Categoría: Canon Pali

Enseñanzas del Canon Pali y Theravada

  • Los cuatro principios del comportamiento social o conducta social

    Los cuatro principios del comportamiento social o conducta social

    Los cuatro principios del comportamiento social  o conducta social

    En Pali son llamados Cattari Sangaha-Vasthuni o en Sinhales Satara Sangraha Vastu.

    • Dana – Significa caridad o dar. Este es un principio muy importante de practicar. Uno puede dar su tiempo, energía, conocimiento, dinero, etc. para el beneficio de otros. Especialmente para el beneficio de personas necesitadas. La caridad trae felicidad y también amistad.
    • Peyya vajja (piya vacana) – Significa discurso agradable. Las palabras tienen mucho poder, ellas pueden traernos amor y afecto u odio y enojo. Por ello debemos hacer esfuerzos por evitar palabras duras, ásperas que hieran a otros. Siempre debemos tratar de usar palabras suaves y agradables y siempre mantener en mente que no nos gusta que alguien use malas palabras con nosotros, en la misma manera que a otros no les gusta escuchar palabras desagradables. Por lo tanto, todos tenemos que editar nuestro vocabulario borrando las malas palabras y desarrollando las buenas.
    • Attacariya (arthacariyava) – Esto significa conducta benevolente o de ayuda, hacia  todos los seres vivientes. Todos tenemos pensamientos egoístas y actuamos de manera egoísta sin pensar en los demás. Desarrollando este principio podemos reducir dichos pensamientos egoístas, y entonces comenzamos a ayudar a otros.
    • Samanattata – Significa que todas las personas deberían ser tratadas con igualdad. A veces tenemos prejuicios y preferencias, entonces podemos mirar hacia abajo a uno y elogiar a otro sin ninguna razón. Los prejuicios o preferencias no son buenos principios. Especialmente para un líder, un maestro,  para los padres, etc. Estos deberían siempre mantener la ecuanimidad.

    Estos cuatro principios de comportamiento o conducta social ganan amigos, hace recibir  amor, dan popularidad, traen paz interior y felicidad. Por lo tanto, necesitamos cultivar y desarrollarlos en nuestras mentes.

    Obtenido de Internet:

    http://vijitharama.org/dharma-talks.html  08 Septiembre 2015

    Traducido al Español por Pema Drime (Pamela Delgado).

  • Iddhipada, “Los cuatro caminos al éxito”

    Iddhipada, “Los cuatro caminos al éxito”

    Iddhipada, “Los cuatro caminos al éxito”

    Iddhipada habla de las Cuatro virtudes que, cuando son desarrolladas, conducen al éxito y nos permiten alcanzar metas en la vida. Ellas son Voluntad (Chanda), Esfuerzo (Viriya), Atención plena (Citta), e Investigación (Vimansa).

    1. Chanda: Deseo o fervor de hacer algo y que salga bien.
    2. Viriya: Perseverancia y paciencia en el intento.
    3. Citta: Atención y constancia en lo que se hace.
    4. Vīmaṃsā: Autocrítica y corrección de los problemas.

    La primera virtud es voluntad o inspiración. Estar feliz de trabajar, o estar dispuesto a trabajar con nuestra mejor capacidad, significa que uno debe tener interés y determinación para trabajar apropiadamente. Voluntad o inspiración es el requisito primario, sin el cual nada puede ser logrado.

    La segunda virtud es poner esfuerzo o empeño en nuestras propias tareas. Esto implica la aplicación ininterrumpida de energía para terminar el trabajo como uno quiere.

    Cuando un estudiante tiene tareas que hacer, él o ella deberían exigirse a sí mismos plena y continuamente hasta completar la tarea. Los estudiantes deben trabajar, sin embargo, sin preocupaciones o tensión, el o ella deben trabajar con un esfuerzo balanceado. Si no se comprometen activamente, las posibilidades de éxito serán de hecho, muy bajas. La pobreza puede ser derrotada por el esfuerzo y perseverancia. El esfuerzo o perseverancia, por lo tanto, es un factor muy importante para el éxito, y debe ser cultivado en nuestras mentes.

