba castigando a Sri Singha
Pero en verdad, ellos estaban inspirando a sus estudiantes, fortaleciendo su seguridad y confianza. Debido a que estos estudiantes tenían una firme devoción, ellos eran constantes y perseverantes en su compromiso. Ellos hacían cualquier cosa que sus maestros les indicaba que hicieran y jamás aflojó ni disminuyó su devoción. Ellos mantenían la fe y eran inquebrantables en su travesía, rápidamente logrando la iluminación en el curso de sus vidas. Estos son claros ejemplos de la importancia de una firme devoción como pre-requisito o condición en orden a absorber e integrar las enseñanzas y prácticas esenciales.
Hubo un maestro Budista que fue muy famoso, conocido como Asanga. Como estudiante y practicante, él había estado haciendo su práctica con Maitreya, el Buda del futuro, por cerca de doce años. Sin tener signos de logro alguno, decidió abandonar su retiro. Llegando a una villa, se encontró con una perra que tenía la parte inferior de su cuerpo en muy mal estado, pudriéndose y llena de gusanos. Cuando Asanga se le acercó, la perra comenzó a ladrar y a gruñir con rabia. Asanga pudo ver que ella estaba sufriendo un terrible dolor y en un gesto de gran compasión se vio impulsado a salvarla. Al tratar de comunicarle lo que él sintió en su corazón, la perra se transformó instantáneamente en Maitreya.
Tan pronto como Asanga vio a Maitreya en frente de él, saltó para levantarse y le dijo: “He estado practicando en ti por doce años, y no recibí ni una sola señal auspiciosa. ¡Tú eres el carente de compasión! Asanga se hizo muy conocido aún estando vivo, pero en este momento todavía mantenía expectativas y estaba comportándose en algún sentido, de manera intelectual. Probablemente esa fue la razón por la cual no había obtenido ninguna señal auspiciosa como resultado de su práctica en Maitreya, aún cuando la estuvo realizando por doce años.
Maitreya le respondió diciendo: “Sin devoción, no importa cuan cerca estés del Buda, no verás al Buda”. Agregó que incluso si una semilla quemada fuese plantada en un buen suelo con abono, suficiente lluvia y abundante luz solar, jamás produciría ningún brote o grano. Este es un pasaje muy famoso. Maitreya continuó: “Sólo has podido verme ahora porque sentiste amor y compasión incondicionales por esa perra. A través del amor y la compasión incondicionales, todas las obscuraciones son removidas. Esta es la razón por la que ahora puedes verme en esta forma Búdica. La verdad es que he estado contigo desde el primer día en que llegaste a la cueva. Jamás te dejé o abandoné ni por un instante. ¡Estuve justo al lado tuyo, todo el tiempo! Jamás estuve separado de ti, pero no pudiste verme debido a tu duda”.
También hay historias de los grandes maestros tibetanos Kadampa, que vivieron entre los siglos XII y XIV. Muchos de aquellos grandes y virtuosos maestros, eran conocidos por ser muy humildes y vivir de una manera muy sencilla, simplemente practicando en una cueva o en condiciones rústicas y precarias. Algunos estudiantes nuevos, se dirigieron a uno de aquellos maestros y le dijeron: “Oh gran maestro, por favor concédenos tus bendiciones”. ¿Y cuál fue su respuesta? “Oh mis estudiantes” dijo él, “¡Por favor antes denme su devoción!“. Esa fue su respuesta. Si tenemos devoción por el maestro, las bendiciones surgirán espontáneamente.
La devoción no es una forma tonta o ingenua de creer ni es estupidez; la devoción significa estar unidos con nuestros principios más elevados con el propósito de realizar la verdadera naturaleza. Por supuesto, podemos seguir recibiendo enseñanzas y seguir estudiando, pero en algún momento tenemos que practicar. Para comenzar la práctica debemos tener devoción. Ésa es nuestra conexión con nuestra verdadera naturaleza. Con el tiempo, uno mismo y la práctica no serán cosas separadas. Nosotros nos volvemos la práctica y la práctica se vuelve nosotros. Pero esto sólo puede lograrse a través de la devoción incesante y de la sabiduría que realiza la certeza.
