Autor: rime

  • “No quiero; no lo necesito” (Dzigar Kongtrül)

    “No quiero; no lo necesito” (Dzigar Kongtrül)

    DzKR“I don’t want it; I don’t need it” Traducción de “Seed of Contentment”, capítulo 4 (Invisibles Strings. A Case against Attachment) of Lights Comes Through. Buddhist Teachings on Awakening to Our natural Intelligence por Dzigar Kongtrül (Shambhala Publications, Inc., 2008)

    Hay una historia de un mendigo indigente que tuvo una experiencia de libertad de su propia desesperación. El vivió en India en el tiempo del Buddha. El Buddha lo vio en la calle y pudo ver que él había renacido en un estado privado de pobreza quinientas veces. El Buddha le dijo a este hombre que le daría un bolso de oro si es que él podía decir: “No quiero; no lo necesito” tres veces. El mendigo -tan desprovisto de mérito- tuvo mucha dificultad en forzar la salida de las palabras. Pero con el aliento del asistente de Buddha, Ananda, él finalmente se ahogó en las palabras, “No lo quiero; no lo necesito”. Aquello fue insoportablemente difícil. Pero él recibió el bolso con oro. Esta fue la bondadosa treta del Buddha para ayudar al mendigo a cultivar una semilla de satisfacción y optimismo [positivity] en su propia mente.

    Yo siempre he encontrado esta historia particularmente conmovedora. Así que un año en el que fui a India a hacer ofrendas, decidí intentarlo yo mismo. Yo tenía un bolso con monedas y me encontré con un mendigo en Bodh Gaya, tal cual como el de la historia. Le dije que le daría el bolso con monedas solo sí el podía decir, “No lo quiero; no lo necesito”, tres veces. Fue doloroso verlo en conflicto e incapacitado para responder. Pensé que él perdería por completo aquella oportunidad. Después de un rato, algunos niños indios se juntaron alrededor y los tenderos salieron de sus tiendas. Yo conocía a muchos de ellos, así que confiaron en mí y comenzaron a alentarlo. Pronto todos vitoreaban juntos, “¡Solo dilo! ¡Dilo!” La gente que caminaba por ahí se iba uniendo.

    Finalmente, en un momento lo hizo. Y cada vez que repetía las palabras, yo podía literalmente ver toda su presencia y actitud cambiar de un estado de empobrecimiento a un estado de reconocimiento -un reconocimiento de una fuerza y riqueza interna, o mérito, que parecía emerger de lo más hondo. Finalmente, aceptó las monedas de una manera noble y dignificada.

  • Khenchen Trangu Rinpoche – Fase de Generación

    Khenchen Trangu Rinpoche – Fase de Generación

    Thrangu_RinpochePor Khenchen Trangu Rinpoche

    En esencia, la estructura y forma de la práctica de la fase de generación está conectada, o se corresponde con la forma en que nacemos. La idea del nacimiento o de haber nacido, es la adquisición de un nuevo cuerpo. Por supuesto, este nuevo cuerpo no se refiere a nuestro primer cuerpo, sino simplemente a nuestro cuerpo actual, el cuerpo que hemos adquirido más recientemente. Existen cuatro formas en que los seres sintientes pueden nacer. La primera es el nacimiento del útero, donde como el caso de los seres humanos y otros mamíferos se nace desde el útero de la madre. La segunda forma, muy similar a la anterior, es el nacimiento del huevo, donde se surge de un huevo que previamente ha estado en el útero, como es el caso de las aves, reptiles, etc. Estas dos formas son maneras burdas de nacimiento. Luego hay una forma un poco más sutil, y aunque comúnmente se le presenta como una clase de nacimiento diferente (la forma en que nacen los seres diferente del nacimiento del útero y del huevo), también puede ser entendida como otro aspecto de la generación a través de un útero o de un huevo, aquí hablamos del nacimiento del calor y la humedad.

    Estas tres primeras clases de nacimiento corresponden a tres clases de fase de generación de visualización que están principalmente diseñadas para purificar el hábito de estas clases de nacimiento. El nacimiento del útero es purificado por la clase de generación llamada “despertar manifestado en forma quíntuple”; el nacimiento del huevo es purificado por  la llamada “cuatro vajras”; el nacimiento del calor y la humedad es purificado por “los tres procedimientos” o “los tres rituales”.

    La cuarta clase de nacimiento es la forma en que aparecen los seres en ciertos reinos, los que poseen cuerpos particularmente sutiles. Es un nacimiento instantáneo que ocurre en ausencia de útero, huevo, e incluso calor y humedad como condiciones para el nacimiento. Esta clase de nacimiento espontáneo es purificada a través de lo que se conoce como “generación espontánea”, también conocida como “la generación que es completa en un instante de recolección”. En este caso, la meditación de la deidad no comienza con el establecimiento del mandala y el asiento de la deidad, y luego el posicionamiento de la sílaba semilla en el asiento, su transformación en un cetro, y luego ese cetro en la deidad, como ocurre usualmente en otras visualizaciones. En este caso, en un instante de recolección, simplemente nos visualizamos como la deidad sin los pasos o etapas preliminares. Sin embargo, aunque estas cuatro clases de visualización (despertar manifestado en forma quíntuple; cuatro vajras, tres procedimientos; y generación completa en un instante de recolección) se corresponden individualmente con las cuatro clases de nacimiento, no significa que el practicar cualquiera de estas uno no purifique las cuatro en conjunto. De hecho así es como ocurre. Aún cuando existe una correspondencia, cualquiera de estas es suficiente para purificar las cuatro clases de nacimiento.

    Una vez que hemos generado la forma de la deidad a través de cualquiera de estos cuatro procedimientos, entonces visualizamos esa deidad en su posición particular, con su color, vestimenta, ornamentos, cetros, el padre, la madre, el séquito o asamblea, el mandala en el cual se encuentran, etc.

    De ese punto en adelante, la práctica variará bastante. Dependiendo de la práctica específica que se trate, puede haber muchos otros pasos y fases a seguir. En cualquier caso, concluirá con lo que se conoce como “procedimiento de repliegue”. El repliegue se refiere a la disolución o repliegue del mandala  en la clara luz o vacuidad. La práctica entera puede incluir una gran cantidad de elaboraciones y muchos pasos o puede ser muy simple y concisa. Cualquiera sea el caso, la práctica completa, empezando desde el comienzo de la generación de la deidad y culminando con la disolución o repliegue de la deidad y el mandala en clara luz, corresponden a todos los eventos de una vida. El comienzo mismo de la generación corresponde a la entrada de la conciencia en el útero, por ejemplo, en el caso de una vida humana. Así como avanza la práctica, encontramos elementos específicos que corresponde al nacimiento, a todas las experiencias de esta vida, y finalmente, en el caso de la fase de disolución, a la muerte.

    Hay muchas variaciones en el procedimiento, estilo y contenido de estas prácticas de la fase de generación. Por ejemplo, en Tibet hubo dos períodos de introducción o recepción del Budismo. La difusión inicial o más temprana de las enseñanzas durante los siglos VIII y IX llevó a lo que se conoce como tradición antigua o Nyingma. La posterior renovación de la doctrina con la introducción de nuevas traducciones desde la India en el siglo XI por diferentes traductores, llevó a lo que se conoce como tradición nueva o Sarma.

    Los procedimientos y estilos de las prácticas de la fase de generación en las tradiciones Nyingma y Sarma tienen ciertas variaciones, al menos en lo que se refiere a apariencia y método, pero no hay diferencia en su efectividad en cuanto a la purificación de los kleshas. Es simplemente, por ejemplo, si uno tiene una enfermedad en los ojos, uno puede tratarse con un procedimiento quirúrgico o uno puede tratarse con alguna medicina ingerida por la boca. En ambos casos, uno puede remover aquello que está obstruyendo u obscureciendo nuestra visión.

    Luego, el texto da una descripción de cómo opera o funciona la fase de generación. De los dos estilos de Sarma y Nyingma, el tipo de fase de generación que es utilizado como ejemplo, básicamente corresponde al modelo Nyingma, pero nos dará una idea de cómo funciona el procedimiento de la fase de generación. La característica del enfoque Nyingma de la fase de generación es el cultivo de lo que se conoce como los “tres samadhis” o las “tres absorciones meditativas”. Estas corresponden al dharmakaya, el sambhogakaya, y el Nirmanakaya. El primer samadhi conectado al dharmakaya se llama “samadhi de la talidad o asidad”[1]. Esencialmente consiste en la meditación en la vacuidad. En relación a lo que purifica, corresponde a la propia muerte en nuestra vida previa, al momento en que las apariencias de la vida previa se han desvanecido y hay una experiencial  de nada en absoluto, que es como la vacuidad.

    Siguiendo esta meditación en la vacuidad, que es el samadhi de la talidad y corresponde al dharmakaya, está la meditación en la compasión que tiene las características de ser como una ilusión mágica. A esto se le llama “samadhi o absorción meditativa que aparece en todas partes”. Se corresponde con el sambhogakaya y purifica la experiencia subsiguiente del bardo (la experiencia de uno después de su muerte y antes de su concepción en esta vida). La función de este segundo samadhi que corresponde con el sambhogakaya es formar un vínculo entre el dharmakaya y la manifestación burda o total del nirmanakaya. Por tanto, constituye la base para el preludio a la generación del mandala.  El tercer samadhi, que está conectado con el nirmanakaya es llamado el “samadhi de la causa” y es la visualización inicial de la sílaba semilla de la deidad. Esto corresponde al surgimiento de nuestra conciencia desde el bardo y su ingreso en el útero. Por tanto, junto con la visualización de la sílaba semilla, uno visualiza el asiento o pedestal de la deidad, el cuál estará compuesto de un loto con discos de sol y de luna o un loto con solamente un disco de luna o de sol.