    La tercera virtud es atención plena. Esto significa prestar atención plena al trabajo que uno está haciendo. Lo que sea que hagamos, ya sea grande o pequeño, debemos aplicar conciencia y pensar activamente en ello una vez y otra vez, hasta que lo completamos. Si no lo logramos la primera vez, tratamos de nuevo con empeño, conciencia y trabajo duro.

    La cuarta virtud es el examinar o investigar. Sin investigar, la tarea puede no ser terminada de manera perfecta. El investigar y examinar  deben realizarse cuidadosamente. Esto es el nivel de sabiduría aplicada a todo tipo de tarea. Cuando trabajamos debemos siempre “tener presente la labor que esperamos hacer”. Un buen plan y entendimiento de la obra deberían ser tenidas en mente, porque trabajar duro no es suficiente, también tenemos que trabajar más sabia e inteligentemente. Trabajar con sabiduría nos asegurará y cosechará un alto grado de éxito.

    Obtenido de Internet:

    http://vijitharama.org/dharma-talks.html  08 Septiembre 2015

    Traducido al Español por Pema Drime (Pamela Delgado).

  • El Discurso llamado “Una masa de espuma” – Phena Sutta (Samyutta Nikaya 22:95)

    El Discurso llamado “Una masa de espuma” – Phena Sutta (Samyutta Nikaya 22:95)

    El Discurso llamado “Una masa de espuma” – Phena Sutta (Samyutta Nikaya 22:95)

    En una ocasión, el Bienaventurado se quedó entre los Ayojjhans a orillas del río Ganges. Allí se dirigió a los monjes: “Monjes, supongan que una gran aglomeración de espuma estuviese flotando  en este río Ganges, y un hombre con buena vista la viese, la observara y examinara apropiadamente. Para él, viéndola, observándola, y examinándola apropiadamente, parecería vacía, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en una aglomeración de espuma? De la misma manera, un monje ve, observa y examina apropiadamente cualquier forma que sea pasada, futura o presente; interna o externa; obvia  o sutil; común o sublime; lejana o cercana. Para él, viéndola, observándola y examinándola adecuadamente, parecería vacía, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en una forma?

    “Ahora supongamos que en el otoño, cuando llueven gotas grandes, una burbuja de agua apareciera y desapareciera en el agua, y un hombre con buena vista la viera, la observara y la examinara apropiadamente. Al verla, observarla y examinarla apropiadamente, parecería vacía, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en una burbuja de agua? De la misma manera, un monje ve, observa y examina de manera apropiada cualquier sensación que sea pasada, futura o presente, interna o externa, obvia o sutil, común o sublime, lejana o cercana. Para él, al verla, observarla y examinarla adecuadamente, parecerá vacía, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en la sensación?

    “Ahora supongamos que en el último mes de la estación cálida, al mediodía, un espejismo apareciese, y un hombre con buena vista lo viese, observara y examinara apropiadamente. Para él, viéndolo, observándolo y examinándolo apropiadamente, parecería vacío, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en un espejismo? De la misma manera, un monje ve, observa y examina apropiadamente cualquier percepción que sea pasada, futura o presente, interna o externa; obvia o sutil, común o sublime, lejana o cercana. Para él, viéndola, observándola y examinándola apropiadamente, parecería vacía, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en la percepción?

    “Ahora supongamos que un hombre que desea madera dura, en búsqueda de madera dura, buscando madera dura, fuera a un bosque con un hacha afilada, y allí viese una gran planta de plátanos: derecha, joven, de enorme altura. La cortaría en la raíz y habiéndola cortado en la raíz, cortaría la parte superior. Después de haber cortado la parte superior, removería la capa exterior y removiendo la capa exterior, ni siquiera encontraría madera blanda, y ni hablar de madera dura. Entonces, un hombre con buena vista la vería, la observaría y la examinaría apropiadamente. Para él, al verla, observarla y examinarla apropiadamente, parecería vacía, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en una planta de plátano? De la misma manera, un monje ve, observa y examina apropiadamente cualquier formación mental pasada, futura o presente, interna o externa, obvia o sutil, común o sublime, lejana o cercana.  Observándolas y examinándolas apropiadamente, parecerían vacías, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en las formaciones mentales?