Resumiendo: La devoción es nuestra cabeza; el esfuerzo alegre es la fuerza de nuestros músculos; mientras que la meditación, las prácticas de la bodhicitta, la visualización de diferentes Budas y la recitación de mantras, corresponden a nuestro corazón. Finaliza todas tus prácticas y meditaciones con la dedicación del mérito y con plegarias de aspiración. Éstas son como la fase de perfección o conclusión, que se asemeja a nuestros pies, llevándonos a través del camino.
Traducido del Inglés por Yeshe Jungne (Fernando Williams) para beneficio de todos. [1] Texto original en inglés en el sitio: http://www.turtlehill.org/khen/devo.html . El Venerable Lama Khenchen Palden Sherab, nació en el seno de una familia semi-nómada, el octavo día del cuarto mes del calendario lunar Tibetano, en el año 1941. Durante la mañana en la que él nació, nevó suavemente con copos de nieve en la forma de pétalos de loto. Entre sus ancestros se encuentran muchos grandes eruditos, practicantes y tertones. Comenzó sus estudios en el monasterio a los siete años, e inició su práctica de ngondro. Completó sus estudios justo antes de la invasión China a Tibet, por lo que en 1960 él y su familia se vieron forzados al exilio. Fueron capturados y lograron escapar tres veces, pero sus hermanas murieron durante uno de esos escapes, y su madre murió poco después de haber llegado a India. Él y su padre vivían en campos de refugiados hasta que se le nombró como profesor en la Sanskrit University en Varanasi. Además fue miembro fundador del Institute for Tibetan Higher Studies donde se desempeñó como jefe del departamento de estudios Nyingma.
“La meditación en sí misma significa cortar a través de las ilusiones. No hay diferencia entre cortar a través de las ilusiones y meditar. Es algo que ocurre simultáneamente”.– Topga Yugyal Rinpoche –
Pregunta: ¿Podría decirnos cuál es la idea central del Budismo en general, y del Vajrayana (Camino del Diamante) en particular?
Topga Rinpoche: La idea principal del Budismo es darse cuenta de la causa del sufrimiento, y ponerle un fin a este sufrimiento para nosotros y para los demás. El Vajrayana es un método. Básicamente tiene el mismo objetivo que el Mahayana, pero la forma es distinta, ya que el Vajrayana tiene un enfoque más directo. Se suele decir que el Vajrayana es un camino más corto que otros caminos budistas. Esto no significa que para practicar Vajrayana tenemos que olvidarnos del Mahayana, o que el Mahayana no tiene ninguna importancia para el practicante Vajrayana. Al contrario, ambos están muy relacionados.
El Vajrayana pone mucho énfasis en las iniciaciones, los rituales y meditaciones, que no sólo comprenden la mente, sino también prácticas físicas como los yogas. Una vez que se posee un conocimiento adecuado sobre el Mahayana, entonces podemos solicitar a un maestro calificado que nos acerque al método Vajrayana. No es algo que se pueda explicar en un minuto.
P: ¿En qué consiste la Tradición Karma Kagyu?
TR: La práctica principal de esta tradición es el Mahamudra. Uno de los textos que describe las bases del Mahamudra y el Ngondro es “La Antorcha de la Certeza/Verdad” de Jamgon Kongtrul Lodro Thaye. Otro texto importante es “El Camino Supremo, la Guirnalda de Joyas” de Gampopa.