    Inicialmente uno comienza la visualización imaginando este loto, el pedestal de sol y luna; esto corresponde a y purifica los elementos blanco y rojo, la esperma y el óvulo que vienen de los padres y que son la base física o sustancial de nuestro cuerpo físico. Entonces visualizamos sobre esto la sílaba semilla de la deidad; esto corresponde a y purifica el ingreso de nuestra conciencia desde el bardo al útero en el momento de la concepción. Luego, cuando visualizamos que la sílaba semilla cambia o se transforma en el cetro característico de la deidad que está marcado en su centro con la sílaba semilla, esto corresponde al período de gestación en el útero. Cuando el cetro, junto con la sílaba semilla se transforman en el cuerpo completo de la deidad, esto corresponde a y purifica el momento del nacimiento. Habiéndonos visualizado nosotros mismos como la deidad, imaginamos las tres sílabas de OM, AH, HUNG en los tres lugares del cuerpo de la deidad, esto purifica los hábitos de esta vida de cuerpo, vos y mente. Esta forma de proceder es esencialmente característica de la escuela Nyingma, comenzar con los tres samadhis y después culminar en la generación gradual de la deidad desde la sílaba, cetro, y el cuerpo entero.

    En los tantras de la escuela Sarma o Nueva Traducción, encontramos con frecuencia la generación del “sostenedor vajra causal” y del “sostenedor vajra resultante”, que es una forma diferente de generar la deidad. En las prácticas más elaboradas de la escuela de la Nueva Traducción tiende a ser dos generaciones de la deidad. Primero, a través de un procedimiento gradual la deidad es generada; en ese punto la deidad es llamada el sostenedor vajra causal. Esta primera forma de la deidad es generada para purificar el proceso de muerte de nuestra vida anterior. La forma de la deidad del sostenedor causal del vajra que ha sido generado se disolverá en luz, volviéndose una esfera de luz. Desde esa esfera de luz, la deidad es generada una segunda vez. A esto se le llama el sostenedor vajra resultante. Esto corresponde a y purifica el surgimiento del cuerpo mental en el bardo o intervalo entre las vidas así como el ingreso de esa conciencia que ha surgido como  un cuerpo mental en el útero; el proceso de gestación y nacimiento.

    En cuanto a los detalles, estas prácticas pueden variar bastante. Por ejemplo, en algunas prácticas con sostenedores vajra causal y resultante, en el momento del sostenedor vajra causal, las otras deidades del mandala serán emanadas desde el espacio secreto de la madre o consorte de la deidad principal. Entonces el sostenedor vajra causal, padre y madre, se disolverán en luz y se volverán una esfera de luz. En ese punto, las dakinis y las otras deidades de la asamblea que han sido emanadas, harán una solicitud a la deidad central, que ahora está en la forma de una esfera de luz, para que surja desde la vacuidad para beneficio de los seres, en respuesta a lo cual esta esfera de luz se volverá el sostenedor vajra resultante.  También, en algunas prácticas, en vez de tener el sostenedor vajra causal y resultante, el final de nuestra vida anterior es purificado al visualizar la disolución gradual de las tres sílabas OM, AH, HUNG, correspondiendo a las etapas de la muerte llamadas apariencia, incremento y logro. En esta forma, dentro de la categoría general de las prácticas de la fase de generación de la escuela de la Nueva Traducción, hay muchas variantes.

    Sea la práctica del estilo Nyingma o Sarma, una vez que la deidad ha sido generada completamente, generalmente visualizaremos que desde el corazón de nosotros como la deidad, rayos de luz son emanados invitando a los seres de sabiduría o jnanasattvas, que son la deidad. Pensamos que éstos son invitados y disueltos en nosotros, y en ese punto descansamos en la confianza de que los jnanasattvas realmente han entrado en nosotros. Esto corresponde a y purifica el proceso de aprendizaje que atravesamos después de nacer. Seguido de esto, usualmente invitamos a los cinco budas masculinos y femeninos, quienes nos concederán la iniciación a nosotros como la deidad. Esto se hace con el fin de purificar nuestra herencia familiar, todo lo que cualquier sentido hayamos heredado de nuestros padres.  Después de esto, habrá un homenaje a nosotros mismos como la deidad, ofrendas y alabanzas. La función de estas etapas o fases de la práctica es purificar todas nuestras interacciones a lo largo de esta vida con los distintos objetos de experiencia, incluyendo nuestras posesiones y demás.

    En resumen, cada etapa de la práctica de la fase de generación está diseñada para corresponder a y purificar algo sobre lo cual proyectamos impureza. Luego de esto viene la repetición del mantra. La repetición del mantra purifica toda nuestra habla y conversaciones a través de nuestra vida, especialmente el habla conectado al apego, aversión e ignorancia. A esto le sigue la disolución de la visualización en la vacuidad, y finalmente el resurgimiento de nosotros mismos como la deidad. Esto corresponde a nuestra muerte al final de esta vida y a nuestro resurgimiento en un cuerpo mental en el bardo o intervalo después de la muerte. De esta forma, el procedimiento de cualquier práctica de la fase de generación contiene la correspondencia completa con todos los eventos del ciclo de una vida. Comenzando con el bardo y el ingreso de la conciencia del bardo en el útero, pasando por toda nuestra vida y terminando con nuestra muerte, y nuevamente entrar en el bardo.  Tales prácticas siempre están precedidas por la toma de refugio y la generación de bodhicitta, y están seguidas por la dedicación del mérito y la realización de aspiraciones. Esto es esencial para que la práctica sea una práctica mahayana. Por tanto, en el comienzo tenemos la toma de refugio y la generación de bodhicitta como nuestra intención para la práctica, haciendo aspiraciones para el beneficio de los seres, y al final tenemos nuestra dedicación del mérito para todos los seres.

    Estas son las prácticas principales del Mahayana y por lo tanto son utilizadas para abrazar la técnica de la práctica de la fase de generación y hacerla una práctica Mahayana verdadera.  En muchas prácticas de la fase de generación habrá elementos adicionales, tales como la consagración de ofrendas y a veces festín de ofrendas. El propósito de la consagración de ofrendas y de realizar un festín de ofrendas es reunir las dos acumulaciones, que son la acumulación de mérito y la acumulación de sabiduría. Aunque el texto dice “para reunir las dos acumulaciones”, principalmente esto se refiere a la acumulación de mérito. En general, en el contexto del Mahayana, el mérito es acumulado mediante las cinco primeras paramitas: generosidad, disciplina, paciencia, esfuerzo y meditación. En el contexto específico del vajrayana, los métodos por los cuales el mérito es acumulado enfatizan la práctica de meditación a través de los cuales una pequeña cosa puede ser magnificada o multiplicada en su poder de manera que uno acumula mérito sin mucha dificultad. Por ejemplo, en la práctica del festín de ofrendas utilizamos una pequeña cantidad de ofrendas como base para la meditación y en samadhi la multiplicamos extensivamente. Por tanto, se vuelve la base para una acumulación de mérito que es mucho más grande que la cosa ofrecida en sí. La idea aquí es que a través de perfeccionar o completar la acumulación de mérito llegamos a acumular la segunda acumulación de sabiduría. Pero en el efecto directo, estos festines de ofrendas y consagraciones de ofrendas conducen principalmente a la acumulación de mérito.

    El cuarto tópico sobre la fase de generación es el resultado de la purificación; el resultado de la remoción total de obscuraciones de la base de purificación. Cuando el sugatagarbha o naturaleza búdica que es la base de purificación es completamente revelada, cuando todo lo que obscurece es removido, ese es el resultado. La visión de la fase de generación es que esta naturaleza búdica contiene todas las cualidades de las deidades. Entonces, cuando nos visualizamos como una deidad, nos estamos visualizando como algo que es un símil de nuestra propia naturaleza búdica, algo que tiene las mismas características que nuestra propia naturaleza búdica. La razón por la que hacemos esto es para familiarizarnos con la naturaleza búdica y así permitir que nuestra naturaleza búdica se revele. No es que a través de la fase de generación estemos creando un resultado. Estamos revelando la base como un resultado. El resultado es que a través de este proceso de familiarización, tomando la apariencia como la base del camino, logramos revelar completamente esa base. Cuando todo lo que obscurece ha sido removido, entonces esa base revelada completamente es el fruto o resultado. En otras palabras, el resultado o fruto no proviene de afuera, es revelado desde adentro.  La fase de generación es la práctica de un yidam y nosotros hacemos esa práctica de yidam específica exactamente como es descrita en la liturgia o texto de la práctica. Si la liturgia es elaborada y extensa, y describe un elaborado conjunto de pasos en la visualización, eso es lo que visualizaremos. Si es concisa y describe que la deidad es visualizada completamente en un instante de recolección, entonces eso es lo que visualizamos. Cualquiera sea el caso, en la práctica de yidam principal, lo central es visualizarnos como la deidad, como el yidam.