    “Ahora supongamos que un mago o aprendiz de mago mostrara un truco de magia en una intersección principal, y un hombre con buena vista lo viera, lo observara y lo examinara apropiadamente. A él, viéndolo, observándolo, y  examinándolo apropiadamente, le parecería vacío, sin esencia, sin sustancia: ¿qué sustancia habría en un truco de magia? De la misma manera, un monje ve, observa y examina apropiadamente cualquier conciencia que sea pasada, futura o presente; interna o externa, obvia o sutil, común o sublime, lejana o cercana. Para él, viéndola, observándola y examinándola adecuadamente, parecería vacía, sin esencia, sin sustancia: ¿porque, qué sustancia habría en la conciencia?

    “Viendo así, el discípulo bien instruido de los nobles, se desencanta con la forma, se desencanta de las sensaciones, se desencanta de la percepción, se desencanta de las formaciones mentales, se desencanta de la conciencia. Desencantado, se vuelve desapasionado. A través del  desapasionamiento, se libera. Con la liberación, hay el conocimiento de estar liberado. Él discierne que ‘El nacimiento ha terminado, la vida santa se ha cumplido, la tarea se ha completado. No hay nada más en este mundo’ “.

    Eso es lo que dijo el Bienaventurado. Habiendo dicho eso, el Perfecto, el Maestro, dijo más allá:

    La forma es como una acumulación de espuma;

    la sensación, una burbuja;

    la percepción, un espejismo;

    las formaciones mentales, una planta de plátano;

    la conciencia, un truco de magia –

    esto ha sido enseñado

    por aquel que es del Linaje del Sol.

    Como sea que los observes,

    los examines apropiadamente,

    están vacíos, y sin substancia

    Para quien los vea

    adecuadamente.

    Comenzando con el cuerpo (forma)

    como lo enseñó aquel

    de profundo discernimiento,

    cuando es abandonado por tres cosas

    – vida, calor y conciencia –

    la forma es rechazada, dejada de lado.

    Cuando carece de estos

    yace tirado,

    sin sentido,

    es una comida para otros.

    Tal es su destino:

    un truco de magia,

    el balbuceo de un idiota.

    Se dice que es

    “un asesino”, pues no hay sustancia aquí

    que se pueda encontrar.

    Así un monje, generando  alta persistencia,

    debería ver los agregados,

    Continuamente de día y de noche,

    consciente;

    alerta;

    descartando todas las ataduras;

    volviéndose su propio refugio;

    debería vivir como si su cabeza estuviera en llamas –

    aspirando al estado

    más allá muerte.

     

    Traducido del Inglés por Miguel Lara  de la version de Tanissaro Bhikku.
    Obtenido de internet el 02 de Abril del 2018.
    https://www.accesstoinsight.org/tipitaka/sn/sn22/sn22.095.than.html
    Editada por Mauricio Salinas (Lotsawa Urgyen Gawe Langtso) con consulta a la versión Pali y Tibetana, y asistencia de la versión traducida del Pali por John D. Ireland.
    http://tipitaka.wikia.com/wiki/Phena_Sutta
    Obtenida de internet el 02 de Abril del 2018.
    Corrección ortografìca Fernando Williams (Yeshe Yungné) 09 Abril 2018.
  • Saddha Sutta – Convicción/Fe

    Saddha Sutta – Convicción/Fe

    buddhaSaddha Sutta – Convicción

    Anguttara Nikaya

    Traducido del Pali por Thanissaro Bhikkhu

    Fragmento

    “Tal como una gran higuera sobre la tierra, donde cuatro caminos se cruzan, es un paraíso para todas las aves del lugar, así también una persona laica con convicción es un paraíso para muchas personas: monjes, monjas, hombres practicantes laicos, y mujeres practicantes laicas”.

    “En un árbol inmenso cuyas ramas cargan frutos y hojas, con troncos y raíces y una abundancia de frutos: Ahí las aves encuentran descanso.”