También existe un texto breve de Gampopa llamado “Los Cuatro Dharmas de Gampopa” que incluye prácticamente todo:
Como dirigir nuestra propia mente al Dharma
Cómo aplicar el Dharma a nuestro propia vida
Cómo eliminar las ilusiones
Cómo transformar las ilusiones en sabiduría
No importa cuántos libros sobre Budismo puedas leer, todos ellos están relacionados con estos cuatro puntos. Entonces ¿por qué tenemos que meditar? Sin meditación, no podemos confiar ni contar con nuestra propia mente. Sin meditación no podemos ver la causa del sufrimiento. Habiendo entendido esto, podemos generar compasión y Bodhicitta, pero tenemos que practicar. Primero debemos tomar conciencia de la existencia de infinitos seres que sufren y que necesitan ayuda. Es como si estuvieran al borde de un precipicio muy elevado, bajo el cual hay un mar muy oscuro. Todos están en peligro de caer en él. Si sabemos realmente que ellos necesitan ayuda, tendremos compasión, no nos queda otra opción.
P: ¿Qué tipo de métodos de práctica se utilizan en la escuela Karma Kagyu?
TR: Esto depende de la persona y de su gurú. Si el gurú está en posición de saber qué tipo de estudiante o discípulo tiene en frente, y cómo trabaja su mente, entonces puede guiarlo espontáneamente de acuerdo a ello. Esto se puede hacer, por ejemplo, a través de un enfoque directo que le permita comprender la visión del Mahamudra, o guiándolo mediante un camino más largo como Los Seis Yogas de Naropa. Ambas formas son importantes y están comprendidas en la tradición Karma Kagyu, pero es algo que depende mucho del gurú, se trata de un asunto muy personal.
P: Muchas veces tenemos problemas en nuestra familia porque no aceptan que seamos practicantes budistas ¿Qué consejo podría dar?
TR: Tal vez no te aceptan porque para ellos tú eres una especie de fanático religioso. Puede que ellos sean conservadores, tengan ideas muy diferentes o sean muy materialistas. Pero está bien, no hay problema con eso, ellos pueden tener sus ideas propias, su propia visión, sin embargo, deberíamos intentar mostrarles que no estamos simplemente siguiendo – ciegamente – una creencia, sino que sabemos bien lo que estamos haciendo. Hazles esto de una manera suave y agradable, no pelees ni discutas, no los desapruebes y no seas agresivo.
P: ¿Es posible cultivar la visión última en nuestra vida ordinaria? ¿Cómo podemos hacer esto?
TR: Sí, es posible. ¡Pero primero tenemos que tener la visión correcta! La visión del mahamudra es similar a la de la escuela filosófica Madhyamaka. Ésta se desarrollará mediante la meditación. La visión no es difícil de comprender intelectualmente, pero debido a que no la hemos experimentado aún, es algo que no hemos desarrollado. Para experimentar la visión, hacemos diversas prácticas, entonces, realizamos la visión. Hasta que finalmente, alcanzamos el nivel más elevado. Sin embargo, nadie puede señalarnos dónde está el nivel más elevado, porque no hay forma de hacer esto. Pero, cuando alcances ese nivel a través de tu propia práctica de meditación, quedarás como choqueado por la experiencia. Te asombrarás y te preguntarás: “¿Cómo es que nunca vi esto antes, y que está en mí? No es algo que haya recibido de Rusia, China o India, sino que está en mí ¿cómo puede ser?”
(1) Mahamudra: El gran sello de la realidad que nos conduce a una experiencia directa de la mente.
(2) Ngondro (Tib.) Las cuatro prácticas preliminares que son un conjunto de prácticas meritorias, que crean innumerables impresiones positivas en el subconsciente y que trabajan en la profundidad de nuestra propia mente.
(3) Bodhicitta: Mente despierta. Se trata de una actitud mental que tiene dos aspectos. El aspecto relativo o convencional significa perfeccionarse uno mismo para el beneficio de todos los seres sintientes. El aspecto absoluto o último es el reconocimiento de la inseparabilidad de vacuidad y compasión.