    También realizamos otras prácticas donde el énfasis no está en visualizarnos como una deidad sino en visualizar deidades externas a nosotros. Por ejemplo, cuando visualizamos las fuentes de refugio en el refugio y en la práctica de postración, las visualizamos frente a nosotros. Cuando visualizamos a Vajrasattva en la práctica preliminar de Vajrasattva, visualizamos a Vajrasattva sentado sobre nuestra cabeza. Cuando hacemos la práctica de Chenrezig, comenzamos la práctica con la visualización de Chenrezig arriba de nuestra cabeza. La razón por la que en estas tres clases de prácticas la visualización es diferente de la práctica de la fase de generación convencional de auto-visualización es que esas prácticas están diseñadas para aquellos que están comenzando en la práctica vajrayana. Al principio no podemos simplemente comenzar con la revelación de nuestra sabiduría interior. No podemos comenzar con el descubrimiento de la sabiduría dentro de nosotros, que es la razón principal de la auto-visualización.

    Hay algo que necesita ser aclarado respecto a la naturaleza de las deidades en el Vajrayana, ya que en algunos contextos parece como si casi se las externalizara como en las prácticas preliminares. Ante todo, las vemos como algo interno, como algo que está dentro de nosotros. Primero que todo, necesitamos hacer una distinción entre el uso de una deidad en una tradición no teísta como el Budismo y su uso en una tradición teísta como el Hinduismo. En las prácticas hinduistas que trabajan con la iconografía de deidades, las deidades son consideradas externas y esencialmente tienen el rol de ser creadoras del universo. Se tiene el entendimiento que estas deidades tienen el poder de hacernos felices y hacernos sufrir. Si estas deidades son agradadas, tienen el poder de llevarnos a la liberación; tienen el poder de otorgarnos toda clase de logros, supremos y comunes. Por tanto, la práctica en tal tradición consiste en orar o rezar a las deidades con la mayor fe y devoción, haciendo ofrendas a ellas con el entendimiento que si son agradadas nos concederán los logros, y que si no son agradadas y se enojan, pueden arrojarnos a los reinos inferiores.   La visión budista de las deidades es completamente diferente. Primero que todo, en la tradición budista se sostiene que nuestra felicidad y sufrimiento proviene de nuestras acciones previas, y que ningún otro ser puede realmente hacernos experimentar lo que no nos hemos causado kármicamente a nosotros mismos. Lo que experimentamos proviene de nuestras propias acciones previas y debido a nuestros hábitos de percepción.

    Hablando en un sentido último, desde el punto de vista budista ninguna deidad nos puede otorgar siddhi o logros. Recibimos logros a través de la remoción de los obscurecimientos que obscurecen nuestra sabiduría innata. En la tradición budista, los logros son la revelación de la sabiduría que es innata. Por este motivo, en la tradición budista no afirmamos que los logros nos sean concedidos por el antojo o capricho de un ser externo.  Por otra parte, también existen tradiciones que dicen que no existe ninguna ayuda del exterior, que el camino consiste completamente de nuestro propio trabajo interno y que cualquier suplicación a cualquier ser despierto carece de sentido. Pero esta tampoco es exactamente la visión budista, porque mientras es cierto que ningún buda puede concedernos o darnos el resultado o fruto del camino, ellos pueden ayudarnos, por ejemplo, si consideramos esta vida, hasta cierto punto en nuestra vida no teníamos ningún conocimiento del Dharma, pero luego a través de una serie de circunstancias conocimos un gurú y recibimos instrucciones del gurú, quien se convirtió en nuestro gurú raíz y algo cambió, lo cual se conoce como la bendición del Dharma. Antes no sabíamos lo que era el Dharma, pero después lo supimos. Antes no sabíamos cómo practicar pero después lo supimos. Como resultado, muchas cosas cambiaron. Quizás no tenías confianza en el Dharma y luego surgió en ti la confianza. No tenías devoción y luego surgió en ti la devoción. Llegaste a tener más compasión que la solías tener. Tu meditación ha mejorado, etc.    Ahora, ninguna de estas cosas te fueron dadas precisamente por tu gurú raíz, aún así algo ocurrió en tu relación con el gurú raíz, y esto es lo que llamamos la bendición del gurú. Todo esto es fácil de entender porque está relacionado con nuestra relación o interacción con alguien que hemos conocido, alguien que es otro ser humano. Pero también suplicamos a los gurús del pasado, gurús que no hemos conocido, gurús que no nos son visibles en el momento presente. Suplicarles a ellos, aunque al igual que nuestro gurú raíz no pueden otorgarnos los logros o el fruto, tal como nuestro gurú raíz, pueden tener un influjo en nosotros.  Ellos pueden ayudarnos. No es que al suplicarles ellos se sienten agradados y por tanto deciden compartir su riqueza espiritual con nosotros. En lugar de esto, la devoción que generamos en nuestra suplicación a ellos hace que estas bendiciones ocurran.

    Por lo tanto, el gurú puede conceder bendiciones incluso cuando él o ella no se encuentra físicamente presente en nuestra percepción. Esta es la primera de las tres raíces o tres fuentes de la práctica vajrayana, el gurú, que es la raíz de las bendiciones.  La segunda raíz es el yidam, la deidad, que es la raíz de los logros. En esencia, los yidams son las formas del sambhogakaya que los budas toman con el fin de comunicarse con y entrenar los seres. No es el caso que literalmente hablando el yidam puede otorgarnos el logro supremo, pero tal como los gurús, los yidams pueden tener un influjo en nosotros. Ellos nos otorgan sus bendiciones en el sentido que a través de trabajar con un yidam, una nueva claridad aparece en nuestra absorción meditativa y gradualmente realizamos algo o logramos algo. Para ser precisos, al decir que los yidams son la raíz de los siddhis, no estamos diciendo que ellos los otorgan o conceden, sino que los facilitan.  La tercera raíz son los dharmapalas o protectores del Dharma, quienes son la raíz de la actividad. Ahora, la función de los dharmapalas es ayudarnos a liberarnos de cualquier cosa que impida nuestra práctica y nuestro camino. Ellos ayudan a incentivar nuestro esfuerzo, nuestra devoción; ellos nos ayudan a encontrar formas de purificar nuestros obscurecimientos y nuestras acciones negativas. Básicamente los dharmapalas son budas que toman este tipo de posición o rol para la ayuda de los practicantes. De manera que no siendo el caso que un ser externo pueda otorgarnos el siddhi supremos, estas tres raíces, los gurús, los yidams, y los dharmapalas, si les hacemos súplicas, pueden concedernos sus bendiciones y pueden ayudarnos a remover obstáculos en nuestro camino.

    Por estas razones, como descubriremos cuando hagamos la práctica intensiva de la fase de generación en un retiro, la mayor parte de la práctica de la fase de generación consiste en visualizarnos a nosotros mismos como la deidad, porque lo más esencial o importante en nuestra práctica de la fase de generación es revelar y expandir nuestra propia sabiduría innata. Mientras que esta es la práctica principal, en circunstancias especiales de la práctica del festín de ofrendas, en particular en la auto-iniciación en la cual nos damos la iniciación de esa práctica específica a nosotros mismos, no solo nos visualizamos nosotros mismos como la deidad, sino que también visualizamos la deidad frente a nosotros. Hacemos esto porque estamos haciendo ofrendas a la deidad visualizada frente a nosotros, como es en el contexto de la práctica del festín de ofrendas, es una muy buena forma de acumular mérito. Al recibir la bendición o iniciación de la deidad visualizada frente a nosotros, sentiremos real confianza o seguridad de que verdaderamente recibimos esa bendición o iniciación.

    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes.

    [1] Original inglés: “samadhi of thaness or sucheness”, se refiere a las cosas tal cual son, la realidad tal como es.

  • La meditación influencia la función cerebral

    La meditación influencia la función cerebral

    funcion-cerebral-con-engranajes-y-dientes-aisladosPor Denise Ryan / CanWest News Service
    The Calgary Herald
    7 de octubre de 2009

    Richard Davidson, uno de los científicos del cerebro más importantes del mundo, cree que el ejercicio mental, en particular la meditación puede, literalmente, cambiar nuestras mentes.

    “Nuestros datos muestran que la práctica mental puede provocar cambios duraderos en el cerebro” dijo Davidson, profesor de psicología y psiquiatría en la Universidad de Wisconsin-Madison.

    Su sorprendente investigación científica sobre el impacto de la meditación sobre la función del cerebro tiene implicaciones que van más allá de lo físico. Los monjes budistas creen que los atributos mentales y las emociones positivas tales como la compasión, el amor, la bondad y la empatía son habilidades que pueden ser cultivadas. Y la ciencia está comenzando a apoyar eso.

    Davidson comenzó a meditar en 1974, cuando era un estudiante de doctorado en Harvard. En aquel entonces, la meditación era vista como una moda pasajera importada del oriente. “La cultura en aquella época no era tan receptiva”, dijo Davidson, “ni tampoco los métodos científicos estaban tan bien desarrollados”.Fue cuando se reunió con el Dalai Lama en 1992 que “decidí salir del armario con mi interés por la meditación”.. Se entusiasmó con la posibilidad de aplicar un estudio científico riguroso sobre la práctica de la meditación. “Hice un compromiso para hacer lo mejor para tener bien afinadas las herramientas que tenemos, en el estudio del miedo y la ansiedad; y aplicarlas a la bondad y la compasión”.