    “En aquella esfera de deleite, ellas hacen su hogar. Aquellos buscando sombra, se dirigen a la sombra, aquellos buscando frutos encuentran frutos para comer.”

    “Lo mismo ocurre con la persona consumada en virtud y convicción, humilde, sensible, gentil, encantadora y bondadosa: A ella van aquellos sin residuos, libres de pasión, libres de aversión, libres de engaño; el campo de mérito para el mundo. Ellos le enseñan el Dharma que dispersa todas las preocupaciones. Y cuando esta persona ha logrado la comprensión, se vuelve libre de residuos, totalmente liberada.”

    Fuente: http://www.accesstoinsight.org/tipitaka/an/an05/an05.038.than.html

    Nota: La palabra Pali saddha o el Sánscrito sraddha, se suele traducir como fe, aunque algunos consideran que una traducción más apropiada sería confianza, convicción o devoción. Saddha significa “colocar/aplicar el corazón sobre” o “depositar el corazón en”, donde corazón también podría entenderse como “mente”. La tradición budista no valida la idea de una “fe ciega”, sino más bien una convicción establecida sobre la propia reflexión, la observación profunda, y la propia experiencia. Sobre este mismo tema, se recomienda leer el Kalama Sutta.

    Traducción al español de Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres, sin excepción. Cualquier error de esta traducción, no se debe más que a mi propia falta de entendimiento.

  • Anana Sutta : El Sutra sobre estar libre de Deudas

    Anana Sutta : El Sutra sobre estar libre de Deudas

    Anguttara Nikaya IV.62 Anana Sutta Estar Libre de DeudasEntonces Anathapindika, el laico, fue donde el Bendito, y al llegar habiéndose inclinado ante él, se sentó a un lado. Mientras estaba sentado allí, el Bendito le dijo: “ Hay estos cuatro tipos de gozo, que pueden ser logrados en la temporada apropiada, en las ocasiones apropiadas, por un laico que disfruta los placeres de los sentidos: Cuales son estos cuatro? El Gozo de tener, el gozo de (hacer uso de) la riqueza, el gozo de estar libre de deudas, y el gozo de estar libre de culpas.

    “¿y cual es el gozo de tener? Esta el caso donde un hijo de buena familia cuya riqueza ha sido ganada a través de su esfuerzo y su emprendimiento, amasada a través de la fuerza de sus brazos, acumulada a través del sudor de su frente, justa riqueza, rectamente ganada. Cuando el piensa : “ Tengo riqueza ganada a través de mi esfuerzo y mi emprendimiento, amasada a través de la fuerza de mis brazos, acumulada a través del sudor de mi frente, justa riqueza, rectamente ganada”, experimenta gozo, experimenta alegría. Esto es lo que se llama el gozo de tener.”¿y cual es el gozo de (hacer uso de) la riqueza? Esta el caso donde el hijo de una Buena familia, usa la riqueza  ganada a través de su esfuerzo y su emprendimiento, amasada a través de la fuerza de sus brazos, acumulada a través del sudor de su frente, justa riqueza, rectamente ganada, y comparte esta riqueza y acumula mérito.  Cuando el piensa : “ Uso la riqueza ganada a través de mi esfuerzo y mi emprendimiento, amasada a través de la fuerza de mis brazos, acumulada a través del sudor de mi frente, justa riqueza, rectamente ganada, Yo comparto esta riqueza y acumulo merito”, experimenta gozo, experimenta alegría. Esto es lo que se llama el gozo de hacer uso de la riqueza.

    “¿y cual es el gozo de estar libre de deudas? Esta el caso donde el hijo de una buena familia no tiene deudas, ni grandes ni pequeñas con nadie en absoluto. Cuando piensa “No tengo deudas, ni grandes ni pequeñas, con nadie en absoluto”. Experimenta gozo, experimenta alegría. Esto es lo que se llama, el gozo de estar libre de deudas.

    “¿y cual es el gozo de estar libre de culpas?  Esta el caso donde un noble discípulo posee el estar libre de culpas del kamma corporal, el estar libre de culpas del kamma verbal, y del estar libre de culpas del kamma mental. Cuando piensa “Poseo el estar libre de culpas del kamma corporal, el estar libre de culpas del kamma verbal, el estar libre de culpas del kamma mental” Experimenta gozo, experimenta alegría. Esto es lo que se llama el gozo del estar libre de culpas.