(4) Madhyamaka: Una de las escuelas filosóficas del Budismo, cuyo punto de vista – básicamente – es que la realidad última está más allá de todo concepto. Los fenómenos están más allá de todos los opuestos, de todos los extremos (nihilismo, materialismo, etc.).
(7) Los Seis Yogas de Naropa: Son métodos muy efectivos del linaje Kagyu. Su objetivo es lograr el reconocimiento de la naturaleza de la mente, cuyas prácticas meditativas incluyen: calor interno (tummo), clara luz, yoga del sueño, cuerpo ilusorio, estado intermedio y transferencia de la conciencia.
Nota: Extractos de la entrevista y traducción libre realizada por Yeshe Jungne para beneficio de todos los seres, para que logren la felicidad que no conoce sufrimiento (junio, 2007).
Cuando hablamos de la enseñanza de Buda, usamos la palabra sánscrita Dharma, y generalmente cuando hablamos de dharma y como aplicar esta en enseñanza en nuestra vida cotidiana, hablamos en términos de que el dharma nos enseña alcanzar felicidad sustentable y abandonar el sufrimiento de modo permanente.
Este es el sentido que debe tener el escuchar o practicar el dharma, ya que normalmente las prácticas budistas tienen esta idea detrás. De otra forma no tiene sentido hablar acerca del Dharma, como si fuera algo meramente teórico o como una idea filosófica abstracta.
Si pensamos por ejemplo, en el medio ambiente de nuestro planeta tierra, y tenemos la intención de que siga siendo un ambiente saludable para todos, tenemos comprender que los mas importante para los seres que lo habitan, es en el estado mental de esos mismos seres, y más específicamente el estado mental de los seres humanos.
El único medio efectivo para lograr felicidad y eliminar el sufrimiento es la práctica de un Dharma o de una enseñanza que sea autentica. Una enseñanza autentica es aquella que se centra en eliminar de raíz las causas del sufrimiento y en plantar la semillas de la felicidad verdadera.
Por eso, cuando hablamos de eliminar el sufrimiento y obtener felicidad, no hablamos simplemente de hacer uso y abuso del mundo y de los seres que lo habitan con la pretensión de que debido a que lo hacemos para ser felices y para no sufrir, esta bien y simplemente hacer lo que nos parece en un momento dado, sin mayores consideraciones. En vez de eso, debemos analizar las cosas usando la capacidad de nuestra mente, hasta llegar a comprender verdaderamente cual es la base que permite que el sufrimiento o los problemas existan y cual es la base que permite que exista la felicidad o los estados de alegría y gozo.
El mirar con una mirada penetrante, profunda y cuidadosa estos problemas es lo que se podría decir constituye la responsabilidad principal de los seres humanos.
No debemos pensar de modo limitado cuando hablamos de ser felices y no sufrir, porque esto incluye muchos aspectos y en particular mantener nuestro entusiasmo y energía mental positiva. Si nos damos cuenta que todos nosotros sin excepción, tenemos los mismos derechos y las mismas capacidades para alcanzar verdadera felicidad libre de sufrimiento, entonces seremos capaces de desarrollar un entusiasmo genuino, y un estado mental positivo que nos permitirá dedicarnos a esta tarea apropiadamente.
Teniendo en cuenta lo anterior, cuando hablamos de la enseñanza de Buda, no estamos diciendo que haya que seguir una fe o una creencia, un dogma o incluso una opinión personal particular, sin embargo, existe una tradición budista de enseñanzas tanto orales como escritas que es muy antigua, y relevante, y que podemos usar siempre de una manera reflexiva, y no como un dogma o una verdad ultima, pues el tema principal de esta tradición y todos los textos que se han escrito, es simplemente la mente y como transformarla, para lograr verdadera felicidad libre de sufrimiento.