    Davidson comenzó un estudio continuado de los cerebros de los monjes budistas, llamados los “olímpicos” de la meditación, cada uno de los cuales había realizado al menos 10,000 horas de meditación. “El trabajo se enmarcó dentro de la investigación sobre la neuro-plasticidad, el entendimiento que el cerebro está diseñado para cambiar en respuesta a la experiencia,” dijo Davidson.

    Así como un cerebro lesionado puede adaptarse, trazando nuevas vías neuronales para realizar las tareas, “los circuitos cerebrales (para) la regulación de la emoción y la atención son maleables por el medio ambiente y son objetivos potenciales de entrenamiento”, dijo. Utilizando imágenes funcionales de resonancia magnética (fMRI por sus siglas en inglés), Davidson mostró la meditación sobre la compasión, incluso en practicantes de corto plazo, se produjeron cambios significativos en los patrones de actividad funcional en el cerebro. “Lo más importante es la prueba dura y pura”, dijo Davidson. “Hemos sido capaces de medir los resultados a través de los experimentos que hicimos”.

    Davidson, que ha publicado sus conclusiones sobre la meditación en las revistas científicas más prestigiosas del mundo, cree que incluso el llamado “punto de estabilización de la felicidad” del cerebro de una persona puede ser alterado para ser mejor.

    Las aplicaciones potenciales incluyen las intervenciones no farmacológicas o tratamiento complementario para la depresión, así como para el comportamiento y las cuestiones relacionadas con el estrés. Davidson espera convencer a los educadores a fin de incluir el entrenamiento de la meditación como parte del plan de estudios básico desde el kinder hasta el 12º grado. “Es muy claro que los trastornos de conducta – el acoso, ADD – afectan de manera dramática al aprendizaje y han llevado al deterioro progresivo a los institutos de Norte América”, dijo.

    La Dra. Adrianne Ross de Vancouver, es una líder de la atención plena y de la meditación quien se involucró por primera vez en la práctica cuando experimentó una grave enfermedad. Ella ha practicado la meditación en diferentes formas por más de 30 años, estudió con el experto en la atención Jon Kabat-Zinn y enseñó la práctica por más de una década. “El programa de atención plena es para personas que no están seguras si están interesadas en el budismo, pero que quieren aprender a meditar,” dijo Ross..“Le ayuda a ser capaz de vivir de una manera más plena y más efectiva, por lo que se causa menos daño a usted mismo y a la gente que le rodea por lo cual usted es más feliz.”

    La atención plena puede ser practicada cuando se está conduciendo, o de pie en la fila del banco, dijo Ross, pero no es una panacea. “Algunas personas tienen depresión y esta vuelve. Algunos de nosotros tenemos la química o la experiencia de vida que tener (difíciles) pensamientos, pero puede ayudarnos a trabajar con los pensamientos”, dijo Ross. “Algunas personas tienen una enfermedad grave. No hará que la enfermedad desaparezca, pero les ayuda a vivir una vida plena”.

    Ross ha visto a pacientes ser más felices y más tolerantes, a pesar de circunstancias difíciles. Comienza con “aprender a estar con la respiración”, dijo Ross. Llevar la atención a la respiración y al cuerpo. No tratar de eliminar los pensamientos, sino que centrarse con “bondad amorosa” y observar los pensamientos habituales – los que podrían secuestrarlo emocionalmente. “Se aprende a reconocer: mi mente está realmente girando en este momento, usted es consciente de lo que está haciendo, usted no se pierde lo que está pasando. Entonces, si su mente no va en una dirección útil, usted tiene una opción.”

    Davidson, que aún medita regularmente, dijo que no mide su propio cerebro de forma sistemática. Él no tiene por qué. “Mi práctica me ha dado una especie de ecuanimidad y equilibrio”, dijo. “Puede que tome un poco de tiempo, pero para el 2050 creo que el ejercicio mental se entenderá como algo tan importante como el ejercicio físico”.

    © Copyright (c) The Calgary Herald
    Traducido al español por Lorena Wong.
  • Mala o Rosario Budista

    Mala o Rosario Budista

    OLYMPUS DIGITAL CAMERALos malas o rosarios, a un nivel convencional, son simplemente contadores y un recordatorio de la práctica, nos ayudan a mantener la cuenta de la cantidad de mantras y postraciones, circunvalaciones, plegarias, etc., que se realizan durante ciertas prácticas de meditación.

    Los malas son contadores que nos ayudan a mantener la cuenta, para que podamos concentrarnos en los mantras y la meditación que estamos haciendo, son contadores que nos ayudan a recordar dónde estamos, y cuánto necesitamos hacer, nos ayudan a concentrarnos. Los malas no son una práctica espiritual en sí, sino que nos ayudan en nuestra práctica espiritual ayudándonos a concentrarnos en lo que estamos haciendo, repeticiones de mantras.

    El mala es un contador que posee 108 cuentas y una grande llamada la cuenta Gurú o Monte Meru. Cien es el número general que contamos, las otras ocho son para los errores que podamos haber cometido, a veces pronunciamos mal, o nos saltamos una cuenta, etc., hay otras explicaciones pero esto es lo básico.

    Cuando se utiliza el mala, se pasa una cuenta por cada mantra pronunciado. Se rota el pulgar sobre cada cuenta en dirección a uno mismo y cuando se llega a la cuenta Gurú, uno gira el mala y da la vuelta de regreso. Esto facilita el uso del mala evitando que las cuentas se aprieten.

    Si bien esto es lo más común, hay malas con otros números de cuentas, y con diversos materiales para diferentes prácticas, y al usarlo pueden ocuparse diferentes dedos según el uso, etc. Lo mejor es un mala de semillas de árbol boddhi.

    Los hilos que unen al rosario, representan la continuidad de la doctrina Budista, concebida como un medio eficaz para dominar las 108 emociones negativas. Usualmente, el hilo está elaborado con 3 o 9 fibras individuales, de contar con tres fibras, el hilo representaría a la triple joya budista: el Buda, el Dharma y la Sangha o la comunidad espiritual. De tener nueve, se simbolizaría al buda Vajradhara y los ocho grandes bodhisattvas o discípulos del Buda. Por lo general, no se recomienda el uso de hilo cordado con una sola fibra, ya que naturalmente presenta menor resistencia al uso y puede eventualmente reventarse con facilidad.

    La recomendación es usar malas que sean durables, que no se rompan fácilmente, y que sean fáciles de usar, que no sean muy grandes ni muy pesados. Además, ciertas prácticas, ciertos tipos de mantras, si se realizan combinados con malas de ciertos materiales, ayudan o facilitan el resultado de ese mantra. Por ejemplo, los malas hechos con cuentas del árbol bodhi, nos ayudan a tener presente el resultado que llevó a cabo el buda Shakyamuni, y nos recuerdan que nosotros estamos en la misma búsqueda, las cuentas de cristal ayudan a las recitaciones del mantra de Chenrezig o Avalokiteshvara (Buda de la compasión). En general la madera, y en particular la madera de sándalo es un muy buen material, es bastante durable, e incluso las cuentas de materiales sintéticos son buenas porque no se desgastan fácilmente y son durables también. El mala que escojamos depende de nosotros, porque es un contador, pero en prácticas más elevadas, donde se recitan ciertos mantras, a medida que recitamos más y más mantras, éstos energizan o empoderan el mala. Por esta razón, cuando terminamos de recitar nuestros mantras, podemos soplar sobre el mala, de manera que la energía de la práctica que hemos hecho lo impregne. De esta manera, ciertas prácticas funcionan mejor con ciertos materiales, requieren utilizar el mala con la mano derecha o izquierda, o con algún dedo particular.

    Por otra parte, los malas también se pueden utilizar en la práctica de ofrendas, puede utilizarse junto al mudra de ofrenda del mandala, y al hacerlo visualizamos que las cuentas del mala son joyas, perlas, diamantes, rubíes, zafiros, etc.

    El mala necesita ser consagrado antes de usarlo, y cada vez igualmente si es que se ha hecho impuro debido a la incorrecta manipulación. Existen diversas técnicas para usarlo.

    En las prácticas de los tantras superiores, si hacemos prácticas de los tantras madres utilizamos la mano izquierda. Para prácticas pacíficas utilizamos el dedo índice, si queremos incrementar conocimiento, armonía, etc., utilizamos el dedo del medio, ya que tenemos canales de energía que circulan por estos dedos que activan ciertos aspectos en nuestra mente. Si necesitamos realizar actividades de control, si queremos controlar el clima o las negatividades, utilizamos el dedo anular, que es el aspecto de controlar ciertas situaciones para beneficiar a otros. Y para prácticas o actividades enérgicas o airadas, utilizamos el dedo meñique.

    Si hacemos prácticas de los tantras padres, utilizamos la mano derecha. La izquierda representa la sabiduría, y la derecha representa el método, ambas cosas son necesarias para la iluminación, son como las dos alas de un ave. No hay que obsesionarse con estas cosas, simplemente se trata de métodos para ayudarnos a obtener resultados con mayor rapidez o facilidad.

    ¿Por qué tiene el mala 108 cuentas?

    Existen diversas explicaciones relacionadas al número 108 y sobre su carácter auspicioso, una de estas explicaciones es la siguiente:

    6 x 3 x 2 x3 = 108

    6 sentidos: visión, audición, olfato, gusto, tacto, y pensamiento.