    “Estos son los cuatro tipos de gozo que pueden ser logrados en la temporada apropiada, en la ocasión apropiada, por un laico que disfruta de los placeres de los sentidos. ” Conociendo el gozo de estar libre de deudas,
    y rememorando el gozo de tener,
    disfrutando el gozo de la riqueza, el mortal
    entonces ve claramente con discernimiento.
    Viendo claramente — el sabio —
    que conoce ambos lados:
    sabe que estos no valen ni una decimosexta parte de la decimosexta parte del gozo del estar libre de culpas.

    Nota del Traductor: A pesar de estar el discurso en masculino, su aplicación es por igual a genero femenino. La palabra kamma es el pali del sanscrito Karma, mas conocido.

    Traducido del Ingles como borrador por Lotsawa Urgyen Lekshe Dayang, para su propia educación y práctica y para el beneficio de la educación y la práctica de otros.

    Sarva Mangalam!

     

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  • SABBASAVA-SUTTA – La Destruccion de los Obstáculos

    SABBASAVA-SUTTA – La Destruccion de los Obstáculos

    SABBASAVA-SUTTA

    Esto he oído.

    El Sublime moraba cierta vez en el monasterio de Anathapindika, en el parque Jeta, en Savatthi; y allí el Sublime se dirigió a los monjes, diciendo:

    – Os enseñaré, oh monjes, cómo vencer todos los obstáculos. Escuchad, prestad digna atención y hablaré.

    – Así sea, Señor -respondieron los monjes en asentimiento al Sublime; y el Sublime habló como sigue:

    – La destrucción de los obstáculos, oh monjes, os lo digo, es para que aquel que sabe y ve, pero no para aquel que no sabe ni ve. Y, ¿qué debe saber, qué debe ver, oh monjes, aquel que destruye los obstáculos? El pensamiento sabio y el pensamiento sin sabiduría.

    Aquel que piensa sin sabiduría, oh monjes, surgen los obstáculos que aun no han surgido y aumentan los obstáculos ya presentes. En aquel que piensa sabiamente, oh monjes, no surgen los obstáculos que aun no han surgido y disminuyen los obstáculos ya presentes.

    Hay, oh monjes, obstáculos que deben ser vencidos por el discernimiento; hay obstáculos que deben ser vencidos por la sujeción; hay obstáculos que deben ser vencidos por el uso (justo); hay obstáculos que deben ser vencidos por el aguante; hay obstáculos que deben ser vencidos por evitándolos; hay obstáculos que deben ser vencidos por desechándolos; hay obstáculos que deben ser vencidos por mediante el desarrollo (espiritual).

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por el discernimiento?

    Aquí, oh monjes, el hombre común y no instruido, que no ve a los seres nobles, que no ha oído ni practicado la Noble Doctrina, que no ve a los sabios, que no ha oído ni practicado la doctrina de los sabios, ese hombre no conoce las cosas en las que hay que pensar, ni tampoco en las que no hay que pensar. Entonces, desconociendo las cosas en las que hay que pensar, así como en las que no hay que pensar, él piensa en las que no hay que pensar y no piensa en las que hay que pensar.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, las cosas en las que no hay que pensar, pero en las cuales él piensa?

    Si al pensar en ciertas cosas, oh monjes, surge el obstáculo del deseo sensual que aun no ha surgido; aumenta el obstáculo del deseo sensual ya presente; surge el obstáculo de la ignorancia que aun no ha surgido; aumenta el obstáculo de la ignorancia ya presente; surge el obstáculo del deseo de existencia que aun no ha surgido; aumenta el obstáculo del deseo de existencia ya presente. Estas son las cosas en las que no hay que pensar, pero él piensa en ellas.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, las cosas en las que hay que pensar, pero en las cuales él no piensa?