Por ejemplo de una manera muy básica, podemos analizar y observar lo que ocurre cuando asistimos a un evento de enseñanzas o simplemente las leemos de un libro, analizando y pensando en cuales son las causas y condiciones que se han dado para que esto ocurra. Así tenemos por ejemplo los lamas que han realizado los preparativos para la enseñanza, al Lama quien realiza el evento, al traductor que también debe participar, etc., y también las muchas personas que fueron capaces de llegar al evento o tomar contacto con la enseñanza y las otras personas que no pudieron hacerlo. ¿Como confrontamos esas dos diferencias, entre aquellos quienes se las arreglaron para participar y quienes no pudieron? Por un lado podemos decir que hay causas y condiciones que distinguen a quienes lo lograron de quienes no pudieron lograrlo, y esas causas y condiciones de las que estamos hablando son esencialmente el merito o la energía mental positiva necesarias. Este es un tipo de investigación analítica sencilla que podemos hacer. Podemos decir entonces, que una de las condiciones para tener esta publicación en las manos y estar leyendo estas líneas ahora requiere de un tipo de energía mental positiva a la que llamamos mérito.
Este es un extracto de la charla completa. El documento original puede ser accesado haciendo click aquí
Estoy muy contento de estar aquí con ustedes, bienvenidos todos y gracias por recibirme. Hoy hablaré del Dharma y estaba pensando que debería hablar sobre la noción que se tiene del Dharma. Es muy importante que no sólo estudiemos el Dharma, o que recibamos enseñanzas, sino que también las apliquemos e incorporemos sobre la base de nuestra vida cotidiana.
Algo muy importante y útil de tener en mente, tener presente, es la noción de lo precioso que es la oportunidad de uno, es decir, enfocarse en el hecho de haber obtenido este cuerpo humano, y no sólo eso, sino además uno con libertad y recursos. Y más aún, haber encontrado las enseñanzas del Buda y haber entrado en contacto con compañeros o guías espirituales del Mahayana (El Vehículo Universal).
Con estos tres aspectos de tu oportunidad actual: el hecho de tener un cuerpo humano con libertad y recursos; de haber conocido el Dharma y de haber conocido, en muchos casos más de un guía espiritual. Esto debería hacerlo sentir a uno muy agradecido de la oportunidad que tiene.
Tradicionalmente se dice que hay 80.000 versiones diferentes del Dharma, que es lo mismo que decir que hay muchas de ellas. Sin embargo, todas las versiones del Dharma llegan a un mismo punto, que es la transformación de la propia mente.
Podemos ver la misma idea en los trabajos de Nagarjuna, en especialmente en su Carta a un amigo (Suhrillekha), el cual era un rey. Nagarjuna termina la carta diciéndole básicamente: ¡Oh Rey!, la idea principal de todo lo que le he dicho antes, lo principal de todo esto, es simplemente que usted debe tomar el Dharma y usarlo para transformar su mente. Esta debe ser su práctica principal.
Este es el contexto de esta charla. Mi intención es tratar de hablarles un poco sobre cómo hacer del Dharma algo que es más que aquello que simplemente se estudia o escucha, y cómo incorporarlo a nuestras vidas, lo cual voy a intentar hacerlo basándome en mi propia experiencia.
Como bien saben, que la noción de las Tres Joyas, los objetos de refugio son muy importantes en el Budismo, y parte de ser budista es tomar refugio en las Tres Joyas. De las Tres Joyas, la más importante, o más bien, la que es más importante para nosotros inicialmente es la Joya Dharma. ¿Qué es la Joya del Dharma para nuestros propósitos? ¿Cuándo la tendremos o cuándo estará presente para nosotros y cuándo no está presente para nosotros? La Joya del Dharma está presente para nosotros, cuando estamos utilizando el Dharma para transformar nuestra mente, cuando estamos practicando de tal modo que las enseñanzas están transformando nuestra mente, entonces, después de esto obtendremos confianza y fe en la Joya del Dharma. Si no la usamos para transformar nuestra mente, la Joya del Dharma no estará siquiera presente y no obtendremos fe ni confianza.