    3 momentos: pasado, presente, y futuro.

    2 estados de la mente o de la intención: puro o impuro.

    3 reacciones: agrado, desagrado, neutro.

    El número 108 tiene muchos simbolismos, el más común es las 10 no virtudes que deben ser evitadas y las 10 virtudes a practicar. O también las 10 paramitas y el 8 corresponde a los 8 aspectos o ramas del camino que es la cuarta noble verdad.

    En la práctica, el mala es un instrumento con muchos usos, tanto prácticos como rituales. Además, el rosario se usa como un implemento que va acumulando las bendiciones del mantra y la visualización cada vez que usa y luego se vuelve una protección y un instrumento para dar bendiciones a otros.

    Texto elaborado de diversas fuentes, por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes.

  • Sachen Kunga Nyingpo – Separándose de los Cuatro Apegos

    Sachen Kunga Nyingpo – Separándose de los Cuatro Apegos

    Sachen_Kunga_NyingpoComo fue hablado por Manjushri a Sachen Kunga Nyingpo…

    Cuando tenía doce años de edad, el gran lama sakyapa pasó seis meses haciendo la práctica de Arya Manjushri, y como resultado, en una ocasión tuvo una visión directa de la deidad. El glorioso Manjughosha, de color anaranjado, estaba rodeado por una masa de luz brillante y sentado resplandeciente sobre un trono enjoyado. Desplegaba el mudra de la enseñanza del Dharma, y sus costados habían dos bodhisattvas.

    Manjushri dijo las siguientes palabras:

    “Si estás apegado a esta vida, no eres un verdadero practicante espiritual.
    Si estás apegado al samsara, no tienes renuncia.
    Si estás apegado a tu propio interés, no tienes bodhicitta.
    Si hay aferramiento, no tienes la Visión”.

    Reflexionando sobre el significado de estas afirmaciones, Kunga Nyingpo se dio cuenta que este entrenamiento mental de “separarse de los cuatro apegos” incorpora todas las prácticas del camino de las perfecciones trascendentes, y sintió una extraordinaria confianza en todas las enseñanzas del Dharma. Samaptamithi.

    Fuente: www.lotsawahouse.org
    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes.

  • Geshe Langri Thangpa – Ocho versos para el entrenamiento de la mente

    Geshe Langri Thangpa – Ocho versos para el entrenamiento de la mente

    Geshe_langri_tangpaPor Geshe Langri Thangpa (1054-1123)

    VERSO I

    Que cuide yo siempre de todos los seres sintientes,  considerándolos más valiosos que una joya que concede los deseos, con la resolución de lograr el beneficio más alto.

    Comentario: Preocuparse y cuidar a los demás es la fuente de toda felicidad. Preocuparse de uno mismo por sobre los demás, es la fuente de todo sufrimiento y condiciones negativas en este mundo. Por tanto, nuestra determinación de lograr la iluminación debería estar siempre motivada por nuestro sincero deseo de servir al bienestar de todos los seres sintientes. El logro de la iluminación es el beneficio o la meta suprema. Nuestra iluminación proviene del cultivo de la bodhicitta (la mente del despertar, de amor, compasión, y sabiduría). La bodhicitta surge de nuestra compasión más profunda. Para desarrollar esta compasión y lograr la meta suprema, necesitamos de los demás. En esta forma, todos los seres sintientes son la fuente principal de nuestro desarrollo espiritual y para el logro de la meta suprema de la iluminación. Por otra parte, en alguna ocasión cada uno de nosotros ha sido, y será, una fuente de gran bondad y beneficio de uno y los demás. La inmensa bondad de todos los seres sintientes es integral a nuestra propia existencia. Considerando todo lo anterior, podemos entender cómo los seres sintientes son incluso más valiosos que una joya que concede los deseos y que nosotros deberíamos siempre cuidar de ellos y protegerlos afectuosamente.

    XIV Dalai Lama: Nosotros y todos los demás seres sintientes queremos ser felices y completamente libres de sufrimiento. En esto todos somos iguales. Sin embargo, cada uno de nosotros somos solo uno, mientras que los demás seres son infinitos en número. Ahora, hay dos actitudes a considerar: la actitud del cuidado egoísta de nosotros mismos, y la actitud de cuidar a los demás. La actitud del cuidado de uno mismo nos vuelve tensos; pensamos que somos extremadamente importantes y nuestro deseo básico es ser felices nosotros y que nuestras cosas marchen bien. Sin embargo, no sabemos cómo hacer esto. De hecho, actuar en base a nuestra actitud egoísta, jamás nos hará felices.

    Aquellos que tienen la actitud de apreciar a los demás, consideran a los demás seres como mucho más importantes que ellos mismos, y valoran el ayudarlos por sobre todo. Y, actuando en esta forma, a propósito, ellos mismos se vuelven muy felices. Por ejemplo, los políticos que están sinceramente preocupados en ayudar o servir a otras personas, son recordados en la historia con respeto, mientras que aquellos que están constantemente explotando y haciendo cosas negativas a otros, son vistos como ejemplos de malas personas.

    Así, incluso en esta vida, si tratamos de ayudar a otros tanto como podamos y tenemos la menor cantidad de pensamientos egoístas posible, experimentaremos mucha felicidad. Nuestra vida no es muy larga, a lo más cien años. Si a lo largo de su duración tratamos de ser amables, de corazón cálido, preocupados por el bienestar de otros y menos egoísmo e ira, eso será maravilloso, excelente, esa es realmente la causa de la felicidad.

    Las enseñanzas budistas contienen diversos métodos para eliminar el egoísmo y realizar la actitud de preocuparnos por otros. Por ejemplo, el maravilloso texto de Shantideva, el Bodhisattvacharyavatara (Una guía a la forma de vida del bodhisattva), es muy útil para esto. Yo mismo practico de acuerdo a este libro, es tremendamente útil. Nuestra mente es muy astuta, muy difícil de controlar, pero si hacemos un esfuerzo constante, si trabajamos incansablemente utilizando el razonamiento lógico y análisis cuidadosos, seremos capaces de controlarla y cambiarla para mejor.

    Al principio, cuando tratas de controlar los estados mentales perturbadores negativos, es difícil. El primer día, la primera semana, el primer mes no puedes controlarlos bien. Pero con un esfuerzo constante, tus negatividades disminuirán gradualmente. El progreso en el desarrollo mental no proviene de tomar medicinas o sustancia químicas, sino que depende del control de la mente. Es así que podemos ver que si queremos satisfacer nuestros deseos, sean temporales o últimos, deberíamos depender de los demás seres sintientes más que en una joya que concede los deseos, y siempre apreciarlos sobre todo lo demás.

    VERSO II

    En cualquier momento que me encuentre en la compañía de otros,
    que a mí mismo me considere como inferior a ellos,
    y desde lo más profundo de mi corazón,
    cuide de ellos como algo supremo.

    Comentario: Esta estrofa nos llama a entrenar nuestra mente en una adecuada humildad, eliminando nuestra arrogancia y orgullo a través de que “me considere como inferior a ellos”. En absoluto se trata de sugerirnos que nos denigremos; siempre debemos tener autoestima y confianza propia. Más bien, esta práctica es realizada para domesticar nuestro exagerado sentido de auto-importancia, y para cultivar una humildad verdadera, así como el respeto por los demás. Las aflicciones de la arrogancia, superioridad, orgullo, y competitividad crean desarmonía entre las personas, y nos impide a nosotros mismos aprender y crecer. Por tanto, considerar respetuosamente a los demás como algo supremo, nos volvemos más humildes, amables, y abiertos. Esto naturalmente trae armonía y compasión a nuestras relaciones y nos ayuda a lograr importantes cualidades, virtudes, y realizaciones espirituales.

    XIV Dalai Lama: Sin importar con quien estemos, muchas veces pensamos cosas como “yo soy más fuerte que él”, “yo soy más hermosa que ella”, “yo soy más inteligente”, “yo soy más rico”, “yo estoy mucho mejor calificado”, etc., así generamos mucho orgullo. Esto no es bueno. Al contrario, deberíamos siempre permanecer humildes. Incluso cuando estamos ayudando a otros y estamos involucrados en obras de caridad, no deberíamos considerarnos de una forma altanera como grandes protectores beneficiando a los débiles. Esto, también es orgullo. En vez de esto, debemos involucrarnos en tales actividades de forma muy humilde y pensar que estamos ofreciendo nuestros servicios a las personas.

    Cuando nos comparamos con los animales, por ejemplo, podemos pensar “yo tengo un cuerpo humano”, o “yo soy una persona con ordenación monástica”, y sentirnos mucho más elevados que ellos. Desde cierto punto de vista, podemos decir que tenemos un cuerpo humano y que estamos practicando las enseñanzas de Buda, y que somos mucho mejores que los insectos. Pero desde otro punto de vista, podemos decir que los insectos son muy inocentes y están libres de astucia para engañar, mientras que nosotros mentimos con frecuencia y nos mostramos en formas engañosas para lograr nuestros objetivos o hacernos ver mejor. Desde esta perspectiva, tenemos que decir que somos mucho peores que los insectos, que simplemente se preocupan de lo suyo sin pretender ser algo que no son. Este es un método para entrenarnos en la humildad.