    Si al pensar en ciertas cosas, oh monjes, no surge el obstáculo del deseo sensual que aun no ha surgido; disminuye el obstáculo del deseo sensual ya presente; no surge el obstáculo del deseo de existencia que aun no ha surgido; disminuye el obstáculo del deseo de existencia ya presente; no surge el obstáculo de la ignorancia que aun no ha surgido; disminuye el obstáculo de la ignorancia ya presente. Estas son las cosas en las que hay que pensar, pero él no piensa en ellas.

    Así, pensando en las cosas que no hay que pensar y no pensando en las que hay que pensar, así surgen en él los obstáculos que aun no han surgido y aumentan los obstáculos ya presentes.

    De este modo, carente de sabiduría, él piensa: “¿Existí en el pasado?” “¿No existí en el pasado?” “¿Qué fui en el pasado?” “¿Cómo fui en el pasado?” “¿Habiendo existido (anteriormente), qué fui en el pasado?” “¿Existiré en el futuro?” “¿No existiré en el futuro?” “¿Qué seré en el futuro?” “¿Cómo seré en el futuro?” “¿Existiendo en ese (futuro), qué seré en un futuro (más lejano)?” También el presente, ahora, lo torna perplejo acerca de sí mismo, pues se pregunta: “¿Existo?” “¿No existo?” “¿Qué soy?” “¿Cómo soy?” “¿De donde viene, adonde irá este ser?”

    Así, pensando sin sabiduría, una de las seis opiniones falsas surgirá en él: “Tengo un alma”; esta opinión falsa nace en él como verídica y con firmeza. “No tengo alma”; esta opinión falsa nace en él como verídica y con firmeza. “Por medio del alma conozco el alma”; esta opinión falsa nace en él como verídica y con firmeza. “Por medio del alma conozco la no-alma”; esta opinión falsa nace en él como verídica y con firmeza. O aun esta otra opinión falsa surge en él: “Esta alma mía que se expresa y siente, recibe acá o acullá el resultado de las acciones buenas y malas; esta alma mía que es permanente, fija, eterna e inmutable, así permanece eternamente”.

    Esto, oh monjes, es denominado especulaciones, agitación de especulaciones y lazos de especulaciones. Ligado por estos lazos de opiniones, os lo digo, oh monjes, el hombre común y no instruido no está liberado del nacimiento, la vejez, la muerte, las aflicciones, las lamentaciones, las dolencias, las penas mentales, las agonías; no está liberado del sufrimiento.

    (Pero) el sabio, oh monjes, el noble discípulo que se aproxima a los seres nobles, ha sido instruido y se ejercita en la práctica de la Noble Doctrina, que va a los sabios, ha sido instruido y practica la doctrina de los sabios, ese conoce las cosas en las que hay que pensar, así como en las que no hay que pensar. Entonces, conociendo las cosas en las que hay que pensar y asimismo en las que no hay que pensar, él piensa en aquellas y no en estas.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, las cosas en las que no hay que pensar y en las cuales él no piensa?            Si al pensar en ciertas cosas, oh monjes, surge el obstáculo del deseo sensual que aun no ha surgido; aumenta el obstáculo del deseo sensual ya presente; surge el obstáculo del deseo de existencia que aun no ha surgido; aumenta el obstáculo del deseo de existencia ya presente; surge el obstáculo de la ignorancia que aun no ha surgido; aumenta el obstáculo de la ignorancia ya presente. Estas son las cosas en las que no hay que pensar, y él no piensa en ellas.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, las cosas en las que hay que pensar y en las cuales él piensa?            Si al pensar en ciertas cosas, oh monjes, no surge el obstáculo del deseo sensual que aun no ha surgido; disminuye el obstáculo del deseo sensual ya presente; no surge el obstáculo del deseo de existencia que aun no ha surgido; disminuye el obstáculo del deseo de existencia ya presente; no surge el obstáculo de la ignorancia que aun no ha surgido; disminuye el obstáculo de la ignorancia ya presente. Estas son las cosas en las que hay que pensar, y él piensa en ellas.

    Así, por no pensar en las cosas que no hay que pensar y pensando en las que hay que pensar, así, no surgen en él los obstáculos que aun no han surgido y disminuyen los obstáculos ya presentes.