Si tenemos la intención de usar el Dharma, las enseñanzas para transformar nuestra mente, aunque sea en un nivel muy bajo. Entonces la Joya del Dharma está presente, obtendremos fe y confianza en esta Joya y a través de esto, como resultado de esto, implícitamente, simplemente por la fuerza de nuestra fe o confianza en la Joya del Dharma, obtendremos confianza en la comunidad (la Joya de la Sangha) y también en el Buda, el maestro que es el propagador del Dharma, de las enseñanzas.
La Joya del Dharma es muy importante. Porque en esencia, lo que estamos tratando de decir, es que si se tiene un auténtico refugio en la Joya del Dharma, ella está presente en nuestra mente, como parte de aquello que esta transformando nuestra mente. E implícitamente, como resultado de ello, se adquiere fe en la comunidad que está apoyando esa Joya, y también en el maestro, el Buda, quien por primera vez hizo que las enseñanzas estuvieran a disponibles para nosotros.En parte, esto significa que la Joya del Dharma no es sólo un montón de libros, no es el contenido que está escrito en ellos y no es siquiera las palabras que uno escucha en una charla.
Sino que es la forma en que uno toma ese conocimiento, ese aprendizaje y entendimiento, toma lo que se dice en los libros o en las charlas, y lo utiliza para transformar su propia mente.En otras palabras, significa que en la vida diaria, uno utiliza las enseñanzas en dos aspectos: para reducir los aspectos negativos de su mente y para incrementar los positivos, aunque sea en un grado muy pequeño.
Esto significa también, que en orden para que la Joya del Dharma esté presente en nuestra mente, tenemos que tener algún entendimiento sobre si nuestra mente puede o no ser transformada. Si no entendemos o no creemos que nuestra mente puede ser transformada, entonces claramente, el Dharma no tendrá ningún efecto en nosotros.Así que parte de hacer que la Joya del Dharma esté presente en uno, adquiriendo fe en ella, a través de ver su eficacia, ver que puede funcionar realmente, es investigar la naturaleza de mente y ver si de hecho, nuestra mente es posible de ser transformada y cómo puede ser transformada. Mientras más uno investigue la mente en este sentido, más probable será que el Dharma pueda transformar nuestra mente en aquel gran estado, no sólo en la Joya del Dharma sino en las Tres Joyas.
De otra forma, la Toma de Refugio en las Tres Joyas se convierte en un asunto banal, algo pintoresco, con la imagen de buda y un grupo de personas en círculo, etc. Siendo así, podría uno tomar refugio también en Alá o Dios, o en cualquier otra cosa, en realidad no tiene ninguna importancia porque no es una verdadera toma de refugio.
Decíamos que haciendo presente la Joya del Dharma, implícitamente obtendremos confianza en la comunidad y en el Buda. La comunidad o Sangha es importante también, ya que en orden de efectivamente incorporar la Joya del Dharma o tener una fuerte capacidad para transformar nuestra mente, uno necesita por ejemplo acumular energía mental positiva o mérito, y para poder acumular esa energía mental positiva, uno tiene que disponer de una comunidad de personas a su alrededor, con las cuales interactuar y a través de esas interacciones como la generosidad y otras, nos será posible desarrollar esta energía mental positiva que hace que sea más fácil transformar nuestra mente en la Joya del Dharma, por lo mismo la Joya de la Sangha es muy importante.
Hemos hablado anteriormente de los obstáculos externos en la práctica del Dharma, como aquéllos referidos a encontrar las condiciones para que uno pueda practicar, como el lugar para realizar nuestra práctica por ejemplo. Pero también existen obstáculos internos, que pueden ser devastadores y problemáticos, y especialmente cuando pensamos en el contexto de la comunidad, todos tenemos obstáculos internos en nuestras mentes que están presentes en nosotros desde el comienzo de este tiempo, en la forma de estados mentales negativos. Cuando ellos aparecen pueden volverse un verdadero problema para la práctica del Dharma, porque puede hacernos difícil el relacionarnos con otros miembros de la comunidad.