    VERSO III

    En todas mis acciones,
    que observe mi propia mente y cuanta emoción destructiva surja,
    yo mismo con fuerza las deshaga de inmediato
    pues éstas me dañarán a mí y a otros.

    Comentario: Esta estrofa nos llama a mantener una práctica sincera de atención plena, examinando cuidadosamente nuestro estado mental a través de todas nuestras acciones. Mediante esta práctica de atención plena, las enseñanzas nos incentivan a enfrentar firmemente y deshacer cualquier emoción perturbadora o actitudes negativas en el momento mismo en que surjan. La razón para esto es que nuestros engaños, emociones perturbadoras, y actitudes negativas pueden llevarnos a pensar, hablar o actuar en formas no virtuosas que pueden causar daño a nosotros mismos y a los demás. Esta conducta trae consecuencias kármicas y perpetúa nuestros engaños y sufrimientos. Por tanto, durante el día, mientras trabajamos, manejamos, caminamos, estudiamos, hablamos con otros, etc., deberíamos examinar cuidadosamente el estado de nuestra propia mente y nuestro corazón. Al entrenar nuestra mente en esta hábil forma, seremos capaces de afrontar firmemente y deshacer las emociones perturbadoras y actitudes negativas cuando surjan, y antes de que desarrollen cualquier impulso o poder mayor.

    XIV Dalai Lama: Si investigamos nuestra mente en los momentos en que somos muy egoístas y nos preocupamos únicamente por nosotros mismos excluyendo a los demás, encontraremos que los estados mentales perturbadores negativos son la raíz de esta conducta o comportamiento.

    Debido a que perturban nuestra mente, el momento en que nos damos cuenta que estamos cayendo bajo su influencia, deberíamos aplicar algún antídoto. El antídoto u oponente general a todos los estados mentales perturbadores negativos es la meditación en la vacuidad, pero también hay antídotos específicos que como principiantes podemos aplicar. Así, para el apego podemos meditar en la fealdad; para la ira, podemos meditar en el amor; para la ignorancia, podemos meditar en el origen dependiente; y para un estado con muchos pensamientos perturbadores, podemos meditar en la respiración y en los vientos-energía.

    VERSO IV

    Cuando encuentre personas con mala intención,
    completamente ofuscadas, actuando torpemente y con dolor
    que pueda cuidarlos como se cuida algo único,
    un precioso tesoro acabado de encontrar.

    Comentario: Cuando nos encontramos con personas desagradables, o aquellos abrumados con negatividades, dolor o sufrimiento, generalmente preferimos ignorarlos o evitarlos, en vez de apreciarlos y cuidarlos. Puede que nos consideremos como más importantes o más evolucionados que tales personas, y usualmente nos volteamos a ellos, ya que no queremos ser molestados, heridos, o contaminados por la condición de éstas personas. Esta estrofa nos sugiere revertir nuestra actitud usual de auto-cuidado, de preocuparnos únicamente por nosotros mismos, mediante el aprender a apreciar y cuidar a tales personas, siendo alegres y agradecidos como si hubiésemos encontrado un raro y precioso tesoro. Para superar los engaños y el egotismo de nuestra preocupación centrada únicamente en nosotros mismos, consideramos este encuentro como una oportunidad de servir y llevar felicidad a otros, en vez de ser molestia que debe ser evitada. De esta forma, nuestra mentalidad o actitud centrada en únicamente en nosotros mismos disminuye y nuestra compasión se profundiza hasta lograr abarcar todos los seres sintientes sin excepción.

    XIV Dalai Lama: Si nos encontramos alguien que es por naturaleza muy cruel, duro, y desagradable, nuestra reacción usual es tratar de evitarlo. En tales situaciones nuestra preocupación amorosa por los demás es probable que disminuya. En vez de permitir que nuestro amor los demás se debilite pensando en lo malvada que es esa persona, deberíamos verla como un objeto especial de amor y compasión y apreciar esa persona como si hubiésemos encontrado un precioso tesoro, difícil de encontrar.

    VERSO V

    Cuando alguien por envidia me trate mal o me dañe,
    insultándome, menospreciándome o haciendo algo similar,
    que yo acepte la derrota, y ofrezca la victoria a los demás.

    Comentario: Aprender a aceptar la pérdida y la derrota sobre nosotros mismos, y ofrecer toda ganancia y victoria a los demás, es la base misma de la práctica de los bodhisattvas. Aunque pueda parecer, en un nivel mundano, que sufrimos la pérdida al hacer esta práctica, a nivel último el practicante recibe los beneficios más grandes de la riqueza y virtud espiritual. Al aprender a aceptar que nos traten dura o injustamente, no deberíamos permitirnos reaccionar con ira, comportarnos en la misma forma no virtuosa de regreso, o abandonar a los demás debido a sus acciones hacia nosotros. Esta es la esencia de aceptar la derrota y ofrecer la victoria, y el logro de la suprema paciencia y bondad. Al aceptar la derrota y ofrecer la victoria a los demás, con la motivación pura de una compasión sincera, destruimos la raíz misma de la ignorancia de nuestra preocupación centrada únicamente en nosotros mismos.

    XIV Dalai Lama: Si alguien nos insulta o nos critica, diciendo que somos incompetentes, que no sabemos hacer nada, etc., probablemente nos enojaremos mucho y contradeciremos a la persona que lo dijo. No deberíamos reaccionar de esta forma, en vez de esto, con humildad y paciencia, deberíamos aceptar lo que se nos ha dicho.

    Donde dice que deberíamos aceptar la derrota y ofrecer la victoria a los demás, tenemos que diferenciar dos clases de situaciones. Si, por una parte, estamos obsesionados con nuestro propio beneficio y tenemos una motivación muy egoísta, deberíamos aceptar la derrota y ofrecer la victoria a los demás, incluso si nuestra vida está en juego. Pero, si por otra parte, la situación es tal que el bienestar de los demás está en juego, tenemos que trabajar muy duro y luchar por los derechos de los demás, y no aceptar la derrota.

    VERSO VI

    Incluso si a alguien al cual he ayudado,
    alguien en el cual yo haya depositado mi confianza y esperanza,
    alguien que después me trate mal o me dañe al herirme
    que a éste pueda verlo como un excelente amigo espiritual.

    Comentario: Cuando somos amables con las personas, las ayudamos, les damos nuestra confianza y esperanza, naturalmente esperamos a cambio se tratados amablemente también. Cuando las personas nos devuelven nuestra bondad y confianza hiriéndonos o tratándonos en formas dañinas, generalmente reaccionamos con ira, dolor, o decepción y desilusión. Después de tal experiencia, podemos encontrar difícil darles nuestro amor y respeto. Esta clase de amor ordinario o común es condicional e impuro. Como practicantes, queremos abrazar una situación como esta hábilmente, con sabiduría, compasión, y amor incondicional. Por tanto, es esencial que tengamos una forma de transformar estas experiencias difíciles en el camino hacia la iluminación. Para lograr esto, necesitamos aprender a ver la otra persona que nos hiere o nos trata en formas dañinas, como nuestro precioso maestro. Esta persona se convierte en nuestro precioso maestro debido a las invaluables enseñanzas del Dharma que recibimos de ella. A través de su bondad, también recibimos la maduración y purificación de nuestro propio karma negativo, que es el inevitable resultado de nosotros mismos haber realizado algo similar a alguien en el pasado. En esta forma, podemos ver cómo incluso nuestros peores enemigos pueden ser nuestros más grandes benefactores y preciados maestros.

    XIV Dalai Lama: En general esperamos que las personas a quienes hemos ayudado mucho sean muy agradecidas, y si reaccionan con ingratitud hacia nosotros, es muy probable que nos enojemos. En tales situaciones no deberíamos enojarnos sino aprovechar de practicar la paciencia. Además, deberíamos considerar a tales personas como maestros que ponen a prueba nuestra paciencia y por tanto tratarlos con respeto. Esta estrofa contiene todas las enseñanzas sobre la paciencia en el Bodhicharyavatara.

    VERSO VII

    En breve, directa o indirectamente,
    que pueda dar toda la ayuda y felicidad a todos los seres, mis madres,
    y pueda secretamente tomar sus heridas y su dolor, para mí.

    Comentario: Esta estrofa se refiere a la esencia de la práctica de tonglen (dar y tomar). Ofrecemos directa o indirectamente, nuestra ayuda, felicidad, beneficios, habilidades, y recursos en servicio de todos los seres, quienes alguna vez en el pasado, han sido nuestra propia madre. En la práctica de tonglen, con firme compasión, nos visualizamos tomando los obstáculos, problemas, enfermedades, y sufrimiento de otros. Luego nos visualizamos dándoles a ellos toda nuestra felicidad, comodidad, amor, virtud, prosperidad, y entendimiento. En esta estrofa, la palabra “secretamente” sugiere que esta particular práctica de compasión puede no ser adecuada o muy difícil para practicantes principiantes. También significa que esta práctica debería hacerse discretamente, y no mostrarla abiertamente o hablar sobre ella como para obtener alabanza o reconocimiento de los demás.