    De este modo, él piensa sabiamente: “Esto es el sufrimiento”. Piensa sabiamente: “Esta es la causa del sufrimiento”. Piensa sabiamente: “Esta es la cesación del sufrimiento”. Piensa sabiamente: “Este es el Sendero que conduce a la cesación del sufrimiento”.

    Pensando así, él se desliga de tres lazos: la ilusión del yo, la duda y la creencia en la eficiencia de los ritos y ceremonias.

    Estos son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por el discernimiento.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por la sujeción?

    Aquí, oh monjes, considerando las cosas sabiamente, el monje permanece dominando la facultad de la visión. Entonces, oh monjes, aquel que permanece sin dominar la facultad de la visión, surgen en él obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que permanece dominando la facultad de la visión, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Considerando las cosas sabiamente, permanece dominando la facultad de la audición. Entonces, oh monjes, aquel que permanece sin dominar la facultad de la audición, surgen en él obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que permanece dominando la facultad de la audición, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Considerando las cosas sabiamente, permanece dominando la facultad del olfato. Entonces, oh monjes, aquel que permanece sin dominar la facultad del olfato, surgen en él obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que permanece dominando la facultad del olfato, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Considerando las cosas sabiamente, permanece dominando la facultad del gusto. Entonces, oh monjes, aquel que permanece sin dominar la facultad del gusto, surgen en él obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que permanece dominando la facultad del gusto, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Considerando las cosas sabiamente, permanece dominando la facultad del tacto. Entonces, oh monjes, aquel que permanece sin dominar la facultad del tacto, surgen en él obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que permanece dominando la facultad del tacto, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Considerando las cosas sabiamente, permanece dominando la facultad de pensar (la mente). Entonces, oh monjes, aquel que permanece sin dominar la facultad de pensar, surgen en él obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que permanece dominando la facultad de pensar, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Por lo tanto, oh monjes, en aquel que permanece sin dominar (los órganos de los sentidos), surgen obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que permanece dominando (los órganos de los sentidos), no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Estos son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por la sujeción.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por el uso (justo)?

    Aquí, oh monjes, considerándolas sabiamente, el monje sólo utiliza sus vestiduras para protegerse del frío, del calor, de los tábanos, de los mosquitos, del viento, del sol, de las serpientes; sólo con la finalidad de cubrir su desnudez.

    Considerando sabiamente sus alimentos, no los toma con miras al placer, la exageración del vigor, para la estética o la belleza, sino únicamente para mantener la existencia del cuerpo, para suprimir el sufrimiento, para sustentar una vida noble, pensando: “Así pondré fin al sufrimiento pasado, no produciré nuevos sentimientos y, de este modo, mi existencia será recta y feliz”.

    Considerando sabiamente su morada, sólo la utiliza para protegerse del frío, del calor, del contacto de los tábanos, de los mosquitos, del viento, del sol, de las serpientes; únicamente para evitar los peligros de las estaciones, así como para procurarse un lugar propicio donde meditar.

    Considerando sabiamente todo lo que sea un remedio contra las enfermedades, sólo lo utiliza para hacer cesar las sensaciones de los malestares presentes y con el fin de conservar la salud.

    Por lo tanto, oh monjes, en aquel que no practica el uso (justo), surgen obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que practica el uso (justo), no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Estos son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por el uso (justo).

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por el aguante?

    Aquí, oh monjes, considerándolos sabiamente, el monje aguanta (pacientemente) el frío, el calor, el hambre la sed, el contacto de los tábanos, de los mosquitos, del viento, del sol, de las serpientes, así como los discursos maledicientes y malévolos; aguanta con paciencia las sensaciones corporales que sobrevienen: dolorosas, punzantes, penosas, amargas, desagradables, molestas y mortales.

    Por lo tanto, oh monjes, en aquel que carece de aguante, surgen obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que tiene aguante, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Estos son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por el aguante.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos evitándolos?