Especialmente importantes en este contexto son los estados mentales negativos de los celos o envidia y la competitividad. Es muy importante reconocerlos cuando aparezcan, cuando se vuelvan activos, decir: “muy bien, esto que este estado mental que tengo ahora son celos” o “este estado es competitividad”, y a su vez reconocerlos como problemas que van a obstruir nuestra práctica. Por otra parte, es importante reconocer también estados tales como la reverencia y el respeto hacia nuestros compañeros, y reconocer su importancia, de manera de poder cultivar aún más estos estados.
He llegado a la opinión de que tal vez exista una especie de problema cultural, entre los occidentales y los americanos particularmente. Y esto tiene que ver con la forma en que son educados en Occidente, la forma en que se les culturiza, enseñándoles qué es lo que se necesita para poder ser personas, habiendo una fuerte noción de la independencia, una especie de independencia más bien orgullosa o arrogante, en el sentido de que uno no necesita escuchar a nadie, nadie le puede decir a uno qué hacer y si alguien lo hace, no tienes por qué escucharlo. Entonces, hay una cierta idea sobre lo que significa ser un individuo culturalmente en Occidente que alienta alguno de estos estados mentales negativos. Por lo tanto, probablemente sea importante ajustar culturalmente un poco algunas de nuestras ideas culturales sobre lo que significa ser un individuo y eliminar la noción de que uno es independiente de todos los demás, que uno es su propio jefe y nadie puede decirle qué hacer. Cosas que son muy similares a los celos o la envidia y a la competitividad, y ellos causarán problemas.
Así que, culturalmente, es muy probable que haya que hacer algunos ajustes, de otra forma, el Dharma no será efectivo para transformar nuestra mente.A veces, cuando nos sentimos deprimidos o muy desanimados puede parecer paradójico, pero el hecho de sentirse deprimido o desanimado en relación a la propia práctica del Dharma o en incluso general, es realmente un reflejo de este orgulloso individualismo, en el sentido de esta noción que se tiene de uno mismo como un individuo autosuficiente, que podemos hacer lo que sea que necesitemos hacer. Y cuando nos vemos envueltos en alguna especie de apego, en algunas ocasiones todos nos sentimos apegados, nos sentimos deprimidos, desanimados y despreciables. Pero esta sensación de depresión y desánimo, en verdad es un reflejo de este sentido implícito de orgullo o presunción con el que hemos sido culturizados.
En otras palabras, no estoy tratando decirles, si las cosas están yendo bien, que deban estar pensando continuamente: “¡Oh no, estoy echado a perder!” o algo por el estilo. Esa no es la idea. Se supone que también deben reconocer sus estados mentales positivos y regocijarse en ellos de manera de cultivar más estados mentales positivos. Lo que estoy tratado de decir aquí, es que cuando está lidiando con estados mentales negativos, y un lama o uno de los miembros de la Sangha, o alguno de los maestros del centro, o cualquiera que los aconseje, la tendencia es, como seres ordinarios y tal vez intensificados por la culturización, es pensar: “Oh no, no hay nada de malo conmigo, no soy yo, es la otra persona. Es otra persona la que está causando el problema, no es mi culpa”. Por lo que resulta muy difícil aconsejar a alguien en estas condiciones, la persona sonríe y todo mientras uno le habla, pero escucha ni una sola palabra.