    XIV Dalai Lama: Esto se refiere a la práctica de tomar sobre uno mismo todos los sufrimientos de otros, y darles toda nuestra felicidad, motivados por una firme compasión y amor. Nosotros queremos felicidad y no queremos sufrir, y podemos ver que todos los demás seres sienten lo mismo. Podemos ver también que otros seres están abrumados por el sufrimiento pero no saben como liberarse de él. De esta manera, nosotros deberíamos generar la intención de tomar todo su sufrimiento y karma negativo, y hacer plegarias para que maduren en nosotros inmediatamente. De forma similar, es evidente que otros seres carecen de la felicidad que buscan y no saben cómo encontrarla. Por tanto, sin ninguna traza de avaricia, deberíamos ofrecerles toda nuestra felicidad, nuestro cuerpo, nuestras riquezas y méritos, y hacer plegarias para que maduren en ellos inmediatamente.

    Por supuesto, es poco probable que realmente seamos capaces de tomar los sufrimientos de otros y darles nuestra felicidad. Cuando esta clase de transferencia ocurre entre los seres, es el resultado de una conexión kármica intacta proveniente del pasado. Sin embargo, esta meditación es un método muy poderoso para cultivar coraje en nuestra mente, y por tanto es una práctica altamente beneficiosa.

    En “Siete Puntos para la Transformación del Pensamiento” se dice que deberíamos alternar las prácticas de tomar y dar y montarlas en la respiración. Y aquí, Langri Thangpa dice que esto debería hacerse en secreto. Como es explicado en el Bodhicharyavatara, esta práctica no es adecuada para principiantes. Por tanto, se le llama secreta.

    VERSO VIII

    Que nunca nada de esto quede manchado
    por pensamientos que conciernan a los ocho preocupaciones mundanas.
    Y que pueda yo ver todo como una ilusión y sin apegos,
    liberándome así de cualquier atadura.

    Comentario: Es esencial que nuestra práctica espiritual no esté contaminada por las ocho preocupaciones mundanas. Por ejemplo, involucrarnos en estas prácticas esperando obtener reconocimiento o ser alabados como un excelente practicante del Dharma, no es la motivación correcta. Tampoco debemos practicar con expectativas de ganar algo especial o placentero para nosotros. Nuestra motivación para la práctica no debe volverse contaminada u obscurecida por preocupaciones mundanas ni apego. La motivación correcta es actuar exclusiva y compasivamente para beneficio de los demás seres. Nuestra práctica de entrenamiento mental además debe ser unificada con nuestra percepción directa de la verdad última, vacuidad. A medida que obtenemos realización de la verdad última, comprendemos la naturaleza vacía, ilusoria, e impermanente de todo lo existente. Con esta realización, el aferrarse o apegarse a los fenómenos externos, o el ser engañado por ellos, disminuye, y así logramos liberarnos de las ataduras del apego y las visiones erróneas de la realidad.

    XIV Dalai Lama: Esta estrofa trata sobre la sabiduría. Todas las prácticas precedentes no deben estar contaminadas por las manchas de las ocho preocupaciones mundanas. Estas ocho pueden catalogarse como blancas, negras o mezcla. Pienso que sería bueno si explicamos esta estrofa desde la perspectiva de las prácticas hechas sin la contaminación de la concepción errónea del aferramiento a una existencia verdadera, las ocho preocupaciones mundanas.

    ¿Cómo uno evita contaminar su práctica? Mediante el reconocimiento de todo lo existente como ilusorio y sin aferrarse a una existencia verdadera. De esta forma, uno se libera de las ataduras de esta clase de aferramiento. Para explicar el significado de “ilusorio” en este contexto, tenemos que lo que se nos muestra como verdaderamente existente aparece en el aspecto de varios objetos, en cualquiera sea la forma que se manifiesten, pero en realidad no hay una existencia verdadera ahí. La existencia verdadera aparece, pero en realidad no hay ninguna, es una ilusión. Aun cuando todo lo que existe aparece como verdaderamente existente, está carente de verdadera existencia. Para ver que los objetos están vacíos de existencia verdadera, que aunque la verdadera existencia aparece como real, no hay ninguna, es ilusoria, uno debería tener un entendimiento definitivo del significado de la vacuidad: la vacuidad de la aparición manifiesta.

    Primero, uno debería tener certeza de que todos los fenómenos están vacíos de existencia verdadera. Después, cuando aquello que tiene una naturaleza absoluta parece ser verdaderamente existente, uno refuta la verdadera existencia, recordando el previo establecimiento de la total ausencia o carencia de existencia verdadera. Cuando uno une estas dos cosas, la apariencia de algo como verdaderamente existente y su vacuidad como se ha experimentado previamente, uno descubre la ilusoriedad de los fenómenos.

    Basado en la traducción al español del Centro Budista de la Ciudad de México (CBCM) www.cbcm.com.mx y varias versiones en inglés.

    Fuente de los comentarios: www.buddhadharma.org/eightverses/

    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sin excepción

  • Longchenpa – 30 fragmentos de consejos

    Longchenpa – 30 fragmentos de consejos

    longchenpa-sergey-noskov(extractado)

    Por Longchenpa

    “Ganas dinero comerciando, cobrando intereses, engañando o mediante otras formas deshonestas.
    Aunque haces grandes ofrendas con la riqueza que has acumulado,
    las buenas acciones basadas en la codicia, conducen a las ocho preocupaciones mundanas.
    Cultiva el desapego – ese es mi sincero consejo.”

    “Tu poder político, riquezas, conexiones, buena fortuna y reputación,
    puede que se difundan por todo el mundo.
    Cuando mueras, estas cosas no te ayudarán en nada.
    No descuides tu práctica – ese es mi sincero consejo.”

    “En estos tiempos difíciles puede que sientas que es útil
    ser agudo y crítico con las personas agresivas a tu alrededor.
    Este enfoque sólo será una fuente de angustia y confusión para ti.
    Habla calmadamente – ese es mi sincero consejo.”

    “Tratando de ser útil y sin intereses personales,
    le dices a tus amigos los defectos que tienen.
    Puede que al hacerlo seas honesto, pero tus palabras roen sus corazones.
    Hablacon simpatía – ese es mi sincero consejo.”

    “Te involucras en discusiones, defendiendo tu visión y refutando la de otros,
    pensando que estás clarificando las enseñanzas.
    Pero esto nada más da origen a posturas/posiciones emocionales.
    Manténte quieto – ese es mi sincero consejo.”

    “Puede que colecciones muchos textos importantes,
    escritos mayores, instrucciones personales, notas privadas, lo que sea.
    Si no has practicado, los libros no te ayudarán cuando mueras.
    Observa tu propia mente – ese es mi sincero consejo.”

    “Cuando te enfocas en la práctica, comparar lo que se ha comprendido y la experiencia,
    escribir libros o poesía, componer canciones acerca de tu experiencia…
    son todas expresiones de tu creatividad. Pero ellas sólo dan origen al pensamiento discursivo.
    Manténte libre de intelectualizaciones – ese es mi sincero consejo.”

    “Cuando un pensamiento surge, la clave es mirarlo directamente.
    Cuando conoces la mente, la clave es residir ahí.
    Aunque no hay nada que cultivar, la clave es seguir cultivando.
    Manténte libre de distracciones – ese es mi sincero consejo.”

    Fuente: http://www.unfetteredmind.com/translations/longchenpa.php
    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes, sin excepción.

  • Milarepa – Una canción sobre las Seis Perfecciones

    Milarepa – Una canción sobre las Seis Perfecciones

    g_milarepa“En cuanto a la generosidad, nada más que hacer,
    que dejar de aferrarse a un yo.
    En cuanto a la conducta, nada más que hacer,
    que dejar de ser deshonesto.
    En cuanto a la paciencia, nada más que hacer,
    que dejar de temer a lo que es verdadero a nivel último.
    En cuanto al esfuerzo, nada más que hacer,
    que practicar continuamente.
    En cuanto a la estabilidad meditativa, nada más que hacer,
    que descansar en el estado de presencia.
    En cuanto a la sabiduría, nada más que hacer,
    que conocer directamente cómo son las cosas realmente.”

    Traducido por Yeshe Jungne, para beneficio de todos los seres sintientes sin excepción.

  • Las Enseñanzas del Buda y los Distintos Vehículos y Métodos

    Las Enseñanzas del Buda y los Distintos Vehículos y Métodos

    Khachab Rinpoche-3Por Yongue Khachab Rinpoche

    Como ustedes saben el Buda enseñó distintos niveles, y existen muchas clasificaciones de sus enseñanzas, las que podemos dividir en varias categorías como: el Pequeño Vehículo, el Gran Vehículo, innumerables enseñanzas tántricas, etc. No voy a entrar en detalle respecto a esto porque ustedes ya tienen alguna idea de esto. Ahora bien, ¿por qué el Buda enseñó estos diferentes vehículos? Nosotros queremos alcanzar la iluminación, queremos comprometernos en el camino de la liberación, y por esto tenemos que saber esto.

    Podemos ver que hay tres razones o puntos principales en relación a las diferentes enseñanzas que dio el Buda:

    1. El primer punto tiene que ver con el Sutra, el cual comprende las enseñanzas del Hinayana y el Mahayana, y que si bien poseen muchos métodos o técnicas, su objetivo central consiste en reconocer las emociones negativas en nuestra propia mente y luego eliminarlas o destruir su poder. Para lograr esto debemos aplicar diferentes tipos de antídotos de modo de neutralizar estas emociones negativas. Este es el punto esencial del camino de liberación presentado por el sistema del Sutra en el Hinayana y en el Mahayana.