    Aquí, oh monjes, considerándolos sabiamente, el monje evita el elefante, el caballo, el toro y el perro furiosos, así como las serpientes, las raíces de los árboles, las malezas espinosas, los pantanos, los precipicios, los fangales, las cloacas, evita sentarse en asientos incorrectos, visitar malos lugares, convertirse en amigo de personas indignas de amistad y todo lo que los sabios prudentes pueden censurar. Considerando con sabiduría tales asientos incorrectos, tales malos lugares y tales malos amigos, él los evita sabiamente.

    Por lo tanto, oh monjes, en aquel que no los evita, surgen obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que los evita, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Estos son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos evitándolos.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos desechándolos?

    Aquí, oh monjes, considerando sabiamente si un pensamiento sensual surge en él, el monje no lo tolera, lo desecha, lo rechaza, le pone fin, no le hace nacer; si surge en él un pensamiento de malevolencia, no lo tolera, lo desecha, lo rechaza, le pone fin, no le hace nacer; si surge en él un pensamiento de odio, no lo tolera, lo desecha, lo rechaza, le pone fin, no le hace nacer. Todas las cosas malas que surgen en él, el monje no las tolera, las desecha, las rechaza, les pone fin, no las hace nacer.

    Por lo tanto, oh monjes, en aquel que no los desecha, surgen obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel que los desecha, no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Estos son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos desechándolos.

    Y, ¿cuáles son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por el desarrollo (espiritual)?

    Aquí, oh monjes, considerando sabiamente, el monje desarrolla el factor de la Iluminación denominado atención, el cual está acompañado del desapego, de la ausencia del deseo, de la cesación y que conduce al renunciamiento.

    Considerando sabiamente, desarrolla el factor de la Iluminación denominado investigación de la Ley, el cual está acompañado del desapego, de la ausencia del deseo, de la cesación y que conduce al renunciamiento.

    Considerando sabiamente, desarrolla el factor de la Iluminación denominado energía, el cual está acompañado del desapego, de la ausencia del deseo, de la cesación y que conduce al renunciamiento.

    Considerando sabiamente, desarrolla el factor de la Iluminación denominado alegría, el cual está acompañado del desapego, de la ausencia del deseo, de la cesación y que conduce al renunciamiento.

    Considerando sabiamente, desarrolla el factor de la Iluminación denominado relajación, el cual está acompañado del desapego, de la ausencia del deseo, de la cesación y que conduce al renunciamiento.

    Considerando sabiamente, desarrolla el factor de la Iluminación denominado concentración, el cual está acompañado del desapego, de la ausencia del deseo, de la cesación y que conduce al renunciamiento.

    Considerando sabiamente, desarrolla el factor de la Iluminación denominado ecuanimidad, el cual está acompañado del desapego, de la ausencia del deseo, de la cesación y que conduce al renunciamiento.

    Por lo tanto, oh monjes, en aquel que no practica el desarrollo (espiritual), surgen obstáculos opresivos y quemantes, pero en aquel practica el desarrollo (espiritual), no surgen estos obstáculos opresivos y quemantes.

    Estos son, oh monjes, los obstáculos que deben ser vencidos por el desarrollo (espiritual).

    Y, oh monjes, si los obstáculos que deben ser vencidos por el discernimiento, son vencidos por el discernimiento; si los obstáculos que deben ser vencidos por la sujeción, son vencidos por la sujeción; si los obstáculos que deben ser vencidos por el uso (justo), son vencidos por el uso (justo); si los obstáculos que deben ser vencidos aguante, son vencidos por el aguante; si los obstáculos que deben ser vencidos evitándolos, son vencidos evitándolos; si los obstáculos que deben ser vencidos desechándolos, son vencidos desechándolos; si los obstáculos que deben ser vencidos por el desarrollo (espiritual), son vencidos por el desarrollo (espiritual); entonces, oh monjes, se trata del monje que permanece liberado de todos los obstáculos, que ha destruido la avidez, se ha desligado de los lazos y, quien mediante la recta comprensión de las evaluaciones falsas, ha puesto fin al sufrimiento.

    Así habló el Sublime y, felices, los monjes se regocijaron con las palabras del Sublime.

    (Majjhima-nikaya, N.° 2.)