Debido a esto, es muy importante reconocer cuando hay un problema y hacerse responsable uno mismo, reconociendo cuánto ha contribuido uno al problema, ya sea en la comunidad, en la familia o en uno mismo.Lo que digo es que, algunas veces alguien los va a criticar y les van a sacar a relucir sus faltas. Puede que sea un miembro de su Sangha o uno de sus maestros, va a referirse a algunos problemas o les va a hacer ciertas críticas. Y lo que necesitan hacer, depende de ustedes el reconocer, primero que todo necesitan mirar claramente su mente y decir: “Está bien, ¿es así o no?” Y hacer un juicio desapasionado sobre ello, y cuando es el caso, si saben que hay algún problema en algún sentido, tal vez haya sido exagerado, no importa. Si en alguna medida la crítica es apropiada, tienen que tomarla muy cerca de ustedes y tratar de hacer algo al respecto. De otra forma, si reconocen que existe algún tipo de problema pero su reacción es: “Oh no, es el problema de otra persona, de qué me estás hablando. No hay nada malo conmigo”, sólo lograrán frustrarse mucho.
Estas actitudes, realmente, lo que hacen es obstaculizar la práctica del Dharma, la bloquean, son contradictorias con el Dharma.De ningún modo estoy diciendo que esto es sólo de ustedes, los americanos. Nosotros, los tibetanos también tenemos esto, mucho menos evidente a veces, pero también tenemos este problema. Y yo también lo tengo así que no se preocupen. Pero eso si, trato de hacer un examen sincero: “Está bien, veamos cómo como esto se aplica a mi”. Por lo que los insto a tomar las criticas que se les hagan y traten de trabajar con ellas.Por supuesto, una de las cosas que hay que tener en mente, es que estamos recibiendo enseñanzas desde toda una tradición, recibiendo enseñanzas en prácticas tántricas, en Mahamudra, en Dzogchen (La Gran Perfección). Y si, sin embargo, recibimos estas enseñanzas, estas increíbles y preciosas enseñanzas que pretenden ser tremendamente transformadoras por un lado. Y por el otro lado, en cuanto a nuestro cuerpo, habla y mente, nuestro comportamiento, nuestra forma de ser, se vuelve peor, bueno, eso sería algo muy extraño ¿no? Así que por favor, no hagan eso. Así que estoy muy complacido de que estén trabajando juntos, de las cosas estén yendo bien, y los ánimo a continuar así y a reforzar esa tendencia, progresar en esa dirección.Los problemas, claro está, aparecen cuando uno no quiere estar bajo la dirección de alguien más: “Para qué me molesta, el no va a mandarme” o cuando uno se contenta pensando en hacer que reten a alguien más.
Lo que uno básicamente necesita tener es un buen corazón o una mente positiva, por supuesto, nuestro ideal es la Bodhicitta, la aspiración a alcanzar una mente despierta con el propósito de eliminar el sufrimiento de todos los seres. Y aunque sea muy difícil operar a ese nivel, deberíamos luchar por obtener esta intención especial, que es tender, esperar, desear y actuar sinceramente sobre la base de esta intención para ayudar a otros, para reconocer la propia responsabilidad en sus sufrimientos y hacer nuestro mejor esfuerzo para mejorar las cosas.Me parece que parte de la idea aquí, es que la paz mundial no es decir las palabras “paz mundial, paz mundial, todo está bien”. La paz mundial comienza de una manera muy concreta en la propia mente y en la comunidad, y luego en la comunidad alrededor de esa comunidad, y así es la forma en que se construye la paz mundial. Si tenemos “paz mundial” en nuestra propia comunidad, recién entonces podemos empezar a hablar de Paz Mundial.
Déjenme una vez más animarlos a que el conjunto de sus cuerpo, habla y mente esté reforzado con el Dharma, esto es, que sean humildes, amables, de mente positiva, altruistas y dispuestos a mirarse a si mismos y ver cómo pueden mejorar.
Así que los animo a manifestar su cuerpo, habla y mente de una forma positiva y dhármica.
Nota: Charla dada en Kansas, EE.UU, Transcrito y traducido por Yeshe Jungne.”Que el merito de este trabajo se transfiera para que todos los seres logren prontamente la completa e insuperable Budeidad”.