    2. El segundo punto está conectado con un tipo de practicante que posee un nivel elevado de comprensión, que posee facultades mentales agudas, para el cual no es necesario destruir las emociones negativas aplicándoles un antídoto y deshaciéndose de ellas, pues debido a que estas emociones aflictivas o negativas tienen la naturaleza de la sabiduría, podemos transformarlas a través de diferentes métodos, a esto corresponde el nivel de las enseñanzas Tántricas, donde tomamos estas emociones negativas y las transformamos para que manifiesten su aspecto de sabiduría.

    3. El tercer tipo de método, es para los discípulos que tienen gran suerte , gran acumulación de interdependencia positiva o mérito y que por tanto pueden aplicar los métodos del Dzogchen o Gran Perfección. Aquí también vamos a incluir el método del Mahamudra, a pesar de que en realidad estamos hablando de Dzogchen o Gran Perfección o Ati Yoga. En este método, el discípulo comprende que no es necesario transformar las emociones aflictivas de una cosa a otra, sino que simplemente al mirar su esencia en forma directa, estas emociones negativas se autoliberan. Se trata de reconocer directamente la naturaleza de la confusión, la ignorancia, etc.

    Esta enseñanza de la Gran Perfección o Dzogchen tiene tres niveles:

    El nivel de enseñanzas del Semde o la serie de la mente.
    El nivel de enseñanzas del Longde o la serie del espacio.
    El nivel de enseñanzas del Mengagde o la serie de instrucciones orales directas, también llamadas Upadesha.

    En este sentido, esta enseñanza de Dorje Drolo pertenece a la tercera división del Dzogchen que es el Mengagde o Upadesha, es decir, a las instrucciones orales. Les menciono estos tres puntos o razones, ya que es importante entender estas explicaciones para darle un fundamento, una base a lo que estamos haciendo. Entender las palabras, entender lo que se quiere decir, es fácil, hablar -por ejemplo- de las técnicas de transformación del Tantra y entender que tenemos que visualizar y repetir mantras eso es bastante sencillo, no es algo que requiera mucha capacidad mental para que podamos hacerlo. Pero lo difícil es mantener el “estado de la práctica” en todo momento, 24 horas al día, 7 días a la semana, mantener la plena atención en todo evento, la plena integración de la práctica a la actividad de la mente, etc. Mantenerse en ese estado en todo instante es bastante difícil, esa es la parte difícil del Tantra, no lo es realmente, el entender lo que hay que hacer, lo que hay que hacer se entiende fácilmente. Entonces para esto, debido a que es difícil de aplicar, y de que es difícil lograr la estabilidad mental suficiente para mantenerse en el estado de la práctica como se ha descrito, es que existen las prácticas preliminares o Ngondro, que tienen tres niveles, un nivel externo, uno interno y uno secreto.

    Las Prácticas Preliminares (Ngondro)

    Dentro del nivel externo de práctica preliminar están todas las explicaciones y la información que podamos recibir de las enseñanzas filosóficas del Sutra, tanto del Mahayana como del Hinayana. Toda esa información que contiene los principios de la práctica, es muy útil.

    Es necesario entonces conocer cuáles son los diferentes aspectos filosóficos que presenta la enseñanza budista en general y particularmente tenemos que comprender la importancia de cultivar tres aspectos: La Renuncia, La Compasión o Bodhicitta, y La Correcta Comprensión de la Vacuidad. Estos son los tres aspectos esenciales en que se basa la práctica preliminar externa. Necesitamos tener una comprensión de la base de la práctica preliminar externa, de lo que es la filosofía combinada de Sutra Mahayana y Hinayana, de manera de asimilar la esencia de estos tres aspectos – renuncia, compasión y vacuidad – que es lo que hay que cultivar, y en especial tenemos la comprensión de la vacuidad, la cual está conectada a la filosofía del Mahayana y en particular a la filosofía del Camino Medio o Madhyamaka. Comprender el sentido y alcance de la vacuidad no es fácil, por eso tenemos que estudiar, tenemos que leer, necesitamos reflexionar, usando esta base que hemos mencionado.

    Para las personas que están siguiendo el camino Kagyu o el camino Nyingma, no es necesario pasar muchos años estudiando filosofía, sino que lo que necesitan es tratar de entender un poco la visión general de la filosofía del Camino Medio o Madhyamaka, tomar esta filosofía y también comprender el sentido de lo que es el Prajnaparamita o las enseñanzas sobre la “Perfección de la Sabiduría”. Con este conocimiento y con esta comprensión básica podemos entonces inmediatamente adentrarnos en el camino de transformación o Tantra.

     

  • Penor Rinpoche – Bondad Amorosa, la raíz de la práctica.

    Penor Rinpoche – Bondad Amorosa, la raíz de la práctica.

    penor_rinpoche_masterBondad amorosa, la raíz de la práctica[1]
    Por S.S. Penor Rinpoche

    Ésta es la raíz de todas las prácticas del Dharma:
    la generación de la Bodhicitta [bondad amorosa]. Si uno realmente puede generar una verdadera Bodhicitta dentro de su propia mente, entonces se hace muy fácil acercarse a la liberación final. La Bodhicitta es conocida como la mente del despertar. La mente del despertar no tiene parcialidad y beneficia por igual a todos los seres sintientes. Si tenemos la idea de hacer algo bueno y beneficioso sólo para nuestras familias y amigos y, a la vez, queremos crear todo tipo de obstáculos para alguien que no nos gusta o que consideramos como un enemigo, esto no es Bodhicitta.

    [1]Loving-kindness, the root of practice
    La generación de Bodhicitta, la mente del despertar, tiene el propósito de beneficiar a todos los seres sintientes sin excepción alguna. Incluso las criaturas vivientes como las hormigas, en su esencia, también tienen la naturaleza búdica. Incluso cucarachas. No hay diferencia en el tamaño de la forma. En las enseñanzas se dice que el espacio no tiene límites, que el espacio es inconmensurable, y similarmente, los seres no tienen un límite. Su número es incalculable. Por lo tanto, tenemos que generar el tipo de Bodhicitta que es inconmensurable para todo este inconmensurable número de seres.

    Si la Bodhicitta, la mente del despertar, es intrínseca a tu continuum mental desde el nacimiento, entonces, por supuesto, ¡eso es muy bueno! Pero si no se puede generar Bodhicitta de esta manera o tener ese tipo de calidad, por lo menos uno puede entender la necesidad y la importancia de la Bodhicitta. Basándonos en esto, uno puede recibir los votos del Bodhisattva de un maestro y también del cuerpo, del habla y de los soportes mentales – como santuarios y altares. Al recibir los votos del Bodhisattva, podemos aplicar todo esto en la práctica, y el hecho de que hemos nacido como seres humanos se convierte en algo realmente significativo.

    Dentro de nuestra mente hay toda clase de aflicciones mentales o contaminantes que se conocen como los cinco venenos. Estas son las principales causas por las que experimentamos todos los tipos de sufrimientos y problemas en Samsara. Es por eso que nuestra responsabilidad más importante como practicantes es descubrir cómo podemos deshacernos de esta mente afligida, cómo podemos abandonar y cómo podemos suprimir estos venenos.

    Es difícil al principio realmente generar Bodhicitta, el pensamiento positivo de beneficiar a todos los demás seres sintientes, dentro de la mente de uno. Pero si pensamos constantemente en esto y tratamos de contemplar y entrenarnos a nosotros para hacer todas estas prácticas así se tornará fácil, como un hábito. Todos los budas y bodhisattvas del pasado, innumerables como las estrellas del cielo, todos estos seres iluminados fueron, al principio, lo mismo que nosotros – simplemente seres sintientes. Ellos no nacieron desde el principio como Budas.

    Así, con este precioso nacimiento humano, cuando tenemos toda esta comprensión intelectual, realmente tenemos que contemplar y reflexionar sobre cuál es el mejor beneficio que uno puede lograr en esta vida. Podríamos simplemente completar nuestras actividades cotidianas o mundanas. Pero esto sigue siendo sólo el cultivo de los mismos tipos de causas y condiciones, lo que sólo nos remete a Samsara nuevamente. No vamos a alcanzar la felicidad última. Incluso si tenemos una posición muy alta o si tenemos todo tipo de lujos y pertenencias materiales, o si tenemos fama y muy buenos amigos y muchos súbditos o sirvientes, aún no hay en todo esto una verdadera esencia de la que uno se pueda beneficiar. Así que si gastamos toda nuestra vida sólo buscando el éxito, todavía percibiremos que no hay nada en que podamos confiar. Todo es tan impermanente y cambiante.

    Todos ustedes tienen algún entendimiento intelectual así que pueden pensar y examinar por sí mismos y comprender lo que realmente está pasando. Hay que examinar y reflexionar sobre lo que uno realmente ha hecho y los beneficios que uno realmente está obteniendo de la vida. Incluso si uno es muy rico, muy intelectual, muy sabio – si nos fijamos en nosotros mismos, en nuestra propia mente, podemos entender hasta qué punto la experiencia de la paz o de la felicidad está realmente allí.

    Traducido por Viviane Ricieri Borges Leão, para beneficio de todos los seres sintientes. Que cualquiera que lea, piense o recuerde estas palabras, pueda verse liberado de todo sufrimiento, y logre la felicidad última.

    Fuente: http://palyul.org/eng_teachings-meditation.htm